Demandan
cambios en poderes del Estado
CONPES
propone
"reforma política"
Reducir
la Asamblea a 51 diputados; PLC y FSLN reaccionan
a la defensiva
Iván
Olivares
El
Consejo Nacional de Planificación Económica
y Social, (CONPES) presentó una propuesta
para modernizar el marco jurídico del Estado
nicaragüense, con la intención de
“buscar una salida” al pacto libero-sandinista,
pero representantes de esos dos partidos se muestran
renuentes a discutir el tema en medio de la crisis
política que envuelve a la Asamblea Nacional.
“La
partidarización destruye la institucionalidad.
El pacto Ortega-Alemán viene a llevarnos
a un callejón sin salida. Tantos votos
de un lado, tantos votos del otro... las decisiones
que toman [los políticos que integran las
instituciones] son eminentemente partidarias,
y eso nos lleva a que las instituciones no funcionen”,
dijo el Dr. José Luis Velásquez,
Secretario Ejecutivo del CONPES.
Ante
esa realidad, las 54 entidades que componen el
Consejo aprobaron un documento de trabajo en el
que proponen de forma directa hacer cambios sustantivos
a tres de los cuatro poderes del Estado (Judicial,
Electoral y Legislativo) y de forma indirecta
al otro, el Ejecutivo.
En
el primero de los casos, la propuesta incluye
crear un Tribunal Constitucional compuesto por
tres magistrados, el que deberá ser independiente
de la Corte Suprema de Justicia, a la que limitarían
a siete miembros y dividirían en tres salas:
Civil, Penal y de lo Contencioso Administrativo.
Los tribunales de apelaciones se convierten en
Cortes de Apelaciones, y tanto sus integrantes,
como quienes sean nombrados jueces de distrito
y locales, deberán competir en un concurso
público de méritos y evaluación
personal, conforme a su desempeño en el
ejercicio de la profesión.
También proponen crear un “Consejo
de la Judicatura” que se encargue de los
aspectos administrativos del Poder Judicial, como
hacer llegar los cheques a tiempo, o “crear,
suprimir, fusionar y trasladar cargos en la Administración
de Justicia; autorizar el ejercicio de la Abogacía
y el Notariado”, y “ejercer facultades
disciplinarias sobre magistrados, jueces, funcionarios
judiciales... abogados y notarios”.
Reducir
la Asamblea
El
documento invita a reformular al Consejo Supremo
Electoral, al proponer disminuirlo “de Poder
del Estado” a “Instituto Electoral
autónomo, de carácter técnico
para administrar los asuntos electorales”.
Así mismo, propone “establecer el
principio de No Reelección Absoluta a nivel
de Presidente de la República”.
Además,
que todas las elecciones se hagan juntas, con
excepción de las regionales de la Costa
Atlántica; que el mínimo para ganar
la presidencia sea el 45% de los votos; que los
partidos que obtengan el 2% de los votos válidos
conserven su personería, y que puedan acudir
a elecciones en alianza sin perder su personería
independientemente de los resultados.
La
“reforma política” del CONPES
también apunta hacia la Asamblea Nacional.
De aceptarse su propuesta tal como fue redactada,
aquella debería disminuir de 92, a 51 el
número de sus integrantes, para dejarlo
en uno por cada 100,000 habitantes aproximadamente.
Los
diputados serían electos “uninominalmente”,
para acabar con el caudillismo e intentar que
en verdad los diputados representen a sus electores,
y no a quienes los designaron para que ocuparan
una posición en la lista del partido.
El
Dr. Velásquez dijo que esta última
proposición apunta a lograr que los electores
escojan a sus diputados “uno por uno, y
no por planchas”. En teoría, eso
obliga a los partidos a recoger las preferencias
electorales, en vez de que sea el caudillo quien
escoja a los candidatos.
“Esto
hace también que los diputados respondan
a sus electores y no al caudillo que los eligió,
porque ¿a quién obedecen los diputados?,
al caudillo que los puso porque ellos sienten
que no le deben nada a sus electores”, detalló.
Aunque el documento no lo menciona directamente,
la moción también afectaría
al Poder Ejecutivo, cuando propone “bajar
los réditos de la política”.
Velásquez
explicó que “como no hemos podido
crear empresas privadas fuertes, los premios,
las mayores recompensas, se encuentran en la actividad
política ligada al Estado, por lo que muchos
prefieren ser empleados públicos en vez
de tener su propia empresa. Con esto queremos
encausar más energías hacia la actividad
privada, así como limitar salarios, número
de magistrados, etc., buscando un estado más
compacto y eficiente”.
