SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLÍTICO • AÑO 7 • EDICION No. 344• DEL 22 AL 28 DE JUNIO DE 2003
MEMO DESDE WASHINGTON

EEUU, C.A, y la
seguridad regional

• La cuestión territorial en Centroamérica es el núcleo principal del nacionalismo regional, justificado o no, que motiva el mantenimiento de ejércitos que muestren estar alerta para proteger sus fronteras y las áreas en controversia

Manuel Orozco*

 

Washington DC. Dentro del contexto de la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo a nivel global, Estados Unidos ha tratado de proponer un nuevo rol para Centroamérica. La idea del Departamento de Estado de trabajar regionalmente en la reorganización de las fuerzas de seguridad para enfrentar las redes transnacionales del crimen, que son la principal amenaza a la seguridad regional, forma parte de esta nueva propuesta. Tal sugerencia es de vital importancia, sin embargo, no es suficiente para resolver otras amenazas que tienen prioridad sobre esta área.

La visión de Washington

Hace un par de días en una discusión sobre las amenazas a la seguridad regional en Centroamérica, el General Barry McCaffrey, experto en América Latina y con un récord de trabajo en varias administraciones estadounidenses, sostuvo que lamentablemente América Latina no está en la agenda de Washington. Expresó que talvez la crisis venezolana y el problema de acceso al petróleo generen alguna atención. Pero al pensar en Centroamérica, lo que se le viene a la mente a muchas personas en Washington es “la buena gente trabajadora que viene a cuidar su casa, hijos, o a reparar cosas”, y no en la región propiamente dicha.

A pesar de esa cruda realidad, existen oficiales en Estados Unidos que tratan de atraer la atención hacia la región para fortalecer las relaciones y cooperación. La propuesta del Departamento de Estado se ubica dentro de ese contexto. En vez de ignorar a la región, mejor plantear algunas propuestas que ocurran de manera paralela al fortalecimiento del acuerdo de libre comercio y de la agenda global americana.

El mensaje oficial es sencillo y tiene dos propósitos, primero ayudar a reconocer que con los actuales mecanismos de resolución de disputas, y la defensa contra la invasión de un país vecino no puede ser la razón de estado de los ejércitos de la región. Segundo, contribuir a reconocer que los verdaderos enemigos y amenaza regional son las redes terroristas, narcotraficantes y traficantes de armas. En resumen, Daniel Fisk, sostiene “la amenaza más apremiante contra la seguridad regional no son los vecinos, sino los actores no estatales representados predominantemente por las mafias criminales.”

Tal argumento es muy valioso y abre una oportunidad para una discusión más sistemática. Sin embargo, la pregunta apremiante que tiene que preceder esto es ¿cuáles son las amenazas para la seguridad regional? ¿Y hasta qué punto reconocer que las disputas territoriales tienen que eliminarse son razón suficiente para enfocarse en otras áreas?

CONFLICTOS TERRITORIALES
HISTORICOS EN CENTROAMERICA
Partes en controversia Inicio del Conflicto Año controversia escala en conflicto Tratados, Asignaciones, Sentencias Status
Guatemala-Honduras 1843 1928 1 T, 2 A Resuelto en 1933
Costa Rica-Panama 1879 1921 6 T, 3 A Resuelto en 1941
Honduras-El Salvador: Guerra de Futbol 1910 1969 6 T, 1 R Resuelto en 1999
Honduras-Nicaragua: disputa territorial 1912 1957 3 T, 1 A, 1 S Resuelto en 1963
Costa Rica-Nicaragua: Las Crucitas 1981 1985 Resuelto en 1985
T= Tratados A= Asignaciones S= Sentencias. Fuente: elaborado por el autor

Las amenazas regionales

Después de las guerras las percepciones de amenaza en la región pasaron por un proceso de ajuste similar al que ocurrió globalmente. Sin embargo, dos crecientes amenazas a la soberanía externa han sido los conflictos regionales y las redes del crimen transnacional organizado.

El período bélico civil de alguna manera distrajo la tradición de tener disputas territoriales entre los vecinos. Estos conflictos en pocas ocasiones han escalado en la confrontación militar, sin embargo, han representado un costo político y militar alto para países pobres como los centroamericanos.

Para Estados Unidos es claro que la utilidad de estos conflictos es innecesaria, y como lo dice el Departamento de Estado “no existe una justificación razonable para la acción militar de una democracia centroamericana contra otra.” Ciertamente los conflictos actuales reflejan un anacronismo de cómo nuestras naciones continúan debatiendo la legitimidad y conformación de su estado nación. Para Estados Unidos además el espectro de guerra entre estos países es inviable y ningún país piensa en atacarse.

