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SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS
AÑO 5/ No. 218/ Del 19 al 25 de noviembre de 2000

 

 
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DE PORTADA

Bo Göransson, Director General de ASDI


Cooperación sueca:
"un alto en el camino
y esperar 2001"

Preocupación por elecciones: “aplicación de Ley Electoral excluye a personas y partidos”

Sofía Montenegro

 
Bo Göransson  

Una semana después de las elecciones municipales, llegó al país el director general de la Cooperación Sueca al Desarrollo (ASDI), Bo Göransson, después de visitar Honduras, siendo ambos países los mayores receptores de la ayuda sueca tras el “Mitch”.

Economista y con una amplia experiencia de trabajo en el terreno en Asia y África, el alto funcionario sueco reveló que ante las elecciones presidenciales del 2001, su gobierno hará un “alto en el camino” para evaluar la cooperación con Nicaragua y explorar nuevas modalidades de cooperación.

Por el momento, no hay un monto determinado de lo que será la cooperación sueca en el 2001, y el resultado dependerá de las decisiones que se adopten caso por caso en cada proyecto específico. A continuación la entrevista que Göransson brindó para los lectores de Confidencial.



¿Cuáles son las prioridades de la cooperación sueca y
qué lugar ocupa el tema de la consolidación democrática?

El primer objetivo que tiene la cooperación sueca al desarrollo es tratar de reducir la pobreza. El objetivo primario de ASDI es asistir a los países en la reducción de la pobreza. Después está la democracia y las instituciones democráticas.

Para nosotros, la democracia es tanto un medio como un fin en sí mismo. Como un fin, porque incrementa las posibilidades de la dignidad humana, de respeto y auto-respeto, y en este sentido es también parte de la liberación del hombre y la mujer. Como un medio, porque es un instrumento poderoso en la lucha contra la pobreza. No puedes luchar contra la pobreza si no tienes instituciones que ayuden también a preservar los intereses de los pobres, que establezcan reglas básicas de cómo vivir y trabajar juntos.

Todos sabemos lo que pasa cuando impera la ley de la selva. El establecimiento de buenas instituciones, transparentes y democráticas, no sólo contribuyen a la dignidad del ser humano sino también a que la gente pueda acceder a las oportunidades y a sus derechos. En ese sentido es una herramienta poderosa y un ingrediente necesario en instrumentar la lucha contra la pobreza.



Se dice que hay un compás de espera en la cooperación externa porque el país va a un período electoral. ¿Cuál
es su comentario?

Si lo miras desde una perspectiva de largo plazo, creemos que Nicaragua ha hecho un progreso substancial. Estas son las terceras elecciones amplias que ustedes han tenido: 90, 96, y 2000. El hecho de que Nicaragua sea hoy una sociedad más abierta es también una señal de progreso. Desde una perspectiva de más largo plazo, un número de buenas cosas han sucedido, el hecho de que estás sentada aquí entrevistándome es otro indicativo de progreso, porque hay libertad de prensa y medios libres en Nicaragua, y ya no hay violencia.

Por otro lado, puedes verlo desde la perspectiva de corto plazo, a partir de la Conferencia de Estocolmo. A partir de los principios que todos los países centroamericanos y la comunidad internacional acordaron, no sólo para reconstruir la sociedad sino para transformarla; para cuidar mejor el medio ambiente por ejemplo. Pero también incluía incrementar el buen gobierno, incrementar la descentralización, aumentar la transparencia, construyendo instituciones democráticas. Nosotros estamos preocupados en esta área atingente al desarrollo democrático en los últimos dos años y sobre el proceso que ha llevado a las elecciones que acaban de tener. La información y la preocupación que tenemos por las elecciones presidenciales del próximo año, nos ha llevado a la conclusión de que vamos a hacer un alto en el camino y vamos esperar y ver la situación.

Esto no significa que —y esto es muy importante— nos vamos a desviar de nuestro compromiso a largo plazo para tratar de asistir al pueblo de Nicaragua, pero tendremos que encontrar nuevas formas de hacerlo. Pero por ahora, vamos a discutir proyecto por proyecto, caso por caso, en vez de establecer un compromiso financiero general y amplio para nuestra cooperación con Nicaragua.



¿Los montos de la cooperación el próximo año tienden
a mantenerse o a disminuir?

Hay que separar dos cosas. Una es la tendencia general y el volumen de cooperación al desarrollo Suecia-Nicaragua. Está lo relativo a las actividades posteriores al “Mitch”. Si nos vamos a ver las cifras, verás que éstas incrementaron enormemente en 1999 debido al programa de reconstrucción, que serán altas también en el año 2000 y bastante en el 2001, debido al ¨Mitch¨. Nuestro programa específico de reconstrucción del ¨Mitch¨ termina en el año 2001 y entonces hay que ver la línea subyacente no relacionada con éste: ésta no va a desaparecer.

Sin embargo, no vamos a incrementar porque haya un planeamiento. El volumen dependerá sobre la suma de los proyectos individuales que discutamos. No cesaremos en tomar decisiones sobre nuevos proyectos, tampoco vamos a descontinuar proyectos que están andando. De manera que la suma es incierta porque será la suma sobre la base de componentes, más que sobre un compromiso con el gobierno. Continuaremos aprobando nuevos proyectos y programas, como dije, pero serán evaluados sobre la base de los siguientes criterios: el criterio de asistencia a los pobres, el criterio de que sirvan de apoyo para una estrategia de descentralización y de empoderamiento de la gente. Un tercer criterio será de evitar que la ayuda sueca sea un instrumento de batalla o del debate político en Nicaragua, sin distingo de bando.

