SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLÍTICO • AÑO 8• EDICION No. 353• DEL 24 AL 30 DE AGOSTO DE 2003
ECONOMIA

Un mes después
El "efecto" PriceSmart

• Más competencia para bajar precios; nadie lo admite, pero todos están ofreciendo atractivos descuentos.

Iván Olivares

   

Un mes después de haberse inaugurado el PriceSmart, un establecimiento comercial de 5,000 metros cuadrados, en Managua ya se está volviendo moneda común hablar del “efecto PriceSmart”, para referirse a una tendencia hacia una competencia más fuerte que tiende a abaratar los precios de algunos productos.

Aunque no quisieron dar los datos exactos acerca del monto total de sus ventas, Dovico Locriccio, gerente de la transnacional en Nicaragua, y Mayo Vega, su Gerente de Operaciones, explicaron que el negocio superó en un 20% las previsiones iniciales de la compañía para su primer mes de funcionamiento.

Consultados, dueños y administradores de supermercados, ferreterías y tiendas fotográficas negaron que el almacén sea competencia para ellos, aunque coincidentemente, casi todos tienen algún tipo de promoción en estos días ofreciendo atractivos descuentos.

“Tendrían que ser mentirosos para negar que nuestra presencia les afecta”, dijo el Gerente Locriccio, al preguntarse “¿en verdad, nadie resultó afectado porque yo vendiera 2000 quintales de arroz o de azúcar, o mis compresores y generadores? O esas personas no comían arroz o alguien está mintiendo”, insistió.

Pero es difícil ignorar al gran almacén blanco, no sólo por su volumen, sino en virtud del número de visitas y transacciones realizadas en tres semanas y media desde su apertura: “hemos tenido 80,000 visitas y 70,000 compras”, dijo el gerente Locriccio, explicando que la mayor parte de la gente que llega al local compra algo.

“A veces la gente no viene a comprar algún producto en particular, pero al final termina haciéndolo porque nosotros creamos la necesidad”, dijo una funcionaria que habló a condición de mantenerse en el anonimato porque no está autorizada para dar declaraciones.

Tanto Locriccio como Vega coincidieron en esa apreciación, explicando que “todos lo hacen de alguna manera. La diferencia es que nosotros lo hacemos un poquito mejor porque ofrecemos precios muy accesibles”, dijo Vega.

Estrellas inesperadas

Extrañamente, el producto que genera más ingresos a la compañía es... el pollo asado, que se vende a 69 córdobas por unidad. “El pollo representa nuestro rubro con más venta en dólares”, confesó Locriccio.

Otros productos con alta rotación son los que se venden a granel: arroz, azúcar, aceite, maíz y... alimento para perros. “Todo eso forma parte de nuestro programa ‘Gran Ahorro’ que sirve no sólo para favorecer el gasto de la casa, sino para revenderlo o surtir algún otro tipo de negocio”, explicaron.

El gerente reveló que han tenido que rechazar ofertas de un cliente que les ofrecía comprar 1,100 quintales de arroz y otro que quería que le vendieran 2,000 quintales de azúcar. “Nos habría encantado hacerlo, pero nos lo impide el convenio que tenemos con el proveedor”, aseguró.

Pero vendan lo que vendan, quien sigue de fiesta es el Banpro, porque su tarjeta (que es la única que se acepta en ese local) ha sido usada para pagar cerca del 50 por ciento de las 70,000 transacciones que se han hecho en el almacén.

“Aquí seguimos de fiesta”, dijo Arturo Arana Poveda, vicegerente del Banpro, al recordar que ya han entregado más de 18,000 nuevas tarjetas de crédito a los miembros del Club PriceSmart, por lo que no duda en que lograrán cumplir la meta de haber colocado 40,000 unidades antes que caiga el último segundo del año 2003.

Arana reveló a Confidencial que para asegurarse que “el fuego siga vivo”, la compañía se prepara a lanzar un nuevo producto exclusivo para los poseedores de la Banpro-PriceSmart que ofrece un extrafinanciamiento para pagar únicamente productos de línea blanca en períodos que pueden variar entre 18, y 24 meses, aunque en algunos casos podrían llegar hasta las 36 cuotas mensuales.

“Vamos a llamarle Smart Credit. El plazo va a estar en dependencia de la capacidad de pago de cada cliente”, dijo Arana, adelantando que “el almacén nos dejará poner en cada artículo de línea blanca, en cuántas cuotas pueden ser pagados”.

Los super: “no afecta”

Aunque los supermercados parecen ser los lógicos afectados por la venta de granos básicos y alimentos a granel, tres dueños o administradores de ese tipo de negocios rechazaron sentirse afectados o de cualquier forma presionados por la irrupción de PriceSmart en el mercado.

“Hay lugar para todos. PriceSmart es una compañía importante, pero no en el campo de los supermercados”, dijo Chale Mántica, propietario de la cadena de supermercados La Colonia.

Pero aunque no lo admita abiertamente, la cadena, que maneja unos 23,000 artículos contra 2,500 de PriceSmart sí tiene un tipo de competencia con el recién llegado.

Arturo Arana Poveda  

Mántica anunció que “vamos a construir un local más grande que el de ellos”. El nuevo establecimiento, que sería el segundo en Nicaragua con categoría de hipermercado, estará ubicado en los alrededores de la Rotonda Jean Paul Genie en la carretera a Masaya, y será el séptimo de la familia.

“Como supermercado, (porque PriceSmart es también tienda de electrodomésticos, venta de llantas y baterías, revelado de películas y hasta ferretería) tenemos un surtido, precios y servicio mejor que el de ellos. A pesar de todo, como negocio los respeto del mismo modo que lo hago incluso con las pulperías, porque no hay competencia pequeña”, detalló Mántica.

Con todo, la empresa no se duerme en sus laureles, y aunque “todavía no hemos tenido tiempo de ver estadísticas” para saber si se ha movido significativamente el número de compradores (en noviembre pasado, La Colonia atendía 45,000 clientes al mes versus los 70,000 de PriceSmart durante su mes de inauguración), creemos que habrá algún efecto pero no creo que sea preocupante”, concluyó.

Iván Olivares

 

Iván Olivares