SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS | AÑO 7| No.317| DEL 24 AL 30 DE NOVIEMBRE DE 2002

Invitado de la semana

Herminio Blanco, ex ministro negociador mexicano:

"En TLC con EEUU, el más
pequeño puede ser ganador"

Lourdes Arróliga

 
Herminio Blanco  

Su visión optimista acerca de las bondades de un acuerdo comercial con Estados Unidos, dista enormemente del sentir de muchos críticos que no ven ventaja alguna en la liberalización de un mercado pequeño como el centroamericano ante el gigante mercado del norte.
Herminio Blanco, ex ministro de Economía de México, fue uno de principales negociadores del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA), que sostuvo su país con Estados Unidos y Canadá en 1994.

A ocho años y medio, la experiencia mexicana les dejó un buen sabor; el crecimiento comercial entre Estados Unidos y México aumentó hasta en un 188%, pero el impacto más importante fue la inversión extranjera directa. Antes de la firma —durante el periodo de 1989 a 1993—, representaban sólo 3.7 millones de dólares. Después del TLC, aumentó a 112 millones, con un promedio de inversión anual de 13.9 millones.

Para Blanco, quien actualmente es un destacado asesor del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en temas comerciales para la región, la importancia del TLC para Nicaragua reside en la atracción de la inversión extranjera y la creación de “más y mejores” empleos.

Confidencial tuvo oportunidad de conversar con él, durante el primer “Foro de Consulta para las Negociaciones y Administración de Acuerdos Comerciales”, que organizó el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (MIFIC), la semana pasada.

¿Qué es lo más difícil de negociar en un TLC con Estados Unidos?

Es una negociación compleja porque toca no sólo los temas arancelarios sino un amplio número de temas como compras del gobierno, el sistema de apertura de servicios, las líneas para la inversión, el tema de propiedad intelectual y finalmente, el mecanismo para defender las posibles controversias que se dan en el futuro.

En este momento para Nicaragua es una complejidad menor que la que tuvo México. En México tuvimos inventar porque no existían otros TLC.

Es una situación diferente porque en aquel momento nosotros no sólo tuvimos que inventar y no teníamos el conocimiento de los temas. Aquí los negociadores, tienen ya experiencia porque han negociado con Panamá, con Chile, porque está negociando con (República) Dominicana y porque negociaron con México.

¿Cómo debería negociar el TLC Centroamérica, si cada país tiene intereses particulares? En su caso sólo era México con Estados Unidos y Canadá.

Una negociación entre dos es más sencilla que una negociación entre seis. El evento central en la negociación es la coordinación entre los cinco países de Centroamérica y si eso no se da, simplemente nunca va a concluir.

Afortunadamente, por lo que yo conozco, el hecho de que somos asesores del gobierno de El Salvador, lo que sabemos es que hay un esfuerzo de coordinación muy importante de estos cinco países y además ya hay experiencia, el entendimiento de cómo se hace.

Esto es precisamente porque se ha negociado con Canadá, con Chile, México, porque están en todo este esfuerzo que el señor presidente (Enrique) Bolaños dijo que están haciendo; un esfuerzo de una integración dentro de Centroamérica. Creo que los equipos se conocen y entienden que tienen que llegar a la mesa con Estados Unidos con una sola voz.

¿Qué ventaja puede sacar Centroamérica de la firma de este acuerdo comercial?

La primera gran ventaja es tener un acuerdo con Estados Unidos. Estamos hablando de un tratado que establecería de una manera creíble la imagen de que Centroamérica es buen lugar para hacer negocios.

Eso significa que grandes empresas del mundo dirían tengo la posibilidad de hacer esta inversión en los Estados Unidos, México y China, pero allí está Centroamérica, donde tengo un tratamiento de primer mundo.

En Centroamérica tengo mi inversión asegurada, las mejores disciplinas, si invierto puedo exportar a Estados Unidos.
Desde el momento que Centroamérica es conocida por el mundo, por las grandes empresas, por los que deciden en donde gastar su dinero, en ese tiene la capacidad de generar muchos empleos.

¿Pero antes hay que preparar las condiciones?
El tratado establece las condiciones. Por ejemplo, (el inversionista) viene aquí a Nicaragua y en algún momento llega otro gobierno de denominación y le expropia lo que invirtió en Nicaragua.

El gobierno tiene la obligación de pagar de una manera rápida y a precio de mercado lo que se expropió. Se está diciendo al inversionista que pase lo que pase en el medio ambiente político, quien gane o quien pierda; tu inversión está protegida y no van a poder expropiarte. Es una gran protección, te van a tratar como a cualquier nica.

Lo que yo le diría es que si ciertamente las instituciones, la forma en que se administra la justicia, la forma en que se entienden los grupos políticos, la forma en que se destaque una reforma fiscal que le permita al gobierno tener más ingresos, todo eso es muy importante y son elementos que el inversionista ve.

 

 
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