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SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS
AÑO 5/ No. 218/ Del 19 al 25 de noviembre de 2000

 

 
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TEMA CENTRAL

Gobierno establece nuevas reglas
del juego en caso BANCAFE

Quiebra anunciada
con un final inesperado

Hasta el viernes en la mañana, se barajaban términos de una operación de salvamento

Liquidación: un parteaguas para el sistema financiero, pero directivos de BANCAFÉ se sienten burlados por el gobierno

Presidente Alemán presidió reunión de
cuatro horas con los banqueros privados

Carlos F. Chamorro y Oliver Bodán

Ver También

Quiebra anunciada con un final inesperado

Protección al ahorrante

Julio Cárdenas, gerente de BANCENTRO: “Banca tiene que ser muy cuidadosa“

Adolfo Argüello, gerente de BANEXPO: “BANCAFÉ sólo puede ser vendido en piezas“

 

Era una quiebra anunciada desde hace un año, pero tuvo un final totalmente inesperado. Los problemas del Banco del Café (BANCAFE) eran un secreto a voces dentro y fuera del mundo financiero, pero la intervención fulminante de la Superintendencia de Bancos decretando la liquidación forzosa de la institución, sorprendió a moros y cristianos.

A juzgar por las intensas negociaciones y pláticas que ocurrieron en las últimas semanas, todo indicaba que la quinta baja consecutiva en nuestro joven sistema financiero seguiría los pasos de lo ocurrido anteriormente con el BECA, BANCOSUR, INTERBANK, y PRIBANCO, pero a última hora el gobierno descartó toda posibilidad de absorción por otra institución financiera y decidió —por primera vez— que el Banco Central no garantizaría plenamente los depósitos del público.

Este giro de timón, que para algunos banqueros privados representa un parteaguas en la historia del sistema financiero, significa la aplicación de nuevas reglas del juego que beneficiarían al sistema a largo plazo; y ha causado frustración y desconcierto entre los accionistas y directivos del BANCAFE, que se consideran burlados por falsas promesas gubernamentales. A diferencia de lo ocurrido en el caso más reciente del INTERBANK, miles de depositantes del BANCAFÉ ahora tendrán que esperar la liquidación de los activos del banco para recuperar sus ahorros.

¿Cuándo y cómo se decidió la suerte final de la institución? ¿Hubo alguna presión o incentivo de los organismos internacionales, en la carrera del gobierno por alcanzar el punto de decisión de la HIPC, para darle un tratamiento radicalmente distinto a los anteriores?

Las autoridades no han ofrecido una explicación detallada que satisfaga todas las interrogantes sobre el desenlace de esta crisis. Durante la conferencia de prensa del viernes en la noche, el Superintendente, Noel Sacasa, se limitó a decir que todas las propuestas presentadas por los directivos del BANCAFÉ “llevaban como condición previa el que el banco fuera saneado anteriormente por el gobierno“.

“Cualquier opción de absorción o fusión del Banco del Café por otra entidad habría tenido un costo desproporcionado para todos los nicaragüenses, calculamos que el costo en este caso habría sido equivalente o cercano al presupuesto anual del Ministerio de Salud (superior a los 50 millones de dólares)“, estimó Sacasa.

Sin embargo, la versión de los directivos del Banco del Café es que hasta el último minuto el presidente del Banco Central, Noel Ramírez, les hizo creer que el gobierno participaría activamente en la solución del problema financiero, e incluso les alentó a explorar soluciones que de paso significaran una salida para los problemas del BANIC.



Reunión con Alemán

El viernes pasado los miembros de la Asociación de Bancos fueron citados a un desayuno a Casa Presidencial con el presidente Alemán. Un día antes el mandatario había suspendido su viaje a la Cumbre Iberoamericana de Panamá por “motivos de fuerza mayor”. El propósito de la reunión era conocer la opinión de los banqueros, para buscar soluciones al problema del Banco del Café.

