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Bolañospolitik, no Bollitospolitik
Me voy a permitir dar un nuevo
enfoque al tema abordado por el Dr. Andrés Pérez
en su artículo titulado “Bolaños
y los Estados Unidos: ¿Realpolitik o bollitospolitik?,
publicado en Confidencial.
Si hacemos una retrospectiva sobre
las relaciones que han tenido los diferentes gobiernos
de Estados Unidos con los países latinoamericanos,
vamos a observar que cada uno de ellos ha tenido fines
estratégicos diferenciados en su política
exterior. Teodoro Roosevelt puso en práctica
su Política del Gran Garrote; Kennedy implementó
la Alianza para el Progreso; la política de Carter
con sus Derechos Humanos posibilitó el derrocamiento
de la dictadura de Somoza; y, ahora George W. Bush implementa
su política anticorrupción, que coincide
plenamente con la posición que viene sosteniendo
consciente y consistentemente el presidente Bolaños,
desde que estaba como líder de la empresa privada
en el COSEP 1984 – 1990, y cuando amonestaba a
la cúpula sandinista por sus extravíos.
Por lo tanto, no es algo fortuito
ni accidental, que las posiciones previas del Presidente
Bolaños como empresario, y ahora como mandatario,
coincidan plenamente con la política anticorrupción
de la administración del presidente Bush. Al
asumir la presidencia el Ing. Bolaños, la primera
tarea que emprendió fue su lucha contra la corrupción.
Obviamente, se sintió identificado con la posición
americana contra la corrupción, anunciado en
el discurso de marzo de 2002, por el responsable para
América Latina, Otto Reich. En parte de su discurso
Reich expresó que “la corrupción
es uno de los mayores obstáculos al desarrollo
y Estados Unidos hará todo lo posible para combatirla
en América Latina y el Caribe”.
Conociendo los logros obtenidos
por el presidente Bolaños en el primer año
de su gestión, la administración Bush
no vaciló en ponerlo como ejemplo de líder
de anticorrupción en América Latina. Su
lucha consistente contra la corrupción, es lo
que le da fuerza moral a su gestión.
Ante el conflicto de Irak, el presidente
Bolaños manifestó estar en contra del
terrorismo. Esto nos indica que hubiera resultado contradictorio
e incoherente, si el presidente Bolaños se hubiera
negado a apoyar a Estados Unidos, para liberar a Irak
de un déspota y terrorista. Recordemos que en
1979, el apoyo de Estados Unidos a los sandinistas fue
importante para el derrocamiento de Somoza.
El jueves 10 de abril, los presidentes
centroamericanos sostuvieron un encuentro con Bush,
en el que el mandatario demostró su beneplácito
al ver a los presidentes que lo apoyaron en un momento
clave para Estados Unidos. Con el triunfo político-militar
de Bush en Irak, Nicaragua sale ganando, sobre todo
si tomamos en cuenta lo que señala Andrés
Oppenheimer, en su artículo “Los halcones
y las palomas en Washington”, (El Nuevo Herald),
que “los países que apoyen a Estados Unidos
serán recompensados, y los que no lo apoyen serán
tratados con frialdad”. Su artículo está
basado en lo que le filtraron los “halcones”
de la Casa Blanca. En América Latina sólo
cuatro países apoyaron a Estados Unidos, antes
del inicio de la guerra: Bolivia, Nicaragua, El Salvador
y Colombia, de los primeros 31 a nivel mundial.
Quisiera decirle al Sr. Pérez
autor del artículo que comentamos, que los Bollitospolitik
no son privativos del gobierno Bolaños, sino
que es algo que han practicado la mayoría de
los gobernantes de nuestro país. Los sandinistas
recurrieron a la ayuda internacional, y a pesar del
apoyo que recibieron, nos endeudaron con 11 millones
de dólares; lo mismo hizo doña Violeta,
quien recorrió el mundo para la condonación
de la deuda externa, y felizmente logró reducirla
a 6 millones, la reducción de deuda más
sorprendente en América Latina. También
el Dr. Alemán salió al extranjero a pedir
dinero. Ahora que el presidente Bolaños sale
a gestionar ayuda para el bienestar de todos los nicaragüenses,
el articulista Pérez lo critica sin compasión
ni clemencia.
El Ing. Bolaños practica
lo que yo he definido como Bolañospolitik, que
es la política de anteponer los intereses nacionales
en la implementación de la estrategia de su política
exterior, basándose en sus profundas convicciones
y creencias, en su modo de ser y actuar, consecuente
y consistentemente a lo largo de su vida, por ejemplo
en la anticorrupción y el antiterrorismo. El
Bolañospolitik es diferente al Realpolitik y
al Bollitospolitik.
Don Enrique anda buscando dinero
para Nicaragua, como lo hicieron sus antecesores. Su
triple propuesta presentada ante el BID y el Banco Mundial,
es un programa innovador y diferente, como la obtención
de préstamos para carreteras por medio de la
compra de Cupón Cero, mediante donaciones y el
cambio de deuda externa a largo plazo, para aliviar
la deuda interna causada por la quiebra de los bancos.
Estoy convencido de que con el
apoyo que le dimos al gobierno Bush, la tarea se le
hará más fácil y expedita al Ing.
Bolaños, y se le abrirán nuevas avenidas,
ya sea a través de la Cuenta del Nuevo Milenio
y/o por la implementación de la estrategia del
Banco Mundial, de los recientemente conocidos países
“Licus”, en América Latina; sólo
clasificados Bolivia, Nicaragua, y los que coincidentemente
fueron los primeros en apoyar a Estados Unidos. Estamos
seguros de que el Bolañospolitik va a traer muchos
beneficios concretos, a las personas más pobres
y necesitadas de nuestro pueblo.
* Gerente
General de Lotería Nacional y ex-Ministro del
MAS.
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