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SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS
AÑO 5/ No. 227/ Del 4 al 10 de febrero de 2001

 

 
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DE PORTADA

Jorge Incer Barquero: “No garantizamos
imparcialidad y puede haber problemas a
la hora de una elección nacional”

Magistrado admite politización de CSE

Liberales y sandinistas: “Todas las
decisiones se apegan a derecho”

Lourdes Arróliga

Ver También

Magistrado admite politización de CSE

Incer Barquero “aguanta” renuncia

Conservadores pasan su Rubicón

 

La partidarización de sus magistrados —que aplican rigurosamente la Ley Electoral— “le sale por los poros” al Consejo Supremo Electoral (CSE), según su más acérrimo crítico: el bloque de partidos excluidos de participar en los comicios de noviembre próximo.

Sin embargo, algunos miembros del órgano colegiado indican que las decisiones “son apegadas a derecho”; otros, como Jorge Incer Barquero, manifiestan su inconformidad por la parcialidad que prevalece en la institución.

 
   

“No estoy contento, aquí las cosas no se hacen como uno quisiera. La composición del Consejo a nivel operativo no es la correcta, no garantizamos imparcialidad y puede haber problemas a la hora de una elección nacional. Yo quisiera que efectivamente se notara el cambio, que dejara de ser politizado”, mencionó Incer, quien contempla la posibilidad de renunciar a su magistratura. (Ver: Incer Barquero “aguanta” renuncia)

Incer Barquero, quien se refiere a sus colegas liberales como la “bancada democrática”, reconoció que el CSE “está controlado por dos partidos políticos, pero a nivel de magistrados”.

Incer manifestó que en América Latina “el personal ejecutivo y operativo en los Consejos es muy profesional”. “Nicaragua no es el caso y yo quisiera que efectivamente se notara el cambio para que la fase operativa del Consejo dejara de ser polarizada”, dijo.

Incer recomendó hacer cambios en la dirección administrativa del CSE, mencionando directamente al magistrado Roberto Rivas, presidente del órgano. “Creo que hay que buscar gente más profesional, en Nicaragua hay personas con experiencia, gente con la capacidad de hacer un mejor trabajo”, declaró.

En la decisión para otorgarle personería jurídica al Movimiento de Unidad Nacional (MUN), que lidera el general retirado del Ejército, Joaquín Cuadra, explicó que “se necesitaban cinco votos y en la bancada democrática sólo hay cuatro, entonces el quinto voto se hubiera tenido que conseguir con los sandinistas, lo cual fue bien difícil”, manifestó.

El rostro de Incer se descompone cuando habla de los argumentos que sacaron de la jugada al MUN: “El acta constitutiva estaba mal redactada, se le pidió que la reformaran y no lo hizo; igual con la constitución de algunas juntas directivas”, mencionó.


¿Fueron argumentos válidos suficientes para eliminarlos?, preguntamos.

“Para los magistrados que se opusieron (a dejar pasar al MUN) sí”, respondió Incer.

 
Directivos del Partido Conservador  

El punto de partida de esta “politización electoral” fue la estructuración del CSE con cuatro magistrados liberales: Roberto Rivas Reyes, Silvio Américo Calderón, Mauricio Montealegre y Jorge Incer Barquero; y tres sandinistas: Emmet Lang, José Luis Villavicencio y José Miguel Córdoba; “que manejan muy bien la partidización, cuya política fundamental es esto es tuyo y esto mío y cuidémonos mutuamente”, según una fuente vinculada al órgano electoral.

De acuerdo nuestro informante, la nueva administración despidió a personas que “eran reconocidas por ser abanderadas del profesionalismo y la no partidización del Consejo”, entre ellas Noel León y María Teresa Alemán, directores de Cartografía y Cómputo; y de Cedulación, respectivamente, durante la presidencia de Rosa Marina Zelaya. “La política fue contemos con gente de entera confianza”, agregó la fuente.


“Bandos” negocian por debajo de la mesa

Por su parte, nuestra fuente identificó a Roberto Rivas, presidente del CSE, “como Alemán”. “Le gusta hacerse sentir, que miren que el Presidente soy yo. Es claro en sus planteamientos y es difícil de convencer”, dijo.

Por otra parte, calificó a Emmet Lang, como el hombre duro de los magistrados sandinistas. “Es difícil para negociar y es disciplinado a seguir las consignas de su partido. Hay que recordar que fue un coronel del Ejército, y es de una línea dura. Dentro, él enfrenta las decisiones de los magistrados liberales”, refirió.

Sobre Silvio Américo Calderón, vocero de dicho poder, opinó: “También es muy disciplinado. Están claros de que están ahí en la medida que reciban el apoyo de los de afuera. Se dejan presionar y en ningún momento dudan de las líneas de su partido”. En relación a Incer, diferenció: “Parece que su estilo es diferente, pero también está ahí porque lo pusieron”.

Sin embargo —agregó la fuente— quienes se “enfrentan” en el terreno de las negociaciones son Rivas y Lang. Aseguró que en el seno del CSE hay dos tipos de reuniones: “la formal y la informal”, donde se cocinan las cosas “para después sentarse y hacer quórum y decir que las decisiones están tomadas. La mayoría de las veces se hacen en la oficina del presidente Rivas o fuera del recinto”, mencionó.


Emmet Lang: “prevalece voluntad de cuerpo colegiado”

Emmet Lang muestra una sonrisa al escuchar su calificativo de ser el más “duro” de los magistrados sandinistas. “Así dicen”, expresó, a la vez que señaló que “a lo interno, la administración es responsabilidad de Rivas y mía, es una potestad aquí, pero prevalece la voluntad del cuerpo colegiado”. “Las decisiones no las pueden llevar siete personas, como las encargadas de dirigir las decisiones”, dijo.

