SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS | AÑO 7| No.322| DEL 13 AL 19 DE ENERO DE 2002

Política

Bolaños abre nuevo juego con Asamblea

Año 2: clamor por estabilidad

Veto parcial y reforma a ley de presupuesto: prueba de fuego de “nuevas relaciones”

Prioridad presidencial: reforma política, inversión, TLC y reunificar al liberalismo

Iván Olivares

 
   

A pesar de que la bancada del Partido Liberal Constitucionalista quedó excluida de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, aún es posible que ese poder del Estado salga de la crisis con que cerró el 2002, y comience a trabajar en la aprobación de unas 140 leyes que están pendientes desde por lo menos el año pasado.

Esa es la percepción de varios diputados de las bancadas sandinista y Azul y Blanco, corroborada por Eliseo Núñez, vocero del PLC, cuando adelantó que puede esperarse que la representación de ese partido sea “más flexible que en el 2002”.

Pero hay una condición: el gobierno debe reconocer que los liberales tienen sus propios criterios en varios temas, entre ellos las reformas que tienen rango constitucional, por lo que será necesario que escuche lo que esa bancada tiene que decir, habida cuenta que sin sus votos no podrá hacerse ninguna de esas reformas.

Una fuente presidencial señaló que Bolaños tiene cuatro prioridades en el 2003: promover las reformas políticas, alcanzar el TLC, fomentar la inversión privada y pública, y reunificar al liberalismo.

“El Ejecutivo quiere que le aceptemos todo, pero hay que discutir para lograr consensos. Nosotros le ofrecemos nuestro respaldo político a cambio de que haya tranquilidad política hasta las elecciones municipales, esto es, que cese en su intento de apoderarse del partido, porque si lo sigue debilitando, perdemos todos”, dijo Núñez.

Los parlamentarios Miguel López Baldizón y Jaime Morales Carazo hicieron notar la presencia de unos 20 diputados liberales en un cóctel ofrecido en la Presidencia de la República el pasado viernes, así como el hecho de que una treintena de ellos más sus aliados de Camino Cristiano estuvieron presentes en la salón plenario escuchando el discurso del Presidente Enrique Bolaños.

El sandinista René Núñez cree que “ya no hay condiciones para que se repita el boicot parlamentario” ensayado durante los últimos meses del 2002. “Ahora veo una actitud positiva en la representación del PLC en la Asamblea Nacional, y creo que seguirá siendo así”, confesó.

Su colega de bancada, el diputado Wálmaro Gutiérrez, recordó que “hay escasos 47 votos, pero me da la impresión que esta nueva mayoría tiende a crecer al punto que no veo peligro a corto o mediano plazo para garantizar el quórum de las sesiones ordinarias”, recordando que “muchos diputados señalados como arnoldistas han sido enfáticos en plantear que están interesados en incorporarse a las sesiones”.

Citó entre otros a “gente como David Castillo, Noel Ramírez, o el mismo señor [Carlos] Noguera”.

Prerrequisitos

Pero eso no significa que el Poder Legislativo vaya a extender un cheque en blanco al Presidente Bolaños. A la condición de los liberales expuesta por el vocero Núñez, se suma la que citó el diputado Gutiérrez, quien dijo que “este Ejecutivo tendrá que hacer esfuerzos enormes para lograr consenso en la Asamblea Nacional”.

El requisito para que “le podamos aprobar todas sus propuestas” es que estén hechas para favorecer a los sectores populares, reveló adelantando que cree que el plenario rechazará una probable reforma presupuestaria si ésta trata de beneficiar el pago a los bancos, en contra de los trabajadores del Estado a los que pretende beneficiar la reasignación de 370 millones de córdobas.

“Yo no miro votos en la Asamblea para eso, pero si él me dice que pondrá 370 millones de córdobas producto que va a hacer pagar lo que los bancos deben en concepto de IR, allí yo sí le apoyaría una reforma para que esos 370 millones de córdobas vuelvan a pago de intereses de deuda interna. Esa es la idea, igual cosa pasará en lo electoral, igual cosa pasara en el Poder Judicial”, aseguró.

¿Será posible?

Conociendo esos requisitos, el Gobierno espera lograr una “reforma al Poder Judicial, la modernización del Sistema Electoral”, así como que “todos nos comprometamos en una agenda básica de nación”, y a establecer una “estrategia nacional de desarrollo”, pidió el Presidente Bolaños.

En las cuentas del gobierno hay nueve votos fijos: los de la Bancada Azul y Blanco, y 38 sandinistas con los que podría contar “si hay un plan estratégico a largo plazo para combatir la pobreza, generar desarrollo, fortalecer el país y mejorar la producción”, detalló el diputado René Núñez.
El diputado Miguel López no la ve tan difícil, recordando que esas propuestas no son nuevas, y que hay funcionarios del Ejecutivo y de la Corte Suprema de Justicia que han hecho estudios y recomendaciones para reformar la Ley Electoral y modernizar al Poder Judicial.

La posibilidad de que el Ejecutivo vete –o reforme parcialmente- la Ley del Presupuesto general de la República para el año 2003 será una temprana prueba de fuego que pondrá a prueba su capacidad de cabildeo y negociación.

Núñez, el vocero del PLC, cree que es casi seguro que el plenario rechace el veto presidencial, a menos que se decidan a discutirlo con los legisladores.

A Morales Carazo le pareció normal que la propuesta del Ejecutivo abra una negociación, máxime recordando que se requiere de una mayoría calificada para aprobar las modificaciones que tienen rango constitucional.

140 Leyes pendientes en la tubería

La agenda parlamentaria para el 2003 incluye “ponerse al día” con unas 140 leyes que deben ser discutidas para decidir si se incorporan o no a nuestro cuerpo legal.

Entre otras, además de la urgente Ley del Presupuesto, se menciona la Ley Forestal, la de Pesca, la de Transporte, la del Agua, la de Servicio Civil y Carrera Administrativa, la de Igualdad de Oportunidades, el Código Penal, la de Autonomía de la Costa Atlántica, el Código Tributario, etc.

Otras leyes pendientes tienen que ver no sólo con la pretensión de hacer cambios profundos en los poderes Electoral y Judicial, sino también con respecto al TLC con Estados Unidos; el Plan Puebla Panamá, y otras leyes referidas a la integración.

Además, legislar en materia de venta de activos de los bancos que quebraron, para permitir que los productores puedan recuperar sus propiedades embargadas, buscando alternativas para que honren sus deudas.

 

 
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