SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLÍTICO • AÑO 7 • EDICION No. 340• DEL 25 AL 31 DE MAYO DE 2003
INVITADO DE LA SEMANA

Klas Markensten, embajador de Suecia
"Apoyamos con fuerza
reformas institucionales"

• Celebra reforma fiscal: a la larga le traerá más recursos de cooperación a Nicaragua

• Suecia no contempla apoyar financiamiento de elecciones municipales, “con este Consejo Supremo Electoral”

Lourdes Arróliga

Klas Markensten

 

Con un aporte promedio anual de 30 millones de dólares en cooperación económica, los proyectos apoyados por el gobierno de Suecia no se limitan al objetivo de mejorar la calidad de vida de los nicaragüenses. Desde el triunfo del gobierno de Violeta Barrios de Chamorro, en 1990, se impusieron una nueva tarea: la consolidación de las instituciones democráticas.

De ahí que los suecos se toman con bastante seriedad las anunciadas reformas institucionales que pretende impulsar el presidente Enrique Bolaños.

Suecia ha dado los primeros pasos; financió la construcción de 130 casas de justicia en todo el país. Pero también está decidida a apoyar proyectos que impulsen las reformas las institucionales para despartidizar los poderes electoral y judicial, siempre que el gobierno y la Asamblea Nacional logren un consenso político.

El embajador Klas Markensten, evalúa positivamente los principales “puntos” anotados por Bolaños en su primer y segundo año de gobierno: la lucha anticorrupción y la recién aprobada Ley de Equidad Fiscal, que define como uno de los puntos clave para el cumplimiento del programa económico con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Por eso están decididos a apoyar un proyecto de reformas institucionales.

En los últimos tres procesos electorales que observaron, “vimos que hay deficiencias”, dice el embajador Klas Markensten.

“Esperamos que el gobierno haga las instituciones menos frágiles, menos partidarizadas, que puedan actuar con mejor eficiencia. Nosotros pronto vamos a apoyar este proceso de reforma, ya discutimos sobre las reformas electorales, hablamos con la sociedad civil y también del sistema judicial”, indica.

Pero los donantes entrarán “con mucha fuerza para apoyar las reformas”, una vez que el gobierno, la Asamblea Nacional y los demás poderes del estado logren el “consenso político.”

Clima político “es un poco diferente”

Su estadía en Nicaragua durante el final del gobierno de Alemán y el actual período de Bolaños, le permite al embajador ser testigo de las transformaciones políticas del país. El clima político “es un poco diferente” que en el 2000 cuando nació el pacto libero sandinista, padre de las reformas electorales y constitucionales que sometieron a las instituciones del estado a la voluntad política de ambos partidos.

Este gobierno “actúa diferente, tal vez va a ser diferente”, señala Markensten al compararlo con su antecesor.

“No sé, pero pienso que el clima de hoy es un poco diferente que en el 2,000 cuando se hizo el pacto. Hoy la corrupción es castigada fuertemente; el gobierno habla mucho de honestidad y de transparencia”, dice Markensten.

Pero no comparte la misma percepción sobre el CSE y otras instituciones.

—¿Suecia va a destinar fondos para las elecciones municipales?

Con este Consejo Supremo Electoral pienso que no.

—¿Quién las va a financiar?

Buena pregunta. (Silencio) Yo no sé de ningún donante que esté interesado hasta ahora, no lo sé.

En lo que sí están interesados es en apoyar las reformas a la Ley Electoral. “Parece que en el campo electoral hay un consenso entre los diferentes actores y partidos de que sí hay que hacer reformas. Pensamos que la discusión de las reformas electorales en sí es parte de la democratización de un país”, indica el embajador.

A la comunidad internacional no le preocupan las críticas en torno a la creación de un nuevo partido liberal a partir de la esfera gubernamental, pues consideran que el sistema electoral “tiene que ser más representativo”.

“Nosotros decimos que todo grupo de ciudadanos que quieren formarse en un partido y expresarse políticamente puede; entonces apoyo el derecho de cualquiera de formar partido”, sostiene el diplomático.

A criterio de Markensten, el gobierno de Bolaños hizo “una cosa maravillosa durante todo este tiempo” en la parte económica: “pararon una situación muy cerca de hiperinflación a finales del 2001, cuando se gastó el 21% del déficit del PIB. Era una situación muy grave. Ahora nos estamos acercando a una situación mucho más calma y esperamos que si las reformas y las subastas se dan se tendrá una calma hasta el 2005 y entonces este es un logro enorme”, señala.

Los efectos en la generación de empleos y la reducción de la pobreza “vienen después de la calma”, asegura Markensten.

Iván Olivares