SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLÍTICO • AÑO 7 • EDICION No. 343• DEL 15 AL 21 DE JUNIO DE 2003
ECONOMIA

Cita TLC este lunes
Ronda Tegucigalpa será más difícil

• Negociación requiere superar desconfianza y hostilidades entre negociadores

Iván Olivares

El equipo negociador centroamericano que prepara la firma de un TLC con Estados Unidos tendrá que hilar fino para que la Ronda Tegucigalpa, que comienza este lunes, sea considerada un éxito cuando concluya el próximo viernes 20.

Para ello, habrá de solucionar tres tipos de obstáculos: el que supone tener enfrente a un interlocutor que “pesa” muchas veces más que toda la región junta, así como el hecho de que los países centroamericanos no logran ponerse de acuerdo en cuanto a fechas de desgravación que deben tener algunos de sus productos más sensibles.

Más difícil aún será dejar atrás las “diferencias, desconfianza y hasta hostilidad que se han mostrado entre ellos los jefes negociadores de cada país”, lo que hace que “en vez de un equipo de amigos, se vea como si estuvieran apuñalándose unos a otros, además que padecen de mucho protagonismo”, dijo una fuente privada que ha participado del proceso negociador.

Tal como se lleva hasta ahora, las conversaciones han puesto en evidencia la falta de institucionalidad de algunos países del istmo, así como su capacidad de llevar adelante la negociación con Estados Unidos, lo que ha causado que “el espíritu de coordinación no haya sido muy bueno entre los centroamericanos”, insistió la fuente.

Jaque guatemalteco

La actitud de la delegación de Guatemala, a la que algunos señalan de tratar de congraciarse con EU, luego que éste descertificó a la nación chapina, junto a las distorsiones propias del proceso electoral que están viviendo, los estaría llevando a proponer que todos los productos entren con arancel cero desde que el TLC entre en vigor.

Esa decisión ha puesto en jaque al resto de naciones de la región, cuyas economías no soportarían la aplicación de una propuesta como esa, lo que ha colocado a Guatemala como la madrastra mala de la historia.
Pero no todos condenan a los chapines por sus decisiones.

El Lic. Oscar Alemán, coordinador técnico de la comisión del COSEP para las negociaciones del CAFTA, dijo que lo que Guatemala tiene es una “posicion muy agresiva y liberal en cuanto a apertura comercial”.

Con todo, Alemán admitió que tener aranceles diferenciados es un problema porque sin lugar a dudas resultará en triangulacion comercial, lo que obliga a los representantes de cada país a buscar una posicion concertada, porque de lo contrario “tendremos problemas”.

Roberto Vargas  

Presidentes deben intervenir

El coordinador de los empresarios nicaragüenses dijo que si no se encuentra una solución, hallarla “dependerá de los presidentes, porque los ministros de Economía de Centro América ya no pueden hacer más”.

El problema de la armonización arancelaria está causado por el desigual crecimiento económico de la región, que ha marchado por derroteros distintos, por lo que algunos productos son extremadamente sensibles para algunos, mientras su peso es cercano al cero en otras economías.

Aunque decidió no referirse a los países que no parecen mostrar sensibilidad ante las necesidades de Nicaragua, Alemán prefirió decir que “sólo El Salvador ha compartido nuestras propuestas de armonizar algunos rubros”.

Refirió que, a pesar que el gobierno nicaragüense ha hecho un esfuerzo positivo para proteger a los productores nacionales, el país tiene limitaciones para convencer a sus pares centroamericanos porque “apenas representamos entre el 4% y el 6% de las compras que la región hace a Estados Unidos”, lo que nos hace muy pequeños al compararnos con nuestros vecinos.

Alemán cree que nuestro gobierno “no ha usado o explorado otros elementos de presión”, y dijo que los empresarios centroamericanos están tratando de reunirse con los presidentes del istmo para evaluar esta situación, como requisito para acercarse al éxito de este momento de las negociaciones “o no habrá éxito”.

En ese sentido, el COSEP también pidió reunirse con el Presidente Enrique Bolaños para exponerle sus preocupaciones y recomendaciones.
Mientras eso no suceda, el representante de los empresarios siente que la Ronda Tegucigalpa muestra un “panorama sombrío”, por lo que esperaba que “antes que Estados Unidos presente su propuesta, esto (los aranceles) se haya solucionado”.

Visiones distintas

Para mostrar las diferencias tan grandes que hay en rubros tan sensibles para nosotros como la carne y el arroz, Alemán citó los aranceles que cada nación impone a la importación de esos productos.

Así, mientras las importaciones de carne pagan un 30% de impuestos en El Salvador y Nicaragua, hondureños, costarricenses y guatemaltecos sólo cobran un 15%. Estados Unidos por su parte, grava esas importaciones con un arancel del 26.4 por ciento.

Las variaciones son mucho más grandes en el arroz, donde pasan del 29% que propone Guatemala, hasta el 104% de Nicaragua, pasando por el 35% tico y catracho o el 40% salvadoreño. Alemán dijo que “de aprobarse esos aranceles, nuestra industria tiene una vida muy corta”.

Roberto Vargas, empresario arrocero que es socio y fundador de Agricorp, dijo que esta negociación no se ve bien “ni para el arroz, ni para Nicaragua, porque no se ha logrado una armonizacion arancelaria, lo que incrementa el riesgo de triangulación”.

Se refiere a la posibilidad de que, si Nicaragua mantiene aranceles más altos a la importación de algún producto —como el arroz— cualquiera pueda traerlo legalmente de otro país centroamericano, al que habría ingresado con un arancel mucho más bajo, sin que pudiera imponérsele ningún otro tributo al cruzar nuestras fronteras nacionales, porque su nuevo origen sería Centro América.

Eso mismo podría ocurrir con la carne y el maíz, lo que representaría una debacle social y económica para nuestro país, en vista que juntos, esos tres rubros representan el 60% de la producción agrícola de Nicaragua.

Vargas rechazó que todo apunte a proteger a un sector incapaz de salir adelante por sus propios méritos. “Los arroceros somos más competitivos que los productores estadounidenses en igualdad de condiciones, pero no podemos contra los subsidios que ellos reciben”, admitió.

Criticó a los socios regionales de Nicaragua porque “no quieren armonizar [los aranceles] y sí quieren que les compremos sus productos protregidos”, por lo que se pronunció a favor que “mejor compremos esos mismos productos en Estados Unidos”.

Al reconocer el trabajo del equipo negociador nicaragüense, el arrocero también elogió a los salvadoreños porque están “más a nuestro lado en el tema de la armonización, pues han entendido mejor la importancia que tiene el componente agrícola en las economías de la región”.

Iván Olivares