SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS | AÑO 7| No.322| DEL 13 AL 19 DE ENERO DE 2002

Economía

Riesgo-País disparó
tasas de los CENIS

En junio intereses bajaron a menos de 8%, pero en diciembre otra vez subieron a 14%

Iván Olivares

Estabilidad es la palabra clave para bajar la tasa de descuento de los Certificados Nicaragüenses de Inversión (CENIS), que está situada en 14.09%, y disminuir la deuda interna del país, calculada en más de 1,620 millones de dólares.

A mediados del ano pasado, la tasa de descuento de los CENIS bajó hasta el 7.9%, pero en lo últimos seis meses nuevamente volvieron a dispararse.

Varios expertos consultados por Confidencial coincidieron en esa apreciación, señalando los riesgos que corre el país si la deuda interna sigue creciendo, y si la Asamblea Nacional ratifica la reasignación de 370 millones de córdobas (originalmente destinados al pago de deuda) para pagar aumentos salariales a soldados, maestros, policías y personal médico, decidida por la Asamblea Nacional.

El banquero Adolfo Argüello recordó que “en Nicaragua las tasas de interés tienden a ser más caras que en el resto de Centroamérica, y eso normalmente se debe a la disponibilidad de fondos: si a Nicaragua vienen más fondos somos más atractivos a la inversión; el exceso de oferta tiende a bajar la tasa”.

Añadió que “cuando son más escasos los fondos, las tasas tienen que subir para que resulten más atractivas para los inversionistas, que están muy pendientes del riesgo-país: entre más bajo ve uno el riesgo, la gente está más dispuesta a invertir su dinero por una tasa menor”.

Pero cuando sube el riesgo-país, la tasa tiene que subir, y eso es lo que sucedió por la crisis política que vivió Nicaragua el año pasado, explicó Argüello.

A eso se suman las dificultades presupuestarias que afectaron la estabilidad económica, lo que incrementó la percepción de Nicaragua como un país riesgoso, por lo que el mercado requirió tasas más altas.

Dijo que la decisión de los diputados de reasignar más de 300 millones de córdobas originalmente propuestos para que el Banco Central enfrentara con mayor facilidad y sin afectar sus reservas los pagos de intereses que debía hacer este año, puso en duda cómo quedarán las reservas del país o si va a aumentarse el déficit para poder hacer esos pagos, o si los pagos se harán.

Podría ser peor

“Esa incertidumbre hace subir la tasa. Lo que me sorprende es que no haya subido más porque ya están poniendo en duda la credibilidad total del pago de los títulos del gobierno y cuando alguien pone en duda si te va a pagar o no, la tasa casi se vuelve infinita o no te prestan porque dudan si vas a pagar en tiempo y forma y si vas a poder cumplir tu compromiso”, explicó.

“Mientras no seamos un país serio y estable es muy difícil que seamos competitivos porque cuando el Banco Central tiene que pagar el 13% en los títulos que son libres de impuestos, eso equivale al 18%, entonces a la hora de prestarle a un negocio que normalmente es más arriesgado, la tasa de referencia se vuelve arriba del 18% y toda la economía y la competitividad de Nicaragua se afecta”, añadió.

Recordó que “en el caso de El Salvador, que se ha comportado con mucha seriedad y profesionalismo ya por unos 15 años, tienen tasas del 8 ó 9%. Si a un negocio en Nicaragua le cuestan los fondos el doble de lo que le cuesta a su competencia en El Salvador, nos volvemos menos competitivos, y eso hace que menos industrias vengan a Nicaragua, y que menos fuentes de empleo se establezcan aquí”.

A pesar de ese incremento, las tasas de interés bancarias no han subido todo lo que cabría esperarse. Argüello dijo que “han subido poco, porque se ha restringido un poco más el préstamo para mientras se define cuales serán las reglas del juego, porque cuando hay incertidumbre económica, los bancos se vuelven más conservadores, y tiende a haber tendencia a una menor agresividad en los préstamos, lo que restringe la economía”.

