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SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS
AÑO 5/ No. 222/ Del 17 de diciembre de 2000 al 6 de enero de 2001

 

 
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TEMA CENTRAL

Dr. Emilio Álvarez Montalván:

“Constituyente no
ha sido apartada,
sino postergada”


Jorge Katín

 
   

Ex canciller del gobierno liberal, oftalmólogo de profesión y analista político de vocación, Emilio Álvarez Montalván se ha convertido en una especie de oráculo para quienes tratan de entender los alcances y escondrijos del pacto FSLN-PLC. Aunque vale decir que falló en su predicción sobre una eventual Constituyente.

Sobre el tema de las reformas a la Constitución y la Ley Electoral, Álvarez es categórico: “Estos pactos paralizan el proceso de democratización de las instituciones, que es lo que estamos viendo, porque todas están politizadas y más aún están como paralizadas”.



El año estuvo sesgado por las reformas constitucionales
y la Ley Electoral, ¿Qué impacto tuvo el pacto en la vida política nacional?

Este pacto político es un recurso que han jugado los dos partidos mayoritarios que ha tenido el país, a tal punto que si uno los suma son seis pactos los que han habido y todos tienen algunos elementos en común; lo que buscan estos partidos es la gobernabilidad.

Para lograrlo, como aquí no hay instituciones sólidas ni permanentes que son las que fijan las reglas del juego confiables y seguras, ellos recurren a un entendimiento en que los dos sacan premios: el partido de gobierno logra la colaboración de la oposición para que no le desestabilice su régimen ni le forme asonadas, grandes huelgas; y el partido de oposición accede a cuotas de poder que antes no tenía.

Con este arreglo que ha habido y que todavía existe entre el PLC y el FSLN es evidente que se acabaron la toma de edificios y las asonadas, y la verdad es que ellos están en la Cámara Legislativa, en la Corte Suprema, en la Contraloría y en el CSE; sin embargo, sí es verdad que el país ha ganado gobernabilidad, por muy precaria que sea, es una realidad.

Esto, sin embargo, ha producido tres efectos que son dañinos, el primero es que el partido de oposición perdió su rol de control del poder público, porque de alguna manera está asociado con el gobierno y de esa lenidad en la vigilancia del poder público la consecuencia lógica es que los índices de corrupción aumentan.

La prueba está que tantos casos que han sido denunciados como en INISER, BANIC e incluso, en INTUR, no ha pasado nada y el último escándalo fue la quiebra en el INTERBANK en donde ni siquiera hubo un preso ni una sentencia interlocutoria, porque fueron absueltos en sólo la entrada los autores principales.

El segundo efecto dañino de estos pactos es que paraliza el proceso de democratización de las instituciones, que es lo que estamos viendo porque todas están politizadas y más aún están como paralizadas. La Corte Suprema, por ejemplo, ni siquiera ha podido que su sentencia rehabilitando a los médicos despedidos sea cumplida por la Ministra de Salud.

Nadie los toma en serio y no tienen la categoría de poder que la Constitución les ha dado; esa politización se dio también en el CSE, que duró casi un mes en dar los resultados finales, porque como hubo dificultades en algunas alcaldías, se pusieron a negociar en secreto: dame San Pedro y luego te doy Santo Domingo y eso no es lo que la gente quería, sino que fuera una elección transparente, ganara quien ganara.



¿Quién obtuvo más ganancias: el FSLN o el PLC?

Creo que los dos ganaron, pero el remate se va a ver en estas elecciones del 2001, porque si ves quien del pacto salió más robustecido, la figura caudillesca de Daniel Ortega y la figura caudillesca del doctor Alemán, sin embargo a la hora de medir su volumen de opinión pública ese va a ser el veredicto final.

Si Daniel Ortega es el candidato, que es lo que a mi juicio va a suceder en el FSLN, ese partido no va a conseguir la victoria del 2001 porque su figura recuerda los 10 años tristes que hemos pasado y él como político no ha evolucionado.

Él sigue siendo una especie de amigo de Castro trasnochado y amigo de Moamed Al Khadafi, pero ese nuevo enfoque que tienen los partidos que fueron antes procomunistas y que ahora se convirtieron a la democracia como son los socialdemócratas de izquierda, para llamarlos de alguna forma, al Partido Comunista de Alemania Oriental aquí no se ha dado; o sea, que sigue siendo la misma imagen caudillesca de los años 80 y por eso su futuro de candidato sigue siendo muy apagada.



¿Cómo fue afectada la Contraloría con este pacto?

La Contraloría es otro espectáculo triste de condonación de fuerzas porque ni siquiera tuvieron el valor de darle seguimiento al “checazo” y últimamente han amenazado y no han realizado nada, han dejado sin seguimiento a todas las denuncias que se han hecho en los pagos de extrasalarios que se dieron con algunos funcionarios del Estado.



¿Para usted este pacto ha concluido?

