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En conflicto con Colombia-Honduras
Unidad nacional en torno
a reclamo en La Haya
• Histórica reivindicación
por plataforma continental en el Caribe cuenta con sólido
apoyo político
• Desde 1980, estrategia de
Cancillería a través de tres gobiernos
mantiene continuidad
El respaldo brindado por diputados
de todas las bancadas a la comparecencia brindada en
la Asamblea Nacional por el canciller Norman Caldera
y el agente de Nicaragua en La Haya, Carlos Argüello,
confirmó un dato político clave: en Nicaragua,
el reclamo jurídico contra Colombia es materia
de unidad nacional.
Desde 1980, cuando el gobierno
sandinista denunció la nulidad del tratado Bárcenas
Meneses -Esguerra, existe continuidad en la estrategia
y el equipo de nuestra Cancillería, a través
de los tres gobiernos subsiguientes (Chamorro, Alemán
y Bolaños), y el caso de La Haya concita un apoyo,
en que prácticamente no hay fisuras.
“Definitivamente ahí
no hay discusión que divida o que trate de usar
(el conflicto) como algo partidario. Todos en ese sentido
somos como un solo partido en Nicaragua”, expresó
el diputado liberal René Herrera.
Su colega, el diputado sandinista
René Núñez, indica que el conflicto
ha sido un tema de unidad a lo largo de todos los gobiernos:
“Desde 1979 hasta acá sí ha sido
un tema que ha unido a la sociedad nicaragüense
para defender la soberanía del país”.
Además de la disputa por
las islas San Andrés y Providencias --que comprenden
44 kilómetros cuadrados--, el punto medular en
la demanda contra Colombia, es terminar con su pretensión
de establecer como frontera el meridiano 82, que arrebata
de un zarpazo 150 mil kilómetros cuadrados del
mar territorial nicaragüense.
La zona en disputa es una plataforma
rica en recursos marinos, en la que también se
vislumbran posibilidades de realizar explotaciones petroleras.
Esta semana Nicaragua otorgó las primeras licencias
para la exploración a seis compañías
estadounidenses: MKJ Exploraciones Internacionales S.A.
de Louisiana; Infinity Inc. de Oklahoma; Industria Oklahoma
Nicaragua S.A. de Oklahoma; y Greathouse Trust 2000,
de Texas.
Pero Colombia amenazó con
demandar a las compañías que inicien las
labores de explotación.
“Lo que está en juego
son los espacios marítimos de Nicaragua, la plataforma
continental, el suelo y subsuelo, sus riquezas que están
allí enormes, sus zona económica exclusiva,
sus derechos de pesca”, menciona el doctor Mauricio
Herdocia, asesor legal de la Cancillería.
“La pretensión de
Colombia es contenernos en el meridiano 82 y el meridiano
82 llega a menos de 100 millas náuticas de las
costas, cuando la zona económica exclusiva establece
200 millas náuticas y la plataforma continental
hasta 350 millas náuticas, en determinadas circunstancias.
Entonces aquí, la magnitud y la proporción
de los espacios marítimos que Nicaragua estaría
perdiendo en este caso son inmensos”, señala
Herdocia.
El jurista afirma que no hay ningún derecho que
ampare la pretensión colombiana, que se ampara
en un “título arbitrario que no tiene fundamento
jurídico”.
Colombia quiere “cercarnos”
En su afán por confinar
las salidas de Nicaragua en el norte y sur del Caribe,
Colombia ha firmado una serie tratados con distintos
países que reconocen el meridiano 82 como una
frontera marítima.
En 1977 firmó con Costa
Rica un tratado de delimitación marina, que hasta
la fecha no ha sido ratificado y en 1986, suscribió
con Honduras el Tratado Ramírez López.
Con este tratado Colombia reconoce
el paralelo 15 para que Honduras extienda su frontera
marítima como una prolongación horizontal
de su línea costera.
A pesar de que la Corte Centroamericana
de Justicia (CCJ) emitió un fallo condenando
el Tratado Ramírez López, Honduras no
lo acató.
Tampoco Nicaragua atendió
el fallo de la CCJ que declaraba la ilegalidad del arancel
del 35% a los productos hondureños, que se impuso
como respuesta al tratado.
Así, en diciembre de 1999,
durante el gobierno del presidente Alemán, Nicaragua
demanda a Honduras ante el Tribunal de Justicia de la
Haya, solicitando que se establezca una frontera marítima
equitativa.
Posteriormente en el 2001 también se demanda
a Colombia, en lo que se describe como “el conflicto
más importante que enfrenta Nicaragua”
Optimismo antefallo de La Haya
A pesar de los movimientos
colombianos, el equipo de juristas de la Cancillería
que lleva estos casos ante la Corte Internacional de
Justicia, espera fallos favorables, pues a Nicaragua
“le asisten las bases jurídicas, históricas
y el Derecho del Mar”.
El coordinador del equipo
es el doctor Carlos Argüello, quien también
fue agente en la Haya durante de la década de
los ochenta, cuando el país consiguió
tres veredictos a favor en sus históricas demandas
contra Estados Unidos, Costa Rica y Honduras, durante
la agresión militar contra Nicaragua en los 80.
Argüello reconoce que
no disponen de recursos financieros semejantes a Colombia.
Un “inconveniente adicional” es la pérdida
de documentos durante los terremotos de 1931 y del 72,
que soporten los alegatos nicaragüenses.
“En el 31 prácticamente
todo se quemó y se destruyó y muchos de
estos documentos que se necesitan en el caso con Colombia
obviamente anteceden a eso, pero hemos recuperado y
hemos conseguido bastante documentación. En este
sentido, sí, Colombia tiene una Cancillería
muy poderosa. Por cada abogado bueno nicaragüenses,
ellos tienen 20, tienen recursos para comprar y hacer
lo que quieran, pero ante la Corte eso no es ningún
problema”, señala Argüello.
Una prueba de ello fue el
fallo favorable que obtuvo Nicaragua durante los años
80, en su demanda contra Estados Unidos.
“Eso demuestra que
allí no valen más intereses que la justicia”,
asegura Argüello.
Por su parte, el ex canciller
Alejandro Montiel confía en que el derecho está
de nuestra parte.
“Yo soy optimista en
los dos casos. En el caso de Honduras y en el caso de
Colombia, yo creo en el derecho que tiene Nicaragua.
En el caso de Honduras, geográficamente esto
ha sido un absurdo lo que pide Honduras que es un paralelo,
la configuración de las costas de los dos países
indica que debe ser una línea que va hacia el
noreste y no un paralelo que va hacia el este”,
señala Montiel.
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