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SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS
AÑO 5/ No. 227/ Del 4 al 10 de febrero de 2001

 

 
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INVITADO DE LA SEMANA

José Adán Guerra: “Civiles y militares deben
convivir y trabajar a favor de la Nación”

Ministerio de Defensa debe ser mixto

Ejército preparado para cualquier
gobierno

Profesionalización: “No hay marcha
atrás”

Oliver Bodán

Ver También

Ministerio de Defensa debe
ser mixto

Diferencias con Costa Rica y Tratado Antidrogas

 

“Acantonado” en el Ministerio de Defensa desde diciembre del año pasado, José Adán Guerra por fin ocupa la silla de Ministro. Pero debió esperar las postrimerías del gobierno liberal para llegar a un cargo que acarició desde el primer gabinete de Arnoldo Alemán, cuando asumió, precisamente, el segundo puesto de esa cartera.

Guerra recibe un Ministerio Cenicienta, con poco presupuesto —16 millones de córdobas— y una herencia de “desfiles” no exactamente militares. Es el quinto Ministro de Defensa de una larga lista de nombres —Jaime Cuadra, Pedro Joaquín Chamorro, José Antonio Alvarado y José Ramón Kontorovsky—, lo cual pone en entredicho la importancia que el gobierno liberal asigna a este sector. Todo lo contrario a lo que prometió Alemán en su campaña electoral de 1996, cuando anunció la creación de un Ministerio de Defensa civil.

 
José Adán Guerra  

Pese a los obstáculos, el nuevo titular anuncia cambios: acercar las relaciones militares EE.UU.-Nicaragua —que terminarían en una visita oficial al propio Pentágono, de la mano del general Javier Carrión—; y convertir al Ministerio que dirige en una institución “mixta”, con los esfuerzos conjuntos de militares y civiles.

Veremos si tiene ocasión de cumplir y no debe “desfilar” antes de tiempo. Mientras tanto, leamos sus declaraciones.



Hablemos del Ejército y política. ¿Está preparado el Ejército para un gobierno de Enrique Bolaños?

Yo creo que nuestro Ejército es muy profesional, es una institución que ha pasado por diferentes etapas, que se ha mantenido cohesionado y ha demostrado su madurez profesional, su madurez institucional y creo que es un Ejército que está preparado para trabajar con don Enrique Bolaños.


¿Debe desaparecer el Ejército, como alguna vez lo recomendó el señor Bolaños?

El Ejército es una institución que está contemplada por la Constitución, que está contemplada por las leyes. Sus roles en tiempo de paz se han venido redefiniendo y creo que el Ejército ha sido y es un factor de estabilidad de la Nación nicaragüense.


¿La madurez del Ejército es capaz de mantener una relación armónica con Daniel Ortega otra vez en la Presidencia?

Como le dije, el Ejército es una organización profesional, sólida y creo que está preparada para trabajar institucionalmente a la luz de la institución y las leyes con cualquier Presidente que sea electo.


¿Hay posibilidades de marcha atrás, de volver a un Ejército partidarizado, con un gobierno de Ortega?

Yo creo que el proceso de reconversión y de profesionalización del Ejército lo demuestra así; es decir que no hay marcha atrás.


En los Estados Unidos se habla de un interés de fortalecer las relaciones militares con Nicaragua. ¿Cuáles son las perspectivas?

Sí, estamos trabajando en eso. En días pasados recibí una carta del saliente Secretario de Defensa, William Cohen, de Estados Unidos, en donde me expresa su satisfacción por mi nombramiento y espera que nuestras relaciones se mejoren. Viene el Jefe del Comando Sur a mediados de febrero y lo vamos a atender el general Carrión y este servidor.

Posteriormente el general Carrión y yo viajaríamos al Comando Sur y esperamos una visita en todo este año —invitados por el Departamento de Estado— para ir allá al gobierno, ya no al Comando Sur, sino una visita al Pentágono. Ya con eso creo que estaríamos derrumbando ese mito, el Embajador me dijo que es cuestión de tiempo.


¿Cuestión de tiempo?

Que las nuevas autoridades asuman y mientras tanto vamos a ir. Y además nos va ayudar el hecho que John Maisto (nuevo consejero para América Latina en el Consejo Nacional de Seguridad), que es amigo personal mío, nos va a servir para acercar a nuestros Ejército y a las autoridades de Defensa; eso nos va a servir para promover la capacitación de civiles en la materia de defensa.

Eso es muy importante y es uno de los retos que he replanteado como uno de los vértices de mi política como Ministro de Defensa este año, que es capacitar a un buen número de civiles en materia de defensa; yo sé que no tengo mucho tiempo pero quiero iniciar por lo menos ese programa.


