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SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS
AÑO 5/ No. 227/ Del 4 al 10 de febrero de 2001

 

 
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TEMA CENTRAL

Lunes llega misión a negociar
nuevo programa económico


FMI mira con lupa
el 2001

Crecimiento menor, a menos que sector público logre compensar contracción de inversión privada

Ayuda externa, inversión pública, y privatizaciones ENEL y ENITEL, variables
claves del año

Incertidumbre electoral no se despejará
hasta que asuma el nuevo gobierno

Carlos F. Chamorro

 
Edificio sede del FMI en Washintong  

El Fondo Monetario Internacional (FMI) espera una desaceleración” de la economía nicaragüense durante al año electoral. La razón es muy sencilla: en un año afectado por la incertidumbre política, el crecimiento económico difícilmente podrá mantenerse en los niveles del año pasado, a menos que la reducción de la inversión privada sea compensada por la inversión pública, y ésta a su vez responderá en gran medida al monto de los recursos externos disponibles.

Mientras tanto, el desempeño de la inversión privada dependerá fundamentalmente del éxito de las privatizaciones de ENEL y ENITEL, programadas para el primer semestre de este año.

Una tercera variable para proyectar el desenvolvimiento económico del 2001, es la meta de reservas netas internacionales que el FMI y el gobierno definirán como “colchón de reserva” para enfrentar las crisis recurrentes que suelen ocurrir en el país. A mayor inflexibilidad en la meta de reservas, lógicamente el monto de recursos disponibles para el gasto y la inversión pública serán más reducidos.

Estas son algunas de las conclusiones que se desprenden de una extensa entrevista que sostuvo Confidencial la semana pasada en Washington con el Jefe de la División que supervisa Nicaragua por el FMI, el economista salvadoreño, Jorge Guzmán.

Una misión del FMI encabezada por Guzmán llegará al país este lunes, para iniciar negociaciones con el gobierno, a fin de definir el programa económico de este año. Otro de los objetivos de la misión es presentar ante las autoridades nicaragüenses, a Marco Piñón, un funcionario mexicano del FMI con experiencia en países africanos, que a partir de ahora sustituirá a Guzmán en la coordinación de los asuntos con Nicaragua.

Para “rayar el cuadro” del 2001, una de los primeros datos que determinará el FMI con la comunidad donante es el monto de recursos externos con que contará Nicaragua en este año, y cuáles son los beneficios de haber alcanzado el punto de decisión de la HIPC.

Un documento del Banco Central que establece las siguientes proyecciones de liberación de recursos como resultado de la HIPC: 82 millones de dólares en el 2001, 184 en el 2002; y 203 para el 2003. Los funcionarios del FMI consideran que “hay pequeñas diferencias (con estas cifras) pero esto puede ser una cosa técnica de definiciones”. Dichos fondos deberían orientarse a gastos prioritarios para salud, educación, infraestructura, etc, bajo el plan de reducción de la pobreza.

“El caso nicaragüense es muy especial, explica Guzmán, porque está saliendo de un período en que no se estaban haciendo pagos, estas cifras si uno las toma, aparentemente muestran que hay un aumento fuerte en los recursos líquidos, pero estos recursos se comparan con lo que se hubiera tenido que pagar si no hubiera habido esta iniciativa.”

A continuación, la visión del FMI sobre lo que se puede esperar del año económico.


Crecimiento en el 2001, depende de...

¿Cómo ve el FMI las proyecciones económicas de este año, siendo que es un año electoral? ¿Se estima una reducción de la inversión privada?

Efectivamente, nosotros esperamos este año que mucha gente del sector privado va a estar en compás de espera, porque hay mucha incertidumbre en el sistema. Por lo menos se ha quitado una parte de la incertidumbre que había el año pasado que era la HIPC, gobernabilidad, que la comunidad de donantes iba a cortar la ayuda, etc. Ya se ha dado una señal de que la comunidad de donantes va a continuar ayudando a Nicaragua, a través de la iniciativa HIPC. Otra incertidumbre es la electoral, quién va a ganar las elecciones y cómo se percibe el proceso después de las elecciones con el nuevo gobierno. Esa incertidumbre va a continuar hasta que se aclare la situación de quién va a ganar y más aún hasta que se aclaren las políticas del nuevo gobierno.


