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SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS
AÑO 5/ No. 216/ De 5 al 11 de noviembre de 2000

 

 
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ESPECIAL ELECCIONES 2000

Herty Lewites, alcalde electo de Managua, brinda amplia entrevista a Confidencial:

“Me gané esta alcaldía en contra de muchos”

"Ganó la no confrontación"

Relación con el presidente Alemán: "una tarea difícil"

"Daniel Ortega se va dando cuenta que las cosas van cambiando"

Quieren heredarle Alcaldía sin fondos para 2001

Oliver Bodán

 
   

Ver También

“Me gané esta
alcaldía en contra
de muchos
"

Sandinistas y
conservadores
triunfan en comicios
municipales

 

Herty Lewites, alcalde electo de Managua, declaró a Confidencial que su triunfo en las votaciones de este domingo fue debido a la tenacidad que tuvo en los últimos años por conquistar la principal plaza política del país, ahora ocupada por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Un mérito indiscutible de Lewites es haber sorteado una serie de murallas que iniciaron en las propias filas de partido, a raíz que decidió abandonar la bandera rojinegra para correr en los comicios de 1996 con un movimiento de suscripción popular.

Antiguo ministro de Turismo en el gobierno revolucionario de la década de los 80, el nuevo edil promete tres cosas: cumplir la difícil misión de guardar distancia del FSLN en un período de elecciones nacionales; conseguir financiamiento a través del apoyo de inversionistas extranjeros y cambiar el rostro de la capital en dos años. ¿Cumplirá todas estas promesas? Para contestar esta pregunta pide tiempo, además de un voto de confianza.


Después de conocer los primeros resultados, que lo convierten en alcalde electo de Managua, ¿a qué atribuye su triunfo: al desarrollo de una buena campaña electoral o a la conquista del voto no confrontativo?

Yo lo atribuyo a que yo he querido ser alcalde, yo tengo cinco años en esto, me ha costado, me ha costado... y he aguantado muchas cosas, pero cuando uno se pone la meta tiene que saber soportar, tener la capacidad física y psíquica para aguantar.

Mientras que los otro candidatos se metieron al dedazo, yo no, yo no me metí al dedazo, yo me la gané, yo siento que me gané esta alcaldía en contra de muchos, primero del partido, que no fue fácil ganarlo, fue muy difícil, porque muchos se pusieron de pie y dijeron: ¡Qué tiene que hacer ese traidor!, ¡Qué conchudo!, eso fue lo primero.

Lo que hice fue pedir que me dieran la palabra, y Daniel Ortega dijo: Tiene derecho Herty. Les planteé mis ideas y a los cinco minutos me estaban aplaudiendo los mismos que me habían tratado de esa forma. Entonces me dije: si uno tiene una misión de cambiar algo, tiene que pasar por cualquier lugar. Hasta ahorita he conseguido llegar a ser Alcalde de Managua.


¿Atribuye su triunfo a garra política?

A una confianza de que creo que voy a cambiar Managua, tengo esa confianza que voy a cambiar Managua. El sector privado fuera de Nicaragua me ha dicho: Si vos llega a la Alcaldía vamos a entrarle a Nicaragua. No estoy dependiendo solamente de aquí, de los impuestos, de las cosas internas, estoy dependiendo mucho de mis relaciones.


¿Y van a apoyarlo?

Viene inversión aquí.


¿De quién?

Primero me voy a reunir con los 15 ó 20 empresarios centroamericanos que tienen inversión aquí y que tienen como miedo del Frente Sandinista. Aquí hay inversionistas salvadoreños, guatemaltecos, panameños, ya platiqué con todos y vamos a reunirnos y a incentivarlos a que inviertan más.

Voy también para Europa, pienso salir como el 25 ó 26 de noviembre, tengo gente y me han dicho que sí, hemos estado platicando desde hace dos meses y me han dicho que si gaño pues hay que invertir. Ellos quieren sentirse seguros que sí es cierto lo que yo estoy diciendo. Esto es un reto para mí, es un reto serio, y no sólo en la comunicación con el presidente de la República, que va a ser para mí una tarea difícil, porque ponerme de acuerdo con el presidente y no confrontarme --ni yo como alcalde, ni él como presidente de la República-- es una tarea difícil para mí.


