SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS | AÑO 7| No.321| DEL 22 DE DICIEMBRE AL 12 DE ENERO DE 2002

Balance 2002: Política

Dr. Emilio Alvarez Montalván

"El mayor logro: recuperar
confianza internacional"

Ahora Bolaños debe acercarse al PLC pero no en plan partidario sino como estadista

Lourdes Arróliga

Oftalmólogo de profesión y analista político por trayectoria y vocación, el doctor Emilio Álvarez Montalván considera que la recuperación de la confianza internacional fue el mayor logro del primer año del gobierno del presidente Enrique Bolaños.

La desaforación del ex mandatario Arnoldo Alemán, acusado de fraude al estado, fue un acto sin precedente en la historia del país, que a la vez plantea nuevos retos para Bolaños: lograr un acercamiento con el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), pero en carácter de “estadista” -aclara el doctor Alvarez-- para impulsar las reformas institucionales, que prometió a sus electores.

¿Cuáles son los principales logros del gobierno en materia política?

Lo más importante es haber recuperado la confianza de la comunidad donante, el haber conseguido —el ingeniero Bolaños—, recuperar esa transparencia que ahora exigen los organismos internacionales fue su principal logro, porque él encontró las arcas vacías con grandes deudas internas y externas.

El segundo logro es que al final las instituciones que estaban trabadas se destrabaron. Todos recordamos que pasó cuatro meses la Asamblea Legislativa sin poder conseguir bonos, se pasó tres meses el CSE disputándose una presidencia que casi llega a crisis; la CSJ al escoger al nuevo presidente, todo eso da un ambiente de inseguridad constitucional muy grande.

¿Qué significado tuvo la desaforación de Alemán?

Sienta un precedente, quiere decir que por muy alto funcionario que sea si está fuera de la ley, el país tiene mecanismos para controlar a la autoridad política, que puede provocar sus sanciones por ello.

Eso nunca había existido antes, en la historia de Nicaragua, nunca se había producido un caso similar.

La desaforación de Alemán significó un reto para el presidente Bolaños, quien no logró conquistar por cuenta propia el voto 47.

La explicación de eso es que la figura del caudillo en nuestra cultura política es muy fuerte porque tiene un arraigo casi mágico, porque suele ser una personalidad de mucha facilidad de comunicación, tiene carisma como llaman; entonces habitualmente son fuerzas muy duras.

Tenemos que aceptar que don Enrique tenía además otro problema: él no tenía un partido político a su disposición. Él es un recién llegado al Partido Liberal, no tenía clientela, en cambio el doctor Alemán tuvo mucho cuidado en escoger a sus diputados y todos forman parte de su círculo interior como se llama; entonces, lo que sucedió hasta cierto punto fue providencial, que por los mecanismos normales de convencer un diputado no lo hubiera conseguido.

También se critica el hecho de que el presidente Bolaños se despojaría de su inmunidad para enfrentar el juicio de los delitos electorales y hasta el momento no lo ha hecho. ¿Usted que piensa?

Yo en lo personal era partidario de que él insistiera en su promesa pública que había hecho, pero los consejeros a última le dijeron lo contrario. Al final hubiera sido mejor que lo hubiera hecho porque tanto la Corte Suprema, como los juristas imparciales saben que no puede haber ninguna persecusión política por ese delito porque no ha sido reglamentado en la CSJ. Pero al final resultó que no tuvo mayor trascendencia.

¿Cuáles son los desafíos del presidente Bolaños para el 2003?

El gran desafío que tiene es aprovechar que no tiene un partido político al cual tenga que estar pastoreando y cuidando, para poder constituirse en un estadista para todos los nicaragüenses y efectuar lo que nunca se ha podido en este país, la reforma del Estado.

No podemos seguir con una Ley Electoral como la actual, en la que los diputados son elegidos en una lista que el líder de turno escoge sino que tienen que ser diputados seleccionados por cada departamento.

Tiene que reformar el sistema judicial, además tiene que haber una carrera judicial y establecerse lo que hay en otros países que es un consejo de judicatura que es la que escoge a los jueces, a los magistrados de Apelaciones para poder sacar toda esa maquinaria del juego partidarista.

¿Podría ser una limitante el hecho de que el ingeniero Bolaños no cuente con el respaldo de su partido?

Es una desventaja pero al mismo tiempo una ventaja. El tiene que implementar el diálogo nacional, pero hecho con un método diferente. Los antiguos diálogos han sido una multitud de personas allí que hacen discursos durante 15 ó 20 días y después sacan conclusiones que nadie las toma en serio o bien han sido pactos en donde se reparten prebendas.
Este diálogo nacional tiene que tener un enfoque más perfeccionado, como por ejemplo, una coalición nacional no partidarista, integrada por gente honesta con experiencia y expertos en leyes, en las judicaturas, economía, que aconsejen al país cuales son las reformas concretas que deben efectuarse.

¿Cuál debería ser la posición que debe asumir Bolaños en torno al PLC ahora con la derrota de Alemán?

Para él es una situación difícil porque si quiere una reforma del Estado que sea realmente apartidarista, no puede aparecer al mismo tiempo enfilando un partido político. Pero al mismo tiempo tiene que estimular la cohesión entre el Ejecutivo y la bancada en la Asamblea Nacional.

No puede permanecer distanciado, pero el presidente tiene que acercarse a esa bancada, no en carácter de partidario sino en carácter de estadista.

Sus valoraciones sobre el papel que jugó el Frente Sandinista en su apoyo al Ejecutivo.

Creo que fue muy ágil y ventajosa para el Presidente, porque él necesitaba un punto de apoyo en el Congreso para poder actuar y creo que el Frente Sandinista le cumplió poniendo los 38 votos sin los cuales no se hubiera podido la desaforación (de Alemán).

Pero como en política no hay nada regalado, el Frente Sandinista lo hace para mejorar su imagen, que en un tiempo fue rechazada por su comportamiento cuando fue gobierno.
Ahora quiere aparecer como un factor de estabilidad e incluso como un protector del Poder Ejecutivo, y en esa medida fue hábil su actuación de apoyar al presidente para la desaforación, porque lo peor que le pueda pasar al FSLN es aparecer apañando a la corrupción y eso no lo está haciendo.

 

 
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