Riesgo-País
disparó
tasas de los CENIS
En
junio intereses bajaron a menos de 8%, pero
en diciembre otra vez subieron a 14%
Iván
Olivares
Estabilidad
es la palabra clave para bajar la tasa de descuento
de los Certificados Nicaragüenses de Inversión
(CENIS), que está situada en 14.09%, y
disminuir la deuda interna del país, calculada
en más de 1,620 millones de dólares.
A
mediados del ano pasado, la tasa de descuento
de los CENIS bajó hasta el 7.9%, pero en
lo últimos seis meses nuevamente volvieron
a dispararse.
Varios
expertos consultados por Confidencial coincidieron
en esa apreciación, señalando los
riesgos que corre el país si la deuda interna
sigue creciendo, y si la Asamblea Nacional ratifica
la reasignación de 370 millones de córdobas
(originalmente destinados al pago de deuda) para
pagar aumentos salariales a soldados, maestros,
policías y personal médico, decidida
por la Asamblea Nacional.
El
banquero Adolfo Argüello recordó que
“en Nicaragua las tasas de interés
tienden a ser más caras que en el resto
de Centroamérica, y eso normalmente se
debe a la disponibilidad de fondos: si a Nicaragua
vienen más fondos somos más atractivos
a la inversión; el exceso de oferta tiende
a bajar la tasa”.
Añadió
que “cuando son más escasos los fondos,
las tasas tienen que subir para que resulten más
atractivas para los inversionistas, que están
muy pendientes del riesgo-país: entre más
bajo ve uno el riesgo, la gente está más
dispuesta a invertir su dinero por una tasa menor”.
Pero
cuando sube el riesgo-país, la tasa tiene
que subir, y eso es lo que sucedió por
la crisis política que vivió Nicaragua
el año pasado, explicó Argüello.
A
eso se suman las dificultades presupuestarias
que afectaron la estabilidad económica,
lo que incrementó la percepción
de Nicaragua como un país riesgoso, por
lo que el mercado requirió tasas más
altas.
Dijo
que la decisión de los diputados de reasignar
más de 300 millones de córdobas
originalmente propuestos para que el Banco Central
enfrentara con mayor facilidad y sin afectar sus
reservas los pagos de intereses que debía
hacer este año, puso en duda cómo
quedarán las reservas del país o
si va a aumentarse el déficit para poder
hacer esos pagos, o si los pagos se harán.
Podría
ser peor
“Esa
incertidumbre hace subir la tasa. Lo que me sorprende
es que no haya subido más porque ya están
poniendo en duda la credibilidad total del pago
de los títulos del gobierno y cuando alguien
pone en duda si te va a pagar o no, la tasa casi
se vuelve infinita o no te prestan porque dudan
si vas a pagar en tiempo y forma y si vas a poder
cumplir tu compromiso”, explicó.
“Mientras
no seamos un país serio y estable es muy
difícil que seamos competitivos porque
cuando el Banco Central tiene que pagar el 13%
en los títulos que son libres de impuestos,
eso equivale al 18%, entonces a la hora de prestarle
a un negocio que normalmente es más arriesgado,
la tasa de referencia se vuelve arriba del 18%
y toda la economía y la competitividad
de Nicaragua se afecta”, añadió.
Recordó
que “en el caso de El Salvador, que se ha
comportado con mucha seriedad y profesionalismo
ya por unos 15 años, tienen tasas del 8
ó 9%. Si a un negocio en Nicaragua le cuestan
los fondos el doble de lo que le cuesta a su competencia
en El Salvador, nos volvemos menos competitivos,
y eso hace que menos industrias vengan a Nicaragua,
y que menos fuentes de empleo se establezcan aquí”.
A
pesar de ese incremento, las tasas de interés
bancarias no han subido todo lo que cabría
esperarse. Argüello dijo que “han subido
poco, porque se ha restringido un poco más
el préstamo para mientras se define cuales
serán las reglas del juego, porque cuando
hay incertidumbre económica, los bancos
se vuelven más conservadores, y tiende
a haber tendencia a una menor agresividad en los
préstamos, lo que restringe la economía”.
