Banco Uno lanza nueva plataforma
Audaz inversión en
comercio virtual
• Para comprar por internet
en el exterior, a precios más baratos
Iván Olivares
Amalia Barrios
El Banco Uno hará esta semana
el lanzamiento regional de un servicio de comercio electrónico
con el que pretende incrementar el número de
sus tarjetahabientes en el país, ofreciendo la
posibilidad de comprar vía Internet en un gigantesco
centro comercial virtual en el que esperan tener al
menos 600 tiendas.
El banco espera que entre un 10
y un 15% de sus tarjetahabientes actuales hará
uso del servicio, considerando “no tanto la edad,
sino el estilo de vida de mis clientes”, dijo
la Vice Gerente General del Banco, licenciada Amalia
Barrios, aclarando que “el servicio es para mis
clientes, tiene que ser mi cliente para tener acceso”.
Para ofrecer este nuevo servicio,
la entidad bancaria estableció una alianza con
un diseñador de páginas web y una empresa
de courier (Lan Box, subsidiaria de Lan Chile), mientras
el Banco ofrece su prestigio para que los futuros usuarios
de ese servicio sepan que pueden hacer con confianza
sus transacciones en línea.
“Básicamente, la parte
clave del Banco es crearle confianza a los clientes
en la utilización de Internet como un medio para
tener acceso al comercio global... porque no todos los
productos están disponibles en el mercado nicaragüense”,
dijo la licenciada Amalia Barrios, Vice Gerente General
del Banco Uno.
Aunque en el pasado hubo en Nicaragua
varios intentos por hacer comercio electrónico,
Barrios cree que el fracaso de esas experiencias se
debe a que “no tiene sentido ofrecer vía
Internet la posibilidad de comprar localmente a los
mismos precios a los que el cliente puede encontrar
con sólo ir al establecimiento físico”.
Dos expertos consultados por Confidencial
creen que aunque la iniciativa es buena, Nicaragua no
está lista para este tipo de negocios, básicamente
porque la cantidad de usuarios de Internet y de tarjetahabientes
es tan pequeña, que no alcanzan a generar la
“masa crítica” que se requiere para
hacer que el negocio funcione y sea rentable.
Consultada al respecto, la licenciada
Barrios dijo que “el Banco ve esto más
como servicio que como negocio, porque estamos ofreciéndoles
a nuestros clientes un mayor universo para comprar.
A nosotros no nos afecta el volumen, lo que queremos
es crear el canal, la opción de compra”.
En todo caso, confió en
que esta nueva modalidad de comercio electrónico
sí funcionará porque hay acceso a la Red
en decenas de ciber cafés por todo el país.
Conexión con Lan Chile
Aunque en Nicaragua son pocas las
experiencias en comercio electrónico, (un informe
de CCN indica que se espera que sólo en Estados
Unidos ese tipo de negocio mueva unos 427 mil millones
de dólares en el 2004), el papel del Banco Uno
será ofrecer el medio de pago (las tarjetas de
crédito del Grupo Pacific, Banco Uno y Aval Card)
para que el usuario pueda adquirir y pagar la mercadería
de su elección.
Para que exista comercio electrónico,
“tiene que haber un cliente, una cuenta de Internet
para hacer contacto con el comercio, y una tienda que
esté registrada para hacer ventas por Internet”,
explicó Barrios.
“Como es una compra virtual,
el cliente no puede pagar con dinero en efectivo ni
con cheques, sino sólo con tarjetas de crédito”,
y en algunos casos específicos con tarjetas de
débito.
Además del cliente, del
vendedor, del banco y del desarrollador de páginas
web, también hace falta alguien que reciba y
entregue la mercadería, por lo que el Banco Uno
se alió con Lan Chile para que traslade la mercadería
desde la tienda hasta el lugar que señaló
el comprador.
Además de su infraestructura
física y tecnológica, el Banco también
aporta su propio prestigio al prometer a sus clientes
que pueden hacer transacciones seguras en la red.
