SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS | AÑO 7| No.330| DEL09 AL 15 DE MARZO-2003

Economía

Nuevo sistema operaría entre 8 a 10 meses

Cinco Grupos detrás
de mercado de AFP

Inversionistas calientan motores; estiman inversión inicial entre cuatro a siete millones de dólares por grupo

Iván Olivares

Los cinco grupos interesados en constituirse en Administradoras de Fondos de Pensiones calientan motores ante el inminente “banderillazo” que la Super Intendencia de Pensiones (SIP), deberá dar en los próximos dos meses para que arranque el nuevo sistema.

Pero una vez que reciban la señal de salida, los grupos que finalmente se decidan a entrar al negocio de administrar esos fondos deberán esperar entre ocho y diez meses para comenzar a “coquetear” con los afiliados, según calculó Cairo Amador, vice Super Intendente de Pensiones
De los cinco interesados, cuatro están asociados a los grupos financieros que están detrás de los bancos BAC, BANCENTRO, BANPRO y BDF. El quinto, el Grupo Platino, es una entidad vinculada con microfinancieras nicaragüenses y un banco venezolano.

Tres de los interesados consideran que lo ideal -considerando el número de cotizantes con que arrancará el sistema, que se calcula alrededor de 240,000 personas- es que se quedarán entre 2 y 4 compañías, vaticinando que aunque entren las cinco, a la larga tendrá que haber fusiones y sólo quedarán unas tres.

Además de reunirse con los cinco grupos, la Super Intendencia de Pensiones también mantiene negociaciones con la Bolsa de Valores y las compañías de seguros que también forman parte del Sistema.

Sin embargo según los grupos interesados en el negocio de las AFP, hace falta definir cuánto les cobrará el INSS por recaudar las cotizaciones, y cuál será la comisión que podrán cobrar a cada afiliado: 2.5% ó 3%.

También, negociar con las empresas aseguradoras el monto de las primas que les cobrarán por los seguros que les compren, y revisar y hacer creíbles las estadísticas sobre invalidez y pensiones que hay en el país, para que el Sistema esté a punto.

Inversión millonaria

Pero una vez resuelto el tema de los números, hará falta superar un obstáculo mayor: el de la resistencia mental que encontrarán entre el cuarto de millón de afiliados que deben emigrar hacia el nuevo sistema.

El Lic. Claudio Taboada, Vice Gerente General del BANCENTRO, apuesta a la educación como el factor clave para superar esa resistencia y convencer a sus clientes potenciales de afiliarse a cualquiera de las empresas que entren al negocio.

En términos similares se pronunció la licenciada Georgina Griffith de Guerrero, Gerente de Proyectos del BDF, quien prometió que “nuestros esfuerzos estarán dirigidos a privilegiar el servicio, atención y... comunicación con los afiliados, entregándoles mayor transparencia y rentabilidad en el manejo de sus fondos”.

Una vez que todo esté listo y oficialmente se declare iniciado el proceso, los grupos interesados tendrán 90 días para presentar dos variantes de estudios de factibilidad: uno suponiendo que podrán cobrar el 3%, y otro en el que sólo disponen del 2.5%, para comenzar un proceso de diez meses de duración.

Una vez aprobados los documentos, los grupos tendrán un mes para constituirse legalmente en AFP, y unos seis más para contratar personal, alquilar locales, comprar equipos y programas de computación, etc., inversión inicial que calculan entre los 4 y 7 millones de dólares, más allá de los 2 millones mínimos que manda la Ley.

Como de previo ya se publicaron los instructivos correspondientes, Amador cree que “cuando comencemos podremos de alguna forma achicar los tiempos del proceso”.

¿Habrá para todos?

Amador dijo que la rentabilidad de las empresas que entren al negocio “dependerá de la estructura de costos”, detallando que están buscando métodos para disminuirlos al máximo.
Uno de ellos es permitir a las AFP que tengan relación con algún grupo financiero, tener sus oficinas dentro de la misma sucursal bancaria, aunque este esquema podría afectar a cualquiera que no esté ligado a algún grupo financiero local.
En este caso, “sus costos serán mucho más altos y sus expectativas de llegar al punto de equilibrio no serán las mismas”, detalló.

Taboada, el Vice Gerente de BANCENTRO, dijo que la norma internacional es que ese punto de equilibrio se alcance 5 a 7 años después de abrir operaciones.
Según diversos cálculos, las AFP que se queden en el negocio podrán dividirse un “pastel” que podría oscilar entre 935,000 y 1.1 millones de dólares mensuales, y que se espera que crezca, no sólo por la vía de las personas que comienzan a trabajar por primera vez, sino también de los desocupados que encuentran empleo, así como de los trabajadores agrícolas o los del sector informal que puedan afiliar.

Amador mencionó entre las últimas acciones a ejecutar para dar el “disparo de salida”, la aprobación de la nota técnica que regulará las funciones que van a ejecutar las AFP, la que fue elaborada en consenso con los grupos interesados.

Otro detalle es la ronda final de negociaciones para definir el costo de recaudación con el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, lo que también parece estar a punto de firma, además de afinar detalles técnicos precisos sobre las primas que pagarán las AFP a las compañías aseguradoras, y pedir al parlamento que haga una interpretación auténtica acerca de la comisión que pueden cobrar las AFP.

El vice superintendente recordó que hay presión de parte de algunos organismos multinacionales para poner en marcha el sistema como parte de la Iniciativa de Países Altamente Endeudados, y que mientras más se atrase el Sistema “más grande se hace la brecha fiscal con la situación del Seguro Social y cada mes que pasa los afiliados dejan de percibir recursos”.

Se refiere a lo que pasará en el INSS, porque una vez que comience el Sistema la relación afiliado/jubilado será negativa: se calcula que entre el 72 al 74% de los entre 310,000 y 320,000 afiliados del INSS deberán hacerse clientes de alguna AFP lo que significa que “emigrarán” unas 240 a 250 mil personas, quedándose entre 60 a 70 mil en el viejo sistema.

La cotización de estos 60 a 70,000 afiliados servirá para pagar la jubilación actual y en curso de unas 100 mil personas, lo que obligará al Seguro a recurrir a sus recursos que Amador calcula “siendo generoso” en dos mil millones de córdobas, de los cuales, mil millones están en bienes inmuebles y unos 850 millones en efectivo.

Según las proyecciones actuales, en las que se calcula cuántos afiliados hay en este momento, cuántos van entrando y cuántos van saliendo, existe un déficit proyectado de más de 60 mil millones de córdobas de aquí a 30 años.

Ese déficit se reduce de entrada a unos 37 mil millones, porque le quita el 74% de esas personas a las que habría tenido que pagarles una pensión en en el futuro, lo que demuestra la importancia de comenzar cuanto antes.

Amador adelantó que la comisión médica de la SIP tendrá un rol muy importante a nivel nacional, como parte del “enjambre de controles” que promete, entre los que se incluye una comisión de riesgos y clasificadoras de riesgos que deberán tener relación cercana con la Bolsa de Valores.

 

 
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