SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS POLÍTICO • AÑO 7 • EDICION No. 332 • DEL 23 AL 29 DE MARZO DE 2003

La posición de Bolaños sobre Irak

¿Incompetencia o mala intención?

Andrés Pérez B.

 

Toronto. El comunicado oficial de nuestra cancillería, justificando el endoso a la política de Bush en Irak, constituye una deprimente colección de insidiosas generalizaciones, y de irresponsables extrapolaciones, que ponen de nuevo en evidencia el vacío ético y legal de la política exterior del gobierno de Enrique Bolaños.

La versión oficial es que el gobierno Bolaños decidió apoyar la guerra de los Estados Unidos contra Irak, porque Nicaragua está en lucha contra el terrorismo. Esta aseveración está basada en una falsa extrapolación. ¿Cómo explica el canciller Caldera, que países que participan activamente en la lucha contra el terrorismo internacional —Francia, Alemania y Canadá, por ejemplo—, se opongan a la guerra de los Estados Unidos contra Irak?

Se alega que Nicaragua apoya la operación militar unilateral, porque el terrorismo atacó a Estados Unidos el 11 de septiembre, y ahora ellos están defendiéndose. Este razonamiento, además de violentar la estructura lógica que sirve de fundamento al derecho internacional, refleja un profundo desconocimiento de los argumentos utilizados por los mismos “aliados” del gobierno Bolaños.

Despejemos la nube de humo creada por la embrollada lógica de la cancillería, y establezcamos la verdad, apoyados en lo que el mundo conoce. El terrorismo atacó a los Estados Unidos. Los Estados Unidos tienen derecho a defenderse y a contra-atacar a quienes los han agredido. No existe, sin embargo, ninguna evidencia que demuestre que Irak haya participado en el ataque terrorista del 11 de Septiembre, o que esté participando en actividades terroristas internacionales, o que piense atacar a los Estados Unidos. Esto lo ha reconocido la misma CIA.

Tony Blair entiende lo que nuestra cancillería ignora. En su presentación ante el parlamento del Reino Unido, el lunes de la semana pasada, el primer ministro británico reconoció que las evidencias de colaboración entre Bagdad y el terrorismo internacional son “flojas”, procediendo luego a utilizar otros argumentos para justificar su posición de apoyo a los Estados Unidos.

La cancillería sostiene que el gobierno Bolaños apoya a los Estados Unidos porque Nicaragua está a favor de la resolución 1441. Este argumento también carece de validez, y es uno de los más débiles en el arsenal de justificaciones utilizado por el gobierno británico y por el gobierno estadounidense. Es por eso que ni los voceros de Washington, ni los de Londres, lo utilizan con la ligereza con que lo usa el gobierno de Nicaragua.

La resolución 1441 no autoriza a los Estados Unidos a atacar a Irak. Esta es la razón por la cual los Estados Unidos y el Reino Unido intentaron obtener una segunda resolución que legitimara el uso de la fuerza contra el régimen de Bagdad. Este intento, como todos sabemos, fracasó.

La resolución 1441 exigía el desarme de Irak; establecía un sistema de inspecciones para lograr este desarme; advertía al régimen de Sadam Husein que podía sufrir “graves consecuencias” si rehusaba a colaborar con estas inspecciones; y establecía —en sus puntos 4, 11, y 12— que el Consejo de Seguridad –y no los Estados Unidos o ningún otro país del mundo--, tendría que evaluar la efectividad de las inspecciones, y determinar las medidas que deberían adoptarse en caso de incumplimiento por parte del gobierno de Irak.

La mayoría de los miembros del Consejo de Seguridad coinciden en señalar que el régimen de inspecciones impuestos sobre Irak, estaba funcionando. Los Estados Unidos y el Reino Unido, sin embargo, decidieron ignorar la autoridad del Consejo, y las obligaciones que impone el derecho internacional sobre los países del mundo.

Y así llegamos a donde estamos: enfrentados a una guerra que es ilegal porque no cuenta con la autorización del Consejo de Seguridad; ilegítima porque no cuenta ni con el apoyo de la inmensa mayoría de los gobiernos del mundo, ni con el apoyo de la opinión pública internacional; e inmoral, porque le impone un injusto precio de sangre al sufrido pueblo de Irak.

Nada de esto parece importarle al gobierno Bolaños, que hoy construye una relación de conveniencia con Washington, sobre la sangre del sufrido pueblo de Irak, y sobre la dignidad del pueblo de Nicaragua.

Andrés Pérez Baltodano

 

Andrés Pérez Baltodano

 

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Edgard Martínez Ph.D

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