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ACTUALIDAD
ONGs-gobierno:
matrimonio
por conveniencia
Oliver
Bodán
A pesar
de los señalamientos del gobierno, los Organismos No Gubernamentales
(ONGs) tienen alta credibilidad entre la población, según
una encuesta nacional realizada con dos mil 608 personas en febrero, por
el Centro de Investigaciones de la Comunicación (CINCO).
De acuerdo al estudio, el 55 por ciento de los encuestados hombres
y mujeres mayores de 16 años, residentes de las zonas urbanas y
semirrurales de Managua, occidente, suroriente, centro y norte del país,
excluyendo la Costa Atlántica consideró que los ONGs
tienen buena credibilidad.
El 10 por ciento estimó que poseen muy buena
credibilidad. Y sólo el 17 por ciento de los entrevistados estimó
que dichos organismos tienen mala y pésima
credibilidad. Según el sondeo, los ONGs se encuentran en el tercer
lugar de más alta confianza y credibilidad de la ciudadanía,
únicamente después de los medios de comunicación
y la Iglesia; y superando ampliamente a la empresa privada, todos los
poderes del Estado y los partidos políticos.
Sin embargo, en cinco años de gobierno liberal, las relaciones
entre los ONGs y el Ejecutivo han sido tormentosas. Amenazas
de expulsión a directivos de ONGs, acusaciones de mal manejo de
fondos y el señalamiento de que estas organizaciones obedecen a
intereses sandinistas, han marcado un matrimonio por conveniencia que
nunca se reconcilia.
Según el ingeniero Carlos Silva, Director del Departamento de Registro
y Control de Asociaciones, del MINGOB, en Nicaragua se reportan hasta
el 12 de febrero de este año, mil 861 ONGs, una cifra que
por sí misma habla del repunte de esta expresión de la sociedad
civil.
No obstante, Gobernación calcula que existe una cantidad mayor,
porque muchos no se registran directamente con las autoridades y
cumplen todos los requisitos directamente en la Asamblea Nacional con
la ayuda de amigos.
Los ONGs en Nicaragua trabajan en salud, educación, vivienda, producción,
medio ambiente, desarrollo local y rural, microcrédito, y los derechos
humanos, de género y de la niñez.
De acuerdo a Ricardo Zambrana, de la Coordinadora Civil para la Emergencia
y la Reconstrucción, se calcula extraoficialmente que anualmente
canalizan 150 millones de dólares en proyectos de beneficio a la
población. Dicha Coordinadora, a raíz del huracán
Mitch, agrupa a unos 470 organismos.
Desde los 90, que se crearon un montón de organizaciones,
se fueron poco a poco aglutinando alrededor de esferas de especialidad
y de interés (viviendas, niñez y adolescencia, educación...)
Cuando sucede el huracán Mitch de manera casi natural la gente
buscó la aglutinación, básicamente para buscar ayuda
a las sectores afectados y en reacción a la posición gubernamental
de que no se canalizara ayuda a través de los ONGs. Todo eso contribuyó
a un aglutinamiento bastante grande, afirmó Zambrana.
Conflictos
y perjudicados
Hasta la fecha, el más sonado de los enfrentamientos ha sido el
caso de la enfermera estadounidense Dorotea Granada, quien al frente de
una cooperativa de salud en Mulukukú permaneció en la clandestinidad
debido a la persecución oficial, hasta que fue protegida por el
Tribunal de Apelaciones de Managua.
De los conflictos, quienes llevan la peor parte son los beneficiarios
de los proyectos. Pierden los más pobres de los pobres y
pierden las mujeres, los niños, niñas, los jóvenes.
Por otro lado, el gobierno pierde legitimidad social frente a la misma
población que votó y pierde legitimidad frente a la comunidad
internacional, afirmó la doctora Ana María Pizarro,
Directora de Sí Mujer.
El conflicto más grave registrado hasta el momento involucra a
la Asociación Nochari. El Ministerio de Gobernación (MINGOB)
solicitó oficialmente la suspensión de su personería
jurídica y el caso se encuentra actualmente en la Corte Suprema
de Justicia.
La historia de este nuevo capítulo en la pésima relación
que han mantenido los ONGs con el Ejecutivo, inició a finales del
año pasado, cuando María Eugenia Morales, Coordinadora de
Nochari, corrió como candidata a alcaldesa por el Partido Conservador.
Según ella, este acto partidario no fue perdonado por
el MINGOB. (Ver entrevista)
También se denuncian agresiones en contra de los ONGs Popol Nah,
Sí Mujer, CENIDH, y a nivel personal en contra de Ana Quirós,
enlace nacional de la Coordinadora Civil para la Emergencia y la Reconstrucción,
a quien pretendieron arrebatarle su nacionalidad.