Usted ha prometido incorporar en la Alcaldía de Managua a los perdedores —liberales y conservadores—. ¿Esa promesa fue hecha al calor de la campaña o realmente la cumplirá?

Ahí es donde está mi gran problema en mi mente ahorita: ¿cómo hago para involucrar a estos sectores y que no se sientan ofendidos? Que ellos no vean que porque yo gané los quiero humillar, sino que quiero compartir con ellos y es por eso que dije: no voy a ensuciar el agua que me voy a tomar, y por eso no he hablado mal de ninguno de ello.

Yo estaba pensando en el futuro, porque si yo los insultaba, después iba a ser difícil curar esas heridas. Entonces, preferí aguantarme todo lo que me dijeron. Y esto se puede llevar a cabo en las próximas elecciones: que el que gane no crea que tiene la verdad absoluta y que tiene que llevar un gobierno nacional compartido. Creo que es un gran modelo.


¿Además de sus promesas de campaña, cuál es su programa concreto?

Son 20 acciones, obras a llevar en el primer año.


¿Cuándo comienzan?

Automáticamente. Esto comienza en enero, lo vamos a hacer, siempre y cuando no hagan lo que están haciendo ahorita, que quieren cobrar los impuestos de septiembre, octubre y noviembre en el mes de noviembre --que se cobran en enero-- y son más de 30 millones.


¿Para qué?

Para que yo no tenga fondos en enero. Le aumentaron en un 30% el salario de los trabajadores, quieren quitar el 1% de ingreso a la alcaldía, o sea que estás hablando más de 130 millones, ahorita, que quieren hacer en tres meses.


¿En cuánto tiempo Managua tendrá otro perfil?

Dos años. En el 2001 y parte del 2002 se hace la red vial de Managua, la pavimentación, el ordenamiento de los asentamientos, la organización..., todo esto se lleva los dos años trabajando fuertemente. La independencia de los mercados, su autonomía... se hace a finales del otro año.


¿Es sano para el Frente Sandinista una candidatura de Daniel Ortega a la Presidencia?

Yo no adelanto eso porque sería adelantar cosas que están a seis meses todavía, falta que se reúna el Congreso del partido, ver cómo salimos en estas municipales. Esa pregunta hacémela en diciembre y yo te voy a decir más o menos qué es lo que visualizo, porque ahorita no quiero adelantarme en los planes.


Ahora que está en la Alcaldía de Managua, la pregunta es obligatoria: ¿Herty Lewites es independiente o no?

Considero que soy independiente, totalmente independiente. Eso es lo que yo siento, por las muestras que me dio el Frente Sandinista en la última semana.

¿Cuáles fueron esas muestras?

Primero, que no interrumpió mi campaña en nada. No me dijo: Poné los colores que quiero poner. Más bien me dijo: Decí tu discurso que vos sentís, hacé tu presencia en la televisión que vos sentís.


¿A lo largo de la campaña hubo alguna injerencia de parte del partido?

Cero, cero, trabajé con un comité municipal, encabezado por Elías Chévez, los cinco responsables de los distritos, el jefe de campaña, esos fueron los que metimos en la campaña. Decidimos en qué forma, cuándo salimos, cuándo nos retiramos, cómo hablamos, fue una campaña totalmente independiente.


¿Hubo intentos de injerencia en los últimos días?

Cero, cero, cero.


¿Y cómo alcanzó esa independencia?

Todos los sandinistas ya tenemos otra visión de lo que es el mundo, dentro de una regionalización centroamericana, de una integración, dentro de una globalización y considero que el aporte más grande que dio el Frente Sandinista fue llevar una alcaldía totalmente despolitizada.


¿Qué tanto le costó esa independencia? Hace poco todavía le decían traidor.

Mirá, como en todas partes hay algunos sandinistas que no me tragan todavía. Es lógico, ¿no?, eso es normal. Como alguien que estaba en una reunión del COSEP y salió en plan de discusión, te voy a dar nombres, pues, por decir, Ramiro Gurdián, que no cambia. Pero yo siento que el COSEP ya cambió de las reuniones que tuvimos con muchos de ellos, que ya tienen otra visión. Pero hay gente ahí que no cambia.


