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Bolaños pide "cambios
trascendentales,"pero...
Reforma institucional
sin apoyo FSLN-PLC
• Avizoran campaña
de presión social para promover reforma política;
partidos desestiman influencia del CONPES
Lourdes Arróliga
Iván Olivares
Tras concluir con éxito
la reforma fiscal que encarriló al país
en el programa con el Fondo Monetario, el presidente
Bolaños definió una nueva meta: la reforma
político-institucional. Pero las posibilidades
de impulsar cambios profundos en el sistema judicial,
el Poder Electoral y la propia Asamblea Nacional, lucen
lejanas al no contar con el apoyo combinado del FSLN
y el PLC en el parlamento.
A pesar de contar con el
beneplácito de representantes de la sociedad
civil, que apoyan “hasta el fondo” dichas
reformas, Bolaños necesita el apoyo de los partidos
mayoritarios para lograr una votación calificada
en la Asamblea, necesaria hasta para elegir a los nuevos
Magistrados a la Corte Suprema de Justicia.
“Ahora tenemos que
juntar voluntades y promover los necesarios cambios
institucionales”, dijo el Presidente en su discurso
inaugural del cuarto período del Consejo Nacional
de Planificación Económica y Social (CONPES),
la semana pasada.
“Vamos a reformar el
sistema judicial y el Poder Electoral, para que las
decisiones que se adopten respondan únicamente
a la Ley y terminar para siempre con el compromiso político
que controla las mentes y voluntades de algunos que
ocupan dichas responsabilidades por su militancia partidaria”,
señaló Bolaños.
Sin embargo, el mandatario
no cuenta con los votos para impulsar reformas de esta
envergadura –casi todas reclaman una votación
calificada o una verdadera reforma constitucional-,
que permitan desmantelar el pacto liberosandinista que
desde el año 2,000 copó las instituciones
del Estado a favor del PLC y el FSLN.
Para reformar la Constitución
se necesita una mayoría calificada, o sea un
mínimo de 56 votos. La Bancada Azul y Blanco,
afín al Ejecutivo, apenas cuenta con nueve votos.
Ninguno de los partidos mayoritarios puede hacer mayoría
por sí solo o en alianza con los Azul y Blanco:
el Frente Sandinista tiene 38 diputados y el PLC 45.
En todos los escenarios posibles,
Bolaños debe negociar simultáneamente
con el FSLN y con el PLC, y es poco previsible que pueda
llegar a acuerdos. En el peor de los escenarios para
el Ejecutivo, el FSLN y el PLC podrían ponerse
de acuerdo y reunir los votos para impulsar cambios
en las leyes y elegir magistrados en beneficio de sus
intereses partidarios.
Fuera de tiempo
El diputado sandinista Edwin Castro
advirtió que “no es el momento” para
reformar la Constitución. “No veo cómo.
Ya está cerca un período electoral. Está
fuera de tiempo porque son (reformas) constitucionales”,
dijo.
El Frente Sandinista apoyó
en su totalidad la aprobación de la Ley de Equidad
Fiscal porque sus propuestas “fueron acogidas”
por el Ejecutivo, pero el partido no ha discutido las
posibilidades de apoyar las reformas constitucionales,
mencionó René Núñez, primer
vicepresidente de la Asamblea Nacional.
“Hasta la fecha no hemos
discutido a fondo el tema. Creo que es importante hacer
un estudio desde el punto de vista institucional, pensando
independientemente que dicho poder (electoral o judicial)
esté influenciado por “x” o “y”
partido”, dijo el diputado sandinista.
El tema tampoco forma parte de la agenda parlamentaria,
por lo cual no tiene “perspectivas inmediatas”,
señaló.
PLC negociaría con FSLN
Manteniendo su posición
“opositora” al gobierno, el PLC discutiría
primero con el Frente Sandinista la oportunidad de reformar
la Constitución, señaló el diputado
liberal René Herrera.
Herrera recordó que las reformas electorales
y constitucionales del 2000 estuvieron en manos de los
partidos mayoritarios. Éstos también decidirán
cualquier cambio institucional.
“Cualquier otra posibilidad
de cambios pasaría siempre por una negociación
con el Frente Sandinista, porque cualquier reforma requiere
de los votos calificados. En consecuencia, somos los
dos partidos los que tenemos que discutirlo”,
señaló.
Por otra parte, no hay un ambiente
favorable para las reformas constitucionales, debido
a los “conflictos” políticos con
el Ejecutivo, advirtió el que se considera uno
de los hombres más influyentes dentro del partido.
“Es absurdo que los partidos
mayoritarios caigan en la trampa de que se les quite
la facultad de organizar al Estado, eso igual para el
PLC que para el Frente Sandinista”, señaló
Herrera.
Para el diputado, el Ejecutivo
tiene “una visión anti partido”,
por lo cual hay pocas posibilidades de que las reformas
institucionales avancen.
“El país necesita ir avanzando hacia una
mayor institucionalización, hacia la modernidad
en los procesos del Estado, pero cuando son planteados
para destruir a la política, no vamos a avanzar
mucho”, advirtió.
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