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TEMA
CENTRAL
Gobierno
establece nuevas reglas
del juego en caso BANCAFE
Quiebra anunciada
con un final inesperado
Hasta
el viernes en la mañana, se barajaban términos de una operación de salvamento
Liquidación: un parteaguas para el sistema financiero, pero directivos
de BANCAFÉ se sienten burlados por el gobierno
Presidente
Alemán presidió reunión de
cuatro horas con los banqueros privados
Carlos
F. Chamorro y Oliver Bodán
Era una
quiebra anunciada desde hace un año, pero tuvo un final totalmente inesperado.
Los problemas del Banco del Café (BANCAFE) eran un secreto a voces dentro
y fuera del mundo financiero, pero la intervención fulminante de la Superintendencia
de Bancos decretando la liquidación forzosa de la institución, sorprendió
a moros y cristianos.
A juzgar
por las intensas negociaciones y pláticas que ocurrieron en las últimas
semanas, todo indicaba que la quinta baja consecutiva en nuestro joven
sistema financiero seguiría los pasos de lo ocurrido anteriormente con
el BECA, BANCOSUR, INTERBANK, y PRIBANCO, pero a última hora el gobierno
descartó toda posibilidad de absorción por otra institución financiera
y decidió —por primera vez— que el Banco Central no garantizaría plenamente
los depósitos del público.
Este giro de timón, que para algunos banqueros privados representa un
parteaguas en la historia del sistema financiero, significa la aplicación
de nuevas reglas del juego que beneficiarían al sistema a largo plazo;
y ha causado frustración y desconcierto entre los accionistas y directivos
del BANCAFE, que se consideran burlados por falsas promesas gubernamentales.
A diferencia de lo ocurrido en el caso más reciente del INTERBANK, miles
de depositantes del BANCAFÉ ahora tendrán que esperar la liquidación de
los activos del banco para recuperar sus ahorros.
¿Cuándo y cómo se decidió la suerte final de la institución? ¿Hubo alguna
presión o incentivo de los organismos internacionales, en la carrera del
gobierno por alcanzar el punto de decisión de la HIPC, para darle un tratamiento
radicalmente distinto a los anteriores?
Las autoridades no han ofrecido una explicación detallada que satisfaga
todas las interrogantes sobre el desenlace de esta crisis. Durante la
conferencia de prensa del viernes en la noche, el Superintendente, Noel
Sacasa, se limitó a decir que todas las propuestas presentadas por los
directivos del BANCAFÉ “llevaban como condición previa el que el banco
fuera saneado anteriormente por el gobierno“.
“Cualquier opción de absorción o fusión del Banco del Café por otra entidad
habría tenido un costo desproporcionado para todos los nicaragüenses,
calculamos que el costo en este caso habría sido equivalente o cercano
al presupuesto anual del Ministerio de Salud (superior a los 50 millones
de dólares)“, estimó Sacasa.
Sin embargo, la versión de los directivos del Banco del Café es que hasta
el último minuto el presidente del Banco Central, Noel Ramírez, les hizo
creer que el gobierno participaría activamente en la solución del problema
financiero, e incluso les alentó a explorar soluciones que de paso significaran
una salida para los problemas del BANIC.
Reunión
con Alemán
El viernes pasado los miembros de la Asociación de Bancos fueron citados
a un desayuno a Casa Presidencial con el presidente Alemán. Un día antes
el mandatario había suspendido su viaje a la Cumbre Iberoamericana de
Panamá por “motivos de fuerza mayor”. El propósito de la reunión era conocer
la opinión de los banqueros, para buscar soluciones al problema del Banco
del Café.
Efectivamente, la Superintendencia ya había precalificado a cuatro bancos
para sondear su interés de participar en un eventual concurso para absorber
el Banco del Café. Los cuatro bancos escogidos eran: Caley Dagnall, BANEXPO,
BAC y Banco de Finanzas, y al menos con tres de ellos realizó reuniones
por separado.