¿Si hubiera un giro en la orientación del Estado, si el FSLN ganara la Presidencia de la República en esas elecciones, que preguntas le haría el FMI a los nuevos gobernantes?

Cada vez que vamos a Nicaragua nosotros tenemos reuniones con los sandinistas y con otros partidos para explicar nuestra visión y ellos nos explican a nosotros su visión de lo que se está haciendo y hay desacuerdos.

Pero también lo que yo veo, y se vio acá en mayo cuando estuvo el Grupo Consultivo, lo que dijo Bayardo Arce es que ellos van a continuar con este proceso y se ha visto en el mundo que en general hay una visión común de la dirección que deben tomar los países en desarrollo, cuales son las prioridades de los países en desarrollo. Estamos esperanzados que no van a haber giros en la trayectoria.


Decía que hay otros campos en que tal vez van a ocurrir inversiones privadas este año...

Hay un proceso de privatizaciones, donde seguramente va a haber interés en invertir. Nicaragua tiene necesidad de capacidad eléctrica eficiente y tiene márgenes porque la compañía eléctrica no ha sido eficiente en su manejo.

En el sector privado hay un espacio con los nuevos marcos regulatorios para que pueda invertir; así mismo, en el área de telefonía para reducir el costo de las telecomunicaciones. Hay lugares donde las reformas económicas le están dando espacio al sector privado para venir a invertir y creemos que el efecto de estas inversiones va a ser importante en los años venideros, aumento en la oferta de servicios y reducción de costos.


Según los calendarios, estas privatizaciones tendrían que ocurrir en el primer semestre del año, ¿no le parece el tiempo muy corto, porque es difícil pensar que estas privatizaciones se puedan llevar en un clima electoral?

Bueno, la privatización de la distribución eléctrica ocurrió en octubre, y en agosto habíamos tenido el problema financiero de Interbank. Hay interés porque hay un grado de deficiencia muy grande en la manera en que se han manejado estas empresas, entonces hay una posibilidad de generar ganancias de parte de los inversionistas y eso compensa el riesgo hasta cierto punto.

Yo no sé si va a ser posible privatizar esto en junio, claro que entre más tiempo pasa menos fácil va a ser, pero creo que va a haber interés en algunos aspectos de esta privatización.


Supongamos que las privatizaciones se llevan a cabo total o parcialmente, ¿hay algo determinado sobre el uso de los fondos?, ¿Se destinarían a acumular reservas netas o el gobierno podría disponer de ellos para la inversión?

Estos temas son temas de discusión. Nicaragua tiene que determinar una estrategia; tiene una historia de shocks adversos internos y externos, y debe de tener un nivel de reservas internacionales para poder enfrentar situaciones adversas. Por lo tanto, dentro del programa macro debe haber una previsión de mantener el nivel de reservas a un nivel adecuado por si acaso llega un terremoto, un huracán, un problema financiero, fuga de capital.

Al mismo tiempo es interés de Nicaragua poder invertir en los sectores prioritarios, incluyendo infraestructura física. Entonces, en todo esto, el plan de reducción de la pobreza es el lugar donde debe discutir la sociedad las prioridades, y determinar cuál es el nivel adecuado de las reservas internacionales.

Creo que a Nicaragua le ha servido muy bien mantener el colchón. Hay un nivel de los pasivos de deuda interna considerable que revela un grado de vulnerabilidad hacia cualquier desarrollo inesperado. El problema debe verse en detalle dentro del contexto de los recursos limitados que tenemos cuáles son las prioridades y dónde se deben utilizar mejor.


Vamos a la inversión pública, ¿se espera un incremento o se mantendría como el año pasado?

Eso depende del grado de asistencia, y depende de decisiones que se tomen en cuanto a los proyectos de inversión financiados internamente. Nuestra esperanza es que la asistencia externa continúe fluyendo a Nicaragua, pero hay que ver como se ven las cifras. Lo que sí le puedo decir dentro del contexto de las cifras que preparó el gobierno en el problema de reducción de la pobreza no se veía una necesidad de un recorte fuerte en la inversión pública, se mantenía fuerte la inversión pública, pero hay que ser realistas, hay que mirar los números.