¿Y en el seno del Frente Sandinista hay gente que ha cambiado?

Considero que el 99%. Me atrevo a decirte que el Frente Sandinista es otro Frente Sandinista, con sus principios revolucionarios, porque aquí lo más grande es la reconciliación verdadera de la familia sandinista. Para mí esa es la gran revolución, la honestidad y la no confrontación. El Frente Sandinista está basado en tres cosas: ponerle un freno total a la corrupción; no confrontación y la unidad total de la familia nicaragüense. En ese sentido estamos trabajando.


¿Con ese mismo espíritu que me está mencionando, trabajaría alguna vez con Carlos Guadamuz?

Es que mirá... yo a Guadamuz lo considero una persona que hay que verlo ya científicamente. Es una persona que no tiene estabilidad política, es una persona fuera de esta realidad, es muy difícil ya trabajar con él.


¿Tiene que ser atendido por un médico?

Guadamuz tiene que verlo un sicoanalista, pero ese es un problema con el cual no me quiero meter. Pero su comportamiento considero que está mal.


¿Cómo era su relación con Daniel Ortega en la década de los 80?

A Daniel Ortega lo conocí en 1963 en El Salvador, cuando estaba en el exilio. El llegó al El Salvador porque estudió ahí algún tiempo. El se hizo más amigo en ese tiempo con mi papá que conmigo, después nos volvimos a encontrar en 1971 en México, y desde entonces ha sido permanente. Te puedo decir que entre los cinco dedos de mi mano, puede ser que esté entre mis dos primeros amigos que yo tengo. Es una buena amistad.


¿Y la relación cuando él era presidente..?

Yo puedo decir que la confianza que me depositó fue total y creo que ahora en esta alcaldía va a depositar una fe absoluta en dejarme trabajar independiente.


¿Ha cambiado la confianza que existía en el 80?

Igual, no ha cambiado, tiene plena confianza en mí, como yo tengo confianza en él. Te lo digo honestamente.


¿Usted se identifica como una persona que supo maniobrar a lo interno del Frente?

¿Cómo?, ¿Que yo qué?


En el sentido de que supo ganar la candidatura a la Alcaldía. ¿Recuerda que la candidata de Daniel Ortega era Iris Montenegro?

Sí, mirá, lo que pasó en el Frente fue lo siguiente: yo me fui en 1995 y no renuncié a la militancia porque yo me la gané y sólo me la puedo quitar yo mismo. Yo hablé a fondo en ese tiempo con Daniel y lo que planteaba siempre era una alcaldía independiente, aunque las condiciones eran muy difíciles para que Daniel apoyara una alcaldía independiente, eran otras condiciones en 1995, entonces tomé la decisión de "Sol", pero ahora las condiciones fueron diferentes y en ese sentido tengo un apoyo total de Daniel para hacer una alcaldía independiente.


¿Cómo ocurrió ese cambio en Daniel Ortega?

Es que mirá, el ser humano va cambiando cuando se va dando cuenta de cómo van cambiando las cosas en la vida, entonces, Daniel se va dando cuenta que las cosas van cambiando y se ha ubicado dentro de cómo va caminando cada coyuntura. Eso es lo importante, que yo estoy tranquilísimo trabajando.

A mí Daniel nunca me ha dicho después: Hombre por qué tomaste esta decisión, él me considera que soy una persona sensata, tranquila, que no soy tonto y que si estoy tomando decisiones es por el mejoramiento del partido. El partido va a apoyarme totalmente en que tengo que cumplir con lo que pienso.


¿Y va a cumplir?

100%.


En las campañas de los candidatos siempre hay intentos de injerencia por parte de la estructura de los partidos. ¿Cómo los sorteó?

Gracias a Dios, el comité que formamos fue tan inteligente que no tuvimos ningún choque. El único choque fue con la situación de Carlos Fernando (Chamorro), que nos sentaron y nos dijeron: Mire va ver esto, van a sacar la cuestión de los famosos millones en el programa (Esta Semana, que se transmite en Canal 2). Entonces, a mí me dijo Ricardo (Coronel): Se moleste quien se moleste yo me retiro si vos vas, porque vas a salir perdiendo. Fue el único día que yo choqué en el comité de campaña.


