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BALANCE
2000
Balance de la industria 2000*
“Se requiere de la seguridad jurídica
que garantice leal cumplimiento de las normas legales establecidas en
el país”
“No existen las condiciones que estimulen
las inversiones”
“Es urgente que se proceda a la
equiparación del arancel de importación”
Aún no se
cuenta con los datos estadísticos que expresen el crecimiento logrado
por el sector industrial nicaragüense en este año, pero sí se puede asegurar
que hubo un esfuerzo extraordinario de la empresa privada por mejorar
las producciones, hacer posible una mejor participación en los mercados
y mantener en lo posible, los niveles de empleo, contribución que se considera
importante en las actuales circunstancias, por ser el desempleo uno de
los más grandes problemas del país. Todo esto se hizo a pesar de los problemas
de todo orden que se plantearon en el transcurso del año.
Vale indicar que no fue posible alcanzar las metas que cada empresa planeó
para este año, deduciendo de ello en una primer visión muy general, que
los resultados del crecimiento de la producción industrial serán similares
a las del año 1999.
A pesar de los esfuerzos de buen número de empresas, la falta de facilidades
financieras, los problemas de los costos de producción, las medidas resultantes
del ajuste estructural, con las cargas tributarias que en ese proceso
están comprendidas, no permitieron el avance deseado por el sector, y
fueron causa de un lento mejoramiento de la competitividad de las empresas,
ocasionando una especie de estancamiento no propicio.
Un aspecto perceptible por la empresa fue la falta de una política para
impulsar los cambios tecnológicos de las empresas, necesarios para lograr
niveles de competitividad que permitan la participación competitiva de
la producción manufacturera en el mercado global, en el que obligadamente
estamos inmersos, por ser este el nuevo orden económico mundial.
Es válido señalar que el sector productivo nicaragüense no está preparado
para afrontar la apertura de nuestra economía al mercado mundial, ni a
participar aceleradamente en aperturas que se traducen en el incremento
de la zona de libre comercio a través de tratados suscritos con países
que gozan de una mejor economía y de avances tecnológicos no compatible
con la situación actual de la industria. Lo que no se ha podido lograr
en el país, debido sobre todo a la falta de esa política de reconversión
de la industria que permita avanzar al menos a un acercamiento con las
economías que participan con sus producciones en nuestro mercado.
La empresa industrial a todos los niveles sabe que se tiene que hacer
esfuerzos extraordinarios para lograr las condiciones para competir y
para desarrollarse, y hay disposición de las empresas a hacerlo, pero
para ello es necesario que el gobierno, como facilitador, cumpla esa misión
en forma dinámica creando las condiciones propicias para que la inversión
se active, tanto en empresas nuevas, que hagan posible la diversificación
de las producciones, de manera que en Nicaragua se produzca lo que la
demanda requiera en cada mercado, utilizando en la medida de lo posible
los recursos con los que cuenta el país, e invirtiendo en la actualización
de las empresas existentes.
Para facilitar estos objetivos se requiere de la seguridad jurídica que
garantice leal cumplimiento de las normas legales establecidas en el país,
lo que constituye una fase fundamental del Estado de Derecho que se ha
venido reclamando para asegurar el buen desempeño de la empresa, siendo
esto importante para estimular las decisiones empresariales en materia
de inversión.
En realidad no existen las condiciones en el país que estimulen las inversiones
provocando esto parte del estancamiento que en estos momentos se está
viviendo, lo cual requiere de una visión de futuro de los que gobiernen
el país, que se tiene que traducir en acciones que deben de aplicarse
ya.
Es urgente que el gobierno y demás entes del Estado se den cuenta que
para poder salir de los problemas actuales es necesario el fomento de
la producción; la activación pronta de programas de desarrollo turístico;
de desarrollo energético, aprovechando recursos renovables con el objeto
de reducir la salida de divisas con el gasto de combustibles; reducción
de las cargas tributarias, sobre todo de aquellas que están afectando
directamente la inversión y haciendo posible que esta se traslade a los
países vecinos; que se programe el desarrollo de puertos y vías; que se
incentive el desarrollo tecnológico como lo hacen los países de economías
más avanzadas, que presentan un entorno apropiado para el desarrollo;
que se den incentivos a las empresas interesadas en el mejoramiento de
la calidad, de la producción más limpia y de todo lo relacionado con las
mejoras del medio ambiente. En fin, hacer posible producciones de calidad
en todos los sentidos, que no sean rechazadas en los mercados a los que
concurran.
Esta es la única forma de salir del estancamiento que es palpable en el
medio, lo que no permite desarrollar nuevas empresas con nuevas producciones
en la medida de lo que demanda el país para poder superar la crisis ocupacional
que esta llevando al país a niveles de pobreza extrema. Se debe de estar
claro que no es cierto que la existencia en el mercado de productos baratos
resuelve el problema de los sin trabajo, siendo por tanto la producción
la única salvación y en esto el gobierno juega un papel importante, que
por cierto está dentro del marco de facilitador en el que se ubica.