Parco al hablar, el magistrado Lang, de larga trayectoria en las filas del Frente Sandinista, negó la partidización del CSE. “Aquí no hay magistrados liberales y sandinistas, tampoco se negocian, todas las decisiones se apegan a derecho, pero siempre hay magistrados de tendencias políticas, como los hubo en el pasado, eso es diferente”, afirmó.

Según Lang, la actual administración ha permitido “colegiar” las decisiones. “Antes la Presidencia (a cargo de Rosa Marina Zelaya) las tomaba todas, ahora se eligen en el seno del Consejo y hemos trabajado colegiadamente”.

No obstante, Lang indicó que —en “dependencia del tema”— es difícil lograr un acuerdo entre las partes. “El caso Solórzano (candidato inhibido de participar en las elecciones municipales) no fue difícil, porque esa es la Ley, les guste o no les guste, la Asamblea Nacional así la estableció”, respondió.

Respecto a la negación de la personería jurídica al MUN, Lang manifestó que los votos a favor fueron “irrelevantes”, porque “independientemente del voto, hubo mayoría (de magistrados) que disintieron en la decisión”.

Para Joaquín Cuadra, líder de ese partido, la determinación del CSE fue “una movida para sacarnos de la jugada”. “Lo que sucede es que los magistrados no sienten vergüenza de lo que hacen, hay un descrédito enorme por la partidarización del CSE”, dijo Cuadra.


Rechazan “pasada de cuentas” a conservadores

Lang, quien junto con el magistrado Mauricio Montealegre, es uno de los señalados como los inquisidores del Partido Conservador, negó que se pretenda eliminar a los conservadores con las firmas que presenten para participar en las próximas elecciones. “Es falso, es una calumnia, una infamia”, respondió el magistrado.

Al preguntarle sobre la solicitud del Movimiento de Renovación Sandinista (MRS), de conocer el detalle de firmas válidas, Lang respondió que “a todo mundo se le dio su reporte de las firmas entregadas, pero no estamos en la capacidad de darles nombre por nombre”.

Ante ello, Dora María Téllez, líder de ese partido, manifestó que el CSE “nunca nos dio lo que pedimos, el total de firmas válidas e inválidas”. “El reporte sólo decía porcentaje de las buenas y pedimos explicación de donde están las repetidas con otros partidos, pero nada”, manifestó.

Lang rechazó la posibilidad de aumentar los equipos técnicos en las próximas elecciones, que servirían para la agilización de la entrega de resultados, a como propuso el magistrado Incer Barquero. (Ver: Incer Barquero “aguanta” renuncia)

“La falta de equipos no es el problema, sino que la Ley Electoral obliga a dar respuesta a las impugnaciones de los resultados entre los 10 a 15 días y eso nos atrasa”, dijo Lang.

Por otra parte, indicó que hay posibilidad de eliminar el procedimiento de verificación de firmas, pero a la vez consideró inconveniente realizar una reforma a la Ley Electoral, pues “cambiar las reglas del juego antes de las próximas elecciones no lo veo prudente”.


Calderón: “partidarización es un paradigma”

Es tiempo para las “aclaraciones” y el magistrado Silvio Américo Calderón indica que las “consignas de la partidarización del CSE se han convertido en paradigmas por parte de algunos sectores que nos señalan”.

 
Silvio Américo Calderón  

La partidarización del Consejo entre liberales y sandinistas es falso, lo que existe es una composición pluri de ideologías de diferentes signos partidarios”, argumentó Calderón, a la vez que manifestó que las evaluaciones de las elecciones municipales, por parte de organismos internacionales como la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Centro Carter, “han dicho que el CSE alcanzó la los estándares de calidad de los procesos electorales de los países democráticos”.

Sin embargo, en un informe que el Centro Carter emitió en noviembre del año pasado, con motivo de una evaluación a las elecciones municipales, recomendó al CSE: “corregir las inexactitudes en el padrón antes de las elecciones nacionales del 2001, brindar mejor información a los votantes sobre su lugar de votación, distribuir las tarjetas de identificación de votación permanentes antes de las elecciones, y refinar el proceso de conteo de votos”.

En esa ocasión el Centro Carter también se pronunció sobre el futuro político del Movimiento de Unidad Nacional (MUN). “Tenemos entendido que a otros partidos, tales como el Partido Conservador y el Partido Liberal Constitucionalista, se les permitió usar las firmas de personas inscritas en la primavera del 2000 que no se habían empadronado para las elecciones de 1996. Insistimos en que un trato igual debe otorgarse al MUN para que la ley se aplique de forma equitativa”, rezó el documento.

Asimismo, el Centro Carter se pronunció sobre la situación del Partido Liberal Democrático (PLD), que dirige José Antonio Alvarado y del Movimiento de Renovación Sandinista (MRS), que preside Dora María Téllez.

“Instamos al Consejo Supremo Electoral a que restaure las comunicaciones con el PLD, brindándole una respuesta oficial a sus quejas, ya que el derecho de los ciudadanos a organizarse políticamente no puede ser limitada mediante el silencio burocrático. También debe haber más comunicación en el caso del MRS, cuya solicitud fue rechazada sin que el CSE ofreciera una explicación completa”, señaló.

Calderón negó comentar la supuesta amenaza de eliminar al Partido Conservador si decide no aliarse con el Partido Liberal Constitucionalista (PLC). “Primero, sólo puedo hacer comentarios sobre decisiones oficiales y en segundo lugar, eso sería exponer la imagen del Consejo”, dijo.

Sostuvo que él no responde a los intereses de “ningún partido político, respondo a los intereses de cada uno de los ciudadanos que depositan su voto, porque éste es el elemento básico del fortalecimiento del proceso electoral”.


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