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Malestar y resignación ante "hechos consumados"
Fricción empresarios-gobierno
• AMCHAM y COSEP critican
e intentarán influir en reglamentación,
pero banqueros apoyan la Ley de Equidad Fiscal
Lourdes Arróliga
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| Anastasio Somarriba |
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Eduardo
Montealegre |
La Ley de Equidad Fiscal, aprobada
en su totalidad el martes pasado, fue recibida con una
mezcla de malestar y resignación en círculos
empresariales, que la perciben como un elemento de incertidumbre
para atraer inversiones al país, pues introduce
“un cambio en las reglas del juego”.
Irónicamente, el Presidente
Enrique Bolaños quien ejerció una posición
de liderazgo en el sector privado como presidente de
COSEP en los años 80 y a principios de los 90,
ahora está siendo criticado por sus mismos colegas
empresarios.
Sin embargo, tanto empresarios
como ministros del gobierno consultados, coinciden en
que “no se ha producido una crisis en la relación
gobierno-sector privado, sino una fricción, pues
los empresarios sienten que no los tomaron en cuenta”.
A diferencia del COSEP y AMCHAM
que se pronunciaron abiertamente contra la reforma fiscal,
los grandes grupos económicos del país
negociaron por separado con el gobierno, mientras el
sector bancario manifestó un tímido respaldo
a la Ley, en una clara evidencia de que la estrategia
gubernamental logró dividir al sector empresarial.
La reforma tiene también
su propia resonancia política, pues algunos empresarios
critican los “arreglos” políticos
del presidente Bolaños con el Frente Sandinista,
partido que respaldó la ley; sin embargo, no
endosaron la pretensión del PLC alemanista, que
se propuso abanderar el malestar del sector empresarial.
Durante un encuentro del ministro
de Hacienda Eduardo Montealegre con la Cámara
de Comercio Americana de Nicaragua (AMCHAM), los empresarios
criticaron varios aspectos de la ley como la exclusión
de los intereses de los CENI’s del Impuesto General
al Valor (IGV), la reglamentación de la cuota
fija, el impuesto de los bancos, entre otros puntos.
“¿Cómo va a
haber beneficios para los pobres, sino habrá
crecimiento económico que es la base para crear
más empleos?”, cuestionó uno de
los presentes al ministro.
Otro empresario cuestionó
el doble salario que recibe Bolaños por su calidad
de ex vicepresidente de la República.
Pero Montealegre se limitó
a comentar sobre los asuntos tributarios. “Es
más caro el costo del desajuste, que el ajuste”.
“Estamos intentando que haya estabilidad económica,
no hay inversiones con una economía desajustada”,
dijo a los empresarios.
El ministro dijo a Confidencial
que las reformas “no son nada personal”
sino que buscan cumplir el acuerdo con el Fondo Monetario
Internacional (FMI) con en fin de lograr la condonación
del 80 por ciento de la deuda externa.
“Es difícil que a
alguien le guste pagar impuestos. Se ha tratado de hacer
que la mayoría de las reformas sea para aquellos
que no pagan impuestos, no para los que ya pagan”,
señaló.
Pero los empresarios consideran
que una reducción del estado ayudaría
a “ahorrar” dinero para evitar la carga
tributaria, esto incluiría la disminución
en el número de magistrados en la Corte Suprema
de Justicia (CSJ), Consejo Supremo Electoral (CSE) y
la Contraloría General de la República,
entre otros.
Incertidumbre a inversiones
En Nicaragua se hace todo lo contrario
al resto de gobiernos de la región, “donde
se bajan impuestos y se reducen gastos”, lo que
provoca preocupación de los empresarios, señaló
Enrique Pereira Solórzano, presidente de AMCHAM.
A pesar de que Pereira negó
que la nueva ley cree fricciones con el Ejecutivo, señaló
que en el futuro les gustaría que “se nos
consultara un poco más, aunque tampoco es obligación
de ellos consultarnos”.
“Estoy seguro que si a nosotros
nos hubiesen invitado hubiésemos discutido y
hecho propuestas como lo hemos hecho antes con otras
leyes que nos han invitado a participar”, dijo
Pereira.