Sin duda, las necesidades de reconstrucción están disminuyendo y esa es una tendencia a la reducción de la inversión, pero hay otros factores que dicen que se puede reasignar los recursos si no son cortados, si la comunidad de donantes mantiene su apoyo. Eso depende de la capacidad de la implementación de los proyectos, es más difícil implementar un proyecto de educación que construir una carretera. Otro aspecto crítico va a ser un monitoreo del uso de estos recursos que satisface a los donantes.


¿Y el hecho de que este sea un año electoral, no podría darse cierta tentación del gobierno a aumentar el gasto en la inversión pública?

Sí, sin duda existe siempre esa tentación, Nicaragua no es tan diferente a otros países. Lo que bueno en este caso es que existen muchos recursos para continuar haciendo obras en proyectos prioritarios.

Creo que se puede reconciliar la tentación de que se pueda invertir más en ciertas áreas sociales con el apoyo de la comunidad de donantes.


¿Cómo ve las cifras de crecimiento que ofrece el Banco Central? Otras fuentes independientes, analistas de INCAE, FIDEG, todo mundo pone en duda las cifras del Banco Central.

Yo no estoy al tanto. El Economist (Intelligence) Unit, ¿qué está diciendo del crecimiento?


El EIU dijo que el crecimiento del año 2000 había sido menor de cinco por ciento y otros como el FIDEG incluso lo estiman debajo de cuatro.

¿Y en el 2001, qué otras cifras ha escuchado?


El gobierno ha estado hablando de una cifra arriba de 5 por ciento.

Algunos sectores obviamente no van a ser tan fuertes, expansivos como el año anterior. Van a haber proyectos que van a continuar ejecutándose porque ya están en curso y seguramente no va a haber interés en comenzar proyectos importantes en este año.

Seguramente va a haber una afectación en la construcción, en la medida en que los proyectos de reconstrucción van a ir terminando, va a haber una caída en la reconstrucción física, en las carreteras. Pero el mismo proceso de recuperación después del huracán Mitch muestra que hay un aumento fuerte en la producción que son los sectores agrícolas, café.

Aunque los precios del café han sido bajos, el volumen de producción ha aumentado fuertemente el año pasado y esperamos que este año continúe; las inversiones que se han hecho en café, los árboles que se han plantado van a comenzar a dar frutos en este período.


Los cafetaleros insisten que la próxima cosecha va a tener un impacto, trabajos que no han podido hacer por problemas de iliquidez, falta de recursos.

Eso hay que verlo, pero lo que estoy viendo es que hay una recuperación muy importante en la producción en algunos sectores fuertes; los Estados Unidos dicen que continúa aunque dice que hay un nivel de empleo alto y las transferencias de nicaragüenses, las economías regionales y los Estados Unidos van a continuar fuertes, es nuestra esperanza.

A mí me parece que ha habido avance en turismo, inversión en turismo pequeño y mediano. Ha habido mucha inversión en el área de hoteles en que antes había un cuello de botella. Ahora esa oferta va a permitir reducción de precios y va a ser beneficioso en ese sentido.


¿Volviendo al tema de las cifras, usted cree que la suma de todo esos sectores pueda dar ese 5 o casi 6 por ciento que habla el gobierno?

Yo no sé, como le digo estamos viajando próximamente y va a ser un tema de discusión y mi sensación es que este año a menos que el sector público sea el que esté dando este empuje, la expansión del producto no va a ser tan alta como fue el año pasado.


Reformas financieras y supervisión bancaria

¿Cómo ve el FMI la estabilidad financiera de Nicaragua, en el país se habla de otros bancos con problemas?

El gobierno tiene un programa para fortalecer la supervisión y regulación del sistema financiero, para evitar que vuelvan a ocurrir los problemas. Estamos apoyando esta labor con el BID y el Banco Mundial y pensamos que en tres años Nicaragua va a tener un sistema financiero mucho más sano y eficiente.

Eso se va a reflejar en que va a haber menos incertidumbre y significa que va a haber más ahorro en el país, y la gente va a tener menos interés en enviar su dinerito a Miami. Si piensan que estos bancos, están bien va a resultar en una reducción de los precios diferenciales entre los intereses sobre los depósitos y los intereses de préstamos, o sea, va a haber una reducción en el costo al crédito. Esto es muy importante para lo que estábamos hablando de inversión privada.


Pero existe la impresión que con estas medidas también se introducen factores contractivos de la política monetaria y crediticia de los bancos.

