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ESPECIAL
ELECCIONES 2000
Herty
Lewites, alcalde electo de Managua, brinda amplia entrevista a Confidencial:
“Me gané esta alcaldía en contra de muchos”
"Ganó
la no confrontación"
Relación
con el presidente Alemán: "una tarea difícil"
"Daniel
Ortega se va dando cuenta que las cosas van cambiando"
Quieren
heredarle Alcaldía sin fondos para 2001
Oliver
Bodán
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Herty Lewites,
alcalde electo de Managua, declaró a Confidencial que su triunfo en las
votaciones de este domingo fue debido a la tenacidad que tuvo en los últimos
años por conquistar la principal plaza política del país, ahora ocupada
por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
Un mérito indiscutible de Lewites es haber sorteado una serie de murallas
que iniciaron en las propias filas de partido, a raíz que decidió abandonar
la bandera rojinegra para correr en los comicios de 1996 con un movimiento
de suscripción popular.
Antiguo ministro de Turismo en el gobierno revolucionario de la década
de los 80, el nuevo edil promete tres cosas: cumplir la difícil misión
de guardar distancia del FSLN en un período de elecciones nacionales;
conseguir financiamiento a través del apoyo de inversionistas extranjeros
y cambiar el rostro de la capital en dos años. ¿Cumplirá todas estas promesas?
Para contestar esta pregunta pide tiempo, además de un voto de confianza.
Después de conocer los primeros resultados, que lo convierten en alcalde
electo de Managua, ¿a qué atribuye su triunfo: al desarrollo de una buena
campaña electoral o a la conquista del voto no confrontativo?
Yo lo atribuyo a que yo he querido ser alcalde, yo tengo cinco años en
esto, me ha costado, me ha costado... y he aguantado muchas cosas, pero
cuando uno se pone la meta tiene que saber soportar, tener la capacidad
física y psíquica para aguantar.
Mientras que los otro candidatos se metieron al dedazo, yo no, yo no me
metí al dedazo, yo me la gané, yo siento que me gané esta alcaldía en
contra de muchos, primero del partido, que no fue fácil ganarlo, fue muy
difícil, porque muchos se pusieron de pie y dijeron: ¡Qué tiene que hacer
ese traidor!, ¡Qué conchudo!, eso fue lo primero.
Lo que hice fue pedir que me dieran la palabra, y Daniel Ortega dijo:
Tiene derecho Herty. Les planteé mis ideas y a los cinco minutos me estaban
aplaudiendo los mismos que me habían tratado de esa forma. Entonces me
dije: si uno tiene una misión de cambiar algo, tiene que pasar por cualquier
lugar. Hasta ahorita he conseguido llegar a ser Alcalde de Managua.
¿Atribuye su triunfo a garra política?
A una confianza de que creo que voy a cambiar Managua, tengo esa confianza
que voy a cambiar Managua. El sector privado fuera de Nicaragua me ha
dicho: Si vos llega a la Alcaldía vamos a entrarle a Nicaragua. No estoy
dependiendo solamente de aquí, de los impuestos, de las cosas internas,
estoy dependiendo mucho de mis relaciones.
¿Y van a apoyarlo?
Viene inversión aquí.
¿De quién?
Primero me voy a reunir con los 15 ó 20 empresarios centroamericanos que
tienen inversión aquí y que tienen como miedo del Frente Sandinista. Aquí
hay inversionistas salvadoreños, guatemaltecos, panameños, ya platiqué
con todos y vamos a reunirnos y a incentivarlos a que inviertan más.
Voy también para Europa, pienso salir como el 25 ó 26 de noviembre, tengo
gente y me han dicho que sí, hemos estado platicando desde hace dos meses
y me han dicho que si gaño pues hay que invertir. Ellos quieren sentirse
seguros que sí es cierto lo que yo estoy diciendo. Esto es un reto para
mí, es un reto serio, y no sólo en la comunicación con el presidente de
la República, que va a ser para mí una tarea difícil, porque ponerme de
acuerdo con el presidente y no confrontarme --ni yo como alcalde, ni él
como presidente de la República-- es una tarea difícil para mí.
