SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLÍTICO • AÑO 7 • EDICION No. 338• DEL 11 AL 17 DE MAYO DE 2003
ECONOMIA

Endoso a política fiscal del gobierno
FMI: reforma no será recesiva

• Nicaragua a punto de volver al carril con el programa del Fondo Monetario

• “Desde el punto de vista técnico, hubiera sido preferible una política más agresiva de eliminación de las exoneraciones”

Carlos F. Chamorro

Luis Breuer, Representante del FMI

 

El Fondo Monetario Internacional no ve mayores indicios de que la reforma fiscal tenga un impacto recesivo en la economía; por el contrario, consideran que ésta “representa un avance positivo para el país y que mejorará el clima de confianza económica e inversión en Nicaragua”.

Una misión del Fondo Monetario culminó la semana pasada una evaluación del programa económico de Nicaragua con el FMI y la conclusión preliminar, luego de revisar las metas principales del programa, es sumamente positiva.

Esta semana la prestigiosa publicación londinense Oxford Analytical, destacó la aprobación de la ley como una victoria de Bolaños, resultado de “un manejo político flexible por parte del gobierno, la oposición sandinista y el Fondo Monetario. Esto mejora las posibilidades de lograr un temprano perdón de la deuda externa que liberará las presiones sobre las finanzas públicas a mediano plazo”.

Nicaragua está a las puertas de lograr volver nuevamente al carril del programa con el FMI, luego de que la aprobación del presupuesto en diciembre pasado provocara un grave problema.

Según el representante del FMI en Managua, Luis Breuer, todavía existe un problema “formal”, pues hace falta que el directorio del Fondo diga la última palabra, pero éste podría quedar resuelto la próxima semana y el país quedará nuevamente “en línea” con lo acordado con el FMI.

Sin dejar de reconocer las limitaciones de la reforma, Breuer elogió el acuerdo básico recién aprobado por la Asamblea Nacional: “En su conjunto, la reforma tributaria es una avance muy positivo para el país, aunque algunos aspectos puntuales podrían fortalecerse desde el punto de vista técnico. No obstante, el avance es muy concreto porque corrige una gran debilidad en la manera en que el gobierno se financia en Nicaragua. El sistema de impuestos vigente no es el ideal y tenía que ser mejorado para jugar un papel constructivo en el desarrollo del país.

En términos generales, la reforma se encuentra en línea con el programa económico del Gobierno, y en consecuencia, ayuda a encarrilar el programa con el Fondo, protege la cooperación externa, y es un paso muy importante en el proceso de la condonación de la deuda externa”.
A continuación, las opiniones del economista paraguayo Luis Breuer, representante del FMI en Managua.

¿Quién es el padre de esta Reforma? ¿el gobierno, o el FMI?

Quisiera destacar que este fue un proceso llevado a cabo totalmente por los nicaragüenses. La reforma fue diseñada por un equipo de nicaragüenses que realizó una tarea muy destacada. El papel del Fondo fue muy secundario, y se limitó a realizar una fiscalización del trabajo de los técnicos nacionales. Auditamos las medidas propuestas, y sus implicancias sobre los ingresos del gobierno y el programa económico en general.

El sector privado sostiene que la reforma fiscal será recesiva para la economía. El Gobierno dice que se están inyectando fondos compensatorios a la economía. ¿Cuál podría ser el impacto neto?

El impacto neto sobre la economía será positivo y vendrá por dos fuentes: mayor confianza en Nicaragua y mayores inversiones públicas. Esta reforma fortalece la confianza tanto en la economía y como en la conducción económica de Nicaragua. Lo que se percibe es que la clase dirigente de Nicaragua está dispuesta a encarar los problemas económicos, por más difíciles que sean, con medidas sanas y responsables. Una mayor confianza contribuye a atraer inversiones privadas nacionales y extranjeras, y en consecuencia, al mayor crecimiento y generación de empleo.

Por otro lado, la reforma también permite ahora y en el futuro un mayor nivel de inversiones públicas. En esta oportunidad el gobierno propuso y la Asamblea aprobó un modesto aumento de las inversiones en infraestructura rural, de aproximadamente C$ 50 millones. Si estos recursos se pueden utilizar como contrapartida para mayores desembolsos de créditos externos, el aumento en la inversión puede llegar hasta C$ 500 millones. En la medida que la administración tributaria llene las expectativas y las proyecciones de recaudación se cumplan, será razonable esperar mayores inversiones el año que viene y los siguientes años.

¿De que manera afecta la reforma fiscal el clima de inversión y la competitividad de la economía?

En términos netos, positivamente. El clima de inversión mejora con la mayor confianza. Las mayores inversiones públicas y privadas, así como la consideración que se le dio al sector exportador en la reforma, fortalecerán la competitividad.

Al inicio, el Fondo se opuso en el incremento de los gastos en el Presupuesto, qué los hizo cambiar de opinión o aceptar las reformas tal y como fueron planteadas?

Básicamente nuestra preferencia hubiese sido hacia mayor gastos de inversión y gastos en programas que reduzcan la pobreza; una vez que el gobierno nos indicó que eso era inevitable para obtener el consenso político requerido para que se apruebe la reforma tributaria, aceptamos esa realidad en aras a continuar con el apoyo a Nicaragua sobre todo porque el proceso en su conjunto lo vemos muy positivamente.

La reforma señala como uno de sus principales objetivos ser pro exportadora, pero los exportadores no se muestran muy entusiasmados con las medidas anunciadas. ¿Cómo percibe el FMI el sesgo pro-exportador de la reforma?

No hay dudas que el sector exportador salió beneficiado con la reforma, porque mantiene un tratamiento preferencial que será más duradero si se ordenan las otras exoneraciones de impuestos que existían. Entre otras consideraciones, al sector exportador se le reembolsará una serie de impuestos que paga.

El tratamiento especial al sector exportador se explica porque no es posible que Nicaragua exporte sus impuestos. Tratar de hacerlo pondría en desventaja a los productores nicaragüenses y podría dejarlos fuera de los mercados internacionales.

Otro punto de debate es el impacto de la eliminación de la tasa cero en los productos de consumo básico. El gobierno dice que no deben de subir de precio, pero algunos críticos señalan que los impuestos serán trasladados al costo de los bienes. ¿Ha evaluado el FMI este impacto?

El principal impacto económico no debería ser el aumento en los precios de los productos de consumo básico, sino que probablemente la disminución de los márgenes de utilidad de las algunas empresas que fabrican estos productos. En la práctica, para muchas empresas esto revertirá la situación ventajosa creada el año pasado cuando la Asamblea Nacional extendió la llamada tasa cero del IGV a toda la canasta básica. Ahora se esta revirtiendo la situación. No vemos que se vislumbran problemas muy serios, pero en la medida que esto afecte la rentabilidad de las empresas es razonable que en un entorno democrático y de libertad de expresión, los afectados reclamen y traten de influir en las políticas públicas.

Carlos F. Chamorro

Lourdes Arróliga