SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLÍTICO • AÑO 7 • EDICION No. 340• DEL 25 AL 31 DE MAYO DE 2003
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Secuela virtual

Juan Carlos Ampié

Keanu Reeves

 

En marzo de 1999, una pequeña película llamada The Matrix apareció como de la nada para convertirse en el último fenómeno cinematográfico espontáneo del siglo XX. No se trataba de un éxito taquillero manufacturado por los departamentos de mercadeo. Mas allá de su atractiva estética industrial y revolucionarios efectos especiales, la película exploraba ideas con un entusiasmo vedado en el cine comercial. Sus realizadores, los hermanos Andy y Larry Wachowski, aspiraban apenas a que se convirtiera en un objeto de culto para entusiastas de la ciencia ficción. Se convirtió en eso y mucho más: una verdadera franquicia. Cuatro años mas tarde, nos llega Matrix Reloaded, segunda parte filmada a la par de la tercera, con mayor presupuesto, y dotada de una fastuosa campaña publicitaria. Bendecidos por las fuerzas del mercado, podrán conservar su pureza intelectual los Wachowski? La respuesta es si, y también no…lo que tiene perfecto sentido dentro del universo de Matrix.

La banda de rebeldes jefeada por Morpheus (Lawrence Fishburne) regresa a la ciudad subterránea de Zion, encontrandose con que las máquinas han descubierto su localización y excavan hacia ella con planes de exterminio. Mientras tanto, Neo (Keanu Reeves) pierde el sueño, agobiado por una pesadilla recurrente en la que su amada Trinity (Carrie Ann Moss) muere en combate. Morpheus cree que el Oráculo (Gloria Foster) puede ayudarles a detener a los enemigos, y viaja de regreso a la Matrix en busca de ella. En el camino, Neo descubre que su némesis, el Agente Smith (Hugo Weaving) ha encontrado la manera de multiplicarse infinitamente, así como invadir el sistema de seres humanos.

Si el párrafo anterior no tiene sentido para usted, es probable que lo mismo le pase con Matrix Reloaded. La película es una continuación de la primera en el sentido mas estricto de la palabra. Para seguir el hilo de la trama, es necesario no solo haber visto la primera parte, sino también recordarla con pelos y señales. Sin esa referencia, es apenas una experiencia sensorial placentera.

Si está familiarizado con el mundo de los Wachowski, también encontrará algunos problemas. Los hermanos pecan de indulgentes y dedican un largo trecho incial a las intrigas palaciegas de Zion. Esta sección de la película, verbosa y claustrofóbica, le hará añorar los placeres sintéticos del mundo virtual. Dándoles el beneficio de la duda, podemos suponer que la árida estadía en Zion se justificará con la resolución en Matrix Revolutions, pero por el momento es casi un castigo. Cuando la visita culmina en una atrevida fiesta comunal de ritmo techno, intersectada con una escena de Neo y Trinity consumando su amor, se camina peligrosamente sobre la raya que divide lo ridículo de lo sublime.

Una vez que Neo y sus amigos se internan de vuelta en el mundo virtual, la película encuentra sus alas. Los Wachowski vuelven a sorprender con sus densa mezcla de acción a la americana, kung-fu, filosofía y misticismo. Ahora tienen mas dinero, y se nota. Las secuencias de acción son como re-invenciones de la primera parte, pero elevadas a la décima potencia. El tercer acto de la película le da una vuelta a todo lo que creemos conocer del universo delineado en Matrix. Pero, a pesar de toda la angustia existencialista que se destila, la película finalmente ensalza el amor como lo único cierto en medio de la incertidumbre de la existencia. Quién hubiera pensado que los guerrilleros cibernéticos vestidos de cuero eran en el fondo unos románticos?

Es difícil evaluar los méritos de Matrix Reloaded, considerando que depende tanto de su antecesora, y que muchas lagunas y cabos sueltos pueden ser resueltos en la tercera parte. En ese sentido, es una experiencia necesariamente insatisfactoria. También carece del factor novedad, exclusivo de la primera parte. Se deja ver que los Wachowski tienen talento y sentido del humor – vease el delicioso interludio protagonizado por Persephone (Monica Bellucci)-. Lo que queda por verse es si las secuelas son necesarias para este universo narrativo, o son una simple excusa para vender mas tickets. Los profetas Wachowski pueden ser en realidad simples mercaderes….Igual noviembre 2003, mes designado para el estreno de Matrix Revolutions, se siente muy lejano.

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