SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLÍTICO • AÑO 7 • EDICION No. 335• DEL 13 AL 26 DE ABRIL DE 2003
ECONOMIA

BID ofrece apoyo a Bolaños

• Incremento de ayuda de 60 millones US$ anuales, depende de capacidad de ejecución

• Presidente se reunió con Bush, Wolfensohn e Iglesias. Ministro: “TLC negociación técnica difícil”

Mientras el espacio doméstico para impulsar una reforma tributaria de fondo continúa estrechándose, producto de los condicionamientos que imponen al gobierno diversos grupos empresariales, el presidente Bolaños mantiene centrada sus esperanzas en ensanchar los espacios internacionales con el apoyo del presidente Bush.

Durante la reunión sostenida en Washington el jueves pasado con el presidente Bus, se habló de las negociaciones comerciales, pero Bolanos dio un paso al frente al “felicitar” al presidente Bush por los resultados de su campaña militar en Irak.

Además de reunirse con Bush, Bolanos emprendió un intenso cabildeo en pro del paquete de 500 millones de dólares para carreteras con el Tesoro de Estados Unidos, con el presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, y con el Presidente del BID, Enrique Iglesias
La reacción general es que se va a estudiar la propuesta nicaragüense de cambiar deuda interna por deuda externa, a través de una mecanismo de préstamo concesional cubierto por bonos, y los más cercano a una respuesta concreta es una oferta de aumentar la ayuda del Banco Interamericano de Desarrollo a 300 millones de dólares para los próximos 3 a 4 años, lo que significaría incrementos de unos 60 millones por año, dijo el Dr. Mario Arana, titular del MIFIC.

En la reunión con el BID, en la que estuvieron el Presidente Bolaños y los titulares de la Cancillería, MIFIC y el MHCP, “se avanzó mucho en las definiciones de ese paquete, que está en dependencia de nuestra capacidad de ejecución”, añadió Arana.

El dinero estaría comprometido para la construcción de carreteras, pero aún hace falta localizar fuentes de financiamiento para terminar de definir el esquema. Un primer paso en esa dirección ocurrirá después de Semana Santa, cuando llegue al país una misión del BID.

Arana dijo que el Banco prometió organizar un nuevo Grupo Consultivo que podría reunirse en el mes de septiembre en un lugar a definir, en el que también participarían el Banco Mundial, el BCIE y naciones como Japón y Dinamarca.

El ministro desestimó el hecho que el monto del que se habla sean 300 y no 500 millones como se esperaba porque “esa cantidad (los 500 millones) estaba prevista para 5 años, mientras estos 300 millones son para 3 ó 4 años. En todo caso, no se puede menospreciar ese monto, y tampoco hay que olvidar que se calculó tomando en cuenta nuestra capacidad real de ejecución”, dijo.

“Además, siempre existe la opción de conseguir más en el camino”, añadió confiado.

La delegación también se reunió con representantes del Tesoro estadounidense buscando crear un esquema que permita refinanciar la deuda nicaragüense.

Tema agrícola en TLC

Arana dijo que la delegación nicaragüense se siente optimista porque esperan haber “sensibilizado” al liderazgo estadounidense acerca de la importancia que tienen para nosotros algunos de los productos agrícolas que podrían ser incluidos en el TLC.

La esperanza es que después que nuestra representación explicó a delegados del Congreso, el Senado y al propio Presidente George W. Bush, la importancia especial que el sector agrícola tiene para nuestros países, los negociadores estadounidenses se hagan eco de la afirmación de Bush, quien dijo que se necesita “un acuerdo confortable para todos en el que todos ganen, tomando en cuenta las sensibilidades de cada uno”.

A pesar de las declaraciones políticas y los discursos, el ministro Arana opina que no hay que dormirse y prepararse para lo que augura será “una negociación técnica difícil”, para la que hay que llevar “argumentos sólidos” para “defender nuestra posición” y “no dormirse”.

Uno de los elementos claves de este período es el del cabildeo en el Congreso y el Senado estadounidense, debido a que la ley del Fast Track que ellos mismos aprobaron, sólo les deja la opción de aceptar o rechazar los acuerdos comerciales, pero no de modificarlos, por lo que ellos acompañan el proceso negociador para asegurarse que podrán influir en alguna parte del mismo.

Esto obligará a los centroamericanos a destinar personal y recursos para mantenerse cerca de ambos centros de poder político en Washington, buscando incidir en las negociaciones o como mínimo, explicándoles nuestra posición, que en algunos casos, entrará en conflicto con la de algunos estados de EE.UU.

Empresarios: “Defínanse”

Aquí en la región, Alejandro Mansell, Presidente de APENN y Vice Presidente del COSEP, dijo que el sector privado nacional envió una carta a sus homólogos costarricenses en la que les piden fijar su posición en torno a la petición nicaragüense de “armonizar los aranceles de cuatro productos”.

Estos son los alcoholes, la carne, el arroz y el maíz, rubros en los que Nicaragua espera ponerse de acuerdo con Costa Rica para imponer aranceles comunes, de modo que se evite la triangulación que sería fatal para cualquiera de ellos.

Mansell relató que ambos sectores privados sostuvieron una reunión a puertas cerradas durante la negociación de la Tercera Ronda de conversaciones en San Salvador, en la que los nicas recordaron a sus pares ticos que nuestro gobierno fue solidario con ellos cuando hubo que armonizar los aranceles de los productos que les interesaban a ellos.

Costa Rica debe responder al requerimiento nicaragüense a más tardar el miércoles santo.

La prisa por ponernos de acuerdo es porque Estados Unidos presentó su lista de productos, entre los que incluyeron maquinaria agrícola, fertilizantes, agroquímicos, además de carne bovina, porcina, de aves y ganado en pie; junto a cebollas, papas, arroz, uva, manzanas, melocotones, etc.

Luego de decidir en la capital salvadoreña que se crearían cuatro “canastas” de productos (una con acceso inmediato, otra para dentro de 8 años, una tercera para dentro de una década y una cuarta, la de los más sensibles, para quedar libre hasta dentro de 15 años), la región debe prepararse para presentar sus ofertas en la Cuarta Ronda, que será en Guatemala.

A pesar de la lentitud con la que parecen estar respondiendo los ticos, la Dra. Alicia Martin, coordinadora de la Mesa de Acceso y asesora del jefe negociador, recordó que así como “el sector agrícola es vital para nosotros”, también lo es para el resto de naciones de la región, “aunque sea en distintos grados”.

“Ninguno puede darse el lujo de descuidar su sector agrícola, lácteo, cárnico, etc., aunque el grado de sensibilidad sea distinto para cada uno”, concluyó.