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SEMANARIO DE INFORMACION Y ANALISIS
AÑO 5/ No. 207/ Del 3 al 9 de septiembre de 2000

 

 
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OPINION

“Usted engavetó todas
las pruebas irrefutables”

 
Ebner Baldelomar Sobalvarro*
 

Considero oportuno recordar al señor David Robleto Lang mi denuncia llevada a efecto en el mes de octubre de 1999, respondiendo a su opinión “Denunciantes y denunciados deben ser investigados” publicada en Confidencial y en El Nuevo Diario.

Ministro: ¿Qué le ha hecho cambiar de idea?, ya que anteriormente, a raíz de mi denuncia, usted me decapitó en vida. Ahora resulta bastante contradictorio ya que usted y su comisión investigadora se parcializaron a favor del denunciado, señor Alfredo Carbonell Parajón, presidente ejecutivo de MODULTECSA, y llegaron al extremo de cerrar el caso y favorecer indudablemente a este “personaje”. También destrabó un millón de córdobas que estaban retenidos a raíz de mi denuncia, por pago pendiente de San Pedro del Norte.

Ministro: quiero recordarle el procedimiento cuestionable de sus funcionarios y miembros de su comisión investigadora, tales como: a) señor Ariel Pastora, viceministro. b) Edgar Bohórquez, secretario general, quienes al ser llamados por dicha comisión investigadora no tuvieron el más mínimo de prudencia, cordura y ética, al externarle el señor Edgar Bohórquez al señor Pastora: “Estamos jodidos, acordate que se trata de altos funcionarios de gobierno (señor Byron Jerez Solís y señor Orlando Murillo), más que todo Byron, no podemos hacer nada”; estando yo a la par del Viceministro.

Ministro: Yo confié en su ética profesional y sobre todo en el profesionalismo con que se llevaría a efecto esta investigación, ya que bajo ninguna circunstancia quería que esto se interpretase como maniobra política, ya que el denunciado Alfredo Carbonell Parajón, goza del privilegio de ser amigo del Presidente de la República. Fue por esa razón que respetando los parámetros disciplinarios y de estructura, mi denuncia la canalicé a través de los procedimientos y canales respectivos:

  • Señor Marcos Martínez, auditor general MTI.
  • Señora Karen Molina, directora de Caminos.
  • Señor Ernesto Barrantes, director general de Vialidad.
  • Señor David Robleto, ministro MTI.

Ministro: Yo exigí las bitácoras de campo porque siempre anoté en ellas los trabajos particulares que se hacían fuera de proyecto, donde el señor Carbonell suspendía sus labores en el proyecto y se desviaba de ruta a la hora que le daba su regalada gana para hacer trabajos particulares tales como:

La terraza del señor Byron Jerez Solís.

La rehabilitación de carretera de cinco kilómetros que se le hizo para beneficio directo a la Hacienda La Fe, del señor Orlando Murillo, en el kilómetro 115 entre Rivas-La Virgen, desvío a mano derecha. No obstante, entregué al Auditor General y miembro de dicha comisión investigadora, las planillas de equipo, empleados, viáticos y otros gastos.

Todas estas actividades fueron cobradas al MTI por el señor Alfredo Carbonell Parajón; le recuerdo que todos estos gastos estaban sujetos a rendición de cuentas, ya que al señor Carbonell le había dado (el Estado) por adelantado seis millones de córdobas para los trabajos de obras sociales, los cuales desvió y convirtió en favoritismo para sus amigos.

Ministro: Jamás tuve la visita de la señora Karen Molina, directora de Caminos ni del señor Ernesto Barrantes, director general de Vialidad, ya que de haber tenido presencia ellos en las obras, hubiesen constatado que estaba cumpliendo con mi deber de anotar todas estas anomalías en bitácora de campo, lo mismo hubiesen verificado el procedimiento de monigote que ejercía mi ex jefe inmediato, señor Carlos Tercero Coronado, quien llegó al extremo de decirme que Carbonell andaba arrecho conmigo porque yo anotaba todas estas actividades en el libro de bitácoras, a lo cual le externé que poco me importaba lo que pensara Carbonell y le pregunté qué pasaba con él al demostrar cobardía y sumisión.

Ministro: Le recuerdo que las expresiones constantes del señor Alfredo Carbonell Parajón para mi persona eran: “O firma usted o firma otro, señor Baldelomar, no me ponga objeción si estima su trabajo”. Esto rola en mi denuncia.

Ministro: Usted en varias entrevistas a los medios ha manifestado que me despidió por actos de corrupción y por violar mi ética. Yo me pregunto: ¿cómo se le debería llamar a usted y sus funcionarios que todavía están bajo su tutela por parcializarse en una investigación donde se ocultó información y pruebas irrefutables, y obstaculizar la entrega de las bitácoras de campo para favorecer obviamente a la empresa MODULTECSA y a su presidente ejecutivo Alfredo Carbonell Parajón, quien a esta altura sigue gozando de un capital de dinero obtenido en forma fraudulenta?

Ministro: No logro comprenderlo cuando le he escuchado que mi despido lo ordenó por acto de corrupción, porque tengo en mi poder la carta de separación de mi cargo en el MTI donde en una de sus líneas dice literalmente:

“Agradecemos sus servicios prestados por el tiempo trabajado en dicha institución”. Señor Robleto, a un corrupto, como suele llamarme, no se le agradecen los servicios prestados. ¿Qué le parece? Esta constancia me la dio su Directora General de Recursos Humanos, con copia a la dirección superior, lo cual quiere decir que a usted le llegó su copia porque así lo ordenó y está escrito.

Ministro: Usted hace mucha referencia de la carta-chantaje que le pasé a Carbonell, pues le aclaro: no es como usted lo interpreta, si no que es una carta-cobro que le pasé al señor Alfredo Carbonell con fecha 25 de octubre de 1999 por medio de su esposa señora Elizabeth de Carbonell, ya que ella fue testigo de la oferta económica que me hiciera su marido en la cual yo entré en debilidad, y por lo consiguiente, jamás me lavé las manos. Esto rola en mi denuncia, ella me firmó la copia después que leyó el contenido diciéndome que no me preocupara porque hablaría con su esposo, ya que ella estaba consciente de esta propuesta.

Ministro: El hacer recomendaciones a esta altura lo ubica en una situación inmoral y fuera de ética, ya que usted tuvo la oportunidad de demostrar su ecuanimidad y transparencia cuando nombró su comisión investigadora, la cual no hizo nada, todo lo contrario, usted engavetó todas las pruebas irrefutables y cerró el caso. Es hasta ahora que la Contraloría General de la República le está dando la seriedad que esto se merecía desde un inicio, por lo tanto, considero que sus interpretaciones están fuera de lugar.


* Ex Inspector de Obras del MTI

















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