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Industria busca alternativas
Hoteles en Managua
"no mas inversiones"
• Demanda hotelera estancada,
crecen los Bed and Breakfast y hay mejores oportunidades
en Granada, León, Rivas y Chinandega
Arlen Cerda y Eliette Mejía
Cinco años después
del vertiginoso desarrollo que experimentó la
industria hotelera con la construcción de cuatro
grandes hoteles en la capital, ésta se encuentra
estancada debido a la poca demanda de servicio que caracteriza
actualmente al mercado.
Los “nuevos hoteles”,
el Intercontinental Metrocentro, Princess, Holiday Inn
Select y el Legends, junto con otros de gran trayectoria
como el Camino Real, el Intercontinental Managua y Las
Mercedes, ofrecen unas 950 de las tres mil habitaciones
que existen en la capital y operan a un 50 o 60% de
su capacidad instalada, debido a la limitada demanda
del servicio hotelero. Estas empresas no tienen planes
para ampliar su oferta habitacional al menos en los
próximos cinco años y esperan que tampoco
se construyan nuevos hoteles en Managua.
Samuel Santos Volg, Gerente General
del Hotel Las Mercedes, afirma que hay una propuesta
del sector hotelero hacia el Instituto de Turismo (INTUR)
para que no se autorice la construcción de más
habitaciones hasta que todos los hoteles actuales tengan
una ocupación del 60% de su capacidad.
En 1995, la industria hotelera
de Managua ofrecía únicamente 500 habitaciones
“de la más alta calidad”. A la fecha
hay más de 1,500 habitaciones de primera clase.
“El contar con marcas como Holiday Inn, Best Western,
Intercontinental, Grupo Real eso le da una calidad a
la ciudad y un estándar de internacionalización...
representa una garantía de tener una alta hotelería
en el país”, estima Miguel Romero, Presidente
de la Cámara Nacional de Turismo (CANATUR).
Según datos de CANATUR,
la industria turística aporta al país
unos 110 millones de dólares anuales de los cuales
los hoteles representan aproximadamente el 50 por ciento
–unos 50 millones de dólares–.
“Inversiones para mejorar”
Los empresarios hoteleros consultados
por Confidencial coinciden en que hay que parar las
“grandes inversiones”. En estos momentos
no les interesa crecer en oferta, sino mejorar sus servicios
al cliente para incentivar la demanda.
Danfer Escobar, Director de Mercadeo
y Ventas del Hotel Camino Real, asegura que “ahora
(en el hotel) no estamos invirtiendo para crecer, estamos
invirtiendo para mejorar el servicio que se le da al
cliente de acuerdo a las exigencias de hoy en día”.
Según Escobar, es “de
aquí a cinco años” que se podría
construir “tranquilamente” otro hotel porque
entonces ya habrá más demanda del servicio
de habitaciones.
Rocmay Chaviano, Director de Mercadeo
y Ventas del Hotel Princess de la cadena internacional
Imperial Hotel & Resort –de la misma franquicia
que el Camino Real–, coincide en que la construcción
de nuevos hoteles en Managua “no es lo mejor”.
“Si yo fuera el dueño,
yo no invertiría en estos momentos y de hecho
hay cadenas que están allí y tienen la
plata aguantada porque han hecho estudios de mercado
y saben que no es el momento”, afirma.
En cambio, las inversiones de algunos
de los hoteles apuntan hacia la ampliación de
salones para sus centros de convenciones, ampliación
de servicios y remodelación de su infraestructura.
Así, el Hotel Intercontinental
Managua está remodelando sus ascensores con una
inversión de 500 mil dólares; el Holiday
Inn Select planea ampliar salones para su Centro de
Convenciones con un costo estimado de ocho millones
de dólares; el Legends pretende construir un
salón de banquetes con capacidad para unas 180
personas aunque aún no ha determinado gastos,
y Las Mercedes está remodelando su Auditorio
“Las Américas” con una inversión
de 300 mil dólares.
Hotelería busca otros destinos
Ausberto Narváez, ex ministro
y ahora asesor del INTUR, asegura que el desarrollo
de la industria hotelera de Managua está detenido
porque así lo determina la oferta y la demanda.
