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INVITADO DE LA
SEMANA
Jaime Spottorno,
secretario de Unión Fenosa, cree:
Recursos
contra privatización
energética no
prosperarán
Españoles prometen un plan de inversiones de 80 a 85 millones de dólares
en un período de siete años, aunque no precisan la manera en que se
realizará el mismo
Oliver
Bodán
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Jaime
Spottorno
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Después
de conocer la decisión del gobierno de Nicaragua de vender a Unión Fenosa
la administración de la distribución eléctrica por 115millones de dólares,
Jaime Spottorno llamó a su jefe en Europa, José Manuel Prieto, y le comunicó
por la vía telefónica: “Jaime, hemos ganado”.
No podía ocultar su emoción. Sus primeras palabras eran deliberadamente
optimistas y casi pretenciosas: “Nos sentimos a gusto, este es un país
encantador, agradable, donde la riqueza es la gente. Nicaragua querramos
que no, es Tercer Mundo, nosotros somos primero, allá hay que llegar.
Es posible, se hará”.
Spottorno, secretario de la Junta Directiva de ACEX, el brazo inversor
de Unión Fenosa, anunció un plan de inversión por 80-85 millones de dólares,
aunque no precisó la manera en que se realizará el mismo. Reconoció que
anteriores negociaciones con la Empresa Nicaragüense de Electricidad (ENEL)
sirvieron a la compañía española para ganar la justa del martes pasado,
tal y como denunciaron sindicalistas días atrás.
Ambiguo y escurridizo en muchas de sus respuestas, el abogado madrileño
reconoce que sólo vino a una misión: comprar esta parte de ENEL. Las respuestas
técnicas se las deja a sus colegas especialistas en el ramo, que no tardarán
en venir al país. Fenosa, la tercera empresa energética de España —después
de Endesa e Iberdrola— , ganó la distribución de ENEL con un precio de
solamente 15 millones de dólares arriba del costo mínimo establecido.
¿Cuáles son sus planes inmediatos?
Nosotros no invertimos para estar tres meses e irnos. Queremos ser nicas,
somos ya desde hace un rato nicas, y, entonces. la vida tendrá mil y un
problema, mil y un avatares, mil y un camino, unos más largos y otros
más cortos, unos más rectos y otros más sinuosos, pero llegaremos. El
día 3 de octubre, me parece, que pagamos y tomamos posesión.
¿Y qué harán una vez que tomen posesión?
Funcionar. Nosotros tenemos bastante experiencia, como has podido ver
en la página de Internet. Tenemos unos equipos de desembarco, de toma
de contacto y que hacen su trabajo, hacen los diagnósticos y ponen las
soluciones inmediatas y mediatas.
Hay un programa de inversiones ahora mismo, casi solamente cifrado en
dinero, sin todavía con un contenido concreto, pero poco a poco se irá
rellenando de contenido. Está la plata para invertir, se irá invirtiendo,
se irá mejorando el servicio hasta llegar a un servicio de primer mundo,
que es lo que somos nosotros y es lo que pretendemos.
¿De cuánto estamos hablando en inversiones?
En las promesas somos muy cautos, porque una de las cosas más molestas
de este mundo es... prometer no vale nada. Nosotros podríamos decir que
tenemos preparados 28 mil millones de dólares para invertir, nosotros
preferimos que en lugar de decir vamos a invertir en 7 años 500 millones,
decir: vamos a invertir 80. Para que no nos puedan decir al año 3, que
en tres años llevamos 40 millones, ¿qué es esto de que vais a invertir
500?
¿Entonces, no tienen un estimado?
Sí, tenemos un estimado del orden de 80 a 85 millones en siete años, que
es el plazo.
¿Ese es un término real para ustedes?
Conservador. Probablemente invertiremos más, pero preferimos ser conservadores
y cumplir nuestras promesas, que ser fantasiosos y no cumplirlas, porque
nosotros lo que sí somos serios, lo que no quiere decir que no tengamos
buen humor.
¿Y cómo van a hacer estas inversiones?
Bien.
¿De qué manera?
Bien.