¿Ahora con quien tiene compromisos? ¿Con Daniel Ortega?

No, con los managuas, con los votantes.


¿Y sus compromisos con el Frente Sandinista?

El mayor compromiso que yo tengo con el Frente Sandinista es hacer la Alcaldía más eficiente, más honrada y menos confrontativa en la historia de este país. Esa es mi gran misión, cumplir con lo que yo estoy prometiendo, y que acabe de una vez por todas la corrupción en la Alcaldía.


¿Qué hace Herty Lewites si el Frente Sandinista le pide: haga tal cosa, haga la otra?

Ni se me ocurre, no creo.


Pero usted es político, puede imaginarse un escenario así.

Es hundirse ellos mismos, vamos una campaña presidencial el próximo año, y si me dicen: Préstame cinco o diez camiones, o ve ayudanos con x dinero en la Alcaldía es hundir al pueblo y yo creo que el Frente no hace eso.


¿Pero usted lo haría si se lo pidieran?

Primeramente sé que no lo voy hacer y segundo ni se me ocurre que lo van a pedir, no se me cruza por la mente.


¿Cuáles son sus compromisos de campaña?

¿En qué aspecto mis compromisos de campaña?


¿Ha prometido cuotas de poder a lo interno de la Alcaldía?

Cero. He dicho que vamos a ser una Alcaldía despolitizada. Primero, estabilidad laboral, ese es mi compromiso. Dos, que la segunda fuerza sea partícipe. Tres, que le planteé al COSEP: de que nombre dos miembros en el Consejo Municipal. Esos son mis compromisos que he adquirido a mi campaña y los voy a cumplir.


¿Y sus compromisos financieros? ¿Alguien lo ha financiado y luego va a pedir algo a cambio?

Mirá, yo tuve la gran sabiduría de hacer tres anillos, y ¿quiénes se llaman tres anillos? A cien le pedí mil dólares, que no es ningún compromiso con ellos porque los conozco perfectamente y son amigos, y si no me daban mil dólares no lo podía entender. Puse otros cinco de cinco mil y puse cuatro de 25 mil. (Para un total de 225 mil dólares).


¿Empresarios sandinistas?

De todo. Hasta te puedo decir que hubo de otros partidos que simpatizan conmigo. Así está Nicaragua, porque aquí lo que ganó fue el voto de no confrontación, llegué a esa conclusión, que fue la no confrontación la que ganó.


¿Y con esas personas que le brindaron apoyo económico no tiene usted compromisos, ahora que ganó?

No, porque son gente que tienen tanto dinero que no creo que vayan a ser tan mezquinos en decirme: Ve, cobrame menos por el impuesto de mi casa. No, ni se me ocurre que vayan a decir una cosa de esas, entonces no tengo ningún compromiso con lo que me dirán.


Acaba de mencionar el voto no confrontativo. En su último spot de televisión usted pidió perdón. ¿Por qué? ¿Fue por una mera estrategia electoral?

Cuando fui ministro del INTURISMO, porque yo lo pido durante la etapa del sandinismo, y si yo tomé algún terreno, no para mí, sino para el desarrollo de Xiloá y luego había más de 40, 50 lotes con alambres y nadie podía caminar, lo mismo en Pochomil, entonces en aquel tiempo desalambré todo, hice proyectos integrales que a mucha gente no le pagó ni doña Violeta ni le pagó el doctor Alemán. ¿Por qué? No sé.

Entonces yo pido perdón por no haber tenido la amabilidad de haberlos buscado, y haberles dicho: Mire, podemos llegar a un acuerdo. Pero no se pudo, entonces eso es lo que yo creo también de una persona valiente de saber pedir perdón, porque no sé también en que forma herí a otras personas.


¿Con este perdón el sandinismo pidió perdón por sus errores?

Bueno, que cada quien si cometió sus errores que lo pida, yo estoy hablando por mi persona. Si algunos consideran que no cometieron ningún error, que no pidan perdón. Yo sí considero que cometí algunos errores y pedí perdón.


