SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLÍTICO • AÑO 7 • EDICION No. 333• DEL 30 DE MARZO AL 5 DE ABRIL DE 2003
OJO DE MUJER

¿Masificar educación?
sí, pero con calidad

Vanessa Castro Cardenal

Lo masivo rara vez es bueno y por eso nadie esperaría comida “gourmet” que se cocina para cientos de personas. No obstante, con esfuerzo puede encontrarse muy buena comida a bajo precio, como también productos “buenos, bonitos y baratos”.

En lo que respecta a educación, muchos países han logrado brindar educación masiva de calidad y no pocos hicieron esto desde la pobreza. Nicaragua no tendría porque ser una excepción. Creer que Nicaragua puede hacerlo me ha motivado a escribir este artículo.

Enfrentamos una serie de obstáculos para expandir nuestro sistema educativo y para impartir en nuestras escuelas una educación de calidad. Entre estos sobresalen:

• Están fuera del sistema educativo los nicaragüenses de menor ingreso. Según datos del Ministerio de Educación más del 50% de los niños(as) no asiste a la escuela por razones económicas.

• Nuestros docentes son los peores pagados de todo el istmo centroamericano.

• Tenemos una población bilingüe en lugares alejados que necesitan servicios educativos adaptados a su cultura. Esto es caro.

Sin embargo, por mi trabajo de investigación se que hay muchas escuelas en diversos distritos y municipios, que ofrecen un servicio educativo de alta calidad a pesar de la pobreza.

La donación que Nicaragua recibirá al ser incluida en la iniciativa “Education for All” tiene como uno de sus propósitos que en el 2015 todos los niños en edad escolar estén matriculados. Una parte de este dinero se invertirá en becas que permitirán a los más pobres asistir a la escuela. También escuché al Ministro de Educación comentar en televisión que se impulsará un proyecto de alfabetización y educación primaria para adultos que son parte de esta población en pobreza.

Estos elementos combinados contribuirán a mejorar la cobertura y la asistencia a la escuela. Pero para que produzcan un incremento de la calidad deben involucrar a sus beneficiarios y convertirlos en gestores educativos.

Las becas pueden ser un eje para organizar mejoras masivas a la calidad, si no se usan como dádivas. Para que las becas contribuyan a la mejoría del servicio deben atarse a compromisos de la escuela y la familia, de lo contrario empobrecerán el espíritu de quienes las reciben. A pesar de sus necesidades materiales insatisfechas, los futuros beneficiarios pueden aportar al desarrollo de Nicaragua y al de su propia familia.
Examinando experiencias exitosas que he visto en marcha, extraigo las siguientes sugerencias:

1.- El programa de educación de adultos a implementarse es muy importante, pero recomiendo se inicie en los mismos territorios donde se organizará el programa de becas para requerir de aquellos participantes que son padres, sus aportes organizados a la mejoría de la escuela donde estudian sus hijos becados.

2.- Las familias beneficiadas por el programa de becas deben asumir compromisos. El proyecto de becados que auspicia APRENDE II ha establecido que los padres garanticen la asistencia estudiantil puntual a la escuela. Esto es todavía insuficiente, los padres pueden hacer más y si lo hacen organizados incrementarán la calidad de su escuela. Además, los que tienen suficiente nivel académico deben comprometerse a supervisar las tareas de sus hijos.

En varias escuelas Modelos del MECD atendidas por el Proyecto BASE II, la participación de los padres ha contribuido a elevar el rendimiento académico, no sólo porque limpian, cocinan y ornamentan la escuela, sino porque sustituyen a docentes enfermos, ayudan a estudiantes en riesgo, e incluso dan clases. Es importante resaltar que esto lo hacen sin recibir ningún estímulo material. Supe incluso de una madre analfabeta que pedía el cuaderno a su hijo diariamente como forma de controlar sus tareas aún sin entenderlas.

3.- Aprovechando la experiencia acumulada por APRENDE II sugiero que las escuelas donde se concentrarán muchos estudiantes becarios se beneficien también del programa. El programa APRENDE ha entregado un bono para cada escuela donde hay becas y supervisa se utilice en mejoras para el centro y su servicio, esto debe continuarse. Además, un programa ampliado de becas con fondos EFA, debe incluir un estipendio para mejorar el salario docente, atándolo al cumplimiento de los compromisos del programa de becas. Los actuales salarios, menores de cien dólares, no contribuyen para nada a la calidad del sistema educativo.

4.- Sacando lecciones de lo que actualmente hacen APRENDE II y BASE II, conviene pensar en involucrar a las estructuras del Ministerio en cada departamento en la implementación del programa de becas. Esto lo hará menos costoso y contribuirá a que se exija a estas escuelas un mejor rendimiento y más retención estudiantil.

Si el programa de becas se ata a compromisos de padres, funcionarios educativos, directores y docentes, muchas escuelas sin agua, pupitres y/o pizarras, mejorarán. Y si en esto apoya la sociedad civil, empresarios y organismos no gubernamentales, en 2015, podremos tener a todos los niños en la escuela y simultáneamente incrementar la calidad del servicio educativo.