Si uno ve la medida fuera de contexto entonces sí esto es contractivo, porque los bancos tienen que hacer provisiones, significa que van a tener menos plata para prestar, porque los requerimientos de capitales son más altos. Si uno lo pone en el contexto donde hay un Sistema Financiero y que hay incertidumbre, los depositantes no están seguros si van a recuperar su dinero, si mejoramos el contexto en que opera la intermediación financiera, el efecto va a ser expansivo, porque entonces la gente en vez de tener la plata en City Bank Miami, una proporción mayor se va a quedar en Nicaragua.

No estoy hablando solamente de gente, de corporaciones, de empresas, de la comunidad de donantes, todo el mundo va a tener más confianza en el sistema.


¿La medida de reorientar los depósitos del sector público hacia el Banco Central, se hizo para mejorar estadísticamente el 31 de diciembre o es una política permanente?

Es posible que se haya hecho para cerrar el 31 de diciembre pero creo que el espíritu de mantener las reservas internacionales altas es demostrar que Nicaragua tiene recursos para enfrentar una situación difícil; lo que se espera es que estos recursos permanezcan en el Banco Central, es una señal de que Nicaragua tiene su colchón.


¿Cuál es el monto de reservas que está programado?

Como le digo no hay programa, eso es lo que se va a discutir; los montos de reserva al 31 de diciembre fueron adecuados para nuestro directorio, fue lo que las autoridades se comprometieron a cumplir y que el directorio había visto como satisfactorio en el contexto difícil de Nicaragua el año pasado con los problemas de la banca.

Ahora, nos parece a nosotros que es importante que el colchón de reservas que tenía Nicaragua antes de la crisis se recupere porque va a haber otro problema en el futuro, no financiero, si no que va a ocurrir otra cosa, no podemos confiarnos que todo va a ir bien.


La dolarización: ¿es inevitable?

Está empezando en Nicaragua un debate sobre el tema de la dolarización influido por lo que está pasando en El Salvador, por el Banco Central de Costa Rica, que dice que eso es inevitable. ¿El Fondo tiene una visión de cómo deben abordar este dilema países como Nicaragua?

Nuestra apreciación es que lo verdaderamente importante no es la moneda en sí, sino todas las reformas estructurales, el mejoramiento de la gobernabilidad, mejoramiento en el aparato público. Eso es lo que va a sostener a Nicaragua. El Salvador es uno de los países que está a la vanguardia de hacer reformas fundamentales, mejoramiento financiero, seguridad social, privatizaciones de electricidad, comunicaciones. Al igual que Chile, han estado a la vanguardia y han decidido adoptar el dólar, pero el punto crucial aquí no ha sido la adopción del dólar sino el trabajo de antemano que se hizo para poder pasar a hacer ese paso.

Nicaragua puede decidir en el futuro tomar esa decisión y eso tiene sus consecuencias, tiene sus costos y beneficios y mi sensación es que para cada país hay que verlo en forma diferente. Cada país tiene una situación económica y política y esa decisión la tiene que tomar Nicaragua en el futuro.

Lo verdaderamente importante para el desarrollo del país no es la dolarización o no, sino el proceso de reformas económicas y el proceso de reducción de la pobreza. No hay ningún país en el mundo que se haya desarrollado basado en el tipo de moneda que adoptó, sino en la inversión, en todos estos temas.


¿O sea que no hay tal inevitabilidad de la dolarización? ¿Usted dice que es un tema relativo a otros factores?

Yo diría que es un tema secundario, lo que es importante son los otros temas: no se puede desarrollar un país si la gente no está educada. Todos los países que se desarrollaron fuertemente en el último siglo se desarrollaron en base a otras políticas, no en la moneda. Hay otros países que han usado el dólar y no han tenido desarrollo: Liberia, por ejemplo. Lo importante acá es lo que Nicaragua ha estado haciendo en los últimos años en continuar la trayectoria de este proceso y este cambio político que va a ser fundamental para ver si en realidad Nicaragua va a continuar desarrollando este proceso.

No hay otra solución, el proceso de desarrollo demanda esfuerzo continuado en el área de inversión, en capital humano, inversión de infraestructura y todo esto demanda mejoramiento en el sector público y en la eficiencia de los mercados en el sector privado.


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