Usted ha prometido incorporar en la Alcaldía de Managua a los perdedores
liberales y conservadores. ¿Esa promesa fue hecha al calor
de la campaña o realmente la cumplirá?
Ahí es donde está mi gran problema en mi mente ahorita: ¿cómo hago para
involucrar a estos sectores y que no se sientan ofendidos? Que ellos no
vean que porque yo gané los quiero humillar, sino que quiero compartir
con ellos y es por eso que dije: no voy a ensuciar el agua que me voy
a tomar, y por eso no he hablado mal de ninguno de ello.
Yo estaba pensando en el futuro, porque si yo los insultaba, después iba
a ser difícil curar esas heridas. Entonces, preferí aguantarme todo lo
que me dijeron. Y esto se puede llevar a cabo en las próximas elecciones:
que el que gane no crea que tiene la verdad absoluta y que tiene que llevar
un gobierno nacional compartido. Creo que es un gran modelo.
¿Además de sus promesas de campaña, cuál es su programa concreto?
Son 20 acciones, obras a llevar en el primer año.
¿Cuándo comienzan?
Automáticamente. Esto comienza en enero, lo vamos a hacer, siempre y cuando
no hagan lo que están haciendo ahorita, que quieren cobrar los impuestos
de septiembre, octubre y noviembre en el mes de noviembre --que se cobran
en enero-- y son más de 30 millones.
¿Para qué?
Para que yo no tenga fondos en enero. Le aumentaron en un 30% el salario
de los trabajadores, quieren quitar el 1% de ingreso a la alcaldía, o
sea que estás hablando más de 130 millones, ahorita, que quieren hacer
en tres meses.
¿En cuánto tiempo Managua tendrá otro perfil?
Dos años. En el 2001 y parte del 2002 se hace la red vial de Managua,
la pavimentación, el ordenamiento de los asentamientos, la organización...,
todo esto se lleva los dos años trabajando fuertemente. La independencia
de los mercados, su autonomía... se hace a finales del otro año.
¿Es sano para el Frente Sandinista una candidatura de Daniel Ortega
a la Presidencia?
Yo no adelanto eso porque sería adelantar cosas que están a seis meses
todavía, falta que se reúna el Congreso del partido, ver cómo salimos
en estas municipales. Esa pregunta hacémela en diciembre y yo te voy a
decir más o menos qué es lo que visualizo, porque ahorita no quiero adelantarme
en los planes.
Ahora que está en la Alcaldía de Managua, la pregunta es obligatoria:
¿Herty Lewites es independiente o no?
Considero que soy independiente, totalmente independiente. Eso es lo que
yo siento, por las muestras que me dio el Frente Sandinista en la última
semana.
¿Cuáles
fueron esas muestras?
Primero, que no interrumpió mi campaña en nada. No me dijo: Poné los colores
que quiero poner. Más bien me dijo: Decí tu discurso que vos sentís, hacé
tu presencia en la televisión que vos sentís.
¿A lo largo de la campaña hubo alguna injerencia de parte del partido?
Cero, cero, trabajé con un comité municipal, encabezado por Elías Chévez,
los cinco responsables de los distritos, el jefe de campaña, esos fueron
los que metimos en la campaña. Decidimos en qué forma, cuándo salimos,
cuándo nos retiramos, cómo hablamos, fue una campaña totalmente independiente.
¿Hubo intentos de injerencia en los últimos días?
Cero, cero, cero.
¿Y cómo alcanzó esa independencia?
Todos los sandinistas ya tenemos otra visión de lo que es el mundo, dentro
de una regionalización centroamericana, de una integración, dentro de
una globalización y considero que el aporte más grande que dio el Frente
Sandinista fue llevar una alcaldía totalmente despolitizada.
¿Qué tanto le costó esa independencia? Hace poco todavía le decían
traidor.
Mirá, como en todas partes hay algunos sandinistas que no me tragan todavía.
Es lógico, ¿no?, eso es normal. Como alguien que estaba en una reunión
del COSEP y salió en plan de discusión, te voy a dar nombres, pues, por
decir, Ramiro Gurdián, que no cambia. Pero yo siento que el COSEP ya cambió
de las reuniones que tuvimos con muchos de ellos, que ya tienen otra visión.
Pero hay gente ahí que no cambia.
