|
Secuela virtual
Juan Carlos Ampié
En marzo de 1999, una pequeña
película llamada The Matrix apareció como
de la nada para convertirse en el último fenómeno
cinematográfico espontáneo del siglo XX.
No se trataba de un éxito taquillero manufacturado
por los departamentos de mercadeo. Mas allá de
su atractiva estética industrial y revolucionarios
efectos especiales, la película exploraba ideas
con un entusiasmo vedado en el cine comercial. Sus realizadores,
los hermanos Andy y Larry Wachowski, aspiraban apenas
a que se convirtiera en un objeto de culto para entusiastas
de la ciencia ficción. Se convirtió en
eso y mucho más: una verdadera franquicia. Cuatro
años mas tarde, nos llega Matrix Reloaded, segunda
parte filmada a la par de la tercera, con mayor presupuesto,
y dotada de una fastuosa campaña publicitaria.
Bendecidos por las fuerzas del mercado, podrán
conservar su pureza intelectual los Wachowski? La respuesta
es si, y también no…lo que tiene perfecto
sentido dentro del universo de Matrix.
La banda de rebeldes jefeada por
Morpheus (Lawrence Fishburne) regresa a la ciudad subterránea
de Zion, encontrandose con que las máquinas han
descubierto su localización y excavan hacia ella
con planes de exterminio. Mientras tanto, Neo (Keanu
Reeves) pierde el sueño, agobiado por una pesadilla
recurrente en la que su amada Trinity (Carrie Ann Moss)
muere en combate. Morpheus cree que el Oráculo
(Gloria Foster) puede ayudarles a detener a los enemigos,
y viaja de regreso a la Matrix en busca de ella. En
el camino, Neo descubre que su némesis, el Agente
Smith (Hugo Weaving) ha encontrado la manera de multiplicarse
infinitamente, así como invadir el sistema de
seres humanos.
Si el párrafo anterior no
tiene sentido para usted, es probable que lo mismo le
pase con Matrix Reloaded. La película es una
continuación de la primera en el sentido mas
estricto de la palabra. Para seguir el hilo de la trama,
es necesario no solo haber visto la primera parte, sino
también recordarla con pelos y señales.
Sin esa referencia, es apenas una experiencia sensorial
placentera.
Si está familiarizado con
el mundo de los Wachowski, también encontrará
algunos problemas. Los hermanos pecan de indulgentes
y dedican un largo trecho incial a las intrigas palaciegas
de Zion. Esta sección de la película,
verbosa y claustrofóbica, le hará añorar
los placeres sintéticos del mundo virtual. Dándoles
el beneficio de la duda, podemos suponer que la árida
estadía en Zion se justificará con la
resolución en Matrix Revolutions, pero por el
momento es casi un castigo. Cuando la visita culmina
en una atrevida fiesta comunal de ritmo techno, intersectada
con una escena de Neo y Trinity consumando su amor,
se camina peligrosamente sobre la raya que divide lo
ridículo de lo sublime.
Una vez que Neo y sus amigos se
internan de vuelta en el mundo virtual, la película
encuentra sus alas. Los Wachowski vuelven a sorprender
con sus densa mezcla de acción a la americana,
kung-fu, filosofía y misticismo. Ahora tienen
mas dinero, y se nota. Las secuencias de acción
son como re-invenciones de la primera parte, pero elevadas
a la décima potencia. El tercer acto de la película
le da una vuelta a todo lo que creemos conocer del universo
delineado en Matrix. Pero, a pesar de toda la angustia
existencialista que se destila, la película finalmente
ensalza el amor como lo único cierto en medio
de la incertidumbre de la existencia. Quién hubiera
pensado que los guerrilleros cibernéticos vestidos
de cuero eran en el fondo unos románticos?
Es difícil evaluar los méritos
de Matrix Reloaded, considerando que depende tanto de
su antecesora, y que muchas lagunas y cabos sueltos
pueden ser resueltos en la tercera parte. En ese sentido,
es una experiencia necesariamente insatisfactoria. También
carece del factor novedad, exclusivo de la primera parte.
Se deja ver que los Wachowski tienen talento y sentido
del humor – vease el delicioso interludio protagonizado
por Persephone (Monica Bellucci)-. Lo que queda por
verse es si las secuelas son necesarias para este universo
narrativo, o son una simple excusa para vender mas tickets.
Los profetas Wachowski pueden ser en realidad simples
mercaderes….Igual noviembre 2003, mes designado
para el estreno de Matrix Revolutions, se siente muy
lejano.
|