Esta situación reduce las posibilidades de crecimiento del mercado local,
lo que es importante por constituir éste, el mercado base, que es uno
de los factores esenciales para que la producción manufacturera de cualquier
país pueda exportar con alguna comodidad a otros mercados.
Esa es la visión general de la situación de la industria manufacturera,
la que no es diferente a la situación de las otras áreas de la producción.
En todas esas áreas se nota el esfuerzo empresarial por superar los tropiezos
que se van encontrando, y que es necesario que estos sean eliminados por
quien tiene la responsabilidad de la economía del país.
Factores
puntuales que afectan a la empresa industrial
Aspectos puntuales que la industria manufacturera señala como problemas
que pueden ser resueltos con acciones prontas del gobierno:
En primer lugar, la reducción de costos, que depende de servicios que
presta el Estado, como es la energía eléctrica, servicios telefónicos,
costos portuarios, agilización de trámites aduaneros; reducción de las
cargas tributarias a los niveles que se manejan en otros países, (en Nicaragua
la carga es de aproximadamente un 30 %, en otros países es de menos de
un 15 %).
Por su importancia se indican en forma específica algunos casos: Eliminación
del Arancel Temporal de Protección (ATP) de 5 %, que se está aplicando
a los bienes de capital, y a los bienes intermedios no producidos en Centroamérica,
lo que —por una parte—, no permite la actualización tecnológica de las
empresas, afecta las nuevas inversiones, y por otro lado afecta la competitividad.
Se ha venido solicitando desde hace tiempo, la eliminación del adelanto
del IGV, por la compra e importación de materias primas y demás insumos
necesarios para producir, y de la maquinaria y equipo.
Al estar participando en un proceso de reestructuración de la integración
centroamericana, es urgente que se proceda a la equiparación del arancel
de importación al de los países que participan en la conformación de una
Unión Aduanera, para lo que es necesario subir el arancel de importaciones
de un 10 % que tenemos actualmente, a un 15 % que es lo que se maneja
a nivel regional, lo cual daría una protección a las producciones nacionales
similar a la que tienen nuestros vecinos y socios de la región.
Se ha gestionado ante el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, la pronta
aprobación de la Ley de Internación Temporal para el Perfeccionamiento
Activo de las Exportaciones, por considerarse ésta una ley esencial para
el desarrollo de las exportaciones en el país. Esta ley está en proceso
de ser aprobada en la Asamblea Nacional.
Con el objeto de conseguir precios más adecuados de la energía eléctrica
utilizada en la producción manufacturera, se ha solicitado se autorice
un nivel de venta de energía directa de las plantas generadoras privadas,
acorde con la demanda de empresas de alguna dimensión, previéndose la
posibilidad de compras en conjunto de grupos de empresa de una zona.
Planes
futuros de CADIN
Es difícil hacer proyecciones cuantitativas de crecimiento en las circunstancias
política en las que se estará viviendo en los próximos meses, pero los
industriales representados en CADIN, se han dado a la tarea de diseñar
nuevos esquemas que permitan a todo sector industrial, poder optar a cambios
que permitan a mediano y largo plazo encajar en el nuevo orden económico
mundial, definiendo políticas que alcancen a todo el sector industrial,
haciendo énfasis en el mejoramiento sostenido de la mediana y la pequeña
empresa, lo cual requerirá del empuje de los empresarios y las adecuación
del entorno por parte del gobierno, de manera que los lineamientos de
política sean posibles.
Se considera que los principales aportes del gobierno en lo que es la
adecuación del entorno tendrán que ver con la reducción de las cargas
tributarias, la revisión continua de la carga de los servicios que prestan
las empresas estatales, la eliminación de sesgos que se consideren afecten
la inversión, y sobre todo que los niveles de seguridad jurídica garanticen
el desarrollo empresarial.
La Cámara de Industrias de Nicaragua, cuenta con la asistencia económica
y técnica de organismos internacionales (PNUD–ONUDI, BID). Estos organismos
están dispuestos a contribuir al desarrollo del país por la vía del desarrollo
empresarial privado, y en este sentido se está trabajando en el diseño
de una política industrial que si es acogida por el gobierno y es aprovechada
por la empresa, podría marcar el inicio de un proceso de mejoramiento
continuo, que nos permita, gradualmente, participar en los mercados de
los países con los que se ha suscrito tratados de libre comercio, y, de
ser posible, en los mercados que por razón de su desarrollo están ubicados
dentro del mercado global.
El trabajo que se tiene que realizar para lograr una industria manufacturera
competitiva, requiere del esfuerzo de los empresarios y la facilitación
de los procesos por parte del Estado, sobre todo creando las condiciones
propicias para el desempeño de la empresa sin la carga de una burocracia
que no esté consciente de la necesidad del fomento de la producción, como
una condición sine qua non para el desarrollo económico y social
del país.
*Análisis
preparado para Confidencial por el ingeniero Gabriel Pasos,
presidente de la Cámara de Industrias.
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