SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS | AÑO 7| No.318| DEL 01 AL 07 DE DICIEMBRE DE 2002

Informática

Un caso de miopía informática

A propósito del día
que no tuvimos Internet

Erwin León
Daniel Flakoll Alegría

Durante la primera semana de noviembre, todos los usuarios nicaragüenses de Internet, estuvieron desconectados de la red mundial por varias horas. Esta interrupción de servicios causó verdaderos estragos entre los usuarios y los proveedores de servicios.

¿La razón? La combinación de dos hechos: Un error garrafal al realizar cambios en el software en los equipos informáticos del Instituto Costarricense de Energía (ICE), y un corte en algún punto del trayecto de la fibra óptica de la red.

La situación actual

A pesar que Nicaragua fue el primer país centroamericano en tener acceso a Internet, no tuvimos la visión, ni se le dio la importancia adecuada a este medio de comunicación y ahora estamos pagando los costos. Nicaragua no cuenta con un acceso directo al Internet sino que depende de una conexión con Costa Rica para poder tener acceso al torrente principal de Internet.

Es decir que si en Costa Rica estornudan, aquí nos da gripe. Somos totalmente dependientes de los ticos en cuanto al Internet se refiere.

Uno de los daños más graves, aparte de estar incomunicados y quizás perder información valiosa, es la pérdida de confianza de los usuarios sobre la calidad de los servicios. Este es un daño difícilmente reparable pero la culpa no la tienen los proveedores de Internet, sino que se debe a la miopía de las entidades gubernamentales.

Si le tomamos la palabra a nuestro Presidente “tecnológico”, esto debería ser motivo de preocupación del Gobierno y esta crisis debería servir para hacer que Nicaragua se despierte y establezca su autonomía e independencia informática.
Desde hace algunos años existen conexiones de cable submarino para transmisión de datos y voz en Puerto Cabezas y El Bluff, con los que nos deberíamos conectar directamente al Internet. Las condiciones técnicas necesarias ya están dadas, pero hace falta destrabar la burocracia y despertar la voluntad política.

Por ahora Nicaragua no usa el cableado submarino del que dispone sino que se sigue conectando a la Red Digital Centroamericana, propiedad del ICE (Instituto Costarricense de Energía) y por medio de esta red es que se tiene la salida al Internet.

Esta vía de acceso es costosa e influye directamente en los costos de la conexión de los usuarios y la penetración de Internet a nivel nacional.

Además, la red del ICE cuenta con equipos que en algunos casos ya han caducado, y no se descarta en modo alguno la ocurrencia de otras interrupciones mayores, pues la vida media de todos los componentes de la red ya ha sido rebasada.

En Costa Rica, el ICE está ampliando su capacidad de transmisión de datos y voz, y esto conlleva un proceso de cambios en los equipos que usan para las conexiones y en el software que soporta dicha transmisión. El día de la interrupción de las conexiones, los ejecutores de la ampliación de Internet en Costa Rica, realizaron cambios que resultaron desastrosos y la situación se agravó al haberlo hecho durante horas laborables y sin previo aviso a sus clientes.

Surge la pregunta de rigor: ¿Por qué tenemos que pasar por una red de Costa Rica para tener acceso al cable submarino si ya existen terminales en El Bluff y Puerto Cabezas?
¿Para qué pagar 35 mil dólares a un intermediario que haciendo cambios mayores sin siquiera avisar de los mismos, nos mantiene desconectados durante horas y horas?

Una solución posible

Mediante un financiamiento del BID (Banco Interamericano de Desarrollo), ENTRESA se encuentra por iniciar la fase de ejecución de un proyecto de modernización de su sistema de control y despacho de carga que contempla la instalación de más de 500 kms de fibra óptica que cubre las áreas de Managua, Planta Nicaragua, León, El Viejo, Planta Santa Barbara, Sébaco, Estelí, Planta Centroamérica, Masaya, Catarina, Masatepe, Diriamba y San Rafael del Sur.

 
Gráfico 1  

Este proyecto representa una magnífica oportunidad para solucionar los problemas expuestos y sólo sería necesario ampliarlo para que se incluya a Puerto Cabezas o El Bluff. Con esa medida, nuestra independencia de Costa Rica estaría garantizada.

Una inversión para unir las terminales del cable submarino en el Atlántico con la zona del Pacífico también se traduciría en la disminución de los costos al usuario final y ayudaría a restablecer la confiabilidad perdida.

Si ENITEL invirtiera un poco más de dinero y tiempo pensando en este asunto en vez de enfrascarse únicamente en lo de la telefonía celular, este problema podría ser resuelto y además los proveedores locales de Internet seguramente apoyarían con gusto esta iniciativa para lograr nuestra “independencia” en materia de Internet.

 
Gráfico 2  

Gráficos de la solución

GRAFICO 1: Cable Submarino ARCOS: Un anillo redundante de 8,600 kms uniendo Centroamérica, todo el Caribe y los Estados Unidos, toca dos puntos de la Costa Atlántica nicaragüense, Puerto Cabezas y El Bluff.

ARCOS toca la costa atlántica de Costa Rica únicamente en Puerto Limón, sin embargo, Nicaragua en vez de usar la conexión en el Bluff o Puerto Cabezas, compra al ICE el derecho de conexión al cable submarino que toca Puerto Limón.

GRAFICO 2: Una solución viable: Hacer el enlace entre uno de los puntos en que Arcos o Maya-1 tocan el Atlántico nicaragüense y Managua, con puntos de repetición entre los extremos.

Los beneficios:

1. Se obtiene disminución en los costos de conexión a la Internet.

2. Independencia de Nicaragua en relación a su conectividad a la red mundial

3. Un incremento importante en la cantidad de banda disponible para todo el país.

4. La mayor integración Pacífico – Atlántico de Nicaragua.

5. Y un avance para todo el país en materia de telecomunicaciones.