¿Cómo ve el futuro de las relaciones?

Prometedoras, relaciones armoniosas, respetuosas como las que tenemos con otros ejércitos como el de España, como el de Francia. Esta es parte de una apertura de nuestro Ejército con otros ejércitos.


¿Cuál es el próximo paso?¿Además del entrenamiento a civiles, es posible que militares nicaragüenses se entrenen en el Ejército norteamericano?

Eso tendríamos que verlo en el camino, ya ellos han asistido a algunos cursos, a cursos sobre aspectos de defensa en donde han ido miembros del Ministerio de Defensa y además militares nicaragüenses. Ahora lo que queremos es estrechar esa relación y eso significaría plantearse durante todo este año una serie de intercambios y operaciones conjuntas entre nuestros ejércitos.


Todavía hay algunos reclamos de propiedad y de derechos humanos vinculados a las Fuerzas Armadas, ¿Cuál es el récord actual al respecto?

Yo creo que eso ha disminuido sensiblemente, yo podría decirte que son casos aislados y una situación del pasado, precisamente es la secuela de décadas que debemos de verla como algo que pasó; nosotros más bien estamos viéndolo como algo hacia el futuro y los casos aislados se les está dando atención para tratar de solventarlos de la mejor forma posible porque cada caso tiene sus propias características y sus propios matices.


Pero para lograr una relación duradera y estable tienen que estar evacuados estos casos.
Están bastante superados.



Usted es el quinto Ministro de Defensa, ¿para usted qué significa el hecho de nombrar a cinco ministros en cuatro años de gobierno?

 
José Adán Guerra, junto a Joaquín Cuadra y Jaime Cuadra ex General de Ejército y ex Ministro de Defensa, respectivamente.  

Bueno, yo fui viceministro de aquí y creo que contribuí de alguna manera al proceso de institucionalización de este Ministerio, estoy de vuelta, creo que tengo un reto importante, que hayan existido cuatro ministros atrás, cada persona tiene su estilo.

Yo voy a tratar de darle mi propio estilo consciente de que debo actuar de forma profesional y ajustado estrictamente a lo que la Constitución y las leyes me determinan y como un reto consciente de que las tareas de la defensa son tareas de toda la Nación nicaragüense.

Es un trabajo que voy a tomar con seriedad, que voy a tomar con profesionalismo y voy a tratar de contribuir a la profesionalización y al proceso de reconversión de las Fuerzas Armadas, tratando de articular un modelo que permita profundizar las relaciones civiles y militares e iniciar un proceso para llegar a construir un Ministerio de Defensa mixto, en donde civiles y militares puedan convivir y puedan trabajar a favor de las tareas de la defensa de la Nación.



¿Por qué tiene que ser mixto y no meramente civil (como el ex ministro Jaime Cuadra)?

Es que no puede, el componente militar es un componente sumamente importante, es como el brazo ejecutor de las políticas de defensa; usted no puede tener una cosa fuera de otra, lo que las democracias industrializadas han llegado a lograr es precisamente
—como Europa, Estados Unidos— ministerios de composición mixta en donde conviven y trabajan a favor de la Nación militares y civiles, los primeros subordinados a la autoridad civil. Conscientes aquí en Nicaragua que tenemos mucho camino que recorrer en la capacitación y en la formación de civiles en la materia de la defensa.


¿Qué han aprendido los civiles en materia militar?

Yo creo que se han mejorado las relaciones y creo que lo más importante es tratar de institucionalizar esas relaciones, darles un cariz de mayor seriedad a esas relaciones, tratar de fomentar la confianza institucional y de alguna manera derribar ese muro de desconfianza que tradicional e históricamente ha sucedido en nuestras sociedades y nuestros militares.

Cuando logremos conseguir eso es que vamos a poder decir que estamos trabajando verdaderamente de la mano ciudadanos de uniformes y sin uniformes a favor de los intereses de la defensa de la Nación.


¿Pero realmente los civiles han aprendido o les falta camino que recorrer?

Claro, tenemos que recorrer mucho, hay civiles que deben capacitarse no sólo en tareas de la defensa sino que deben conocer cuál es el sentimiento y las formas de la ciencia militar.


Volvamos a la pregunta: ¿El hecho de que usted sea el quinto Ministro de Defensa de este gobierno indica que le dan poca prioridad a la defensa?

Yo creo mi nombramiento es una continuación de políticas acertadas que ministros anteriores llevaron a cabo en sus relaciones con los militares.


Pero, de hecho, el cambio de Ministro ocasiona problemas de continuidad...

Lo que pasa es que en democracias tan jóvenes como la nuestra y en instituciones tan jóvenes y tiernas se han tenido que dar ajustes necesarios para poder impulsar algunos programas y proyectos.


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