Dijo
que “la propuesta del CONPES confiere al
PLC y al FSLN la oportunidad de modernizarse,
de hacer la transición de la cultura caudillesca
mágica, a una cultura racional y democrática...
y para que sus líderes (Alemán y
Ortega) salgan por la puerta grande de la historia,
al comprometerse con los cambios sustantivos que
requiere el sistema político nicaragüense”.
“Ellos
tienen el poder de impulsarlo desde el sitial
que ocupan en sus partidos, pero sabiendo que
ellos mismos no podrán regresar al poder,
y retirarse como grandes figuras públicas
que propiciaron la transformación. Ese
sería su premio histórico”,
aseveró.
PLC
y FSLN no apoyan
La
propuesta no le hizo ninguna gracia a dos diputados
consultados (la liberal Yamileth Bonilla y el
sandinista Edwin Castro), que identificaron más
peligros que ventajas en la idea de discutir en
este momento la propuesta del CONPES.
Para la diputada Bonilla, antes de sentarnos a
discutir esta propuesta habría que responder
varios tipos de interrogantes.
El
primero es averiguar “quién está
detrás de todo esto. ¿Quién
tiene interés?, porque casi siempre son
los organismos internacionales poderosos los que
le imponen este tipo de condiciones a los países
necesitados, olvidándose que son esas recetas
las que han llevado al caos económico a
los países que las han seguido”,
aseguró.
Luego,
hay que preguntarse si el único interesado
no será sólo el Poder Ejecutivo
y está “lanzando al CONPES para que
haga esa propuesta. Si es así, yo me pregunto:
¿es esa su prioridad?; ¿es ese tema
una limitante para resolver los problemas económicos,
políticos y sociales de la nación?”,
cuestionó.
“¿Es
esta revolución en el Estado una condicionante
para que el Estado arranque? ¿Ya resolvimos
los otros problemas para meternos a esto?”,
insistió.
En
vez de eso, la diputada cree que hay que “hablar
de una Constituyente, no sólo ver cuantos
magistrados y diputados hay que eliminar para
ahorrar dinero, o si la reducción necesariamente
va a despolitizar las instituciones del Estado”.
Con todo, recordó que el PLC está
de acuerdo con prohibir la reelección presidencial,
por lo que no cree que ellos vayan a significar
un obstáculo al discutir el tema.
Para
el diputado Castro, “no es serio lanzar
esa propuesta en este momento. ¿Con quién
la van a aprobar si para hacerlo se necesitan
56 votos (porque se necesita una reforma constitucional),
y ni siquiera tenemos 47 para desaforar a Alemán?”.
Consideró
que “no es viable” poner el tema a
discusión en este momento, cuando “la
Asamblea está paralizada”, y rechazó
el argumento de que el CONPES prefiere ver a largo
plazo en vez de quedarse enfrascado en temas coyunturales
porque “no habrá futuro si no podés
resolver el presente”.
Al considerar que esa propuesta “no puede
ser seria si no se cuenta con los votos suficientes”,
Castro dijo que le parecía que más
bien se trata de “desviar la atención
de los problemas actuales”.
El
diputado fue más allá al analizar
otro argumento del Dr. Velásquez, que considera
que el CONPES está adelantándose
al llamado a diálogo que supone habrá
en enero, porque “si eso es cierto (el diálogo),
quiere decir que José Luis Velásquez
está insinuando un arreglo Alemán-Bolaños,
y eso es peligrosísimo para la institucionalidad”.
Hablar de diálogo nacional en enero “nos
lleva a Arnoldo Alemán, porque ¿con
quién del PLC se va a sentar a dialogar
Bolaños, si no es con Alemán? Si
Alemán ya no estuviera [en la vida pública]
entonces sí, pero ahorita, hablar de diálogo,
¿con qué escenario y con qué
actores lo va a hacer?”, interrogó.
En
referencia a la posibilidad de prohibir la reelección
presidencial, dijo que el Frente Sandinista no
ha discutido ese tema, -ni siquiera en privado-
por lo que no tienen una posición oficial
al respecto.
Otras
reformas
Además
de las establecidas anteriormente, el documento
abre a debate otras mociones que cambiarían
significativamente el ejercicio de la política,
y de rebote, el de la enseñanza del Derecho.
Para
los inmunes: “En materia de inmunidad de
los funcionarios públicos, se recomienda
limitarla a actuaciones relacionadas al ejercicio
de su cargo”.
Para
los abogados: “Se recomienda la revisión
de la Ley de Amparo, de acuerdo a las recomendaciones
planteadas anteriormente”.
Para
los profesionales del Derecho: “Revisión
de leyes relacionadas a la Administración
de Justicia, códigos, y sobre el ejercicio
de la Abogacía y el Notariado”.
Para
las universidades: “Con relación
a la carrera de Derecho, se recomienda hacer una
revisión profunda de las Escuelas de Derecho
actuales y de la calidad de los cursos que imparten”.

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