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SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS
AÑO 5/ No. 222/ Del 17 de diciembre de 2000 al 6 de enero de 2001

 

 
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TEMA CENTRAL

Eduardo Montiel, catedrático del INCAE,
valora perspectivas de negocios del 2001:


“Enorme incertidumbre frena inversión”

Sistema judicial “simplemente no funciona”

Inversionistas esperarán “desenlace final”
de contienda electoral

Impacto de crisis financiera “será enorme”

Presupuesto elevado de 2001 sugiere “enorme gasto público” para compensar descenso de la actividad privada


Oliver Bodán

 
   

Catedrático del INCAE y conocedor del clima de negocios de Nicaragua, Eduardo Montiel vaticina un panorama poco prometedor para los negocios en el 2001.

“El presupuesto tan elevado que ha presentado el gobierno para el 2001 sugiere un enorme gasto público para reactivar la economía este año y compensar el descenso en la actividad privada. Sin embargo, mientras no se dinamice la inversión privada productiva tendremos otro año de enormes déficit fiscales y en cuenta corriente y una dependencia mayor de la ayuda externa y las remesas”, afirmó Montiel.



¿Cómo valora el desarrollo de los negocios en el 2000 y cuales son las perspectivas para el 2001?

Existe una enorme incertidumbre en el ambiente que está frenando la inversión tanto nacional como extranjera. En el entorno internacional nos encontramos un deterioro de los términos de intercambio con el descenso en los precios de muchos de nuestros productos de exportación, especialmente el café y un incremento en los precios del petróleo.

Internamente, nos enfrentamos a una crisis bancaria, varios escándalos de corrupción y una pérdida de la institucionalidad del país con la politización de muchas instituciones claves. Todo esto, aunado a un panorama electoral incierto y excluyente y un sistema judicial que simplemente no funciona, definitivamente no abona mucho a la confianza necesaria para los negocios.

Un inversionista extranjero, comentando sobre la famosa raya a Pedro Solórzano, se preguntaba retóricamente: “Si esto le pueden hacer a un político popular, ¿qué no me podrán hacer a mí?” Esta pregunta encapsula el efecto económico del colapso institucional que con frecuencia ignoramos. Sin un Estado de derecho, sin reglas de juegos claras y estables e instituciones que las respalden, no atraeremos la inversión que tanto necesitamos.



¿Cuál es y será el impacto del año electoral en el clima
de negocios del 2001? Me refiero tanto a las elecciones municipales recién pasadas como a las nacionales del próximo año.

Toda elección aumenta la incertidumbre y sólo veamos el caso actual de los Estados Unidos. La gran diferencia en Nicaragua es el altísimo grado de riesgo percibido que ya tenemos y que aumentará más mientras no se aclare el panorama electoral. Las opciones todavía no están definidas y aunque pronto conoceremos los candidatos y los distintos programas de gobierno, estos no son ninguna garantía de lo que podemos esperar a futuro.

Por ejemplo, el Frente Sandinista presentó en 1996 un programa con el que difícilmente en papel podríamos estar en gran desacuerdo, pero sus líderes no dieron indicaciones que habían cambiado. Por otro lado, uno de los pilares de las promesas electorales del doctor Alemán fue fortalecer el Estado de derecho y luchar contra la corrupción. Ante este panorama de candidatos indefinidos y promesas dudosas creo que desafortunadamente muchos inversionistas van a esperar el desenlace final de esta contienda.



¿Existen a la fecha cálculos del impacto (en cifras) que tuvo la crisis financiera del 2000?

Es todavía difícil de cuantificar el impacto de la crisis bancaria ya que considero que no conocemos todavía el fin de la historia. He escuchado estimados superiores a los US$200 millones pero aunque no sea tan grande el agujero, el impacto será enorme.

No sólo la confianza en el sistema bancario fue afectada sino que nuestro Sistema Judicial fue reprobado con un vergonzoso sobreseimiento definitivo en uno de los escándalos financieros más importantes en Centroamérica en los últimos años.

Casi no existe país en el mundo que no haya tenido crisis bancarias por una combinación de errores estratégicos, fallas administrativas, alta exposición al riesgo, deficiente supervisión, factores externos o fraude. No olvidemos que hasta un Citibank, símbolo de la banca moderna, estuvo al borde de la quiebra en 1996, siendo rescatado a última hora por un inversionista de Arabia Saudita.

Sin embargo, estas crisis deben ser juzgadas no sólo por su magnitud sino por su resolución y es en esta última que no pasamos la prueba mientras no se aclare lo que realmente sucedió y se lleve a los tribunales a los culpables.



¿Cuales son las perspectivas económicas del próximo año?

Las bolas de cristal se empañan mucho en circunstancias como la de Nicaragua y tratar de leerlas es una actividad que no me atrae mucho. Dicho lo anterior, espero que entremos al punto de decisión del HIPC pronto lo que nos dará por lo menos un respiro ante las otras malas noticias.

El presupuesto tan elevado que ha presentado el gobierno para el 2001 sugiere un enorme gasto público para reactivar la economía este año y compensar el descenso en la actividad privada. Sin embargo, mientras no se dinamice la inversión privada productiva tendremos otro año de enormes déficits fiscales y en cuenta corriente y una dependencia mayor de la ayuda externa y las remesas.

Al final del año, en el mejor de los casos podríamos tener una situación similar al año pasado con ciertos indicadores macroeconómicos aceptables como el crecimiento del PIB de cerca de 5% que pronostica el gobierno, pero una situación de país mendigo que simplemente no es sostenible. El nuevo gobierno creo que se va encontrar una situación bastante compleja que
solucionar.


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