Efectivamente, la Superintendencia ya había precalificado a cuatro bancos para sondear su interés de participar en un eventual concurso para absorber el Banco del Café. Los cuatro bancos escogidos eran: Caley Dagnall, BANEXPO, BAC y Banco de Finanzas, y al menos con tres de ellos realizó reuniones por separado.

“El Superintendente nos dijo que había interés en que presentáramos ofertas y hasta antes de la reunión del viernes existía la expectativa de que podríamos ir a un concurso, aunque el plazo para preparar una estrategia era sumamente corto y el caso del BANCAFÉ, por la dispersión de su cartera, era excesivamente complejo”, explicó la fuente.

La reunión con el Presidente, en que se analizarían las opciones de salida, se prolongó durante cuatro horas y media. Alemán estuvo acompañado por el presidente y gerente del Banco Central, Noel Ramírez y Mario Flores, respectivamente.

El mandatario abrió la reunión explicando la preocupación del gobierno sobre la necesidad de mantener la estabilidad financiera y lograr una racionalización del sistema bancario. Y luego de darle largas al asunto finalmente aterrizaron en la crisis del Banco del Café. Carlos Matus, gerente de esa institución, se encontraba presente en la reunión.

“Todos los banqueros, con una sola excepción, al final descartaron la idea de un concurso para absorber al Banco del Café. La opinión dominante de la Asociación fue que debía procederse conforme la ley y de la manera más profesional”, explicó un participante.

“La Asociación no estaba de acuerdo en que el gobierno continuara garantizando los depósitos del público como en ocasiones anteriores, pues esto significaría destinar recursos del Estado y poner en riesgo las reservas del país”, comentó la fuente.

Pero el argumento de fondo subyacente, según otro banquero participante, es que una nueva solución estatal estilo INTERBANK, representaría “un incentivo para que el mercado financiero no funcione correctamente y se continúen alimentando distorsiones“. La norma en otros países es que el Estado no protege y que el ahorrante, incluido el Estado, debe tomar en cuenta la calidad institucional de los bancos”, comentó.



Llaman al Superintendente

 
Superintendente de Bancos, Noel Sacasa  

A eso de las once de la mañana, el superintendente, Noel Sacasa, fue llamado a la Casa Presidencial para escuchar la opinión de los banqueros privados, y de allí salió Sacasa a traducir la decisión en una resolución del Consejo de la Superintendencia. Luego, en cuestión de horas, la jueza Cuarto Civil del Distrito de Managua, Ruth Chamorro, dictó la resolución de liquidación forzosa, que le fue comunicada a los directivos del BANCAFÉ a las seis de la tarde.

Según el artículo 89 de la Ley General de Bancos, Instituciones Financieras no Bancarias y Grupos Financieros, “la declaratoria de liquidación forzosa de un banco deja inmediatamente sin efecto su autorización para funcionar, la que deberá hacerse constar en el auto respectivo“.

Como causales para aplicar esta medida, la ley menciona: “insolvencia manifiesta“; “iliquidez grave e insuperable“; “en los casos indicados en el artículo 148 de la presente ley, o cuando estando vigente la ejecución de un plan de normalización, se evidencien situaciones graves que revelan la imposibilidad de lograr la recuperación del banco“; y “cuando en el curso de la intervención referida en la presente ley, se determine que el banco no es recuperable en condiciones de mercado, mediante adquisición o fusión con otra entidad bancaria“.

Además, “cuando la Junta General de Accionistas resolviere la disolución anticipada del banco“; y “cuando la Junta General de Accionistas, convocada en cumplimiento del Artículo 1052 del Código de Comercio, acordare constituir al banco en estado de suspensión de pagos, o si dicha suspensión la hiciere el banco de hecho“.

Cuando los directivos del BANCAFÉ preguntaron al Superintendente porqué había cambiado de opinión el gobierno, éste respondió que su responsabilidad era únicamente aplicar las normas que regulan el sistema financiero y que no podía responder.



