Un
caso de miopía informática
A
propósito del día
que no tuvimos Internet
Erwin
León
Daniel Flakoll Alegría
Durante
la primera semana de noviembre, todos los usuarios
nicaragüenses de Internet, estuvieron desconectados
de la red mundial por varias horas. Esta interrupción
de servicios causó verdaderos estragos
entre los usuarios y los proveedores de servicios.
¿La
razón? La combinación de dos hechos:
Un error garrafal al realizar cambios en el software
en los equipos informáticos del Instituto
Costarricense de Energía (ICE), y un corte
en algún punto del trayecto de la fibra
óptica de la red.
La
situación actual
A
pesar que Nicaragua fue el primer país
centroamericano en tener acceso a Internet, no
tuvimos la visión, ni se le dio la importancia
adecuada a este medio de comunicación y
ahora estamos pagando los costos. Nicaragua no
cuenta con un acceso directo al Internet sino
que depende de una conexión con Costa Rica
para poder tener acceso al torrente principal
de Internet.
Es
decir que si en Costa Rica estornudan, aquí
nos da gripe. Somos totalmente dependientes de
los ticos en cuanto al Internet se refiere.
Uno
de los daños más graves, aparte
de estar incomunicados y quizás perder
información valiosa, es la pérdida
de confianza de los usuarios sobre la calidad
de los servicios. Este es un daño difícilmente
reparable pero la culpa no la tienen los proveedores
de Internet, sino que se debe a la miopía
de las entidades gubernamentales.
Si
le tomamos la palabra a nuestro Presidente “tecnológico”,
esto debería ser motivo de preocupación
del Gobierno y esta crisis debería servir
para hacer que Nicaragua se despierte y establezca
su autonomía e independencia informática.
Desde hace algunos años existen conexiones
de cable submarino para transmisión de
datos y voz en Puerto Cabezas y El Bluff, con
los que nos deberíamos conectar directamente
al Internet. Las condiciones técnicas necesarias
ya están dadas, pero hace falta destrabar
la burocracia y despertar la voluntad política.
Por
ahora Nicaragua no usa el cableado submarino del
que dispone sino que se sigue conectando a la
Red Digital Centroamericana, propiedad del ICE
(Instituto Costarricense de Energía) y
por medio de esta red es que se tiene la salida
al Internet.
Esta
vía de acceso es costosa e influye directamente
en los costos de la conexión de los usuarios
y la penetración de Internet a nivel nacional.
Además,
la red del ICE cuenta con equipos que en algunos
casos ya han caducado, y no se descarta en modo
alguno la ocurrencia de otras interrupciones mayores,
pues la vida media de todos los componentes de
la red ya ha sido rebasada.
En
Costa Rica, el ICE está ampliando su capacidad
de transmisión de datos y voz, y esto conlleva
un proceso de cambios en los equipos que usan
para las conexiones y en el software que soporta
dicha transmisión. El día de la
interrupción de las conexiones, los ejecutores
de la ampliación de Internet en Costa Rica,
realizaron cambios que resultaron desastrosos
y la situación se agravó al haberlo
hecho durante horas laborables y sin previo aviso
a sus clientes.
Surge
la pregunta de rigor: ¿Por qué tenemos
que pasar por una red de Costa Rica para tener
acceso al cable submarino si ya existen terminales
en El Bluff y Puerto Cabezas?
¿Para qué pagar 35 mil dólares
a un intermediario que haciendo cambios mayores
sin siquiera avisar de los mismos, nos mantiene
desconectados durante horas y horas?
Una
solución posible
Mediante
un financiamiento del BID (Banco Interamericano
de Desarrollo), ENTRESA se encuentra por iniciar
la fase de ejecución de un proyecto de
modernización de su sistema de control
y despacho de carga que contempla la instalación
de más de 500 kms de fibra óptica
que cubre las áreas de Managua, Planta
Nicaragua, León, El Viejo, Planta Santa
Barbara, Sébaco, Estelí, Planta
Centroamérica, Masaya, Catarina, Masatepe,
Diriamba y San Rafael del Sur.
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| Gráfico
1 |
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Este
proyecto representa una magnífica oportunidad
para solucionar los problemas expuestos y sólo
sería necesario ampliarlo para que se incluya
a Puerto Cabezas o El Bluff. Con esa medida, nuestra
independencia de Costa Rica estaría garantizada.
Una
inversión para unir las terminales del
cable submarino en el Atlántico con la
zona del Pacífico también se traduciría
en la disminución de los costos al usuario
final y ayudaría a restablecer la confiabilidad
perdida.
Si
ENITEL invirtiera un poco más de dinero
y tiempo pensando en este asunto en vez de enfrascarse
únicamente en lo de la telefonía
celular, este problema podría ser resuelto
y además los proveedores locales de Internet
seguramente apoyarían con gusto esta iniciativa
para lograr nuestra “independencia”
en materia de Internet.
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| Gráfico
2 |
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Gráficos
de la solución
GRAFICO
1: Cable Submarino ARCOS: Un anillo redundante
de 8,600 kms uniendo Centroamérica, todo
el Caribe y los Estados Unidos, toca dos puntos
de la Costa Atlántica nicaragüense,
Puerto Cabezas y El Bluff.
ARCOS
toca la costa atlántica de Costa Rica únicamente
en Puerto Limón, sin embargo, Nicaragua
en vez de usar la conexión en el Bluff
o Puerto Cabezas, compra al ICE el derecho de
conexión al cable submarino que toca Puerto
Limón.
GRAFICO
2: Una solución viable: Hacer
el enlace entre uno de los puntos en que Arcos
o Maya-1 tocan el Atlántico nicaragüense
y Managua, con puntos de repetición entre
los extremos.
Los
beneficios:
1.
Se obtiene disminución en los costos de
conexión a la Internet.
2.
Independencia de Nicaragua en relación
a su conectividad a la red mundial
3.
Un incremento importante en la cantidad de banda
disponible para todo el país.
4.
La mayor integración Pacífico –
Atlántico de Nicaragua.
5.
Y un avance para todo el país en materia
de telecomunicaciones.

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