Sin embargo, entre la percepción de amenaza y la acción militar hay una gran diferencia. La cuestión territorial en Centroamérica es el núcleo principal del nacionalismo regional, justificado o no, que motiva el mantenimiento de ejércitos que muestren estar alerta para proteger sus fronteras y las áreas en controversia. De ahí que exista una militarización permanente en la región. Al fin y al cabo el concepto de sobrevivencia del estado-nación en Centroamérica radica en la preservación de la fuente más importante de independencia política: la soberanía territorial.

Por lo tanto, aunque para el observador externo es un absurdo completo que estos pequeños países sigan peleando por pedacitos de tierra, para los países de la región, esta es una lucha por la legitimidad y sobrevivencia del estado. La cooperación internacional tiene un rol en promover la confianza mutua, incentivar a los países a negociar sus controversias y desarrollar las fronteras. En toda la región, las fronteras se encuentran entre los sectores que conforman las fajas de pobreza más profunda de cada país, talvez con la excepción del área del Trifinio (una zona en que coinciden Honduras-El Salvador-Guatemala), la cual es también la única esquina centroamericana que no está en disputa.

El crimen transnacional organizado

Para Centroamérica el crimen organizado es una experiencia relativamente nueva. El surgimiento de pandillas ‘transnacionales’ inclusive es un nuevo fenómeno que refleja cómo la región ha sido insertada en la economía global. El vínculo entre el narcotráfico y las armas se han constituido en una amenaza seria para estos países y para Estados Unidos.

Irónicamente, la razón principal por la que el crimen organizado ha penetrado a la región con una agresividad inesperada se refiere a la porosidad de las fronteras que reflejan tanto la inhabilidad de los estados de controlar sus propias fronteras, así como los espacios abiertos que existen en las áreas en disputa.

El uso de zonas costeras para rellenar el combustible de las lanchas narco, el intercambio entre armas y drogas, el soborno a fuerzas oficiales de seguridad, han debilitado la capacidad de acción del estado. El trasiego de armas provenientes de los ejércitos mismos es amenazante y las fuerzas de seguridad de la región están aún aprendiendo a controlar estos tránsitos en medio del regateo de comprarlos con narcodólares.

Esta problemática está directamente ligada a la demanda de drogas en Estados Unidos, sin embargo parte del costo lo están pagando los estados de la región cuando se les exige que protejan sus fronteras. En ese sentido la colaboración de Estados Unidos debe ser más estrecha en prevenir que los países de Centroamérica sean afectados por un problema causado por la sociedad americana y no por estos países.

CONFLICTOS CONTEMPORANEOS
EN CENTROAMERICA
Partes en controversia Inicio del Conflicto Año controversia escala en conflicto Tratados, Asignaciones, Sentencias Status
Honduras-El Salvador: Golfo de Fonseca 1854 1999 En disputa
Nicaragua-El Salvador: Golfo de Fonseca 1913 1917, 1984 1T En disputa
Guatemala-Belize 1946 1963 2T En resolucion
Honduras-Nicaragua-El Salvador: Golfo de Fonseca 1981 1984 1T En disputa
Honduras-Nicaragua: Controversia maritima 1986 1999

En disputa

 

Costa Rica-Nicaragua: Rio San Juan 1997 1998 1T, 1A En disputa
Honduras-Guatemala 1986 1999 Incierto
T= Tratados A= Asignaciones S= Sentencias. Fuente: elaborado por el autor

Otras amenazas a la seguridad

Lo que más preocupa es la perspectiva reducida de un enfoque sobre lo que constituye una amenaza regional. Es decir, la interpretación norteamericana de amenaza es estrictamente estadocéntrica y excluye otras problemáticas que afectan a la seguridad la región. De central importancia es la preservación de la “soberanía interna” centroamericana que implica mejorar los sistemas policiales y de protección ciudadana contra la creciente delincuencia, así como atender las necesidades de construir y consolidar el estado de derecho.

La causa de la inestabilidad regional en los ochenta estaba radicada en las consecuencias de la desigualdad política y social. Estos mismos problemas continúan en la región y merecen mayor atención ya que en algunos países están recrudeciéndose. La pérdida en Nicaragua de la independencia del tercer poder del estado (el sistema judicial) tiene repercusiones amenazantes a las que Estados Unidos debería poner atención.

Una visión de seguridad regional que excluya la atención al problema de la “soberanía interna” de los países centroamericanos tendrá un carácter incompleto e insuficiente.

*Director para Centroamérica del Diálogo Interamericano