Estas medidas cambian las reglas
del juego y crean inestabilidad para el clima de inversiones;
“eso te crea una gran incertidumbre que te puede
perjudicar a largo plazo”, criticó.
Comercio demanda participación
Alfredo Cuadra, presidente de la
Cámara de Comercio, y uno de los empresarios
que participaron en la discusión del proyecto
en el Comité Técnico, señaló
que el sector privado “siempre tendrá fricciones
con el sector que las ponga (las reformas tributarias)”.
“Definitivamente estamos
viendo una forma de recaudar más para poder pagar
algunos caprichos, pues creo que de nosotros va a salir
la recaudación y no podemos estar de acuerdo
con eso”, dijo Cuadra.
Según Cuadra, a pesar de
la participación de dos delegados del sector
privado en el Comité Técnico, sus valoraciones
no fueron escuchadas por el gobierno, por lo cual estarán
“atentos” a la reglamentación de
la ley que determinará su aplicación,
agregó.
“Hay muchas cosas más
que discutir y vamos a seguir en nuestra posición
y exigir el espacio que el sector privado tiene en este
país”.
El sector privado demanda el establecimiento de un régimen
de cuota fijas para el sector comercial.
Cuadra desestimó algunas
opiniones sobre la poca capacidad propositiva del sector
privado, pues asegura que plantearon sugerencias y no
fueron escuchados.
“Sacar algo positivo”
Una de las firmas de más
éxito empresarial en el país es la Corporación
Roberto Terán, involucrados en el comercio de
computadoras, vehículos, y representantes de
diversas franquicias comerciales.
Su presidente, Ricardo Terán,
afirma que la Corporación tendrá que “pagar
más impuestos”, “aunque a nadie le
guste hacerlo”, aclaró, por lo cual es
necesario que las instancias recaudadoras “cobren
más a la gente que evade los impuestos”,
señaló.
A diferencia de otros colegas,
Terán no niega el “poquito de malestar”
que la ley crea entre los empresarios y el Ejecutivo.
“Pero al final hay que ver como sacamos una cosa
positiva y juntos empujamos al país”, dijo.
Terán descartó que
la postura de los empresarios sea en defensa de los
“evasores de impuesto”. Al contrario “lo
que quiero defender yo es a la gente que ha sido atacada
como nosotros con el terrible déficit fiscal
de los últimos años”.
Pero Terán reconoce que
el sector privado “carece de las fuerzas”
necesarias para contratar a gente especialista para
elaborar propuestas.
“Realmente todos estos cambios de las reglas del
juego alteran totalmente el rendimiento que tenemos
como empresarios”, comentó.
Por su parte, Enrique Zamora, presidente
de la Bolsa Agropecuaria, asumió una posición
un tanto “cómoda” antes las reformas,
pues aunque no sean tan populares son necesarias para
el país.
“Yo creo que eso es lo que
se debe hacer y cada quien debe involucrarse en las
cosas que le interesan con medidas propositivas : “a
mí no me conviene esto, pero podría hacerse
esto”, señaló Zamora.
El empresario, que tiene inversiones
en el sector turismo, demostró satisfacción
ante las exenciones fiscales que se mantienen para este
rubro.
“Hechos consumados”
“Los hechos están
consumados”, dijo la ex presidenta de AMCHAM,
Lorena Zamora, respecto a la nueva ley tributaria. Sin
embargo, consideró que antes de “poner
impuestos” habría que fortalecer la economía.
Actualmente el sector agroindustrial
enfrenta un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados
Unidos y las nuevas reformas no abonan a la competitividad
del gremio, valoró.
“Pensamos que hay que hacer
las cosas al revés; comenzar a producir y después
poner la tasa impositiva. (De lo contrario) Entonces
se nos puede poner más difícil el camino”,
comentó Zamora.
Zamora forma parte de la nueva
directiva del Consejo Nacional de Planificación
Económica y Social (CONPES), que la semana pasada
inauguró su cuarto periodo.
A pesar de la inconformidad del
CONPES con las reformas tributarias, Zamora aseguró
que están dispuestos a apoyar al gobierno en
su tarea de reformas institucionales.
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