¿Y en el seno del Frente Sandinista hay gente que ha cambiado?
Considero que el 99%. Me atrevo a decirte que el Frente Sandinista es
otro Frente Sandinista, con sus principios revolucionarios, porque aquí
lo más grande es la reconciliación verdadera de la familia sandinista.
Para mí esa es la gran revolución, la honestidad y la no confrontación.
El Frente Sandinista está basado en tres cosas: ponerle un freno total
a la corrupción; no confrontación y la unidad total de la familia nicaragüense.
En ese sentido estamos trabajando.
¿Con ese mismo espíritu que me está mencionando, trabajaría alguna
vez con Carlos Guadamuz?
Es que mirá... yo a Guadamuz lo considero una persona que hay que verlo
ya científicamente. Es una persona que no tiene estabilidad política,
es una persona fuera de esta realidad, es muy difícil ya trabajar con
él.
¿Tiene que ser atendido por un médico?
Guadamuz tiene que verlo un sicoanalista, pero ese es un problema con
el cual no me quiero meter. Pero su comportamiento considero que está
mal.
¿Cómo era su relación con Daniel Ortega en la década de los 80?
A Daniel Ortega lo conocí en 1963 en El Salvador, cuando estaba en el
exilio. El llegó al El Salvador porque estudió ahí algún tiempo. El se
hizo más amigo en ese tiempo con mi papá que conmigo, después nos volvimos
a encontrar en 1971 en México, y desde entonces ha sido permanente. Te
puedo decir que entre los cinco dedos de mi mano, puede ser que esté entre
mis dos primeros amigos que yo tengo. Es una buena amistad.
¿Y la relación cuando él era presidente..?
Yo puedo decir que la confianza que me depositó fue total y creo que ahora
en esta alcaldía va a depositar una fe absoluta en dejarme trabajar independiente.
¿Ha cambiado la confianza que existía en el 80?
Igual, no ha cambiado, tiene plena confianza en mí, como yo tengo confianza
en él. Te lo digo honestamente.
¿Usted se identifica como una persona que supo maniobrar a lo interno
del Frente?
¿Cómo?, ¿Que yo qué?
En el sentido de que supo ganar la candidatura a la Alcaldía. ¿Recuerda
que la candidata de Daniel Ortega era Iris Montenegro?
Sí, mirá, lo que pasó en el Frente fue lo siguiente: yo me fui en 1995
y no renuncié a la militancia porque yo me la gané y sólo me la puedo
quitar yo mismo. Yo hablé a fondo en ese tiempo con Daniel y lo que planteaba
siempre era una alcaldía independiente, aunque las condiciones eran muy
difíciles para que Daniel apoyara una alcaldía independiente, eran otras
condiciones en 1995, entonces tomé la decisión de "Sol", pero ahora las
condiciones fueron diferentes y en ese sentido tengo un apoyo total de
Daniel para hacer una alcaldía independiente.
¿Cómo ocurrió ese cambio en Daniel Ortega?
Es que mirá, el ser humano va cambiando cuando se va dando cuenta de cómo
van cambiando las cosas en la vida, entonces, Daniel se va dando cuenta
que las cosas van cambiando y se ha ubicado dentro de cómo va caminando
cada coyuntura. Eso es lo importante, que yo estoy tranquilísimo trabajando.
A mí Daniel nunca me ha dicho después: Hombre por qué tomaste esta decisión,
él me considera que soy una persona sensata, tranquila, que no soy tonto
y que si estoy tomando decisiones es por el mejoramiento del partido.
El partido va a apoyarme totalmente en que tengo que cumplir con lo que
pienso.
¿Y va a cumplir?
100%.
En las campañas de los candidatos siempre hay intentos de injerencia
por parte de la estructura de los partidos. ¿Cómo los sorteó?
Gracias a Dios, el comité que formamos fue tan inteligente que no tuvimos
ningún choque. El único choque fue con la situación de Carlos Fernando
(Chamorro), que nos sentaron y nos dijeron: Mire va ver esto, van a sacar
la cuestión de los famosos millones en el programa (Esta Semana, que se
transmite en Canal 2). Entonces, a mí me dijo Ricardo (Coronel): Se moleste
quien se moleste yo me retiro si vos vas, porque vas a salir perdiendo.