El público nicaragüense quiere saber cómo las van
a hacer.
Es que no sé cómo las vamos a hacer, porque no tengo ni idea de ese tema
y mi misión termina hoy o terminará el día de la toma de posesión. Yo
lo que sé es que las empresas como la mía son suficientemente grandes
como para tener especialistas en cada tema. Yo lo que sé es esto y lo
hago bien, porque la compro, y luego vendrán los especialistas en inversiones.
Lo que sí puedo garantizar es que siempre lo hemos hecho bien y lo vamos
a seguir haciendo, porque no hay porqué pensar que lo vamos a hacer mal,
ni siquiera lo vamos a hacer regular: lo vamos a hacer bien.
¿El precio con el que ganaron es acorde al verdadero valor de la empresa?
Nosotros entendemos que sí.
Pero no fue mucho por encima del mínimo y hay
muchas críticas...
Es que el mínimo es lo que no vendes, pero no significa que eso sea lo
que valga. Tú quieres vender este cenicero y no lo vendes por menos de
dos dólares, pero a lo mejor vale 4. Entonces, oye, por menos de dos no
lo vendo, porque estoy convencido que a otro se lo vendo mañana en tres.
Simplemente el precio mínimo es mínimo, eso es por lo que no lo vendes,
pero probablemente vale algo más.
¿Por qué se fueron sólo un poco arriba?
No, nosotros no conocíamos ese precio de reserva. Y entonces calculamos
cuánto valía y lo ofertamos sinceramente de buena fe, y ganamos.
Ustedes hablan de que el precio siempre es
regulado por el Estado y eso le da inseguridad
a los clientes...
La tarifa, está claro.
Pero otras versiones indican que el Instituto Nicaragüense de Energía
(INE) como ente
regulador tiene debilidades técnicas. ¿Ustedes
cómo lo ven?
Del mercado de camisas no hay un ente regulador. ¿Por qué?, porque hay
mucha oferta de camisas y cualquiera puede vender camisas. Del mercado
de zapatos tampoco porque cualquiera puede vender zapatos; entonces, se
regula mediante la competencia.
Del mercado eléctrico sí hay un ente regulador porque es lo que se llama
un monopolio natural. No tiene sentido duplicar las redes de distribución,
valdría el doble, entonces, para evitar la situación de monopolio hay
un ente regulador, hay un mercado regulado y, además, se evita el monopolio,
porque no puede ser productor, transportista y distribuidor; tienes que
ser o productor o transportista o distribuidor.
La situación del monopolio se da en la distribución, pero es sólo una
parte del mundo del kilovatio, la otra parte la tienen otros, los que
generan. Entonces, si se sube el precio disminuye la demanda y si disminuye
la demanda el generador no vende.
Es un mecanismo de seguridad. Aquí es un poco rígido, no puedes tener
nada de nada, de nada en la generación, pero probablemente eso desaparecerá
porque podrás tener algo de generación, vamos, probablemente será más
flexible. Pero es la regulación más rígida que he visto.
¿El hecho de que no puedan ustedes subir la tarifa,
le da seguridad al cliente?
Eso es lo que hace el ente regulador y éste es un ente suficientemente
competente como para poder discutir los precios contigo seria y razonablemente.
No es un ente demagógico que dice: a un centavo de dólar la tonelada,
ni es un ente absurdo que dice: a un millón de dólares el gramo.
Son expertos como tú, que dicen: Verás, una tonelada de fuel (derivado
del petróleo) vale tanto, para producir un kilovatio hace falta tanto
fuel, el transporte vale tanto, la distribución vale tanto. Pues mira,
este es un beneficio razonable.
¿Cómo recuperarán la cartera que implican los
clientes morosos?
Dentro de la ley, pero claro: lo que no vale no se aprecia. Y lo vamos
a hacer con cabeza, pero lo vamos a hacer, hay que cobrar las cosas, porque
si no redunda en perjuicio de todos.
Nosotros normalmente no vamos a perder dinero, no podemos perder dinero.