“El Superintendente nos dijo que había interés en que presentáramos ofertas
y hasta antes de la reunión del viernes existía la expectativa de que
podríamos ir a un concurso, aunque el plazo para preparar una estrategia
era sumamente corto y el caso del BANCAFÉ, por la dispersión de su cartera,
era excesivamente complejo”, explicó la fuente.
La reunión con el Presidente, en que se analizarían las opciones de salida,
se prolongó durante cuatro horas y media. Alemán estuvo acompañado por
el presidente y gerente del Banco Central, Noel Ramírez y Mario Flores,
respectivamente.
El mandatario abrió la reunión explicando la preocupación del gobierno
sobre la necesidad de mantener la estabilidad financiera y lograr una
racionalización del sistema bancario. Y luego de darle largas al asunto
finalmente aterrizaron en la crisis del Banco del Café. Carlos Matus,
gerente de esa institución, se encontraba presente en la reunión.
“Todos los banqueros, con una sola excepción, al final descartaron la
idea de un concurso para absorber al Banco del Café. La opinión dominante
de la Asociación fue que debía procederse conforme la ley y de la manera
más profesional”, explicó un participante.
“La Asociación no estaba de acuerdo en que el gobierno continuara garantizando
los depósitos del público como en ocasiones anteriores, pues esto significaría
destinar recursos del Estado y poner en riesgo las reservas del país”,
comentó la fuente.
Pero el argumento de fondo subyacente, según otro banquero participante,
es que una nueva solución estatal estilo INTERBANK, representaría “un
incentivo para que el mercado financiero no funcione correctamente y se
continúen alimentando distorsiones“. La norma en otros países es que el
Estado no protege y que el ahorrante, incluido el Estado, debe tomar en
cuenta la calidad institucional de los bancos”, comentó.
Llaman
al Superintendente
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| Superintendente
de Bancos, Noel Sacasa |
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A eso de
las once de la mañana, el superintendente, Noel Sacasa, fue llamado a
la Casa Presidencial para escuchar la opinión de los banqueros privados,
y de allí salió Sacasa a traducir la decisión en una resolución del Consejo
de la Superintendencia. Luego, en cuestión de horas, la jueza Cuarto Civil
del Distrito de Managua, Ruth Chamorro, dictó la resolución de liquidación
forzosa, que le fue comunicada a los directivos del BANCAFÉ a las seis
de la tarde.
Según el artículo 89 de la Ley General de Bancos, Instituciones Financieras
no Bancarias y Grupos Financieros, “la declaratoria de liquidación
forzosa de un banco deja inmediatamente sin efecto su autorización para
funcionar, la que deberá hacerse constar en el auto respectivo“.
Como causales para aplicar esta medida, la ley menciona: “insolvencia
manifiesta“; “iliquidez grave e insuperable“; “en los casos indicados
en el artículo 148 de la presente ley, o cuando estando vigente la ejecución
de un plan de normalización, se evidencien situaciones graves que revelan
la imposibilidad de lograr la recuperación del banco“; y “cuando en el
curso de la intervención referida en la presente ley, se determine que
el banco no es recuperable en condiciones de mercado, mediante adquisición
o fusión con otra entidad bancaria“.
Además, “cuando la Junta General de Accionistas resolviere la disolución
anticipada del banco“; y “cuando la Junta General de Accionistas, convocada
en cumplimiento del Artículo 1052 del Código de Comercio, acordare constituir
al banco en estado de suspensión de pagos, o si dicha suspensión la hiciere
el banco de hecho“.
Cuando los directivos del BANCAFÉ preguntaron al Superintendente porqué
había cambiado de opinión el gobierno, éste respondió que su responsabilidad
era únicamente aplicar las normas que regulan el sistema financiero y
que no podía responder.
“¿Por qué se da un trato diferenciado a los depositantes del Banco
del Café en comparación con los del INTERBANK y otros bancos?”, preguntó
un directivo del BANCAFE.
