SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS | AÑO 7| No.321| DEL 22 DE DICIEMBRE AL 12 DE ENERO DE 2002

Balance 2002: Economía

Estado austero: una
promesa pendiente

Acuerdo con FMI, pero diputados ponen a Bolaños contra la pared

Lourdes Arróliga

La promesa anunciada en el discurso inaugural, el diez de enero, de construir un “estado austero y regulador”, continúa siendo es uno de los flancos más débiles de la gestión del presidente Bolaños.

“Aún falta mucho por hacer” en la Nueva Era, pero los primeros esfuerzos están encaminados, reconoce el ministro de Hacienda y Crédito Público, Eduardo Montealegre, quien indica que la reducción “desde el punto de vista de operatividad de cada uno de los ministerios” tuvo un impacto importante en las finanzas públicas.

Sin embargo, el diputado sandinista Bayardo Arce, asegura que austeridad y capacidad de regulación son temas “pendientes” para el gobierno, que se concentró “tanto en la lucha contra la corrupción y en lo particular en la temática de Arnoldo Alemán, que se alejó de un trabajo eficiente en materia económica”.

Según Arce, el gobierno anduvo “al garete” pues no hubo un eje de coordinación que garantizara la solución de los problemas económicos del país. Señal de esto fue la aprobación “a última hora” de la agenda económica del gobierno, que incluía el Presupuesto General de la República, aprobado con posiciones divididas.

Por otro lado, a lo largo del año los diputados de la Asamblea Nacional, cuestionaron la débil y deficiente capacidad de regulación de las entidades estatales como INE e INAA.
El diputado liberal, David Castillo, uno de los pocos aliados que tuvo el gobierno en su agenda económica, considera que “hubo avances” en la administración financiera “porque se han puesto sobre la mesa todos los gastos que tiene el estado y esto es un paso positivo”, refiriéndose al “sinceramiento” salarial del gabinete de gobierno, que incluyó en un solo paquete los viáticos, gastos de representación, entre otros montos.

Gabinete “sin coordinación”

Pero el diputado Arce critica que el gobierno “no se concentró en el área económica”, por lo que no hubo coordinación en el gabinete económico. “Hubo una enorme dispersión, cada ministro haciendo lo que quería. Por otra parte, definitivamente una serie de temas que habría que valorarlo en la situación de Nicaragua no fueron debidamente atendidos”, expresa Arce.

Arce asegura que además de la reducción del 20% aplicado al salario del Presidente y sus ministros, la Asamblea Nacional impulsará un “verdadera política salarial”, que también incluya a los diputados, que esta vez no se aplicaron el remedio.

Con el recorte, el sueldo del Presidente pasó de 189, 097 córdobas a 158, 477. El de un ministro clase A, de 135,032 córdobas a 108,025.

Por su parte, el diputado Castillo considera que los ministros deben ganar “lo suficiente” por su capacidad de gestión “sino los puestos dirigenciales estarían destinados a una clase económicamente autosuficiente”.

Racionalización continuará

A pesar de que la reducción fue calificada como un “maquillaje”, por miembros de la sociedad civil, el Ministro de Hacienda argumenta que “ahora existe transparencia en los montos, pues no existen dietas, y hay disminución de viáticos y gastos de representación, entre otras cosas”.

También mencionó que hubo racionalización de teléfonos, gasolina, combustible, en todos los ministerios, y aseguró que esta política continuará en los próximos años.

“Estamos haciendo una evaluación final, tanto del Ministerio de Hacienda, como del resto del gobierno para tener números concretos, y sí creo que se han hecho ahorros importantes”, afirma el ministro.

 

 
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