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BID ofrece apoyo a Bolaños
• Incremento de ayuda de 60
millones US$ anuales, depende de capacidad de ejecución
• Presidente se reunió
con Bush, Wolfensohn e Iglesias. Ministro: “TLC
negociación técnica difícil”
Mientras el espacio doméstico
para impulsar una reforma tributaria de fondo continúa
estrechándose, producto de los condicionamientos
que imponen al gobierno diversos grupos empresariales,
el presidente Bolaños mantiene centrada sus esperanzas
en ensanchar los espacios internacionales con el apoyo
del presidente Bush.
Durante la reunión sostenida
en Washington el jueves pasado con el presidente Bus,
se habló de las negociaciones comerciales, pero
Bolanos dio un paso al frente al “felicitar”
al presidente Bush por los resultados de su campaña
militar en Irak.
Además de reunirse
con Bush, Bolanos emprendió un intenso cabildeo
en pro del paquete de 500 millones de dólares
para carreteras con el Tesoro de Estados Unidos, con
el presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, y
con el Presidente del BID, Enrique Iglesias
La reacción general es que se va a estudiar la
propuesta nicaragüense de cambiar deuda interna
por deuda externa, a través de una mecanismo
de préstamo concesional cubierto por bonos, y
los más cercano a una respuesta concreta es una
oferta de aumentar la ayuda del Banco Interamericano
de Desarrollo a 300 millones de dólares para
los próximos 3 a 4 años, lo que significaría
incrementos de unos 60 millones por año, dijo
el Dr. Mario Arana, titular del MIFIC.
En la reunión con
el BID, en la que estuvieron el Presidente Bolaños
y los titulares de la Cancillería, MIFIC y el
MHCP, “se avanzó mucho en las definiciones
de ese paquete, que está en dependencia de nuestra
capacidad de ejecución”, añadió
Arana.
El dinero estaría
comprometido para la construcción de carreteras,
pero aún hace falta localizar fuentes de financiamiento
para terminar de definir el esquema. Un primer paso
en esa dirección ocurrirá después
de Semana Santa, cuando llegue al país una misión
del BID.
Arana dijo que el Banco prometió
organizar un nuevo Grupo Consultivo que podría
reunirse en el mes de septiembre en un lugar a definir,
en el que también participarían el Banco
Mundial, el BCIE y naciones como Japón y Dinamarca.
El ministro desestimó
el hecho que el monto del que se habla sean 300 y no
500 millones como se esperaba porque “esa cantidad
(los 500 millones) estaba prevista para 5 años,
mientras estos 300 millones son para 3 ó 4 años.
En todo caso, no se puede menospreciar ese monto, y
tampoco hay que olvidar que se calculó tomando
en cuenta nuestra capacidad real de ejecución”,
dijo.
“Además, siempre
existe la opción de conseguir más en el
camino”, añadió confiado.
La delegación también
se reunió con representantes del Tesoro estadounidense
buscando crear un esquema que permita refinanciar la
deuda nicaragüense.
Tema agrícola en TLC
Arana dijo que la delegación
nicaragüense se siente optimista porque esperan
haber “sensibilizado” al liderazgo estadounidense
acerca de la importancia que tienen para nosotros algunos
de los productos agrícolas que podrían
ser incluidos en el TLC.
La esperanza es que después
que nuestra representación explicó a delegados
del Congreso, el Senado y al propio Presidente George
W. Bush, la importancia especial que el sector agrícola
tiene para nuestros países, los negociadores
estadounidenses se hagan eco de la afirmación
de Bush, quien dijo que se necesita “un acuerdo
confortable para todos en el que todos ganen, tomando
en cuenta las sensibilidades de cada uno”.
A pesar de las declaraciones políticas
y los discursos, el ministro Arana opina que no hay
que dormirse y prepararse para lo que augura será
“una negociación técnica difícil”,
para la que hay que llevar “argumentos sólidos”
para “defender nuestra posición”
y “no dormirse”.
Uno de los elementos claves de
este período es el del cabildeo en el Congreso
y el Senado estadounidense, debido a que la ley del
Fast Track que ellos mismos aprobaron, sólo les
deja la opción de aceptar o rechazar los acuerdos
comerciales, pero no de modificarlos, por lo que ellos
acompañan el proceso negociador para asegurarse
que podrán influir en alguna parte del mismo.
Esto obligará a los centroamericanos
a destinar personal y recursos para mantenerse cerca
de ambos centros de poder político en Washington,
buscando incidir en las negociaciones o como mínimo,
explicándoles nuestra posición, que en
algunos casos, entrará en conflicto con la de
algunos estados de EE.UU.
Empresarios: “Defínanse”
Aquí en la región,
Alejandro Mansell, Presidente de APENN y Vice Presidente
del COSEP, dijo que el sector privado nacional envió
una carta a sus homólogos costarricenses en la
que les piden fijar su posición en torno a la
petición nicaragüense de “armonizar
los aranceles de cuatro productos”.
Estos son los alcoholes,
la carne, el arroz y el maíz, rubros en los que
Nicaragua espera ponerse de acuerdo con Costa Rica para
imponer aranceles comunes, de modo que se evite la triangulación
que sería fatal para cualquiera de ellos.
Mansell relató que
ambos sectores privados sostuvieron una reunión
a puertas cerradas durante la negociación de
la Tercera Ronda de conversaciones en San Salvador,
en la que los nicas recordaron a sus pares ticos que
nuestro gobierno fue solidario con ellos cuando hubo
que armonizar los aranceles de los productos que les
interesaban a ellos.
Costa Rica debe responder
al requerimiento nicaragüense a más tardar
el miércoles santo.
La prisa por ponernos de
acuerdo es porque Estados Unidos presentó su
lista de productos, entre los que incluyeron maquinaria
agrícola, fertilizantes, agroquímicos,
además de carne bovina, porcina, de aves y ganado
en pie; junto a cebollas, papas, arroz, uva, manzanas,
melocotones, etc.
Luego de decidir en la capital
salvadoreña que se crearían cuatro “canastas”
de productos (una con acceso inmediato, otra para dentro
de 8 años, una tercera para dentro de una década
y una cuarta, la de los más sensibles, para quedar
libre hasta dentro de 15 años), la región
debe prepararse para presentar sus ofertas en la Cuarta
Ronda, que será en Guatemala.
A pesar de la lentitud con
la que parecen estar respondiendo los ticos, la Dra.
Alicia Martin, coordinadora de la Mesa de Acceso y asesora
del jefe negociador, recordó que así como
“el sector agrícola es vital para nosotros”,
también lo es para el resto de naciones de la
región, “aunque sea en distintos grados”.
“Ninguno puede darse
el lujo de descuidar su sector agrícola, lácteo,
cárnico, etc., aunque el grado de sensibilidad
sea distinto para cada uno”, concluyó.
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