Fue el único día que yo choqué en el comité de campaña.
¿Ahora con quien tiene compromisos? ¿Con Daniel Ortega?
No, con los managuas, con los votantes.
¿Y sus compromisos con el Frente Sandinista?
El mayor compromiso que yo tengo con el Frente Sandinista es hacer la
Alcaldía más eficiente, más honrada y menos confrontativa en la historia
de este país. Esa es mi gran misión, cumplir con lo que yo estoy prometiendo,
y que acabe de una vez por todas la corrupción en la Alcaldía.
¿Qué hace Herty Lewites si el Frente Sandinista le pide: haga tal cosa,
haga la otra?
Ni se me ocurre, no creo.
Pero usted es político, puede imaginarse un escenario así.
Es hundirse ellos mismos, vamos una campaña presidencial el próximo año,
y si me dicen: Préstame cinco o diez camiones, o ve ayudanos con x dinero
en la Alcaldía es hundir al pueblo y yo creo que el Frente no hace eso.
¿Pero usted lo haría si se lo pidieran?
Primeramente sé que no lo voy hacer y segundo ni se me ocurre que lo van
a pedir, no se me cruza por la mente.
¿Cuáles son sus compromisos de campaña?
¿En qué aspecto mis compromisos de campaña?
¿Ha prometido cuotas de poder a lo interno de la Alcaldía?
Cero. He dicho que vamos a ser una Alcaldía despolitizada. Primero, estabilidad
laboral, ese es mi compromiso. Dos, que la segunda fuerza sea partícipe.
Tres, que le planteé al COSEP: de que nombre dos miembros en el Consejo
Municipal. Esos son mis compromisos que he adquirido a mi campaña y los
voy a cumplir.
¿Y sus compromisos financieros? ¿Alguien lo ha financiado y luego va
a pedir algo a cambio?
Mirá, yo tuve la gran sabiduría de hacer tres anillos, y ¿quiénes se llaman
tres anillos? A cien le pedí mil dólares, que no es ningún compromiso
con ellos porque los conozco perfectamente y son amigos, y si no me daban
mil dólares no lo podía entender. Puse otros cinco de cinco mil y puse
cuatro de 25 mil. (Para un total de 225 mil dólares).
¿Empresarios sandinistas?
De todo. Hasta te puedo decir que hubo de otros partidos que simpatizan
conmigo. Así está Nicaragua, porque aquí lo que ganó fue el voto de no
confrontación, llegué a esa conclusión, que fue la no confrontación la
que ganó.
¿Y con esas personas que le brindaron apoyo económico no tiene usted
compromisos, ahora que ganó?
No, porque son gente que tienen tanto dinero que no creo que vayan a ser
tan mezquinos en decirme: Ve, cobrame menos por el impuesto de mi casa.
No, ni se me ocurre que vayan a decir una cosa de esas, entonces no tengo
ningún compromiso con lo que me dirán.
Acaba de mencionar el voto no confrontativo. En su último spot de televisión
usted pidió perdón. ¿Por qué? ¿Fue por una mera estrategia electoral?
Cuando fui ministro del INTURISMO, porque yo lo pido durante la etapa
del sandinismo, y si yo tomé algún terreno, no para mí, sino para el desarrollo
de Xiloá y luego había más de 40, 50 lotes con alambres y nadie podía
caminar, lo mismo en Pochomil, entonces en aquel tiempo desalambré todo,
hice proyectos integrales que a mucha gente no le pagó ni doña Violeta
ni le pagó el doctor Alemán. ¿Por qué? No sé.
Entonces yo pido perdón por no haber tenido la amabilidad de haberlos
buscado, y haberles dicho: Mire, podemos llegar a un acuerdo. Pero no
se pudo, entonces eso es lo que yo creo también de una persona valiente
de saber pedir perdón, porque no sé también en que forma herí a otras
personas.
¿Con este perdón el sandinismo pidió perdón por sus errores?
Bueno, que cada quien si cometió sus errores que lo pida, yo estoy hablando
por mi persona. Si algunos consideran que no cometieron ningún error,
que no pidan perdón. Yo sí considero que cometí algunos errores y pedí
perdón.