También apoyaremos programas, iniciativas y actividades al nivel central que traten de apoyar fuerzas, organizaciones y tendencias en la dirección del buen gobierno, tales como por ejemplo, la organización con la que acabo de tener una discusión, Etica y Transparencia, que es un ejemplo de una ONG que ha hecho un buen trabajo: haciendo crítica sobre lo que está mal y poniendo el ojo sobre lo que está equivocado, pero también —como yo lo veo—, siendo muy constructivos en sus propuestas.



¿Hay condicionalidades políticas en la cooperación?

El hecho de que nuestro próximo acuerdo general será sin compromisos específicos es una ilustración de que hay condiciones políticas o más bien hay que decir, que hemos hecho un estimado de la situación política en el país que nos ha llevado a la conclusión de que tomaremos nuestras decisiones basados en ese desarrollo.



Se ha percibido una división entre multilaterales y cooperantes europeos en torno al proceso de Nicaragua para alcanzar el punto de decisión de la HIPC. Para los primeros lo más importante son variables macroeconómicas, para los segundos hay más énfasis
en gobernabilidad, transparencia, etc. ¿Cuál es su comentario?

Su análisis es correcto, pero nadie debería sorprenderse sobre esta diferencia de opinión porque tenemos mandatos diferentes. El mandato de las instituciones financieras internacionales es mirar dentro de los parámetros macroeconómicos, los indicadores y la actuación. Ese es su trabajo y basado en eso tienen que tomar decisiones.

Las organizaciones bilaterales tales como ASDI, tenemos como nuestromandato el mirar a la totalidad, que va desde el desarrollo macroeconómico pasando por evaluar la situación de los pobres hasta el proceso democrático y las instituciones. Eso es parte de nuestro mandato.

Por supuesto, las instituciones financieras ven el vínculo entre los parámetros macro-económicos y el desarrollo de la macroeconomía y la situación política, pero no es parte de su mandato hacer un análisis separado de la situación política. Pero es parte del nuestro hacer un estimado general y total.

El hecho de que tenemos una suerte de mandatos diferentes puede llevarnos a divergencias cuando se trata de hacer un estimado de la situación. Puede que no nos lleve a diferentes conclusiones sobre lo que hay que hacer, pero los puntos de partida son un poco diferentes. No debería sorprendernos.

El Gobierno sueco y el Gobierno de Nicaragua, y los gobiernos del mundo estarían sorprendidos si las instituciones internacionales, de las cuales somos dueños —puesto que nos pertenecen—, si tomaran como punto de partida la situación política, porque no es ese el mandato que les hemos dado. Así que hay divisiones y diferencias de responsabilidades y roles.



¿Piensa que están dadas las condiciones para la HIPC?

Sobre el punto de decisión, el debate será dado en enero, pues creo que se ha retrasado. Está todavía pendiente.



Los observadores nacionales han lamentado el abstencionismo y la partidización del Consejo Supremo Electoral en las recientes elecciones municipales. ¿Cuál es su apreciación?

Hasta cierto punto, supongo que aquellos que se abstuvieron lo hicieron porque estaban descontentos con el proceso que llevó a las elecciones municipales. Se abstuvieron supongo, para protestar. También están aquellos que se abstuvieron porque hubo problemas técnicos u otras razones, pero ciertamente hay un porcentaje que se abstuvo porque estaban descontentos. Hay una serie de situaciones que llevaron a un sentimiento en algunos nicaragüenses, de que no querían votar sea porque querían protestar o porque no tenían nada que apoyar.

Por otra parte, me parece que hay un problema mayor que no está limitado al aspecto que mencionas, pues hay algunos ejemplos de politización de instituciones democráticas fundamentales, sea el sistema judicial o sea el Consejo Supremo Electoral. Veamos el caso del sistema judicial en relación el debate sobre la corrupción en Nicaragua.

Todo mundo está de acuerdo de que hay corrupción, pero creo que la gente está en desacuerdo en cuanto a su magnitud. Sin embargo, todo mundo está de acuerdo de que hay corrupción. Lo que se hace muy difícil aceptar para el mundo externo es que donde hay un caso de impureza que corresponde al sistema judicial, éste no funcione. Y uno tiene que sobrepasar esa situación, porque a menos que se enfrente, no tiene sentido hablar de combatir la corrupción.



¿Espera la cooperación sueca que se produzca una reforma a la Ley Electoral antes de las elecciones presidenciales?

En lo que nosotros tenemos esperanzas no es necesariamente en un cambio de la ley. La ley es una cosa y no estoy seguro de los detalles para hacer un estimado de ella, pero lo que nos preocupa es la manera en que la ley es interpretada y usada.

Esperamos por supuesto que la ley sea interpretada de tal manera para las próximas elecciones, en la campaña y el proceso electoral, que permita incluir a los que quieren participar, en vez de excluirlos. Nuestra preocupación es sobre cómo ha sido interpretada la presente ley, que ha excluido personas y partidos en vez de incluirlos. La idea de la ley es que promueva una amplia participación de intereses y grupos políticos.



¿Cuáles son sus comentarios sobre el tema de la transparencia?

Yo vengo de Honduras, estuve en el norte. Discutimos con la gente donde los gastos de una pequeña comunidad local se hicieron públicos: esto es lo que tenemos, hemos gastado en esto y esto —lo que fuese— y todo mundo podía ver eso. Yo espero que este tipo de transparencia de base ascienda para llegar a tener transparencia en la cima, y que incluya la construcción de instituciones que sean capaces de rendir cuentas al sistema político, pero que no sean parte de él. Ya sea la Contraloría, sea el Consejo Supremo Electoral, sea el Interbank, sea el sistema judicial, deben ser rendidores de cuentas al sistema político, pero no parte del mismo. Creo que eso es extremadamente importante.


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