SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLÍTICO • AÑO 7 • EDICION No. 338• DEL 11 AL 17 DE MAYO DE 2003
ECONOMIA

BCN prepara "gran subasta" de activos

• Descartan cualquier tipo de crisis, porque cambio de dueños ocurrió hace años

Iván Olivares

La liquidación de activos anunciada para el 21 de mayo por el Banco Central de Nicaragua (BCN), servirá para ratificar una gigantesca redistribución de propiedades y capitales valorada en al menos 5,700 millones de córdobas ocurrida en los últimos dos años, producto de las quiebras bancarias que estremecieron al país. De paso, permitirá a las finanzas nacionales saldar cuentas con 40 productores cafetaleros que adeudan al Estado unos 24 millones de dólares.

Nicaragua requiere resolver el problema de los créditos morosos y recuperar lo más que pueda del millonario parche que le puso a los bancos quebrados, para seguir de buenas con la comunidad financiera internacional.

El total de la deuda cafetalera ronda los 28 millones de dólares en un total de 100 créditos vencidos. Confidencial conoció que sólo un productor matagalpino adeuda 5 millones de dólares, pero el sigilo bancario impide revelar su nombre.

El proceso también podría servir para favorecer a la banca nacional, por cuanto es posible que una parte del dinero que el Estado recaude en la subasta, se utilice para redimir los Cenis que poseen las entidades financieras del país, asegura el sociólogo Oscar René Vargas.

Vargas opina que la liquidación es el comienzo de una “contrarreforma agraria” que acabará con el proceso iniciado durante el gobierno sandinista y la “democratización en la posesión de la tierra” desarrollada en el gobierno de la Sra. Violeta Barrios de Chamorro.

Mario Flores, Gerente General del BCN, descartó cualquier vaticinio de crisis e infortunios, al explicar que “lo que sucede es que en Nicaragua no hay experiencia en lo que se denomina mercado secundario de deuda”, lo que crea temores entre la población.

El Presidente del Banco, Dr. Mario Alonso, también descartó la posibilidad de un cambio masivo de dueño en diversos inmuebles, porque “lo que buscan quienes van a comprar la deuda es ganancias, no administrar propiedades”.

Acuerdo con FMI

Aún cuando algunos de los más grandes deudores comenzaron un proceso de cabildeo buscando evitar la liquidación, el Dr. Alonso dijo que para Nicaragua era inevitable tratar de recuperar los millones que el país dispuso para pagar el dinero perdido en las quiebras bancarias.

“La liquidación de activos es un elemento significativo del programa económico nicaragüense acordado con la comunidad internacional, para poner la casa en orden desde el punto de vista fiscal, mejorar y reformar las instituciones -incluyendo al sector financiero privado- y lograr estabilidad monetaria como requisito para acceder al programa HIPC”, explicó.

De lograrlo en diciembre de este año, como está previsto, la nación accedería al perdón de unos 4,500 millones de dólares de los 6,450 que debe, lo que se traduciría en que se dispondría de 99 millones de dólares en el 2004 y 112 en el 2005 “para usarlos en programas de combate a la pobreza”, detalló Alonso.

El Presidente del Banco explicó que además de ser un requisito impuesto por los organismos multilaterales, la nación está obligada a ejecutar ese proceso, por cuanto cada propiedad que está en manos del Estado, pierde valor cada día, además que hasta ahora se han invertido 24 millones de dólares en su administración, y ambos procesos (depreciación y gastos) se profundizan cada día.

Algunas de esas propiedades llegaron al gobierno desde 1995, producto del saneamiento de la banca estatal efectuado ese año, y luego debido a las quiebras bancarias, por lo que pasaron a poder de las juntas liquidadoras, y ahora del Banco Central, que se vio obligado a contratar a una empresa extranjera para que se haga cargo del proceso de remate.

Tanto Flores como Alonso defendieron la decisión de contratar a una entidad que no tuviera nada que ver con el Banco para hacerse cargo del proceso.

Sus razones fueron que era mejor encargarle la tarea a alguien que tuviera suficiente experiencia en ello –porque el “negocio” del BCN es otro- y además, para evitar suspicacias y “compadrazgos”.

Luego de un proceso de licitación al que también se presentaron las compañías Price WaterHouse y Operadora IBCE, S.A. de C.V. (de Nicaragua y México, respectivamente), el Banco seleccionó a First Financial Network (FFN), para que liquide 300 millones de dólares en cartera vencida, 1002 propiedades, centenares de obras de arte, y US$28 millones en créditos cafetaleros que se rematarán por separado.

¿Y los deudores?

Alfredo Berber, representante en Nicaragua de FFN, dijo a Confidencial que los créditos, propiedades y obras de arte a rematar se venderán a precio de mercado, lo que significa que no tienen un costo pre establecido y que se venderán al mejor postor, así sea que éste oferte sólo el 10 por ciento del valor nominal del bien.

“Hay que recordar que estos son créditos que ningún banco quiso adquirir cuando compraron la cartera de los que quebraron, y que las juntas liquidadoras no pudieron colocar. Lo mismo puede decirse de las propiedades”, explicó el gerente Flores.

Aunque en teoría los deudores pueden comprar su propia deuda –o recuperar sus propiedades durante la subasta que se realizará el 21 de mayo sin acceso a los medios de comunicación- en la práctica es difícil que eso suceda porque hay que depositar 100,000 dólares para participar en el remate de los créditos o entregar una garantía del 10% del monto ofertado por las posesiones que se quiera comprar.

El pliego de bases cuesta 500 dólares para el primer caso, y 50 para el segundo. ¿Podrán pagar esos montos cualquiera de los deudores que está en quiebra?