El banquero recordó que “el año 2001 hubo un momento, hasta antes de las elecciones, donde el dinero no estaba fluyendo y las tasas fueron subiendo fuertemente. A partir que el resultado de las elecciones fue aceptado por el país, las tasas comenzaron a bajar y el dinero comenzó a venir”.

Eso aumentó la oferta y se vio en la reducción que hubo en las tasas de los CENIS, sin embargo, “no duró mucho antes que la inestabilidad política comenzara de nuevo a invadir el país... lo que conllevó a que a la gente no le prestaran a largo plazo”.

Si en Nicaragua no hubiera tanta incertidumbre, “ya hubiéramos comenzado a ver un efecto de reducción de tasas y mayor agresividad en los préstamos”, aseguró. En vez de eso, el público y los bancos tienen que trabajar con una tasa de interés que anda por el 15.5 ó 16%.

Dijo que la fórmula para que esas tasas vuelvan a bajar es “estabilidad. Necesitamos estabilidad política, se necesita que las autoridades se vayan conduciendo con mayor institucionalidad, y que exista una verdadera certeza en la gobernabilidad del país”.

La visión de la Bolsa

Gerardo Argüello, Vice Gerente General de la Bolsa de Valores de Nicaragua, también coincide en la teoría del nerviosismo. El experto analiza cómo se comportó el mercado durante las fecha previas y posteriores a la elección presidencial del 2001, y luego por “la incertidumbre económica y política” que vivió el país durante los últimos meses del año pasado.

Se refiere a las dudas que tenían los inversionistas porque en cierto momento no había certeza de que en efecto fuera a firmarse la carta de intenciones con el FMI, ni cuál sería su contenido.

Argüello explicó que una alza en las tasas de los CENIS, puede tener dos consecuencias que son distintas a corto plazo, pero se parecen mucho una vez que haya que redimirlos.

La variante principal es quiénes sean los inversionistas. Si se trata de extranjeros, ello trae como consecuencia un inmediato incremento de recursos en las arcas del Banco Central, pero si quienes los compran son nacionales, eso normalmente conlleva una reducción en los depósitos del Sistema Financiero Nacional, lo que induce una reducción del crédito y con ella, de la inversión y el empleo, lo que contrae la economía.

El vice gerente de la Bolsa cree que la tasa de descuento seguirá subiendo porque “como el público sabe que el Banco Central necesita efectivo, pide tasas más altas. En todo caso, me parece que con esos números (14.09% a 360 días de plazo) crecerá el interés en la subasta de CENIS y se logrará buenas colocaciones, tanto por la atractiva tasa que están pagando, como porque en este momento se percibe que hay menos riesgo”.

Gobierno: oferta y demanda

Consultados, dos expertos del gobierno, Eduardo Montealegre, Ministro de Finanzas, y Mario Flores, Gerente General del Banco Central, prefirieron dar más peso a la simple ley de oferta y demanda para explicar por qué las tasas han fluctuado de esa forma.

Montealegre recordó que la tasa de interés de los CENIS se determina en base a una subasta, y si hay momentos en que se necesita refinanciar muchos CENIS y hay pocos recursos disponibles, “la tasa de interés tiende a subir y lo que tenemos que hacer es balancear mejor a lo largo del año el refinanciamiento de los CENIS para que no todos se venzan en el mismo momento”.

Dijo que luego de lograr el acuerdo con el FMI, “el 2003 será un año de enfoque en las áreas financiera y macroeconómica” para mejorar los flujos y el financiamiento de la deuda interna, aceptando que “entre más incertidumbre más preocupación, lo que se refleja en las tasas de interés, por lo general hacia arriba”.

El Gerente Flores detalló que después de tener una tasa promedio de 18.86 por ciento en el 2001, esta bajó hasta el 12.96% en el 2002 cerrando el año con un 16.5%. En este momento, esa tasa está situada en un 14.09%, con tendencia a disminuir, “porque hay liquidez”.

Flores se pronunció por “cumplir el programa acordado con el FMI para dar mayor seguridad a los inversionistas y disminuir la especulación”.

 

 
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