Este pacto es más profundo y permanente de lo que la gente cree, por la sencilla razón de que nunca han disfrutado estos dos caudillos el poder que tienen ahora sobre la cosa pública, y para qué la van a echar a perder peleándose, lo que hay son episodios de mal avenimiento por incidentes que se producen como sucede en cualquier matrimonio pero que ellos estratégicamente quieren mantener este arreglo.

Creo que así va a ser porque si hubiera habido un resultado catastrófico para cualquiera de ellos en las elecciones municipales, yo pensaría que es el momento para revisar lo que están haciendo; pero la verdad es que aunque no nos guste hay que reconocerlo que el 80% del electorado municipal perteneció a los dos partidos, luego de alguna manera ese avenimiento conseguido la gente se la tragó.

La posibilidad de que emerja una tercera posición depende en primer lugar que nuestra cultura política haya evolucionado, tanto que el personalismo ya no sea a la brújula sino que sea aquí en el país, me refiero concretamente al Partido Conservador.

Si él maneja su casilla como un negocio particular el partido, probablemente no va a sacar más de cuatro o cinco diputados y un 20% del electorado, pero si negocia la adhesión a su candidato de otra fuerza política y llega a un acuerdo con ella, me refiero con eso a Joaquín Cuadra, a José Antonio Alvarado y a cualquier otro disidente liberal que pudiera salir lastimado en la Convención, probablemente llegaría a formarse una tercer alternativa. Pero honradamente eso lo veo bastante remoto dado el personalismo campante que hay en nuestra cultura política.



¿Usted cree que ocurrirán elecciones generales polarizadas entre sandinistas y liberales?

Ese es el peligro, que esto se vuelva de nuevo el maniqueísmo que es blanco o es negro y no haya un lugar para la que gente exprese sus programas y diga qué es lo que piensan hacer para sacar al país de una postración; o sea, que no veo en este momento que los dos caudillos hayan perdido el control del escenario político.



Hasta hace poco, usted era uno de los que opinaba que
la Constituyente era casi segura y que estaba a la vista. Ahora, tanto Ortega como Alemán la han descartado públicamente, ¿Este tema ya salió de la agenda política?

Ha salido por ahora porque lo que cambió fue el triunfo del sandinismo en Managua, y por eso el FSLN dijo: mejor me las juego solo en las elecciones, en cambio de ir apadrinado porque si voy apadrinado y Alemán logra la mayoría en la Asamblea Constituyente, yo voy a tener que acatar lo que se sepa y prácticamente me daría un cheque en blanco, por eso prefiero jugármela solo. Pero lo que va a pasar después de las elecciones nadie lo sabe y no creo que la Constituyente haya sido apartada sino postergada.



Usted ha dicho que inevitablemente Daniel Ortega será
el candidato del FSLN, ¿Le ve posibilidades de hacer planteamientos diferentes a la historia de la política y
la toma de decisiones de Ortega?

Yo lo dudo, porque lo más que logró en elecciones pasadas fue de disfrazarse de Chayanne y ponerse un pañuelo en el brazo; si él consigue adoptar una ideología congruente, moderna, democrática..., pero es difícil que logre eso, porque también el Partido Sandinista es un partido alrededor de la familia Ortega, porque así lo consideran ellos: como un feudo familiar que no ven por qué entregárselo a un advenedizo o un partidario que no pertenece al clan. No lo veo muy claro, todas esas limitaciones me hacen pensar que Ortega va a insistir en ser candidato y va a ganar su candidatura dentro del partido.



¿En la acera de los liberales es inevitable también la elección de un candidato designado por el presidente Alemán y su círculo cercano?

Depende, Alemán maneja cuatro globos que los va a jugar de acuerdo con la circunstancia, porque él es un político perspicaz que le gusta saber en qué agua está navegando.

Él tiene desde una personalidad cercana a la empresa privada con récord suficiente en ella y con una historia de antisandinista, muy clara —aunque ahora últimamente dice que va a platicar con ella— que se llama Enrique Bolaños, que tiene una personalidad firme, muy clara, y después tiene otro candidato que ha sido con él muy leal, que han tenido una historia muy común y de mucha comunicación: el doctor Iván Escobar Fornos.

También tiene a don José Rizo que con su vinculación con el INIFOM le ha permitido tener contacto con las alcaldías, y desde luego, David Robleto que es un elemento joven que ha tenido experiencia administrativa y no creo que Alemán carezca de alternativas para jugar según sea la situación en que se encuentre.



¿Si usted tuviera que designar o señalar a un personaje destacado en la política nacional, quién sería esa persona?

Yo diría que el huracán Mitch, por las huellas que ha dejado, no se han sanado. El país está todavía herido profundamente y hay niveles de miseria que aumentaron y el descontento también, de modo que en ese panorama del Mitch y de todos los conflictos que ha habido, no logro ver un personaje que emerja de ese oasis.



¿Ni Ortega con las ganancias políticas que tuvo con el pacto?

No, porque lo más que pudiera ser es un maquillaje, pero no como un cambio radical, que ese es el dilema que él va a tener ahora al insistir en su candidatura.


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