“El papel del Banco es desarrollar
en el cliente la confianza de que puede comprar en un
ambiente seguro donde su tarjeta no va a estar sujeta
a fraude”, añadió Barrios, recordando
que “en ningún caso hay garantía
absoluta como tampoco la hay en la compra en un establecimiento,
o al pedir una pizza por teléfono”.
Explicó que al poner en
juego su nombre, la entidad bancaria está apuntando
no tanto al 5% de la generación actual que suponen
hará uso del servicio, sino a “esos muchachos
que están en la universidad o en los colegios
y usan computadoras” pues estos ya no tendrán
que viajar a Estados Unidos para comprar algo que sólo
hay allí.
Seguridad
Por eso, debido a que el comercio
virtual —igual que el real— encierra riesgos
para el que vende como para el que compra, el Banco
decidió extremar las medidas de seguridad para
proteger tanto al usuario como al proveedor.
La primera medida (que también
pretende asegurar la exclusividad del negocio) es que
sólo puedan usarse las tarjetas del Grupo Uno,
con lo que la transacción se puede controlar
de un modo más efectivo, comenzando por asegurar
que es real el número de la tarjeta de crédito
con el que se ordena la compra.
La segunda parece ser más
efectiva. Se trata de verificar que la entrega se hizo
en la dirección indicada, y es donde entra en
juego la empresa de courier, cuyos registros serán
claves a la hora de un reclamo por mercadería
no entregada o por compras fraudulentas, porque permitirá
demostrar dónde y a quién se entregó
un pedido.
El Banco insistirá con sus
clientes para que “tengan suscrito un programa
de protección contra fraude para su tarjeta de
crédito”, que en este momento es electivo,
pero “vamos a tener que convencerlos que para
estar protegidos contra cualquier fraude... deben tener
un programa que los ampare”, insistió.
Precios más baratos
La alianza del Grupo Uno
con Lanbox estará disponible no sólo para
quien compre mercadería de uso personal, sino
también para las empresas que requieran comprar
fuera del país sin enviar a alguien de compras.
Para facilitar la transacción, los clientes del
Grupo Uno podrán disponer sin costo —lo
use o no— una dirección postal en Miami
y otra en Europa para comprar a ambos lados del Atlántico.
Además de mostrar
todas las tiendas, la mercadería disponible,
los descuentos y las promociones especiales, la página
web tendrá una tabla y una calculadora para estimar
el costo del producto más el flete y los impuestos
(si los hubiera), antes de hacer el pedido.
Barrios cree que quienes
compren vía Internet tendrán acceso a
precios inferiores en un 30 a 35% de los que se piden
en la tienda real, en vista que es más barato
mantener una tienda virtual que una física.
Prometió que el sitio
web mostrará dónde está el paquete,
sea que éste esté saliendo de la tienda,
en el aeropuerto, en la aduana, o a punto de entregarse.
La vice gerente se mostró
segura que el país adoptará este nuevo
servicio, porque “el nicaragüense es muy
abierto a la tecnología”, recordando el
“boom” que significó el lanzamiento
de la tarjeta de débito, que llevó a que
durante varios meses Nicaragua fuera para Visa el país
con la mejor estadística a la hora de hacer compras
usando ese tipo de tarjetas.
El primer paso para lograr
que sus clientes hagan uso del nuevo servicio será
explicar las bondades del mismo “usando toda nuestra
estructura de venta y capacidad de comunicación”,
explicó Barrios.
Luego ofrecerán como
promoción inaugural, de tres a cinco suscripciones
anuales gratuitas, entre una lista de las 25 mejores
revistas del mundo, aunque el cliente tendrá
que pagar el costo de que se las hagan llegar hasta
su casa.
El tercero es la posibilidad
de poseer una dirección postal en Europa y Estados
Unidos, cuya adquisición es gratuita compre o
no.