Burger King de Nicaragua planea
abrir su tercer restaurante en el país en el
mes de diciembre del 2003 ó enero del 2004, en
una locación que prefirieron no divulgar “hasta
que se firme el contrato”, limitándose
a detallar que estará en el centro-oeste de Managua,
“buscando los lugares donde hay más movimiento”.
Si se cumplen los planes tal como
está previsto, la cadena abrirá su cuarto
local en el tercer trimestre del 2004, buscando más
hacia el oeste de la capital, donde las zonas residenciales
auguran un mejor mercado.
William Zarruk. Presidente de Burger
King Nicaragua, explicó que la inversión
en cada restaurante supera los 500,000 dólares
“entre edificios, equipos, mobiliarios y parque
infantil”, y que sería mayor a no ser porque
no están comprando sino alquilando a largo plazo
la tierra en la que los edificarán.
El segundo local (denominado BK2),
construido en el tramo urbano de la Carretera a Masaya,
costó 1.1 millones de dólares, tanto por
sus dimensiones como por su ubicación a la orilla
de la Torre de los Pellas, en la tierra más cara
de la capital.
Zarruk recordó que el BK1
en Metrocentro causó sensación, hasta
el punto que es uno de los tres sitios que más
vende en ese food court. “Cuando los abrimos esperábamos
tener unos tres meses extraordinarios. Nuestra expectativa
se cumplió en aceptación, porque a la
gente le encantó el producto, aunque en ventas
se quedó ligeramente corta”, confesó.
La razón es que la Corporación
Burger King estableció metas muy optimistas creyendo
que con el advenimiento de la Administración
Bolaños, el país mostraría un crecimiento
acelerado, pero esa expectativa no se cumplió,
y más bien se percibe una falta de liquidez que
frena la economía.
Con todo, Burger King de Nicaragua
logró “más que duplicar sus ventas
con el BK2”, y mantiene a 65 empleados en su planilla,
para atender las más de 35,000 transacciones
que realizan al mes, aclarando que cada una puede significar
la venta de uno o varios combos.
Para Zarruk, la razón para
haberse establecido en el mercado local es que sus hamburguesas
son cocinadas a la parrilla, sin aceite, no fritas ni
a la plancha, con lo que resulta un producto más
saludable que es 100 por ciento carne, y a que su torta
es más pesada que la de sus competidores.
Burger King opera 600 restaurantes en Latinoamérica.
Maderera
suiza invertirá
en nuestros bosques
La empresa suiza Precious
Woods Holding A.G. anunció el inicio de
operaciones en Nicaragua, que pasa a ser su tercera
sede en la región latinoamericana, orientada
al negocio forestal con plantaciones en Costa
Rica y Brasil.
La entidad europea
se estableció en nuestro país con
el nombre de Maderas Preciosas de Nicaragua S.A.
(MAPRENIC), donde ha invertido casi un millón
de dólares, planeando sembrar unas 400
hectáreas de bosque al año durante
al menos un cuarto de siglo, período de
tiempo en el que esperan recuperar su inversión.
El doctor Andrés
Gut, presidente de la Junta Directiva de Precious
Woods y responsable de las operaciones en Centro
América, dijo que están buscando
nuevos territorios para sembrar maderas preciosas,
en particular la teca, cuyo mercado está
en ascenso no sólo porque está creciendo
la demanda de ese producto, sino porque están
disminuyendo los bosques de madera dura en Malasia,
Indonesia, el sur de Brasil y Centro América.
“Este negocio
es una buena idea”, aseguró detallando
que los 600,000 dólares invertidos en dos
haciendas en Sapoá y San Carlos rendirán
sus frutos dentro de 12 ó 13 años,
período que puede parecer muy largo a quien
está acostumbrado a hacer negocios en el
trópico, más no así a los
helvéticos cuyos bosques de pino, por ejemplo,
tardan 120 años en estar listos.
Los técnicos
de la empresa están viendo otras fincas
para seguir el proceso de reforestación,
que se lleva a cabo mediante estrictos planes
de manejo supervisados por personal del Ministerio
del Ambiente, de modo que no se ponga en juego
la capacidad futura de producción maderera
en la zona.
Precious Woods opera
en Costa Rica desde 1990, donde ha invertido 20
millones de dólares en 13 años para
sembrar 5,000 árboles en 4,600 hectáreas
de superficie, creando 200 puestos de trabajo.
Presente en Brasil desde 1996, la empresa emplea
a 750 personas para manejar 1,220 kilómetros
cuadrados de bosque amazónico.