SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLÍTICO • AÑO 7 • EDICION No. 337• DEL 04 AL 10 DE MAYO DE 2003
POLITICA

Bolaños pide "cambios trascendentales,"pero...
Reforma institucional
sin apoyo FSLN-PLC

• Avizoran campaña de presión social para promover reforma política; partidos desestiman influencia del CONPES

Lourdes Arróliga
Iván Olivares

Tras concluir con éxito la reforma fiscal que encarriló al país en el programa con el Fondo Monetario, el presidente Bolaños definió una nueva meta: la reforma político-institucional. Pero las posibilidades de impulsar cambios profundos en el sistema judicial, el Poder Electoral y la propia Asamblea Nacional, lucen lejanas al no contar con el apoyo combinado del FSLN y el PLC en el parlamento.

A pesar de contar con el beneplácito de representantes de la sociedad civil, que apoyan “hasta el fondo” dichas reformas, Bolaños necesita el apoyo de los partidos mayoritarios para lograr una votación calificada en la Asamblea, necesaria hasta para elegir a los nuevos Magistrados a la Corte Suprema de Justicia.

“Ahora tenemos que juntar voluntades y promover los necesarios cambios institucionales”, dijo el Presidente en su discurso inaugural del cuarto período del Consejo Nacional de Planificación Económica y Social (CONPES), la semana pasada.

“Vamos a reformar el sistema judicial y el Poder Electoral, para que las decisiones que se adopten respondan únicamente a la Ley y terminar para siempre con el compromiso político que controla las mentes y voluntades de algunos que ocupan dichas responsabilidades por su militancia partidaria”, señaló Bolaños.

Sin embargo, el mandatario no cuenta con los votos para impulsar reformas de esta envergadura –casi todas reclaman una votación calificada o una verdadera reforma constitucional-, que permitan desmantelar el pacto liberosandinista que desde el año 2,000 copó las instituciones del Estado a favor del PLC y el FSLN.

Para reformar la Constitución se necesita una mayoría calificada, o sea un mínimo de 56 votos. La Bancada Azul y Blanco, afín al Ejecutivo, apenas cuenta con nueve votos. Ninguno de los partidos mayoritarios puede hacer mayoría por sí solo o en alianza con los Azul y Blanco: el Frente Sandinista tiene 38 diputados y el PLC 45.

En todos los escenarios posibles, Bolaños debe negociar simultáneamente con el FSLN y con el PLC, y es poco previsible que pueda llegar a acuerdos. En el peor de los escenarios para el Ejecutivo, el FSLN y el PLC podrían ponerse de acuerdo y reunir los votos para impulsar cambios en las leyes y elegir magistrados en beneficio de sus intereses partidarios.

Fuera de tiempo

El diputado sandinista Edwin Castro advirtió que “no es el momento” para reformar la Constitución. “No veo cómo. Ya está cerca un período electoral. Está fuera de tiempo porque son (reformas) constitucionales”, dijo.

El Frente Sandinista apoyó en su totalidad la aprobación de la Ley de Equidad Fiscal porque sus propuestas “fueron acogidas” por el Ejecutivo, pero el partido no ha discutido las posibilidades de apoyar las reformas constitucionales, mencionó René Núñez, primer vicepresidente de la Asamblea Nacional.

“Hasta la fecha no hemos discutido a fondo el tema. Creo que es importante hacer un estudio desde el punto de vista institucional, pensando independientemente que dicho poder (electoral o judicial) esté influenciado por “x” o “y” partido”, dijo el diputado sandinista.
El tema tampoco forma parte de la agenda parlamentaria, por lo cual no tiene “perspectivas inmediatas”, señaló.

PLC negociaría con FSLN

Manteniendo su posición “opositora” al gobierno, el PLC discutiría primero con el Frente Sandinista la oportunidad de reformar la Constitución, señaló el diputado liberal René Herrera.
Herrera recordó que las reformas electorales y constitucionales del 2000 estuvieron en manos de los partidos mayoritarios. Éstos también decidirán cualquier cambio institucional.

“Cualquier otra posibilidad de cambios pasaría siempre por una negociación con el Frente Sandinista, porque cualquier reforma requiere de los votos calificados. En consecuencia, somos los dos partidos los que tenemos que discutirlo”, señaló.

Por otra parte, no hay un ambiente favorable para las reformas constitucionales, debido a los “conflictos” políticos con el Ejecutivo, advirtió el que se considera uno de los hombres más influyentes dentro del partido.

“Es absurdo que los partidos mayoritarios caigan en la trampa de que se les quite la facultad de organizar al Estado, eso igual para el PLC que para el Frente Sandinista”, señaló Herrera.

Para el diputado, el Ejecutivo tiene “una visión anti partido”, por lo cual hay pocas posibilidades de que las reformas institucionales avancen.
“El país necesita ir avanzando hacia una mayor institucionalización, hacia la modernidad en los procesos del Estado, pero cuando son planteados para destruir a la política, no vamos a avanzar mucho”, advirtió.

Lourdes Arróliga
Iván Olivares


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