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OPINION
“Usted
engavetó todas
las pruebas irrefutables”
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Ebner
Baldelomar Sobalvarro*
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Considero
oportuno recordar al señor David Robleto Lang mi denuncia llevada a efecto
en el mes de octubre de 1999, respondiendo a su opinión “Denunciantes
y denunciados deben ser investigados” publicada en Confidencial y en El
Nuevo Diario.
Ministro: ¿Qué le ha hecho cambiar de idea?, ya que anteriormente, a raíz
de mi denuncia, usted me decapitó en vida. Ahora resulta bastante contradictorio
ya que usted y su comisión investigadora se parcializaron a favor del
denunciado, señor Alfredo Carbonell Parajón, presidente ejecutivo de MODULTECSA,
y llegaron al extremo de cerrar el caso y favorecer indudablemente a este
“personaje”. También destrabó un millón de córdobas que estaban retenidos
a raíz de mi denuncia, por pago pendiente de San Pedro del Norte.
Ministro: quiero recordarle el procedimiento cuestionable de sus funcionarios
y miembros de su comisión investigadora, tales como: a) señor Ariel Pastora,
viceministro. b) Edgar Bohórquez, secretario general, quienes al ser llamados
por dicha comisión investigadora no tuvieron el más mínimo de prudencia,
cordura y ética, al externarle el señor Edgar Bohórquez al señor Pastora:
“Estamos jodidos, acordate que se trata de altos funcionarios de gobierno
(señor Byron Jerez Solís y señor Orlando Murillo), más que todo Byron,
no podemos hacer nada”; estando yo a la par del Viceministro.
Ministro: Yo confié en su ética profesional y sobre todo en el profesionalismo
con que se llevaría a efecto esta investigación, ya que bajo ninguna circunstancia
quería que esto se interpretase como maniobra política, ya que el denunciado
Alfredo Carbonell Parajón, goza del privilegio de ser amigo del Presidente
de la República. Fue por esa razón que respetando los parámetros disciplinarios
y de estructura, mi denuncia la canalicé a través de los procedimientos
y canales respectivos:
- Señor
Marcos Martínez, auditor general MTI.
- Señora
Karen Molina, directora de Caminos.
- Señor
Ernesto Barrantes, director general de Vialidad.
- Señor
David Robleto, ministro MTI.
Ministro:
Yo exigí las bitácoras de campo porque siempre anoté en ellas los trabajos
particulares que se hacían fuera de proyecto, donde el señor Carbonell
suspendía sus labores en el proyecto y se desviaba de ruta a la hora que
le daba su regalada gana para hacer trabajos particulares tales como:
La terraza del señor Byron Jerez Solís.
La rehabilitación de carretera de cinco kilómetros que se le hizo para
beneficio directo a la Hacienda La Fe, del señor Orlando Murillo, en el
kilómetro 115 entre Rivas-La Virgen, desvío a mano derecha. No obstante,
entregué al Auditor General y miembro de dicha comisión investigadora,
las planillas de equipo, empleados, viáticos y otros gastos.
Todas estas actividades fueron cobradas al MTI por el señor Alfredo Carbonell
Parajón; le recuerdo que todos estos gastos estaban sujetos a rendición
de cuentas, ya que al señor Carbonell le había dado (el Estado) por adelantado
seis millones de córdobas para los trabajos de obras sociales, los cuales
desvió y convirtió en favoritismo para sus amigos.
Ministro: Jamás tuve la visita de la señora Karen Molina, directora de
Caminos ni del señor Ernesto Barrantes, director general de Vialidad,
ya que de haber tenido presencia ellos en las obras, hubiesen constatado
que estaba cumpliendo con mi deber de anotar todas estas anomalías en
bitácora de campo, lo mismo hubiesen verificado el procedimiento de monigote
que ejercía mi ex jefe inmediato, señor Carlos Tercero Coronado, quien
llegó al extremo de decirme que Carbonell andaba arrecho conmigo porque
yo anotaba todas estas actividades en el libro de bitácoras, a lo cual
le externé que poco me importaba lo que pensara Carbonell y le pregunté
qué pasaba con él al demostrar cobardía y sumisión.
Ministro: Le recuerdo que las expresiones constantes del señor Alfredo
Carbonell Parajón para mi persona eran: “O firma usted o firma otro, señor
Baldelomar, no me ponga objeción si estima su trabajo”. Esto rola en mi
denuncia.
Ministro: Usted en varias entrevistas a los medios ha manifestado que
me despidió por actos de corrupción y por violar mi ética. Yo me pregunto:
¿cómo se le debería llamar a usted y sus funcionarios que todavía están
bajo su tutela por parcializarse en una investigación donde se ocultó
información y pruebas irrefutables, y obstaculizar la entrega de las bitácoras
de campo para favorecer obviamente a la empresa MODULTECSA y a su presidente
ejecutivo Alfredo Carbonell Parajón, quien a esta altura sigue gozando
de un capital de dinero obtenido en forma fraudulenta?
Ministro: No logro comprenderlo cuando le he escuchado que mi despido
lo ordenó por acto de corrupción, porque tengo en mi poder la carta de
separación de mi cargo en el MTI donde en una de sus líneas dice literalmente:
“Agradecemos sus servicios prestados por el tiempo trabajado en dicha
institución”. Señor Robleto, a un corrupto, como suele llamarme, no se
le agradecen los servicios prestados. ¿Qué le parece? Esta constancia
me la dio su Directora General de Recursos Humanos, con copia a la dirección
superior, lo cual quiere decir que a usted le llegó su copia porque así
lo ordenó y está escrito.
Ministro: Usted hace mucha referencia de la carta-chantaje que le pasé
a Carbonell, pues le aclaro: no es como usted lo interpreta, si no que
es una carta-cobro que le pasé al señor Alfredo Carbonell con fecha 25
de octubre de 1999 por medio de su esposa señora Elizabeth de Carbonell,
ya que ella fue testigo de la oferta económica que me hiciera su marido
en la cual yo entré en debilidad, y por lo consiguiente, jamás me lavé
las manos. Esto rola en mi denuncia, ella me firmó la copia después que
leyó el contenido diciéndome que no me preocupara porque hablaría con
su esposo, ya que ella estaba consciente de esta propuesta.
Ministro: El hacer recomendaciones a esta altura lo ubica en una situación
inmoral y fuera de ética, ya que usted tuvo la oportunidad de demostrar
su ecuanimidad y transparencia cuando nombró su comisión investigadora,
la cual no hizo nada, todo lo contrario, usted engavetó todas las pruebas
irrefutables y cerró el caso. Es hasta ahora que la Contraloría General
de la República le está dando la seriedad que esto se merecía desde un
inicio, por lo tanto, considero que sus interpretaciones están fuera de
lugar.
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Ex Inspector de Obras del MTI
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