“Por favor, no le echés más gasolina al fuego”, respondió el Superintendente.
Otras fuentes sostienen que en el giro de la decisión gubernamental pudo
haber incidido la presión de los organismos internacionales, que desde
hace meses estaban demandando una solución al caso BANCAFÉ, considerado
como una de las trabas que atrasaba el ingreso de Nicaragua en el punto
de decisión de la HIPC.
“El jueves en la noche el presidente Alemán se reunió con representantes
de los organismos internacionales en Managua, y ese pudo haber sido el
punto que empujó la balanza”, comentó una fuente financiera.
Por su parte, el representante del Banco Interamericano de Desarrollo
(BID), David Atkinson, se limitó a declarar a Confidencial: “Hay
en el sector bancario algunas situaciones que necesitan arreglo, pero
es mejor no entrar en detalles porque se están arreglando“.
Descartan
otras alternativas
Directivos del Banco del Café sostienen que el martes pasado prácticamente
habían llegado a un acuerdo con el presidente del Banco Central, Noel
Ramírez. Éste les aseguró que el Estado podría hacerse cargo de la cartera
de préstamos a las empresas de los hermanos Centeno Roque, consolidándola
con la del INTERBANK. La deuda de los Centeno con BANCAFÉ asciende a unos
18 millones de dólares, y representa una de las causas de la quiebra de
la institución.
Entre las alternativas exploradas por los directivos del Banco del Café
se mencionó al Banco Cuscatlán, de El Salvador, y a un grupo italiano
basado en Milán encabezado por Ezio Parafinio, un hombre de negocios representado
en Nicaragua por el conocido ganadero Alberto Caprotti.
La idea era involucrar a inversionistas extranjeros en una operación de
fusión del Banco del Café con el BANIC. “Extraoficialmente el gobierno
había dado el visto bueno para una operación de este tipo que significaría
un doble salvamento”, indicó una fuente del BANCAFÉ.
Inclusive, el presidente del Banco, Francisco Mayorga y la directora,
Ruth Elizondo, viajaron a El Salvador a reunirse con el presidente del
BANIC, Ramie Attié. Pero aparentemente Attié ya tenia una señal del gobierno
de que el BANCAFÉ sería indefectiblemente intervenido.
Según una fuente privada, los problemas del BANIC son relativamente menores
a los del BANCAFÉ, y básicamente necesita una provisión técnica de tres
millones de dólares, pero no enfrenta graves problemas en su relación
de capital.
En cambio, la relación entre activos y pasivos en el BANCAFÉ era totalmente
negativa. Según su ex presidente, Francisco Mayorga, los 140 accionistas
del banco, perderán un patrimonio de trece millones de dólares. “Lamento
muchísimo la decisión del gobierno de cerrar el Banco del Café“, declaró
Mayorga la noche del viernes, visiblemente afectado. El ex Presidente
del Banco Central identificó algunas causas de los problemas en dicha
institución financiera: el huracán Mitch, la caída del precio del petróleo,
y los bajos precios en el café.
Causas
de la quiebra
Según un banquero privado, que solicitó el anonimato, la quiebra del BANCAFÉ
es el resultado de una suma de cinco factores. Experimentaron un crecimiento
muy rápido, ofreciendo las tasas de interés más altas del mercado; acumularon
un alto costo de infraestructura (tenían 42 sucursales en todo el país);
y colocaron una cartera de alto riesgo concentrada simultáneamente en
microempresas (de 10 a 15 millones de dólares) y grandes prestatarios
(18 millones con el Grupo Centeno), además, de los excesivos préstamos
relacionados entre los directivos del banco.
Según la fuente, el factor común de la quiebra del Banco del Café con
lo ocurrido en el BECA, INTERBANK, BANCOSUR y PRIBANCO es “la falta de
experiencia bancaria del capital promotor del banco” y la “complacencia
del Estado que dejó correr los problemas demasiado tiempo”.
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