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| Hotel Intercontinental
Metrocentro |
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Sin embargo, asegura que la hotelería
“está creciendo y debe hacerlo” en
las otras regiones y departamentos del país que
poseen potencial turístico como Granada, León,
Rivas y recientemente Chinandega con el proyecto de
construcción de una marina –una especie
de puerto para embarcaciones pequeñas–
que sería la primera del Pacífico.
La mayoría de estos proyectos
turísticos que se desarrollan en estas zonas
son realizados por empresas internacionales. Al respecto,
Narváez considera que esto se debe a que “el
nuevo rol del INTUR ya no es de inversionista”,
sino que este Instituto debe preocuparse más
por promover la imagen de Nicaragua como destino turístico
para los extranjeros.
“Lo que tenemos que buscar
nosotros (INTUR) es la prolongación de destinos
turísticos de gente que viene a hacer negocios
al país” –opina Narváez–
“para incrementar el flujo de dinero, generar
más demanda para los hoteles y que éstos
comiencen a construir nueva oferta turística”.
Miguel Romero, Presidente de CANATUR,
coincide con Narváez en que “en el momento
en que hay más turismo hay una mayor demanda
de servicios hoteleros” y que así éstos
pueden ampliar su oferta.
Según estos dos expertos,
el hecho de que ahora las inversiones turísticas
sean más fuertes fuera de la capital no tiene
un efecto negativo para los hoteles de Managua porque
así también se atrae al sector ejecutivo
internacional que son el segmento de mercado de éstos.
“Los proyectos de inversión
en otras partes del país no nos afectan porque
eso aumenta el turismo y nos trae inversión”,
afirma Olmedo Herrera, Gerente General del Hotel Intercontinental
Managua. “El sector ejecutivo, que es nuestro
mayor mercado, se ve beneficiado directamente porque
tiene la posibilidad de hacer turismo a nivel nacional
a un precio mas cómodo” sostiene.
Ley 306 beneficia a hoteles
La entrada en vigencia de la Ley
306 —Ley de Incentivos Turísticos—
en junio de 1999, favoreció el desarrollo de
la industria hotelera.
Según datos de la Dirección
de Operaciones y Evaluación de Inversiones del
INTUR, a julio del año pasado, esta industria
había participado en 51 proyectos, con exoneraciones
de hasta 36 millones 618 mil 272 dólares, lo
que significó el 28% de las inversiones en el
sector turístico.
Los gerentes Gabriel Solórzano
y Ray Soto de los hoteles Holiday Inn y Legends, respectivamente,
afirman que sin la ley de incentivos sus hoteles no
existirían porque ésta les facilitó
la adquisición de materia prima y la construcción
de sus edificios.
Otros beneficios que la Ley de
Incentivos Turísticos otorga a la industria hotelera
son el certificado de crédito fiscal que exonera
hasta en un 70% del Impuesto sobre la Renta a aquellos
proyectos ubicados en zonas turísticas que sean
prioridad del INTUR, y la exoneración de equipos
importados para los servicios y mantenimiento de los
hoteles.
Según Miguel Romero “no
hay obstáculo para el desarrollo de la industria
hotelera”, excepto la dinámica actual de
oferta y demanda. Por el contrario, Romero agrega que
“el gobierno ha impulsado con una buena Ley de
Incentivos Turísticos el desarrollo de esta industria”.
No obstante, los empresarios hoteleros
se quejan de aspectos como las altas tarifas comerciales
de energía eléctrica cobradas por Unión
Fenosa, que no reconoce la tarifa industrial contemplada
en la Ley 306.
Samuel Santos, Gerente General
de Las Mercedes, reclama que “las tarifas de electricidad
(en Nicaragua) son las más elevadas de toda la
región centroamericana”.
Santos demanda que los hoteles
sean agregados a la tarifa industrial, “que es
donde nos corresponde”, señala.
En los dos años anteriores,
los ataques terroristas del 11 de septiembre y el período
electoral en Nicaragua produjeron una “mala racha”
en la industria turística nacional, pues provocaron
una baja afluencia de turistas y hombres de negocios
al país. Lo cual restó unos seis millones
de dólares en divisas.
Sin embargo, el asesor de
INTUR, Ausberto Narváez, considera que a “corto
plazo (el turismo) es la primera fuente de ingresos
en el país”, aunque también insiste
en que este rubro “es muy sensible”.
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