SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLÍTICO • AÑO 7 • EDICION No. 338• DEL 11 AL 17 DE MAYO DE 2003
ECONOMIA

Polémica sobre aranceles y competitividad
Arroz: Agricorp pone "las reglas"

• Gigante arrocero lidera acuerdo con productores de riego. ¿Estamos ante un monopolio de hecho?

Iván Olivares

A diferencia de la mayoría de mercados de granos –maíz, frijol, sorgo- en los que compite un número indeterminado de actores, el del arroz está liderado desde hace tres años por el gigante AGRICORP, un consorcio que domina el mercado de importación y procesa más del 51% del arroz nacional.

Dueño de cuatro trillos, AGRICORP opera otros ocho en alianza con varios socios, lo que le da capacidad para trillar 2.5 veces todo el arroz que se consume en Nicaragua.Esto lo coloca en una posición ventajosa para captar la producción nacional de arroz en granza, que está protegido por un arancel del 85% a la importación.

La empresa también tiene derecho a importar 85,177 toneladas métricas y distribuir 2.42 millones de quintales de arroz en todo el país cada año.
En comparación, su más cercano competidor en el rubro de las importaciones, que es el Grupo Zeta, sólo tiene derecho a importar 9,018 toneladas cada año, mientras las empresas Agrícola Comercial y Arronicsa, apenas pueden aspirar a 2,505 toneladas cada una.

Como líder de la industria arrocera, Agricorp está en el centro de la polémica, ahora que el sector arrocero (compuesto por productores, importadores e industriales) está negociando el cuarto Programa de Apoyo al Productor Arrocero (PAPA-4).

Entre las virtudes del PAPA se celebra que desde hace tres años ha estabilizado los precios en beneficio de los productores, pero sus críticos, —incluso dentro del gobierno—, señalan que este programa ha establecido un monopolio de hecho a favor de AGRICORP, y que sólo favorece a 230 grandes productores, excluyendo de sus beneficios a más de 16,000 pequeños arroceros.

Adicionalmente, entre los promotores de la apertura comercial de nuestra economía se considera que al imponer un arancel del 85% a la importación de arroz, se está obligando a los consumidores a pagar más, subsidiando a un pequeño pero influyente sector de productores de arroz de riego.

“En el gobierno hay un debate sobre el tema del PAPA y la forma en que la protección del arroz repercute en el mercado. No existe una posición única”, explicó un consultor ligado al sector público.

Unión de contrarios

Los grandes arroceros aseguran que el primer arreglo logrado a finales del 2,001 (PAPA-1), cuando importadores y productores se unieron en torno a AGRICORP, es lo que ha permitido salvar al sector.

“El rubro arrocero vivía en la anarquía. Las ganancias le quedaban a los camioneros y a los comerciantes informales que no invertían ni generaban empleos”, dijo el Lic. Roberto Vargas, socio fundador de AGRICORP.

Fernando Mansell, Presidente de la Asociación Nacional de Arroceros (ANAR), coincide con el importador al decir que “los productores estábamos a punto de quebrar porque no ganábamos lo suficiente para comenzar la temporada siguiente”.

Cuando se decidieron a negociar, los productores buscaron a un socio que contara con los recursos financieros y la estructura industrial para que el plan funcionara, con lo que AGRICORP pasó de “enemigo”, a “aliado”.
Cómo surgió AGRICORP

Este emporio agrícola surgió en mayo del 2000, luego de la firma de una “tregua” entre INA y COMERSA –dos empresas importadoras que luchaban por el mercado local de arroz extranjero- constituyéndose en la más grande del sector.

Vargas, uno de los fundadores del gigante agrícola junto con Amilcar Ibarra, recordó que luego de años de feroz batalla comercial, aunados al desorden en que estaba el mercado local de arroz, desapareció la mayoría de los importadores de la gramínea, quedando sólo dos en el mercado: INA y COMERSA, que estaba en sociedad con Rice International.

Al ver que la batalla por el mercado era eterna, y que se desgastaban compitiendo vía precios, las dos empresas se buscaron una solución, que fue fusionarse, creando una empresa tan grande, que causó resquemor en el resto del sector.

“AGRICORP es ahora lo que antes era el INCEI y luego ENABAS”, detalló. Fernando Mansell, de ANAR.

Datos oficiales de AGRICORP indican que la empresa factura unos 4 millones de dólares al mes en su división arrocera. La suma se eleva hasta los 6.5 millones de dólares mensuales, al sumar todos los intereses de la compañía.

Negociar con el gigante

Siendo AGRICORP tan grande, los arroceros se vieron obligados a negociar un acuerdo con ellos para salvarse, “porque muchas fincas estaban cerrando”, recordó Fernando Chamorro, Fiscal de ANAR.

La situación era tan mala, que en el último trimestre de cada año, que es cuando sale la mayor parte de la cosecha, los precios del quintal de granza promediaban los 90 córdobas al productor, aunque el consumidor seguía pagando lo mismo: entre 3 y 4 córdobas la libra, en dependencia de la calidad y la procedencia.

¿La razón? Los comerciantes se quedaban con la diferencia, mientras las fincas arroceras comenzaban a desaparecer. Aunque algunos trataron de comerciar por su cuenta, la mayoría se retiró por el alto costo que implica crear una red de distribución.

Por su parte, los importadores debían bregar contra un arancel del 85%; limitarse a un techo de 120,000 toneladas métricas al año, y vender a bajos precios.

“El comercio informal botaba los precios del arroz, fuera en granza (con cáscara) u oro (blanco, listo para cocinarse)”, admitió Mansell.

Después de dos Programas PAPA exitosos, el PAPA-3 establece la autorización para importar 100,208 toneladas métricas anuales, (unos 2.2 millones de quintales) que pagarán un 20% de impuesto, en vez del 85%.

La diferencia (65%), resultó en una suma que oscila entre 8 y 14 millones de dólares, y deberá emplearse para pagar mejores precios a los productores y financiar los costos de almacenaje, una operación manejada casi en su totalidad (más del 80%) por AGRICORP.

Iván Olivares

Las críticas al esquema AGRICORP