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SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS
AÑO 5/ No. 222/ Del 17 de diciembre de 2000 al 6 de enero de 2001

 

 
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BALANCE 2000

Balance de la industria 2000*

“Se requiere de la seguridad jurídica que garantice leal cumplimiento de las normas legales establecidas en el país”

“No existen las condiciones que estimulen
las inversiones”

“Es urgente que se proceda a la
equiparación del arancel de importación”


Aún no se cuenta con los datos estadísticos que expresen el crecimiento logrado por el sector industrial nicaragüense en este año, pero sí se puede asegurar que hubo un esfuerzo extraordinario de la empresa privada por mejorar las producciones, hacer posible una mejor participación en los mercados y mantener en lo posible, los niveles de empleo, contribución que se considera importante en las actuales circunstancias, por ser el desempleo uno de los más grandes problemas del país. Todo esto se hizo a pesar de los problemas de todo orden que se plantearon en el transcurso del año.

Vale indicar que no fue posible alcanzar las metas que cada empresa planeó para este año, deduciendo de ello en una primer visión muy general, que los resultados del crecimiento de la producción industrial serán similares a las del año 1999.

A pesar de los esfuerzos de buen número de empresas, la falta de facilidades financieras, los problemas de los costos de producción, las medidas resultantes del ajuste estructural, con las cargas tributarias que en ese proceso están comprendidas, no permitieron el avance deseado por el sector, y fueron causa de un lento mejoramiento de la competitividad de las empresas, ocasionando una especie de estancamiento no propicio.

Un aspecto perceptible por la empresa fue la falta de una política para impulsar los cambios tecnológicos de las empresas, necesarios para lograr niveles de competitividad que permitan la participación competitiva de la producción manufacturera en el mercado global, en el que obligadamente estamos inmersos, por ser este el nuevo orden económico mundial.

Es válido señalar que el sector productivo nicaragüense no está preparado para afrontar la apertura de nuestra economía al mercado mundial, ni a participar aceleradamente en aperturas que se traducen en el incremento de la zona de libre comercio a través de tratados suscritos con países que gozan de una mejor economía y de avances tecnológicos no compatible con la situación actual de la industria. Lo que no se ha podido lograr en el país, debido sobre todo a la falta de esa política de reconversión de la industria que permita avanzar al menos a un acercamiento con las economías que participan con sus producciones en nuestro mercado.

La empresa industrial a todos los niveles sabe que se tiene que hacer esfuerzos extraordinarios para lograr las condiciones para competir y para desarrollarse, y hay disposición de las empresas a hacerlo, pero para ello es necesario que el gobierno, como facilitador, cumpla esa misión en forma dinámica creando las condiciones propicias para que la inversión se active, tanto en empresas nuevas, que hagan posible la diversificación de las producciones, de manera que en Nicaragua se produzca lo que la demanda requiera en cada mercado, utilizando en la medida de lo posible los recursos con los que cuenta el país, e invirtiendo en la actualización de las empresas existentes.

Para facilitar estos objetivos se requiere de la seguridad jurídica que garantice leal cumplimiento de las normas legales establecidas en el país, lo que constituye una fase fundamental del Estado de Derecho que se ha venido reclamando para asegurar el buen desempeño de la empresa, siendo esto importante para estimular las decisiones empresariales en materia de inversión.

En realidad no existen las condiciones en el país que estimulen las inversiones provocando esto parte del estancamiento que en estos momentos se está viviendo, lo cual requiere de una visión de futuro de los que gobiernen el país, que se tiene que traducir en acciones que deben de aplicarse ya.

Es urgente que el gobierno y demás entes del Estado se den cuenta que para poder salir de los problemas actuales es necesario el fomento de la producción; la activación pronta de programas de desarrollo turístico; de desarrollo energético, aprovechando recursos renovables con el objeto de reducir la salida de divisas con el gasto de combustibles; reducción de las cargas tributarias, sobre todo de aquellas que están afectando directamente la inversión y haciendo posible que esta se traslade a los países vecinos; que se programe el desarrollo de puertos y vías; que se incentive el desarrollo tecnológico como lo hacen los países de economías más avanzadas, que presentan un entorno apropiado para el desarrollo; que se den incentivos a las empresas interesadas en el mejoramiento de la calidad, de la producción más limpia y de todo lo relacionado con las mejoras del medio ambiente. En fin, hacer posible producciones de calidad en todos los sentidos, que no sean rechazadas en los mercados a los que concurran.

Esta es la única forma de salir del estancamiento que es palpable en el medio, lo que no permite desarrollar nuevas empresas con nuevas producciones en la medida de lo que demanda el país para poder superar la crisis ocupacional que esta llevando al país a niveles de pobreza extrema. Se debe de estar claro que no es cierto que la existencia en el mercado de productos baratos resuelve el problema de los sin trabajo, siendo por tanto la producción la única salvación y en esto el gobierno juega un papel importante, que por cierto está dentro del marco de facilitador en el que se ubica.

