SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLÍTICO • AÑO 7 • EDICION No. 341• DEL 01 AL 07 DE JUNIO DE 2003
POLITICA

Donantes preocupados
por crisis AMUNIC

• Intereses partidistas imponen control de organismo municipalista; ¿preludio de lucha electoral del 2004?

Lourdes Arróliga

Alejandro Bravo

 

La Asociación de Municipios de Nicaragua (AMUNIC), una de las “niñas mimadas” de los países donantes que apoyan el desarrollo local, se encuentra gravemente enferma.
En la asamblea general celebrada el pasado 24 de abril, los alcaldes dejaron a un lado sus ideales de pluralismo y armonía, para trenzarse en una batalla política para controlar la nueva directiva. El resultado es una crisis PLC-FSLN, que ha causado seria preocupación entre la comunidad donante que apoya programas de desarrollo municipal a través de AMUNIC.

En los últimos tres años, la directiva era presidida por un alcalde del gobierno en turno y un vicepresidente del segundo partido mayoritario, en este caso el Frente Sandinista, pero esta vez los liberales coparon todos los cargos y dejaron vacantes sólo una fiscalía y dos vocalías.
Según Alejandro Bravo, director ejecutivo AMUNIC, la crisis se originó porque las “negociaciones políticas fueron insuficientes” para repartirse los cargos.

¿Un trampolín para las municipales?

La lógica de los liberales es tomar el control de AMUNIC para utilizarlo como una maquinaria política en las elecciones municipales del próximo año, señaló un representante de la comunidad donante, preocupado por el impasse.

“Se acercan las elecciones municipales y lo que se dice es que hay ciertas instituciones donde hay intereses de partidos, en INIFOM (que preside Alejandro Fiallos) dicen que es de (el Presidente) Bolaños, mientras el Frente Sandinista tiene la Comisión de Asuntos Municipales de la Asamblea Nacional (presidida por la diputada Emilia Tórrez) y a los liberales les interesa utilizar AMUNIC como una plataforma electoral”, indicó.

El temor de los donantes es que la crisis desarticule los esfuerzos de cabildeo político para lograr la descentralización del estado en los municipios y tener más independencia del gobierno central.

“Lo que tememos es que la polarización pueda tener consecuencia a nivel regional porque hay una serie de asociaciones departamentales donde normalmente no existe ese tipo de confrontaciones”, señaló la fuente.
Pero tener el control de AMUNIC no se traduce en ventajas para ganar las elecciones municipales, pues cada una de las acciones que se impulsan son de consenso por todos los directivos, valora Bravo.

El presidente de la directiva tampoco manipula los fondos, pues los desembolsos de los proyectos se coordinan con el Director Ejecutivo.

Donantes esperan solución

El principal donante de AMUNIC es el gobierno de Dinamarca con el programa Prodemu-Danida con un monto de 140 mil dólares al año, vigente desde 1990 y que termina en el 2004.

La GTZ de Alemania que apoya el Programa de Fortalecimiento de los Procesos de Desarrollo Municipal y Descentralización (PROFODEM) con un fondo de 4.5 millones de dólares para un período de tres años que culmina en el 2004.

Desde la perspectiva de Joseph Ising, coordinador del programa, la nueva directiva “no representa a todos los colores de partidos”.

“Es una preocupación no sólo de nosotros sino de los otros donantes interesados en el desarrollo municipal porque AMUNIC es un canal importante para discutir los procesos de descentralización”, señaló Ising.

La semana pasada distintos cooperantes se reunieron con la nueva directiva para manifestarle su interés porque el impasse sea superado.

Una solución planteada es reformar los estatutos para establecer que la directiva debe conformarse en proporción al número de alcaldías que ganó cada partido político.

“Un retroceso a la institucionalidad”

La crisis de AMUNIC representa un “retroceso enorme en cuanto a la institucionalidad”, según Ralfh Oetzel, oficial del programa de gobernabilidad del COSUDE, que entre otras cosas financia un proyecto de “Mapeo de riesgo Municipal”.

“AMUNIC no es una asociación de alcaldes sino de alcaldías y no de representantes de partidos políticos a nivel local”, manifestó Oetzel.

Según él, en el pasado los alcaldes depusieron sus intereses partidarios por lo cual “no hubo diferencias (en la elección de la directiva). Eso ha cambiado”, señaló.

La Agencia Sueca para el Desarrollo Internacional (ASDI) también apuesta al desarrollo municipal con el programa de “Prevención y mitigación de desastres en los municipios”, un proyecto de 568 mil dólares que inició el año pasado y finalizará en el 2005.

Inicialmente a ASDI le preocupaba que la crisis afectara la ejecución del proyecto, dijo Mario Brockman, oficial de la agencia.

“Hubo cierta preocupación cuando se comenzó a ver que habían cambios y entonces estuvimos analizando si afectaría el proyecto”, señaló Brockman, quien advirtió que “no queremos tener que ver con la política”.

Por el momento los donantes “estamos observando”, manifestó, pero esperan que dentro de dos semanas el conflicto se solucione.

Lourdes Arróliga