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Alba Luz Ramos, magistrada sandinista CSJ
Parálisis refleja la situación política
• Si salgo reelecta gestionaré
para que la ayuda suspendida se vuelva a aplicar
Lourdes Arróliga
Con la bendición del comandante
Ortega para ser reelecta como presidenta de la Corte
Suprema de Justicia (CSJ), la magistrada Alba Luz Ramos
mantiene sus aspiraciones después de tres meses
de impasse por falta de acuerdo en las negociaciones.
“Capricho” y falta
a su palabra en torno al compromiso de alternabilidad
en la dirección de la CSJ, le señalan
algunos de sus colegas liberales, que extrapolan el
trasfondo político a asuntos de índole
personal.
Sin embargo, para algunos críticos
del Poder Judicial, Ramos es la mejor carta de presentación
que tiene el FSLN en la esfera judicial. Su trabajo
ha sido ampliamente reconocido entre los donantes internacionales,
incuida la Embajada de Estados Unidos que manifestó
satisfacción por el trabajo que realizó
durante su periodo presidencial.
Precisamente a través de
esta relación, es que la magistrada espera —si
resulta reelecta—, recuperar la cooperación
que la AID suspendió en el pasado a la CSJ por
críticas en contra del sistema judicial.
Sin embargo, los liberales quieren
“aprovechar” el momento y lograr sentencias
favorables en juicios radicados en el tribunal superior.
¿Hay consenso alrededor de
su candidatura a Presidenta de la CSJ?
Hasta ahora sí ha habido
un consenso de parte del grupo que inicialmente me estuvo
apoyando a mí, del otro grupo hay tres magistrados
que están contra mi candidatura, el doctor Selva,
Guerra y Escobar, y no es nada nuevo, lo han dicho públicamente.
Las razones nunca me las han dicho, por tanto yo presumo
que son de índole personal.
Entonces, no hay humo blanco
No hay humo blanco todavía
porque hay otras situaciones y solicitudes que se están
haciendo por parte de los liberales, y yo creo que se
deberían dejar fuera; que les resuelvan algunos
recursos y cosas que se pueden resolver en el camino,
porque aquí lo que deberíamos hacer es
elegir a las autoridades y a los magistrados de apelación.
Pero más allá de los
roces personales, se mencionó que la crisis en
la CSJ estaba sujeta a la libertad de Alemán,
¿esto quedó relegado?
Pues no se ha vuelto tocar ese
tema, aquí, internamente no lo hemos vuelto a
tocar. Simplemente estábamos hablando de esos
casos que están en la Sala Constitucional.
Mi posición es que no deben
mezclarse ambas cosas, una cosa es jurisdiccional y
no puede negociarse con una elección.
No creo que debería prolongarse
más esta situación, creo que si la prolongamos
estamos dando lugar a que nos ataquen en la forma despiadada
en que lo están haciendo.
¿Qué es lo que los sandinistas
están dispuestos a ceder en la negociación?
Es que no sé que es lo que
tenemos que ceder, creo que lo único que tenemos
que ponernos de acuerdo es quiénes son los presidentes
de las salas, que ya están integradas, los magistrados
que vamos a nombrar, quiénes son el Presidente
y Vicepresidente, es sobre eso que tenemos que discutir.
Los liberales dicen que están
dispuestos a ceder la Presidencia a cambio mantener
la Vicepresidencia, las salas Constitucional y Penal
y las comisiones Disciplinaria y de Carrera Judicial.
¿Están de acuerdo?
Lo que habían planteado
inicialmente es tener la Vicepresidencia de la Corte,
la presidencias de las salas Constitucional, Penal y
de la Comisión de Carrera Judicial, últimamente
han estado hablando de la Comisión de Régimen
Disciplinario.
No es que quieran las dos comisiones,
sino hacer un cambio, dar ellos la presidencia de la
Comisión de Carrera Judicial a cambio de la Disciplinaria.
Ese es otro tema que no se ha discutido a fondo todavía
y aparte de eso, dejar establecida la alternabilidad
en la Presidencia.
¿Y cómo sería
anual, bianual?
Sería bianual, entiendo
que es lo que ellos han planteado. Ellos plantean que
si salgo electa, se entiende que el año que pasé
de presidenta, se cuenta como los dos años de
presidencia.
¿Cómo queda la imagen
de este poder después de casi tres meses de crisis?
Pues muy mal, realmente he tratado
que esto se resuelva en diferentes momentos y diferentes
maneras. El mismo día del primer intento de elección,
el 24 de octubre (del año pasado) que decliné
a favor del doctor Vargas Sandino, que representaba
alternabilidad.
Luego que tres magistrados
liberales salieron diciendo que cualquier sandinista,
menos yo, decliné a favor de Yadira (Centeno),
y dije que no tengo ningún problema, porque sé
que comparte mis ideas alrededor de qué es lo
que hay que hacer en el Poder Judicial.
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