Estado
austero: una
promesa pendiente
Acuerdo
con FMI, pero diputados ponen a Bolaños
contra la pared
Lourdes
Arróliga
La
promesa anunciada en el discurso inaugural, el
diez de enero, de construir un “estado austero
y regulador”, continúa siendo es
uno de los flancos más débiles de
la gestión del presidente Bolaños.
“Aún
falta mucho por hacer” en la Nueva Era,
pero los primeros esfuerzos están encaminados,
reconoce el ministro de Hacienda y Crédito
Público, Eduardo Montealegre, quien indica
que la reducción “desde el punto
de vista de operatividad de cada uno de los ministerios”
tuvo un impacto importante en las finanzas públicas.
Sin
embargo, el diputado sandinista Bayardo Arce,
asegura que austeridad y capacidad de regulación
son temas “pendientes” para el gobierno,
que se concentró “tanto en la lucha
contra la corrupción y en lo particular
en la temática de Arnoldo Alemán,
que se alejó de un trabajo eficiente en
materia económica”.
Según
Arce, el gobierno anduvo “al garete”
pues no hubo un eje de coordinación que
garantizara la solución de los problemas
económicos del país. Señal
de esto fue la aprobación “a última
hora” de la agenda económica del
gobierno, que incluía el Presupuesto General
de la República, aprobado con posiciones
divididas.
Por
otro lado, a lo largo del año los diputados
de la Asamblea Nacional, cuestionaron la débil
y deficiente capacidad de regulación de
las entidades estatales como INE e INAA.
El diputado liberal, David Castillo, uno de los
pocos aliados que tuvo el gobierno en su agenda
económica, considera que “hubo avances”
en la administración financiera “porque
se han puesto sobre la mesa todos los gastos que
tiene el estado y esto es un paso positivo”,
refiriéndose al “sinceramiento”
salarial del gabinete de gobierno, que incluyó
en un solo paquete los viáticos, gastos
de representación, entre otros montos.
Gabinete
“sin coordinación”
Pero
el diputado Arce critica que el gobierno “no
se concentró en el área económica”,
por lo que no hubo coordinación en el gabinete
económico. “Hubo una enorme dispersión,
cada ministro haciendo lo que quería. Por
otra parte, definitivamente una serie de temas
que habría que valorarlo en la situación
de Nicaragua no fueron debidamente atendidos”,
expresa Arce.
Arce
asegura que además de la reducción
del 20% aplicado al salario del Presidente y sus
ministros, la Asamblea Nacional impulsará
un “verdadera política salarial”,
que también incluya a los diputados, que
esta vez no se aplicaron el remedio.
Con
el recorte, el sueldo del Presidente pasó
de 189, 097 córdobas a 158, 477. El de
un ministro clase A, de 135,032 córdobas
a 108,025.
Por
su parte, el diputado Castillo considera que los
ministros deben ganar “lo suficiente”
por su capacidad de gestión “sino
los puestos dirigenciales estarían destinados
a una clase económicamente autosuficiente”.
Racionalización
continuará
A
pesar de que la reducción fue calificada
como un “maquillaje”, por miembros
de la sociedad civil, el Ministro de Hacienda
argumenta que “ahora existe transparencia
en los montos, pues no existen dietas, y hay disminución
de viáticos y gastos de representación,
entre otras cosas”.
También
mencionó que hubo racionalización
de teléfonos, gasolina, combustible, en
todos los ministerios, y aseguró que esta
política continuará en los próximos
años.
“Estamos
haciendo una evaluación final, tanto del
Ministerio de Hacienda, como del resto del gobierno
para tener números concretos, y sí
creo que se han hecho ahorros importantes”,
afirma el ministro.

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