El
banquero recordó que “el año
2001 hubo un momento, hasta antes de las elecciones,
donde el dinero no estaba fluyendo y las tasas
fueron subiendo fuertemente. A partir que el resultado
de las elecciones fue aceptado por el país,
las tasas comenzaron a bajar y el dinero comenzó
a venir”.
Eso
aumentó la oferta y se vio en la reducción
que hubo en las tasas de los CENIS, sin embargo,
“no duró mucho antes que la inestabilidad
política comenzara de nuevo a invadir el
país... lo que conllevó a que a
la gente no le prestaran a largo plazo”.
Si
en Nicaragua no hubiera tanta incertidumbre, “ya
hubiéramos comenzado a ver un efecto de
reducción de tasas y mayor agresividad
en los préstamos”, aseguró.
En vez de eso, el público y los bancos
tienen que trabajar con una tasa de interés
que anda por el 15.5 ó 16%.
Dijo
que la fórmula para que esas tasas vuelvan
a bajar es “estabilidad. Necesitamos estabilidad
política, se necesita que las autoridades
se vayan conduciendo con mayor institucionalidad,
y que exista una verdadera certeza en la gobernabilidad
del país”.
La
visión de la Bolsa
Gerardo
Argüello, Vice Gerente General de la Bolsa
de Valores de Nicaragua, también coincide
en la teoría del nerviosismo. El experto
analiza cómo se comportó el mercado
durante las fecha previas y posteriores a la elección
presidencial del 2001, y luego por “la incertidumbre
económica y política” que
vivió el país durante los últimos
meses del año pasado.
Se
refiere a las dudas que tenían los inversionistas
porque en cierto momento no había certeza
de que en efecto fuera a firmarse la carta de
intenciones con el FMI, ni cuál sería
su contenido.
Argüello
explicó que una alza en las tasas de los
CENIS, puede tener dos consecuencias que son distintas
a corto plazo, pero se parecen mucho una vez que
haya que redimirlos.
La
variante principal es quiénes sean los
inversionistas. Si se trata de extranjeros, ello
trae como consecuencia un inmediato incremento
de recursos en las arcas del Banco Central, pero
si quienes los compran son nacionales, eso normalmente
conlleva una reducción en los depósitos
del Sistema Financiero Nacional, lo que induce
una reducción del crédito y con
ella, de la inversión y el empleo, lo que
contrae la economía.
El
vice gerente de la Bolsa cree que la tasa de descuento
seguirá subiendo porque “como el
público sabe que el Banco Central necesita
efectivo, pide tasas más altas. En todo
caso, me parece que con esos números (14.09%
a 360 días de plazo) crecerá el
interés en la subasta de CENIS y se logrará
buenas colocaciones, tanto por la atractiva tasa
que están pagando, como porque en este
momento se percibe que hay menos riesgo”.
Gobierno:
oferta y demanda
Consultados,
dos expertos del gobierno, Eduardo Montealegre,
Ministro de Finanzas, y Mario Flores, Gerente
General del Banco Central, prefirieron dar más
peso a la simple ley de oferta y demanda para
explicar por qué las tasas han fluctuado
de esa forma.
Montealegre
recordó que la tasa de interés de
los CENIS se determina en base a una subasta,
y si hay momentos en que se necesita refinanciar
muchos CENIS y hay pocos recursos disponibles,
“la tasa de interés tiende a subir
y lo que tenemos que hacer es balancear mejor
a lo largo del año el refinanciamiento
de los CENIS para que no todos se venzan en el
mismo momento”.
Dijo
que luego de lograr el acuerdo con el FMI, “el
2003 será un año de enfoque en las
áreas financiera y macroeconómica”
para mejorar los flujos y el financiamiento de
la deuda interna, aceptando que “entre más
incertidumbre más preocupación,
lo que se refleja en las tasas de interés,
por lo general hacia arriba”.
El
Gerente Flores detalló que después
de tener una tasa promedio de 18.86 por ciento
en el 2001, esta bajó hasta el 12.96% en
el 2002 cerrando el año con un 16.5%. En
este momento, esa tasa está situada en
un 14.09%, con tendencia a disminuir, “porque
hay liquidez”.
Flores
se pronunció por “cumplir el programa
acordado con el FMI para dar mayor seguridad a
los inversionistas y disminuir la especulación”.

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