SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLÍTICO • AÑO 7 • EDICION No. 350• DEL 3 AL 9 DE AGOSTO DE 2003
ECONOMIA

CAFTA: ventajas
en cinco productos

• Nicaragua logra apertura para queso fresco, papaya, pitahaya, maní, y protección para maíz blanco

• Preocupación por el tema laboral; próxima cita en Managua en septiembre

Iván Olivares
enviado especial

   

NUEVA ORLEANS. Aunque es la primera vez que se anuncia lo que en la práctica se considera el “cierre” de un par de capítulos comercio electrónico y administración de aduanas), y la esperanza de cerrar unos diez en la cita de Managua, existe la impresión de que en New Orleans no se avanzó tanto como se hubiera querido porque la cantidad de trabajo hizo que se formara un cuello de botella.

“Las reglas son muy complejas y hay muchas ideas en juego, siento que estamos avanzando en la dirección de alcanzar una convergencia en las distintas mesas, pero necesitamos tiempo”, dijo Regina Vargo, Jefa Negociadora estadounidense.

Los jefes negociadores se permitieron filtrar a los medios de comunicación los logros que iban obteniendo, pero Vargo se negó a entrar en detalles durante el cierre de la reunión, explicando que “esperamos liberalizar el comercio en todos los productos, pero no vamos a entrar en detalles”.

Para Nicaragua, esta ronda dejó ventajas de distinto tipo en cinco productos agrícolas: maíz blanco, maní, papayas hawaiana, pitahayas y queso fresco.

Carlos Sequeira, Jefe Negociador nicaragüense, dijo que sólo podía adelantar que Estados Unidos mostró una actitud distinta a la hora de negociar cuál será el tratamiento que se le dará al maíz blanco, por lo que espera tener buenas noticias sobre este tema, quizás luego de la mini cumbre de Washington o en la de Managua.

Los negociadores tuvieron que acordar una cita especial de un día en la capital estadounidense, donde se reunirán seis especialistas en agricultura (uno por cada país) para avanzar en temas que quedaron pendientes en esta cita, pero deben ser encaminados antes que comience la Ronda Managua.
“Podríamos haber hecho que se quedaran un día más en New Orleans”, dijo el negociador Sequeira, pero “hay que consultar a los sectores interesados y estudiar muchas cosas en detalle”, por lo que mejor se acordó hacer que se reúnan un día en la capital de Estados Unidos.

Accesos casi inmediatos

La situación en los otros cuatro rubros citados es de pronto acceso al mercado estadounidense, y aunque en algunos casos se habla de hasta 18 meses de plazo, la ventaja es que ya hay una fecha definida, lo que permite hacer planes para producir y hasta para exportar.

Aparentemente, el producto que podrá acceder primero a este mercado es la papaya, para el que se espera tener una solución en enero del 2004.
Vienen luego el queso fresco –cuyo acceso es casi inmediato, en parte, porque está dirigido fundamentalmente al público latino, comenzando por los centroamericanos- y el maní, que no representa grandes cifras en Nicaragua, lo que parece haber sido determinante para que se le levantaran las barreras que impedían su ingreso a este país.

Carlos Sequeira.  

Finalmente, la pitahaya, (que el negociador Sequeira cree habrá de significar un “boom” exportador cuando se conozca en Estados Unidos, siempre y cuando vaya acompañada de una intensa campaña de publicidad), estará libre a partir de enero del 2005, lo que confiere tiempo extra a quienes están en ese negocio para sacarle el mejor provecho a la oportunidad que se les abrirá.

El Jefe Negociador explicó que lo determinante para lograr apertura en cuanto a la papaya, pitahaya y queso fue la coincidencia acerca de las barreras no arancelarias que en forma de normas zoo y fitosanitarias cerraban el acceso de esos alimentos al mercado de Estados Unidos.
“Eso no quiere decir que se relajaron las normas o que se va a cerrar los ojos permitiendo que pasen algunos productos que no cumplan con la calidad y sanidad requerida, porque la salud de los consumidores no es negociable”, recordó.

Aunque prefirió no entrar en detalles, Sequeira admitió que también se había hecho avances en el tema industrial, coincidiendo así con Anabel González, su homóloga tica, quien dijo que “tanto el tema industrial como el textil ya están muy avanzados”, aunque no tanto como Centro América quisiera.
Al caracterizar esta semana de negociaciones, Sequeira dijo que “hemos dado un paso adelante… fue una bocanada de oxígeno que nos permitió restablecer la fe en el proceso y confianza en que podemos obtener beneficios para ambos lados”.

