SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLÍTICO • AÑO 7 • EDICION No. 337• DEL 04 AL 10 DE MAYO DE 2003
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Horror indigesto

Juan Carlos Ampié

Jason Lee y Damian Lewis en Dreamcatcher: "Por favor, sáquennos de esta película"

 

Muchos directores de talento han tomado la prosa proletaria de Stephen King, convirtiendo sus best-sellers en blockbusters y a veces, creando películas estimables. Sin embargo, por cada “The Shawshank Redemption” (Frank Darabont, 1994) aparece un “Dreamcatcher”, como monstruo pestilente surgiendo por la última estación del tracto digestivo. Pero nos estamos adelantando demasiado.

Cuatro amigos – interpretados por los casi famosos Thomas Jane, Timothy Oliphant, Jason Lee y Damian Lewis - planean pasar juntos un tradicional fin de semana en una cabaña de los bosques nevados de Maine. No sólo comparten amistad desde la infancia, sino también dones extrasensoriales, aparentemente concedidos por Dudditts, un pequeño discapacitado mental que protegieron en su niñez. Antes de su plácida escapada, uno de ellos sufre un extraño accidente, aparentemente provocado por el espectro infantil de Dudditts. Las cosas empeoran cuando finalmente llegan a la cabaña, e inadvertidamente ayudan a un cazador perdido que guarda en su vientre un parásito extraterrestre, con la mala costumbre de generar gases pestilentes y abandonar aparatosamente a su anfritión a través del ano.

Suena como cruda comedia gore, pero no lo es. La película trata con mortal seriedad su asquerosa premisa. No contenta con exponernos a varios exabruptos de horror escatológico, repasa de forma casi aleatoria el universo de la obra de Stephen King: tenemos la pandilla de niños de Stand by Me con los poderes telepáticos de Danny en The Shining; convertidos en adultos que luchan contra un monstruo como en It, mientras la población vive una apocalíptica epidemia como en The Stand. La canibalización de un guión nulo en inspiración de William Goldman – quien tuvo mejor suerte con Misery (Rob Reiner, 1990) – puede ser que proceda de la novela original, pero no me siento invitado a averiguarlo.

Para cuando Morgan Freeman aparece como el Coronel Kurtz, un militar despiadado dispuesto a contener la amenza extraterrestre a cualquier precio, sabemos que no habrá salvación. Freeman es uno de esos extraños actores que siempre dan el toque de gracia a las empresas más bajas. Hasta ahora. Su villano de una sola nota se hunde con el barco. Es tal el poder maligno de este horror dirigido por Lawrence Kasdan. Y pensar que en otra vida fue el director de una pequeña joya como The Accidental Tourist (1988). Que la misma persona sea capaz de hacer esto…eso si es una sorpresa que hela la sangre.

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