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Un mes después
El "efecto" PriceSmart
• Más competencia para
bajar precios; nadie lo admite, pero todos están
ofreciendo atractivos descuentos.
Iván Olivares
Un mes
después de haberse inaugurado el PriceSmart,
un establecimiento comercial de 5,000 metros cuadrados,
en Managua ya se está volviendo moneda común
hablar del “efecto PriceSmart”, para referirse
a una tendencia hacia una competencia más fuerte
que tiende a abaratar los precios de algunos productos.
Aunque
no quisieron dar los datos exactos acerca del monto
total de sus ventas, Dovico Locriccio, gerente de la
transnacional en Nicaragua, y Mayo Vega, su Gerente
de Operaciones, explicaron que el negocio superó
en un 20% las previsiones iniciales de la compañía
para su primer mes de funcionamiento.
Consultados,
dueños y administradores de supermercados, ferreterías
y tiendas fotográficas negaron que el almacén
sea competencia para ellos, aunque coincidentemente,
casi todos tienen algún tipo de promoción
en estos días ofreciendo atractivos descuentos.
“Tendrían
que ser mentirosos para negar que nuestra presencia
les afecta”, dijo el Gerente Locriccio, al preguntarse
“¿en verdad, nadie resultó afectado
porque yo vendiera 2000 quintales de arroz o de azúcar,
o mis compresores y generadores? O esas personas no
comían arroz o alguien está mintiendo”,
insistió.
Pero
es difícil ignorar al gran almacén blanco,
no sólo por su volumen, sino en virtud del número
de visitas y transacciones realizadas en tres semanas
y media desde su apertura: “hemos tenido 80,000
visitas y 70,000 compras”, dijo el gerente Locriccio,
explicando que la mayor parte de la gente que llega
al local compra algo.
“A
veces la gente no viene a comprar algún producto
en particular, pero al final termina haciéndolo
porque nosotros creamos la necesidad”, dijo una
funcionaria que habló a condición de mantenerse
en el anonimato porque no está autorizada para
dar declaraciones.
Tanto
Locriccio como Vega coincidieron en esa apreciación,
explicando que “todos lo hacen de alguna manera.
La diferencia es que nosotros lo hacemos un poquito
mejor porque ofrecemos precios muy accesibles”,
dijo Vega.
Estrellas inesperadas
Extrañamente,
el producto que genera más ingresos a la compañía
es... el pollo asado, que se vende a 69 córdobas
por unidad. “El pollo representa nuestro rubro
con más venta en dólares”, confesó
Locriccio.
Otros
productos con alta rotación son los que se venden
a granel: arroz, azúcar, aceite, maíz
y... alimento para perros. “Todo eso forma parte
de nuestro programa ‘Gran Ahorro’ que sirve
no sólo para favorecer el gasto de la casa, sino
para revenderlo o surtir algún otro tipo de negocio”,
explicaron.
El gerente
reveló que han tenido que rechazar ofertas de
un cliente que les ofrecía comprar 1,100 quintales
de arroz y otro que quería que le vendieran 2,000
quintales de azúcar. “Nos habría
encantado hacerlo, pero nos lo impide el convenio que
tenemos con el proveedor”, aseguró.
Pero
vendan lo que vendan, quien sigue de fiesta es el Banpro,
porque su tarjeta (que es la única que se acepta
en ese local) ha sido usada para pagar cerca del 50
por ciento de las 70,000 transacciones que se han hecho
en el almacén.
“Aquí
seguimos de fiesta”, dijo Arturo Arana Poveda,
vicegerente del Banpro, al recordar que ya han entregado
más de 18,000 nuevas tarjetas de crédito
a los miembros del Club PriceSmart, por lo que no duda
en que lograrán cumplir la meta de haber colocado
40,000 unidades antes que caiga el último segundo
del año 2003.
Arana
reveló a Confidencial que para
asegurarse que “el fuego siga vivo”, la
compañía se prepara a lanzar un nuevo
producto exclusivo para los poseedores de la Banpro-PriceSmart
que ofrece un extrafinanciamiento para pagar únicamente
productos de línea blanca en períodos
que pueden variar entre 18, y 24 meses, aunque en algunos
casos podrían llegar hasta las 36 cuotas mensuales.
“Vamos
a llamarle Smart Credit. El plazo va a estar en dependencia
de la capacidad de pago de cada cliente”, dijo
Arana, adelantando que “el almacén nos
dejará poner en cada artículo de línea
blanca, en cuántas cuotas pueden ser pagados”.
Los super: “no afecta”
Aunque los supermercados
parecen ser los lógicos afectados por la venta
de granos básicos y alimentos a granel, tres
dueños o administradores de ese tipo de negocios
rechazaron sentirse afectados o de cualquier forma presionados
por la irrupción de PriceSmart en el mercado.
“Hay lugar para todos.
PriceSmart es una compañía importante,
pero no en el campo de los supermercados”, dijo
Chale Mántica, propietario de la cadena de supermercados
La Colonia.
Pero aunque no lo admita
abiertamente, la cadena, que maneja unos 23,000 artículos
contra 2,500 de PriceSmart sí tiene un tipo de
competencia con el recién llegado.
Mántica anunció
que “vamos a construir un local más grande
que el de ellos”. El nuevo establecimiento, que
sería el segundo en Nicaragua con categoría
de hipermercado, estará ubicado en los alrededores
de la Rotonda Jean Paul Genie en la carretera a Masaya,
y será el séptimo de la familia.
“Como supermercado,
(porque PriceSmart es también tienda de electrodomésticos,
venta de llantas y baterías, revelado de películas
y hasta ferretería) tenemos un surtido, precios
y servicio mejor que el de ellos. A pesar de todo, como
negocio los respeto del mismo modo que lo hago incluso
con las pulperías, porque no hay competencia
pequeña”, detalló Mántica.
Con todo, la empresa no se
duerme en sus laureles, y aunque “todavía
no hemos tenido tiempo de ver estadísticas”
para saber si se ha movido significativamente el número
de compradores (en noviembre pasado, La Colonia atendía
45,000 clientes al mes versus los 70,000 de PriceSmart
durante su mes de inauguración), creemos que
habrá algún efecto pero no creo que sea
preocupante”, concluyó.
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