Explicó que “el hecho que EE. UU. me dijera yo quiero que me des esto, y a cambio yo estoy dispuesto a darte esto otro, fue un paso gigantesco en las conversaciones, por lo que ahora sigue consultar a los productores para poder dar respuestas, pero en general estamos acercándonos a un momento de la negociación en que nos quedaremos sólo afinando detalles”, por lo que no dudó que todo concluirá en Washington, como está previsto.

En un comentario aparte, Bárbara Bowie-Withman, economista del departamento de Estado de Estados Unidos había dicho, traduciendo un dicho anglosajón que “el diablo está en los detalles”. Con todo el espíritu en general es de confianza en que el calendario se cumplirá tal como está previsto.

El Jefe Negociador detalló que Nicaragua presentó su lista de prioridades –tanto de productos “ofensivos” (los que exportamos) como los “defensivos” (los que importamos)- y que esa lista fue acogida [por los negociadores norteamericanos] y nos han dado ya parámetros de lo que podemos esperar, y aunque esperamos que mejoren su respuesta, eso nos pone en un rango más cercano a lo que necesitamos”.

Explicó que en la lista de los “ofensivos” están carne, azúcar, lácteos y maní, mientras que los “defensivos” son arroz, frijoles, maíz, y azúcar, “porque debemos cuidar que los edulcorantes no provenientes de la caña de azúcar vayan a causar una disrupción tan grande en el sector azucarero como para causar perjuicios, como pasó en México, donde no se tomaron precauciones de ese tipo y 27 ingenios quedaron paralizados”.

Sequeira dijo que la expectativa es que se logre cerrar unos 10 capítulos en Managua.

Una espina: el tema laboral

El tema laboral fue el que más preocupó a los representantes de los trabajadores y de los empleadores presentes en esta ciudad, y fue uno de los ítems a los que más tuvieron que referirse los voceros estadounidenses.

La preocupación principal está dada por un cometido que tienen que cumplir los negociadores estadounidenses para incrementar las posibilidades de que el Congreso de su país apruebe el acuerdo comercial.

Se trata de una frase según la cual, hay que ir “más allá de lo firmado con Chile”. El problema es que una de las cláusulas aceptadas por el país andino impone multas de hasta 15 millones de dólares a la empresa exportadora que sea encontrada violando leyes laborales.

Si hay que ir “más allá”, eso podría interpretarse como acordar multas superiores a los 15 millones de dólares.

Regina Vargo, Jefa Negociadora estadounidense, dijo que no se trata de imponer multas a las empresas, sino de lograr que se cumplan los acuerdos entre los gobiernos, enfatizando en que ella y su equipo están obligados a procurar que se elaboren reglas y procedimientos laborales y ambientales que puedan cumplirse, si quieren tener posibilidad de ver el documento aprobado por su Congreso.

El Jefe Negociador Sequeira dijo que “lo laboral se abordó en esta ronda, igual que en la anterior y en la próxima, aunque no se haya podido concluir.

Creo que se cerrará quizás en Houston, pero no en Managua, mientras que la de acceso a mercados, que es “la joya de la corona”, seguramente se irá hasta Washington”, vaticinó.

El guatemalteco Marco Vinicio Ruiz, Presidente del Consejo Empresarial Centroamericano (CECA), dijo que las multas son la sanción típica en este tipo de casos, costumbre que termina dañando al comercio si no está bien
diseñada, expresando en nombre de sus colegas del istmo su temor de que a largo plazo, estas sanciones sean usadas por quienes están en contra del Tratado para torpedearlo.

Pero una vez terminada la cita estadounidense, el doctor Anastasio Somarriba, Presidente del COSEP, dijo que “donde más se logró comunión de ideas fue en el aspecto laboral, porque temíamos que quisieran imponer sanciones de cualquier forma”, explicando que finalmente se decidió dejar todo según las disposiciones de la OIT, “que reconoce las legislaciones de cada estado”.

“A los nicaragüenses nos conviene regirnos por nuestras leyes, porque están acordes con la OIT”, dijo mientras celebraba el que se hubiera evitado aceptar la imposición de multas similares a las que dejó pasar Chile, “porque no habríamos podido pagarlas”.

Sinforiano Cáceres, Presidente de la Federación Nacional de Cooperativas, se pronunció porque lo ambiental y lo laboral se discuta y se incluya en un capítulo aparte, de modo que sea posible hacerlo con más detalle para estar seguros que se toman en cuenta no sólo las propuestas que ellos hacen, sino que se protegen los intereses del país.

Iván Olivares

 

Arlen Cerda y Eliette Mejía