¿Usted se considera un sandinista no ortodoxo?

Sí. Yo siempre he sido una persona muy abierta, no confrontativa, y por eso algunos sectores dentro del sandinismo desde 1980 me decían "El rosadito". Toda la vida me han dicho, entonces me veían con desconfianza, muchos decían: Este no aguanta hasta el 83, Herty se va a ir, muchos que yo conozco y que no tomaba en cuenta.

Es normal pues que esos mismos ultra radicales de ese tiempo ahora veo que están en lugares de derecha. Te puedo mentar hasta un nombre: Mario Hurtado, me comía, porque sabía que me desbarataba y decía que yo era un hombre peligroso dentro de la Revolución y ahora lo veo en el diario La Prensa escribiendo artículos fortísimos contra mí, siendo un amigo que nunca le he hecho daño. A Roberto Fonseca, un hombre que lo considero de izquierda, escribiendo contra mí. Como dicen: "No hay peor cuña que la del mismo palo".

Fui al Consejo Editorial de La Prensa a hablar con ellos para que me dieran un voto de confianza. Entonces, me dice Luis Sánchez Sancho: ¿Por qué te voy a dar un voto de confianza? Yo fui respetuoso y no le contesté a él en ese momento. ¿Y por qué La Prensa te lo da a vos, si te graduaste en la Patricio Lumumba y eras de los primeros que promovían el comunismo en Nicaragua? ¿Y por qué a él si le dan un voto de confianza?

Ahí son las cosas que yo considero que no son correctas en los seres humanos. Pero lo comprendo y ahora serán los primeros que voy a invitar a platicar más a fondo y que me conozcan. Talvez como no conocen a profundidad mis sentimientos me han hecho una campaña, pero yo me preparé sicológicamente para aguantar.

También fui donde el Cardenal, fui donde los Evangélicos y les dije: Demen un voto de confianza, van a ver que yo voy a cumplir con lo que estoy diciendo, de una alcaldía despolitizada para todos los sectores.


Con eso de la cuña, lo mismo dijeron de usted cuando corrió en las elecciones de 1996 con su Movimiento Sol, lejos del Frente Sandinista.

Es que yo hice mi propio movimiento, sin enfrentarme con el Frente Sandinista, yo nunca dije una cosa en contra del Frente Sandinista, nunca hablé contra Daniel Ortega y le decía a la gente que éramos los mismos hermanos.

Yo lo que quería era que se hiciera una alcaldía como la que voy hacer ahora, independiente, esos eran mis grandes sueños que yo no tenía, sin excluir a nadie y ya casi se van a realizar. ¿Por qué voy a maltratar a una persona porque no piensa como yo pienso?, ¿Por qué la voy a perder si es un excelente profesional? Entonces, esos eran mis sueños y gracias a Dios, como te digo, Dios me dio sabiduría en saberme manejar en esto y tener esa misma sabiduría para poder ser un Alcalde de todos los sectores de esta sociedad.


¿En resumen: su triunfo no significa un cheque en blanco para el sandinismo?

No.


¿Y qué garantía tiene la población, además de su palabra, de que no ocurrirá eso?

Los hechos. Yo quiero que me den tiempo. Como lo he dicho con estos títulos provisionales que di en los asentamientos, la gente me preguntaba: ¿Pero cuál es la diferencia tuya de Arnoldo Alemán y Cedeño si los dos estuvieron aquí y los dos me prometieron que me iban a dar mi título de esta tierrita y no me lo dieron, por qué voy a creer en vos? Bueno, ahora no es la palabra, es mi firma, entonces tengo que cumplir con esos compromisos.

Voy a ser un alcalde austero, identificado con la población, voy a tomar desayuno... ahí me van a ver ustedes en los barrios, los asentamientos, ahí voy a empezar mi trabajo en las mañana, llegaré a la Alcaldía a las cuatro, cinco de la tarde, a la parte burocrática, pero el pueblo ya necesita un modelo nuevo de gobernar, una cultura nueva, que te regañen, te toquen, chileen con vos, tener amigos. Esos son mis sueños.


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