Esta situación reduce las posibilidades de crecimiento del mercado local, lo que es importante por constituir éste, el mercado base, que es uno de los factores esenciales para que la producción manufacturera de cualquier país pueda exportar con alguna comodidad a otros mercados.

Esa es la visión general de la situación de la industria manufacturera, la que no es diferente a la situación de las otras áreas de la producción. En todas esas áreas se nota el esfuerzo empresarial por superar los tropiezos que se van encontrando, y que es necesario que estos sean eliminados por quien tiene la responsabilidad de la economía del país.



Factores puntuales que afectan a la empresa industrial

Aspectos puntuales que la industria manufacturera señala como problemas que pueden ser resueltos con acciones prontas del gobierno:

En primer lugar, la reducción de costos, que depende de servicios que presta el Estado, como es la energía eléctrica, servicios telefónicos, costos portuarios, agilización de trámites aduaneros; reducción de las cargas tributarias a los niveles que se manejan en otros países, (en Nicaragua la carga es de aproximadamente un 30 %, en otros países es de menos de un 15 %).

Por su importancia se indican en forma específica algunos casos: Eliminación del Arancel Temporal de Protección (ATP) de 5 %, que se está aplicando a los bienes de capital, y a los bienes intermedios no producidos en Centroamérica, lo que —por una parte—, no permite la actualización tecnológica de las empresas, afecta las nuevas inversiones, y por otro lado afecta la competitividad.

Se ha venido solicitando desde hace tiempo, la eliminación del adelanto del IGV, por la compra e importación de materias primas y demás insumos necesarios para producir, y de la maquinaria y equipo.

Al estar participando en un proceso de reestructuración de la integración centroamericana, es urgente que se proceda a la equiparación del arancel de importación al de los países que participan en la conformación de una Unión Aduanera, para lo que es necesario subir el arancel de importaciones de un 10 % que tenemos actualmente, a un 15 % que es lo que se maneja a nivel regional, lo cual daría una protección a las producciones nacionales similar a la que tienen nuestros vecinos y socios de la región.

Se ha gestionado ante el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, la pronta aprobación de la Ley de Internación Temporal para el Perfeccionamiento Activo de las Exportaciones, por considerarse ésta una ley esencial para el desarrollo de las exportaciones en el país. Esta ley está en proceso de ser aprobada en la Asamblea Nacional.

Con el objeto de conseguir precios más adecuados de la energía eléctrica utilizada en la producción manufacturera, se ha solicitado se autorice un nivel de venta de energía directa de las plantas generadoras privadas, acorde con la demanda de empresas de alguna dimensión, previéndose la posibilidad de compras en conjunto de grupos de empresa de una zona.



Planes futuros de CADIN

Es difícil hacer proyecciones cuantitativas de crecimiento en las circunstancias política en las que se estará viviendo en los próximos meses, pero los industriales representados en CADIN, se han dado a la tarea de diseñar nuevos esquemas que permitan a todo sector industrial, poder optar a cambios que permitan a mediano y largo plazo encajar en el nuevo orden económico mundial, definiendo políticas que alcancen a todo el sector industrial, haciendo énfasis en el mejoramiento sostenido de la mediana y la pequeña empresa, lo cual requerirá del empuje de los empresarios y las adecuación del entorno por parte del gobierno, de manera que los lineamientos de política sean posibles.

Se considera que los principales aportes del gobierno en lo que es la adecuación del entorno tendrán que ver con la reducción de las cargas tributarias, la revisión continua de la carga de los servicios que prestan las empresas estatales, la eliminación de sesgos que se consideren afecten la inversión, y sobre todo que los niveles de seguridad jurídica garanticen el desarrollo empresarial.

La Cámara de Industrias de Nicaragua, cuenta con la asistencia económica y técnica de organismos internacionales (PNUD–ONUDI, BID). Estos organismos están dispuestos a contribuir al desarrollo del país por la vía del desarrollo empresarial privado, y en este sentido se está trabajando en el diseño de una política industrial que si es acogida por el gobierno y es aprovechada por la empresa, podría marcar el inicio de un proceso de mejoramiento continuo, que nos permita, gradualmente, participar en los mercados de los países con los que se ha suscrito tratados de libre comercio, y, de ser posible, en los mercados que por razón de su desarrollo están ubicados dentro del mercado global.

El trabajo que se tiene que realizar para lograr una industria manufacturera competitiva, requiere del esfuerzo de los empresarios y la facilitación de los procesos por parte del Estado, sobre todo creando las condiciones propicias para el desempeño de la empresa sin la carga de una burocracia que no esté consciente de la necesidad del fomento de la producción, como una condición sine qua non para el desarrollo económico y social del país.


*Análisis preparado para Confidencial por el ingeniero Gabriel Pasos,
presidente de la Cámara de Industrias.



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