SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLITICO • AÑO 8• EDICION No. 372• DEL 18 AL 24 DE ENERO 2004
ECONOMIA

"Paquete de obras" 2004
alienta a constructores

• Unas 800 empresas competirán por obras valoradas en casi 400 millones de dólares; pedirán autorización de fast track al BM y BID para acelerar inversión pública

Iván Olivares


El anuncio presidencial de invertir unos 5,900 millones de córdobas en infraestructura en el 2004 representa “la luz al final del túnel”, según lo describiera Alejandro Terán, Presidente de la Cámara de la Construcción y Vicepresidente del COSEP, confiando en que el Estado tendrá capacidad para ejecutar esa cifra monumental.

La duda surge especialmente luego de las críticas que sufrió el año pasado el Ministerio de Transporte e Infraestructura, por su incapacidad de cumplir con la totalidad de proyectos presupuestados, lo que mostró la ineficiencia de la entidad y sus directores.

Sin embargo, dos funcionarios públicos consultados por Confidencial coincidieron en librar de culpas al MTI, y pasar la papa caliente a otras entidades.

Para el ingeniero Ernesto Téllez, Director General de Vialidad de ese ministerio, la culpa debe buscarse no en la burocracia propia sino en la de dos de las instituciones que financiaron ese plan: el Banco Centroamericano de Integración Económica y la Unión Europea.

La razón sería que esos dos organismos internacionales les atrasaban la entrega de los desembolsos, por lo que el Ministerio no contaba con los recursos suficientes en el momento adecuado para asegurar que todo se cumpliera como estaba previsto.

Por su parte, Juan Sebastián Chamorro, Coordinador de Inversiones Públicas, atribuye el atraso al hecho de que la Asamblea Nacional aprobó el presupuesto del año 2003 hasta en el mes de abril pasado, lo que atrasó sobremanera la ejecución de los proyectos.

Para colmo de males, el invierno estaba a punto de comenzar cuando la Tesorería estaba lista a entregar los desembolsos, lo que representó días adicionales de atraso, que habrían incidido en la criticada sub ejecución.

Tiempos mejores

Pero las cosas parecen distintas ahora que el país podrá invertir más dinero, gracias en gran medida a la liberación de recursos que representa la segura aprobación del punto de culminación de la HIPC, lo que ha entusiasmado al sector construcción, cuyos líderes se mantienen en contacto constante con los funcionarios del sector público.

Alejandro Terán, Presidente de la Cámara, señaló que la burocracia es un mal endémico en la mayoría de las instituciones públicas y “sigue existiendo en el Ministerio de Transporte e Infraestructura”, pero que hay mejoras en la comunicación entre el Ministerio y los constructores, cuyo liderazgo aporta ideas al sector oficial para que las cosas se hagan mejor.

Con todo, llamó a disminuir la burocracia, como una medida necesaria para cumplir las metas de inversión en infraestructura anunciadas por el Presidente Enrique Bolaños.

“Antes había mucha burocracia porque había procedimientos, esquemas y visiones diferentes, pero eso cambió con esta administración que trata de presentarse ahora en un rol de coordinador y facilitador”, dijo Téllez, confesando que la entidad está preparándose desde hace dos años para ejecutar un plan de esta envergadura.

Como prueba de ese cambio, mencionó que los líderes de la Cámara de la Construcción admitieron que “nunca antes este Ministerio trabajó tan bien como en este momento”, insistió.

Prueba de las excelentes relaciones entre la Cámara y el Ministerio es el hecho que representantes de ambos viajarán a Washington este lunes para convencer a personeros del BID y el Banco Mundial que les permitan usar un sistema de administración que ahorra tiempo, aunque… es más caro.

Una sola cara

La cita en la capital estadounidense pretende en primer lugar, mostrar la armonía lograda entre constructores, fabricantes de materiales, las empresas de supervisión y el MTI, de cara al plan anunciado el 10 de enero pasado.

Una vez convencidos de la unidad del gremio, los constructores pedirán a los técnicos del BID y el BM que les autoricen el uso del sistema fast track que en síntesis, permite diseñar y construir una obra casi al unísono, lo que ahora tiempo, porque no hay que esperar los tres meses que se necesita para adjudicar una obra vía licitación.

“Si usamos ese método, es muy posible cumplir la meta de adoquinar un kilómetro de carretera al día en promedio, pero si seguimos el viejo esquema de diseñar la obra y esperar hasta que los planos estén completamente terminados para llamar a licitación, entonces tendremos que esperar otros 90 días para poder comenzar las obras”, aseguró Alejandro Terán.

Explicó que el fast track permite avanzar casi en paralelo en los procesos de diseño y construcción, gracias a que es posible establecer la mayoría de los costos fijos de los proyectos de esa naturaleza, tales como los salarios del personal, el precio de los adoquines, cemento, bordillos, etc., y hasta del acarreo de los materiales.

La variante principal es el porcentaje de utilidad que espera lograr cada empresa, así como los gastos administrativos de cada una.

Téllez del MTI está de acuerdo con que las obras se ejecuten usando ese esquema, aún cuando recuerda que hace que las obras de construcción sean más caras, en vista que sus estándares de calidad son más altos.

Explicó que cuando se aprueba usar el fast track, el contratista eleva la calidad con la que trabaja y presenta las obras, en vista que es legalmente responsable del diseño, construcción y supervisión de la obra y a que debe garantizar la permanencia de ésta durante varios años más.

Iván Olivares