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CAFTA: ventajas
en cinco productos
• Nicaragua logra apertura
para queso fresco, papaya, pitahaya, maní, y
protección para maíz blanco
• Preocupación por
el tema laboral; próxima cita en Managua en septiembre
Iván Olivares
enviado especial
NUEVA ORLEANS. Aunque es la primera
vez que se anuncia lo que en la práctica se considera
el “cierre” de un par de capítulos
comercio electrónico y administración
de aduanas), y la esperanza de cerrar unos diez en la
cita de Managua, existe la impresión de que en
New Orleans no se avanzó tanto como se hubiera
querido porque la cantidad de trabajo hizo que se formara
un cuello de botella.
“Las reglas son muy complejas
y hay muchas ideas en juego, siento que estamos avanzando
en la dirección de alcanzar una convergencia
en las distintas mesas, pero necesitamos tiempo”,
dijo Regina Vargo, Jefa Negociadora estadounidense.
Los jefes negociadores se permitieron
filtrar a los medios de comunicación los logros
que iban obteniendo, pero Vargo se negó a entrar
en detalles durante el cierre de la reunión,
explicando que “esperamos liberalizar el comercio
en todos los productos, pero no vamos a entrar en detalles”.
Para Nicaragua, esta ronda dejó
ventajas de distinto tipo en cinco productos agrícolas:
maíz blanco, maní, papayas hawaiana, pitahayas
y queso fresco.
Carlos Sequeira, Jefe Negociador
nicaragüense, dijo que sólo podía
adelantar que Estados Unidos mostró una actitud
distinta a la hora de negociar cuál será
el tratamiento que se le dará al maíz
blanco, por lo que espera tener buenas noticias sobre
este tema, quizás luego de la mini cumbre de
Washington o en la de Managua.
Los negociadores tuvieron que acordar
una cita especial de un día en la capital estadounidense,
donde se reunirán seis especialistas en agricultura
(uno por cada país) para avanzar en temas que
quedaron pendientes en esta cita, pero deben ser encaminados
antes que comience la Ronda Managua.
“Podríamos haber hecho que se quedaran
un día más en New Orleans”, dijo
el negociador Sequeira, pero “hay que consultar
a los sectores interesados y estudiar muchas cosas en
detalle”, por lo que mejor se acordó hacer
que se reúnan un día en la capital de
Estados Unidos.
Accesos casi inmediatos
La situación en los otros
cuatro rubros citados es de pronto acceso al mercado
estadounidense, y aunque en algunos casos se habla de
hasta 18 meses de plazo, la ventaja es que ya hay una
fecha definida, lo que permite hacer planes para producir
y hasta para exportar.
Aparentemente, el producto que
podrá acceder primero a este mercado es la papaya,
para el que se espera tener una solución en enero
del 2004.
Vienen luego el queso fresco –cuyo acceso es casi
inmediato, en parte, porque está dirigido fundamentalmente
al público latino, comenzando por los centroamericanos-
y el maní, que no representa grandes cifras en
Nicaragua, lo que parece haber sido determinante para
que se le levantaran las barreras que impedían
su ingreso a este país.
Finalmente, la pitahaya, (que el
negociador Sequeira cree habrá de significar
un “boom” exportador cuando se conozca en
Estados Unidos, siempre y cuando vaya acompañada
de una intensa campaña de publicidad), estará
libre a partir de enero del 2005, lo que confiere tiempo
extra a quienes están en ese negocio para sacarle
el mejor provecho a la oportunidad que se les abrirá.
El Jefe Negociador explicó
que lo determinante para lograr apertura en cuanto a
la papaya, pitahaya y queso fue la coincidencia acerca
de las barreras no arancelarias que en forma de normas
zoo y fitosanitarias cerraban el acceso de esos alimentos
al mercado de Estados Unidos.
“Eso no quiere decir que se relajaron las normas
o que se va a cerrar los ojos permitiendo que pasen
algunos productos que no cumplan con la calidad y sanidad
requerida, porque la salud de los consumidores no es
negociable”, recordó.
Aunque prefirió no entrar
en detalles, Sequeira admitió que también
se había hecho avances en el tema industrial,
coincidiendo así con Anabel González,
su homóloga tica, quien dijo que “tanto
el tema industrial como el textil ya están muy
avanzados”, aunque no tanto como Centro América
quisiera.
Al caracterizar esta semana de negociaciones, Sequeira
dijo que “hemos dado un paso adelante… fue
una bocanada de oxígeno que nos permitió
restablecer la fe en el proceso y confianza en que podemos
obtener beneficios para ambos lados”.