Para Quirós, el problema tiene nombre y apellido: El Presidente
ha partido de la concepción de que los ONGs son competencia del
gobierno y además son un bastión de los sandinistas; ambos
elementos a mi juicio son totalmente equivocados, porque si bien es cierto
hay dentro de las ONG personas que simpatizan con los sandinistas, la
mayor parte de las personas han ido construyendo una relación de
autonomía.
También se identifica al actual ministro de Gobernación,
José Marenco, fiel ejecutor de la voluntad presidencial, como el
principal escollo en la relación con los ONGs.
En general yo creo que públicamente ha sido una persona confrontativa,
en un tono muy agresivo e irrespetuoso con las organizaciones; te habla
que los ONGs son como cloacas, es sumamente irrespetuoso tomando en cuenta
que hay tantísimas organizaciones que han venido desarrollando
un trabajo de hormiga en lugares en donde el gobierno no tiene nada ni
ha hecho mayor cosa por esas comunidades, lamenta Quirós.
Marenco se rehusó reiteradamente a brindarle una entrevista a Confidencial,
para opinar sobre el tema. Tampoco quisieron opinar otras autoridades
de su Ministerio. Pero la secretaria de Acción Social, Jamilet
Bonilla y el secretario del Consejo Nacional de Planificación Económica
y Social (CONPES), José Luis Velásquez, coincidieron en
afirmar que no todo el gobierno tiene la percepción de que los
ONGs son sandinistas y que despilfarran el dinero. (Ver
entrevista)
El CONPES es el lugar común donde convergen el gobierno y la sociedad
civil. Según consultas hechas por Confidencial, en dicha
instancia existe un ambiente propicio para desarrollar iniciativas conjuntas
entre el Ejecutivo y la sociedad civil.
El discurso de Velásquez no es confrontativo: También
dentro del gobierno hay otras personas como nosotros que creemos que los
ONG hacen un aporte sustantivo a la conducción de las políticas
económicas y sociales del país y yo me sumo a ese sector
mayoritario que piensa eso, de que cuando la libertad se ejerce de una
manera responsable los resultados son importantes.
Visión
crítica
No obstante, hay una visión critica y autocrítica sobre
el funcionamiento de los ONGs. Los señalamientos más comunes
son: burocratismo, duplicación de actividades, carencia de raíces
nacionales, y hasta mal uso de los fondos.
Ocurre que algunos son proyectos familiares que tienen su oficina
en la casa y que casi lo tienen como un mecanismo familiar; yo pienso
que deberían exigirse ciertos parámetros, por ejemplo de
inversiones, a que hubieran inversiones comprobadas anuales por lo menos
de un monto mínimo, aceptó la diputada Mónica
Baltodano, del organismo Popol Nah.
Quirós también reconoce la existencia de algunas debilidades,
especialmente en organizaciones pequeñas que no cumplen de manera
regular con los requisitos de Gobernación. Muchas veces,
y es la actitud nacional, se dejan los trámites de último
momento, no se le pone mucho interés. En otros casos hay desconocimiento
de cual es la información que se tiene que enviar a Gobernación,
que es el trámite principal, dijo.
También existen propuestas de autocontrol. Para el diputado sandinista
Bayardo Arce, los ONGs ameritan un gran estudio de parte de
ellos mismos. Me da la impresión de que hay muchos ONGs de
membrete y es un fenómeno que habría que estudiar, aquí
mismo (en la Asamblea) salen a granel las personerías jurídicas
que se dan, a veces son organismos que la forman tres o cuatro personas
y que no tienen ninguna representación social y eso debería
de preocupar, señaló.
Pero otras recomendaciones apuntan a reformar el marco legal Ley
147 que rige a estos organismos, que para el Secretario del CONPES
tiene que ser lo suficiente flexible para promover y no convertirse
en un obstáculo del desarrollo de la sociedad civil en el país.
Recomendaciones
apuntan a mejorar relaciones
A pesar de las diferencias, abundan propuestas de que el gobierno y los
ONGs deben trabajar de la mano, en una relación de mutua conveniencia
para el país.
Yo creo que por un lado, partiendo de ordenamiento mínimo
común que se defina conjuntamente unas reglas de la relación
entre el gobierno y las organizaciones; en segundo lugar, si se van a
hacer controles que sean realmente al azar u orientados por denuncias
de la membresía de las organizaciones como sabemos que ha pasado
en algunos casos, propuso Quirós.
Por su parte, Violeta Granera, de FUNDEMOS, sugirió: Nosotros
estamos de acuerdo que tenemos que ponernos en orden, es importante y
necesario que los ONGs cumplamos con la ley, pero también creemos
que esto no debe hacerse a través de una cacería de brujas
sino más bien el gobierno tiene la obligación de fortalecer
este sector y es con esta perspectiva que estamos trabajando en conjunto
con el Ministerio de Gobernación. Creo que después de momentos
de mucha tensión hemos logrado avanzar en ese sentido.
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