“¿Por qué se da un trato diferenciado a los depositantes del Banco del Café en comparación con los del INTERBANK y otros bancos?”, preguntó un directivo del BANCAFE.

“Por favor, no le echés más gasolina al fuego”, respondió el Superintendente.

Otras fuentes sostienen que en el giro de la decisión gubernamental pudo haber incidido la presión de los organismos internacionales, que desde hace meses estaban demandando una solución al caso BANCAFÉ, considerado como una de las trabas que atrasaba el ingreso de Nicaragua en el punto de decisión de la HIPC.

“El jueves en la noche el presidente Alemán se reunió con representantes de los organismos internacionales en Managua, y ese pudo haber sido el punto que empujó la balanza”, comentó una fuente financiera.

Por su parte, el representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), David Atkinson, se limitó a declarar a Confidencial: “Hay en el sector bancario algunas situaciones que necesitan arreglo, pero es mejor no entrar en detalles porque se están arreglando“.



Descartan otras alternativas

Directivos del Banco del Café sostienen que el martes pasado prácticamente habían llegado a un acuerdo con el presidente del Banco Central, Noel Ramírez. Éste les aseguró que el Estado podría hacerse cargo de la cartera de préstamos a las empresas de los hermanos Centeno Roque, consolidándola con la del INTERBANK. La deuda de los Centeno con BANCAFÉ asciende a unos 18 millones de dólares, y representa una de las causas de la quiebra de la institución.

Entre las alternativas exploradas por los directivos del Banco del Café se mencionó al Banco Cuscatlán, de El Salvador, y a un grupo italiano basado en Milán encabezado por Ezio Parafinio, un hombre de negocios representado en Nicaragua por el conocido ganadero Alberto Caprotti.

La idea era involucrar a inversionistas extranjeros en una operación de fusión del Banco del Café con el BANIC. “Extraoficialmente el gobierno había dado el visto bueno para una operación de este tipo que significaría un doble salvamento”, indicó una fuente del BANCAFÉ.

Inclusive, el presidente del Banco, Francisco Mayorga y la directora, Ruth Elizondo, viajaron a El Salvador a reunirse con el presidente del BANIC, Ramie Attié. Pero aparentemente Attié ya tenia una señal del gobierno de que el BANCAFÉ sería indefectiblemente intervenido.

Según una fuente privada, los problemas del BANIC son relativamente menores a los del BANCAFÉ, y básicamente necesita una provisión técnica de tres millones de dólares, pero no enfrenta graves problemas en su relación de capital.

En cambio, la relación entre activos y pasivos en el BANCAFÉ era totalmente negativa. Según su ex presidente, Francisco Mayorga, los 140 accionistas del banco, perderán un patrimonio de trece millones de dólares. “Lamento muchísimo la decisión del gobierno de cerrar el Banco del Café“, declaró Mayorga la noche del viernes, visiblemente afectado. El ex Presidente del Banco Central identificó algunas causas de los problemas en dicha institución financiera: el huracán Mitch, la caída del precio del petróleo, y los bajos precios en el café.



Causas de la quiebra

Según un banquero privado, que solicitó el anonimato, la quiebra del BANCAFÉ es el resultado de una suma de cinco factores. Experimentaron un crecimiento muy rápido, ofreciendo las tasas de interés más altas del mercado; acumularon un alto costo de infraestructura (tenían 42 sucursales en todo el país); y colocaron una cartera de alto riesgo concentrada simultáneamente en microempresas (de 10 a 15 millones de dólares) y grandes prestatarios (18 millones con el Grupo Centeno), además, de los excesivos préstamos relacionados entre los directivos del banco.

Según la fuente, el factor común de la quiebra del Banco del Café con lo ocurrido en el BECA, INTERBANK, BANCOSUR y PRIBANCO es “la falta de experiencia bancaria del capital promotor del banco” y la “complacencia del Estado que dejó correr los problemas demasiado tiempo”.


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