Explicó que “el hecho
que EE. UU. me dijera yo quiero que me des esto, y a
cambio yo estoy dispuesto a darte esto otro, fue un
paso gigantesco en las conversaciones, por lo que ahora
sigue consultar a los productores para poder dar respuestas,
pero en general estamos acercándonos a un momento
de la negociación en que nos quedaremos sólo
afinando detalles”, por lo que no dudó
que todo concluirá en Washington, como está
previsto.
En un comentario aparte, Bárbara
Bowie-Withman, economista del departamento de Estado
de Estados Unidos había dicho, traduciendo un
dicho anglosajón que “el diablo está
en los detalles”. Con todo el espíritu
en general es de confianza en que el calendario se cumplirá
tal como está previsto.
El Jefe Negociador detalló
que Nicaragua presentó su lista de prioridades
–tanto de productos “ofensivos” (los
que exportamos) como los “defensivos” (los
que importamos)- y que esa lista fue acogida [por los
negociadores norteamericanos] y nos han dado ya parámetros
de lo que podemos esperar, y aunque esperamos que mejoren
su respuesta, eso nos pone en un rango más cercano
a lo que necesitamos”.
Explicó que en la lista
de los “ofensivos” están carne, azúcar,
lácteos y maní, mientras que los “defensivos”
son arroz, frijoles, maíz, y azúcar, “porque
debemos cuidar que los edulcorantes no provenientes
de la caña de azúcar vayan a causar una
disrupción tan grande en el sector azucarero
como para causar perjuicios, como pasó en México,
donde no se tomaron precauciones de ese tipo y 27 ingenios
quedaron paralizados”.
Sequeira dijo que la expectativa
es que se logre cerrar unos 10 capítulos en Managua.
Una espina: el tema laboral
El tema laboral fue el que más
preocupó a los representantes de los trabajadores
y de los empleadores presentes en esta ciudad, y fue
uno de los ítems a los que más tuvieron
que referirse los voceros estadounidenses.
La preocupación principal
está dada por un cometido que tienen que cumplir
los negociadores estadounidenses para incrementar las
posibilidades de que el Congreso de su país apruebe
el acuerdo comercial.
Se trata de una frase según
la cual, hay que ir “más allá de
lo firmado con Chile”. El problema es que una
de las cláusulas aceptadas por el país
andino impone multas de hasta 15 millones de dólares
a la empresa exportadora que sea encontrada violando
leyes laborales.
Si hay que ir “más
allá”, eso podría interpretarse
como acordar multas superiores a los 15 millones de
dólares.
Regina Vargo, Jefa Negociadora
estadounidense, dijo que no se trata de imponer multas
a las empresas, sino de lograr que se cumplan los acuerdos
entre los gobiernos, enfatizando en que ella y su equipo
están obligados a procurar que se elaboren reglas
y procedimientos laborales y ambientales que puedan
cumplirse, si quieren tener posibilidad de ver el documento
aprobado por su Congreso.
El Jefe Negociador Sequeira dijo
que “lo laboral se abordó en esta ronda,
igual que en la anterior y en la próxima, aunque
no se haya podido concluir.
Creo que se cerrará quizás
en Houston, pero no en Managua, mientras que la de acceso
a mercados, que es “la joya de la corona”,
seguramente se irá hasta Washington”, vaticinó.
El guatemalteco Marco Vinicio Ruiz,
Presidente del Consejo Empresarial Centroamericano (CECA),
dijo que las multas son la sanción típica
en este tipo de casos, costumbre que termina dañando
al comercio si no está bien
diseñada, expresando en nombre de sus colegas
del istmo su temor de que a largo plazo, estas sanciones
sean usadas por quienes están en contra del Tratado
para torpedearlo.
Pero una vez terminada la cita
estadounidense, el doctor Anastasio Somarriba, Presidente
del COSEP, dijo que “donde más se logró
comunión de ideas fue en el aspecto laboral,
porque temíamos que quisieran imponer sanciones
de cualquier forma”, explicando que finalmente
se decidió dejar todo según las disposiciones
de la OIT, “que reconoce las legislaciones de
cada estado”.
“A los nicaragüenses
nos conviene regirnos por nuestras leyes, porque están
acordes con la OIT”, dijo mientras celebraba el
que se hubiera evitado aceptar la imposición
de multas similares a las que dejó pasar Chile,
“porque no habríamos podido pagarlas”.
Sinforiano Cáceres,
Presidente de la Federación Nacional de Cooperativas,
se pronunció porque lo ambiental y lo laboral
se discuta y se incluya en un capítulo aparte,
de modo que sea posible hacerlo con más detalle
para estar seguros que se toman en cuenta no sólo
las propuestas que ellos hacen, sino que se protegen
los intereses del país.
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