Lo que no pague uno lo va a pagar el otro; sí hay unas pérdidas llamadas
no técnicas del 40%, alguien ha de pagarlas y el que pague va a pagar
por el que no paga, porqué: que pague el que consume. No digo que sea
un tema fácil, pero veo que tiene arreglo.
¿De qué manera?
Cobrando no se desperdicia. El que no paga no aprecia. Oiga, el café no
cuesta, deme mil y además me los dejo, ¿no?, los tomo. Entonces, cuando
haces pagar, pagas un precio justo, pero no desperdicias, no despilfarras:
Oye, apaga la luz que cuesta. Ese es el sistema de hacer los procesos:
con sentido común y con cabeza.
¿Cómo solucionarán los reclamos del público y las expectativas del sector
industrial, en cuanto a una disminución de los precios?
Hay una Ley Eléctrica, se aplicará la Ley Eléctrica y la tendremos que
aplicar porque es una ley del país. Entonces, estamos dispuestos a mejorar
las cosas y a que haya cada vez menos reclamos o a suprimirlos. En España
no hablamos de cortes, hablamos de microcortes que duran milisegundos
y que afectan solamente a algunos aparatos de precisión. Pero, salvo excepciones
rarísimas, pocas veces sucede. Se pasan años sin que haya ningún corte.
¿Y eso pasará en Nicaragua?
Tarde o temprano tiene que ser así, lo que no significa que no haya un
corte. Aquí hay volcanes, y cuando hay un temblor y se caen las líneas
pues se cortará, pero habrá una razón poderosa. Cuando en España hay una
tormenta del diablo, caen 37 rayos y se cae una columna de alta tensión,
se va la luz, pero hay una razón razonable: no se caen las columnas porque
no estén bien mantenidas.
¿Y las expectativas del sector industrial?
Esa es una política de gobierno: ¿quién subsidia a quién? O cada cual
paga lo suyo. Si el sector doméstico y comercial subsidia a la industria
o viceversa, pero esa es una política tarifaria general.
Si el kilovatio vale un centavo y el industrial paga medio, el otro medio
lo tendrá que pagar el doméstico y viceversa. Si quiero que valga medio
centavo para el doméstico, el industrial pagará el otro medio o puedo
hacer que cada cual pague el suyo, pero eso es una política de Estado.
¿En la cual ustedes no se meten?
¡Hombre!, probablemente opinaremos al menos, ¿no?
¿Qué beneficios promete Unión Fenosa al público nicaragüense?
A un plazo razonable, un servicio primer mundista, donde para nosotros
la electricidad ya no es un problema, casi no existe como tema de conversación:
Ayer cuando se apagó la luz, la semana pasada cuando el apagón de diez
horas, no existe este tema de conversación, que es lo mejor que nos puede
pasar. Eso probablemente no va a ser mañana, pero tampoco va a ser dentro
de 20 años.
¿Cómo responden a las críticas de que ahora
pasamos de un monopolio estatal a otro privado?
Monopolio quiere decir una sola oferta. Supongamos, por ejemplo, que se
hacen dos distribuidoras: una en Managua y otra rural, en el resto del
país. ¿Es que no hay un monopolio en Managua igual? ¿Vas a traer a la
otra distribuidora a entrecruzar sus redes con la que suministra en Managua
o viceversa? ¿Vas a pedirle que la frontera con Costa Rica te lleve la
línea desde Managua? Es un monopolio natural. Las líneas y redes telefónicas
son un monopolio natural.
El sector sindical informó que ustedes tuvieron ventaja en este proceso
de licitación, porque en el pasado estuvieron vinculados a la facturación
de ENEL. ¿Esto así fue?
Habíamos tenido con ellos un contrato de asistencia de sistemas informáticos
que le suministramos. Lo negocié yo hace muchos años, estaba Rappaccioli.
¿Y esto no influyó en este proceso actual de privatización?
No, no, no, en lo absoluto. Vamos, influyó en que nosotros conocíamos
ENEL por dentro, porque habíamos trabajado allí, para ENEL, y cuando conoces
algo pues te es más familiar y te lo estudias mejor. Y probablemente por
eso hemos llegado hasta el final: porque sabíamos donde nos metíamos.
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