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Juego salvado, pero 2004 en incertidumbre
Bolaños en su laberinto político
• Municipales, directiva AN,
futuro de Alemán y reformas institucionales en
veremos
Lourdes Arróliga
Luego de haber salvado el
juego político del 2003, al conjurar la amenaza
del repacto entre el FSLN y el PLC, el presidente Enrique
Bolaños iniciará el 2004 en medio de un
nuevo ciclo de incertidumbre política, y con
la tarea de impulsar reformas institucionales que requieren
el apoyo del PLC y el FSLN.
El traslado de las elecciones
municipales y la conformación de una junta directiva
parlamentaria, así como el futuro político
de Alemán, están enmarcados en las negociaciones
que resulten de los binomios Bolaños- liberales
y Bolaños- sandinistas, o de la triangulación
Ortega-Alemán- Bolaños.
Mientras el Frente Sandinista
mantiene firme su interés por unir las elecciones
municipales con las nacionales del 2006, el presidente
Bolaños envió emisarios donde Alemán
para solicitarle el apoyo de la bancada liberal en esta
iniciativa.
La respuesta de Alemán
fue un “no”; que sus allegados interpretan
como “una carta abierta que mantendrá para
negociar”.
La pregunta es ¿a
cambio de qué Alemán aceptaría
cancelar las elecciones? Con una sentencia de 20 años
de cárcel –por delitos de corrupción--,
en Apelaciones, Alemán esperaría obtener
rédito político en este acercamiento con
el presidente Bolaños.
Pero fuentes oficiales del
Ejecutivo, aseguran que igual que sucedió en
las conversaciones con el Frente Sandinista, “el
presidente no se dejará chantajear por nada”.
Bolaños en su laberinto
La sentencia de condena contra
Alemán, empujó a la bancada liberal a
un acercamiento con el Ejecutivo y “romper las
conversaciones” con los sandinistas.
Mientras Bolaños dice que
no cederá en su lucha anticorrupción,
la agenda del PLC tiene como prioridad la libertad de
su líder. Pero es al Frente Sandinista a quien
se le atribuye el poder para hacerlo.
Los círculos se cierran,
y según una fuente política cercana a
Alemán el ex presidente podría usar su
cercanía con Bolaños para luego “tener
una cercanía con Ortega y sentarse a hablar las
tres bandas”.
“Arnoldo puede decir que
presionen por una directiva parlamentaria sin el Frente
para usarlo en una negociación ante (su caso)
en Apelaciones. Pero puede ser que Daniel piense que
conviene un acuerdo con el gobierno y no insistir en
una relación con Arnoldo”, señala.
En todo caso, una de las salidas
sería una negociación triangulada, en
la cual también pesa la opinión de un
cuarto agente, la comunidad internacional.
Los liberales admiten la presión
de Estados Unidos por unir “las fuerzas democráticas”
en contra de los sandinistas. “No creo que verían
bien a Bolaños hablando nuevamente con Daniel,
es una relación anormal”, indican fuentes
del PLC.
Estados Unidos representa “una
llave de oro” económica para Bolaños,
por lo cual posiciones ingerencistas serán una
constante en su gobierno, reconocen los círculos
políticos oficialistas.
Directiva AN pendiente
La conformación de la directiva
parlamentaria del próximo año, es un asunto
que podría finiquitarse hasta el nueve de enero,
día oficial del cierre legislativo.
Los sandinistas cuentan con que
se mantendrá una directiva igual: tres sandinistas,
con cuatro liberales (refiriéndose a los diputados
azul y blanco), aunque reconocen un intenso cabildeo
del PLC por sacarlos del juego.
“Han insistido de forma personal,
hablando con cada uno de ellos por aparte, pero confiamos
en que al final mantendremos la directiva como está”,
dice el diputado sandinista René Núñez,
que mantuvo la segunda vicepresidencia de la Asamblea
Nacional.
38 leyes aprobadas y cerca de 70
decretos es muestra de armonía con que trabajó
la directiva pasada, según su colega, Edwin Castro.
Los sandinistas proponen la reelección
de Jaime Cuadra en la presidencia de la misma, por ser
una persona con capacidad de dialogar, dirigir, “y
que tiene flexibilidad”.
¿Acuerdo político nacional?
El diputado Noel Ramírez,
secretario nacional del PLC, maneja una posición
más mesurada en su partido. Además de
tener una “sana política económica”
(con el CAFTA y la HIPC) considera necesario un acuerdo
político nacional; con la participación
del Ejecutivo y de los partidos mayoritarios.
El acuerdo no se limitaría
a la conformación de la Junta Directiva, “que
es algo coyuntural”, según Ramírez,
sino que incluiría las reformas pendientes en
materia judicial y electoral.
A su juicio, en la directiva
parlamentaria deben estar “todas las fuerzas políticas,
respetando el principio de proporcionalidad”,
afirma Ramírez.
En ambos sectores reconocen
que la iniciativa política está en manos
de los partidos mayoritarios —PLC y FSLN—,
que a lo largo del año mantuvieron (en distintos
momentos) acercamientos con el Ejecutivo.
“Yo creo que eso va
a seguir igual, aquí hay una realidad política
y es que las fuerzas políticas mayoritarias son
el FSLN y el PLC y luego tenemos una estructura del
Estado junto con el sistema presidencialista que tenemos
el presidente Bolaños juega un papel importante”,
considera Ramírez.
Pero su colega, Wilfredo
Navarro, dice que es difícil mantener un acercamiento
con los sandinistas, que acusó de ser “tramposos”.
Navarro dice que “es
más fácil juntar a los liberales que juntar
al gobierno con el Frente Sandinista”.
El diputado recordó
a Bolaños, que a Estados Unidos no le interesa
que conversen con los sandinistas, sino la unidad de
las fuerzas democráticas.
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