¿Usted se considera un sandinista no ortodoxo?
Sí. Yo siempre he sido una persona muy abierta, no confrontativa, y por
eso algunos sectores dentro del sandinismo desde 1980 me decían "El rosadito".
Toda la vida me han dicho, entonces me veían con desconfianza, muchos
decían: Este no aguanta hasta el 83, Herty se va a ir, muchos que yo conozco
y que no tomaba en cuenta.
Es normal pues que esos mismos ultra radicales de ese tiempo ahora veo
que están en lugares de derecha. Te puedo mentar hasta un nombre: Mario
Hurtado, me comía, porque sabía que me desbarataba y decía que yo era
un hombre peligroso dentro de la Revolución y ahora lo veo en el diario
La Prensa escribiendo artículos fortísimos contra mí, siendo un amigo
que nunca le he hecho daño. A Roberto Fonseca, un hombre que lo considero
de izquierda, escribiendo contra mí. Como dicen: "No hay peor cuña que
la del mismo palo".
Fui al Consejo Editorial de La Prensa a hablar con ellos para que me dieran
un voto de confianza. Entonces, me dice Luis Sánchez Sancho: ¿Por qué
te voy a dar un voto de confianza? Yo fui respetuoso y no le contesté
a él en ese momento. ¿Y por qué La Prensa te lo da a vos, si te graduaste
en la Patricio Lumumba y eras de los primeros que promovían el comunismo
en Nicaragua? ¿Y por qué a él si le dan un voto de confianza?
Ahí son las cosas que yo considero que no son correctas en los seres humanos.
Pero lo comprendo y ahora serán los primeros que voy a invitar a platicar
más a fondo y que me conozcan. Talvez como no conocen a profundidad mis
sentimientos me han hecho una campaña, pero yo me preparé sicológicamente
para aguantar.
También fui donde el Cardenal, fui donde los Evangélicos y les dije: Demen
un voto de confianza, van a ver que yo voy a cumplir con lo que estoy
diciendo, de una alcaldía despolitizada para todos los sectores.
Con eso de la cuña, lo mismo dijeron de usted cuando corrió en las
elecciones de 1996 con su Movimiento Sol, lejos del Frente Sandinista.
Es que yo hice mi propio movimiento, sin enfrentarme con el Frente Sandinista,
yo nunca dije una cosa en contra del Frente Sandinista, nunca hablé contra
Daniel Ortega y le decía a la gente que éramos los mismos hermanos.
Yo lo que quería era que se hiciera una alcaldía como la que voy hacer
ahora, independiente, esos eran mis grandes sueños que yo no tenía, sin
excluir a nadie y ya casi se van a realizar. ¿Por qué voy a maltratar
a una persona porque no piensa como yo pienso?, ¿Por qué la voy a perder
si es un excelente profesional? Entonces, esos eran mis sueños y gracias
a Dios, como te digo, Dios me dio sabiduría en saberme manejar en esto
y tener esa misma sabiduría para poder ser un Alcalde de todos los sectores
de esta sociedad.
¿En resumen: su triunfo no significa un cheque en blanco para el sandinismo?
No.
¿Y qué garantía tiene la población, además de su palabra, de que no
ocurrirá eso?
Los hechos. Yo quiero que me den tiempo. Como lo he dicho con estos títulos
provisionales que di en los asentamientos, la gente me preguntaba: ¿Pero
cuál es la diferencia tuya de Arnoldo Alemán y Cedeño si los dos estuvieron
aquí y los dos me prometieron que me iban a dar mi título de esta tierrita
y no me lo dieron, por qué voy a creer en vos? Bueno, ahora no es la palabra,
es mi firma, entonces tengo que cumplir con esos compromisos.
Voy a ser un alcalde austero, identificado con la población, voy a tomar
desayuno... ahí me van a ver ustedes en los barrios, los asentamientos,
ahí voy a empezar mi trabajo en las mañana, llegaré a la Alcaldía a las
cuatro, cinco de la tarde, a la parte burocrática, pero el pueblo ya necesita
un modelo nuevo de gobernar, una cultura nueva, que te regañen, te toquen,
chileen con vos, tener amigos. Esos son mis sueños.
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