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General
Carrión: que no vengan a tocarnos las puertas
Actividad proselitista
no afectará al Ejército
Ejército prevé
preocupante secuela económico-social en el campo, como resultado del
coletazo de la crisis financiera
“Nicaragua
quiere participar en
la lucha contra el narcotráfico y no
ser un espectador”
Carlos
F. Chamorro
El Ejército
de Nicaragua tiene cerradas sus puer- tas al proselitismo político electoral,
sin embargo, lejos de ser una institución pasiva, acuartelada, participa
activamente en diferentes esferas de la vida pública, dentro del marco
que le establece la Ley, y el equilibrio de fuerzas del país.
“Propiciamos una acción activa de la institución militar en bienestar
del país”, resumió el general de Ejército, Javier Carrión, quien explicó
sus funciones como principal consejero de Seguridad Nacional del Presidente
de la República.
Horas antes de la conmemoración del vigésimo primer aniversario del Ejercito,
el Jefe de la institución armada brindó una amplia entrevista a Confidencial,
en la que abordó las nuevas relaciones establecidas con el Ejército de
Estados Unidos, y la expectativa de que ésta derive en un importante apoyo
material y técnico al Ejército de Nicaragua. A continuación sus opiniones.
General, por el peso y el prestigio que tiene la institución militar
hay una percepción de que juega como un factor de equilibrio para la estabilidad
del país; una suerte de fiel de la balanza, ¿es correcta esa percepción?
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| General
Javier Carrión M. |
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Yo diría
que dentro del marco de la realidad nicaragüense debe de haber algo de
eso, pero no es exactamente como se puede interpretar. Creo que la institución
militar tiene un papel fundamental en la transición histórica y política
de Nicaragua que no ha culminado, y yo como Comandante en Jefe y principal
Consejero de Seguridad Nacional del Presidente de la República con relación
a este trabajo con los poderes del Estado tengo una visión amplia, con
relación a los productores, de tal forma que participo en la determinación
de una serie de inquietudes que pueden generar una visión del país.
Estamos
hablando de un rol activo del Ejército, no es un Ejército que está simplemente
acuartelado sino que de alguna manera interviene en la vida pública del
país.
No intervenimos en la vida pública del país sino que las realidades de
la historia nicaragüense han hecho que no estemos en los cuarteles si
no que estamos con gran parte de nuestras fuerzas protegiendo la seguridad
ciudadana en la zona rural principalmente, y de ahí tenemos una serie
de contactos y conocimiento de lo que pasa en el campo.
Esto obviamente es informado y canalizado a las autoridades competentes.
Igual tenemos otro tipo de relaciones con organismos internacionales,
Organismos No Gubernamentales, que nos facilitan una visión de lo que
pasa en Nicaragua.
Por mandato de ley trabajamos en muchas áreas que para 1990-95 eran nuevas
para muchos ejércitos, como recursos naturales y protección del medio
ambiente y conocemos a profundidad esa problemática en Nicaragua y la
protección de las mismas. De tal forma que la realidad nos ha propiciado
una acción activa de la institución militar en bienestar del país.
¿Puede significar eso en algunos momentos establecer ciertos límites
a los excesos de otros liderazgos?
Nosotros realmente no podemos calificar ni estar en función de la vida
de los otros sectores de la sociedad como los poderes políticos, los poderes
del Estado, los gremios privados, no gubernamentales, la sociedad civil
en general. Sin embargo, nuestra misión constitucional, nuestro Código
Militar, nuestra profunda convicción de sacar adelante a Nicaragua nos
permite introducir elementos que posibiliten la búsqueda de soluciones
a los problemas que tiene Nicaragua.
Eso se hace en diferentes formas: hemos participado desde hace muchos
años desde el inicio de la desmovilización de la contrarrevolución en
los 90, en muchas áreas de trabajo que los distintos gobiernos nos han
permitido participar, no por derecho propio sino por el aporte de nuestra
institución, de nuestros oficiales, de nuestra capacitación, y que es
en beneficio de la Nación nicaragüense.
La relación entre el problema financiero y la seguridad nacional a la
que usted aludió hace algunas semanas cuando se produjo la crisis del
Interbank, ¿Qué habría pasado si el Ejército no toma un rol activo en
ese caso?
En ese caso concreto nuestro deber era informar al Presidente de la envergadura
que nosotros veíamos venir con la crisis del Sistema Financiero. Por informaciones
que nosotros teníamos de la relación con el Sistema Financiero, en la
cual tenemos en un banco acciones de propiedad como Instituto de Previsión
Social Militar y por otros elementos que vienen a nuestra institución,
fuimos a plantear al Presidente que considerábamos grave el ambiente que
se estaba desarrollando en ese momento.
Vale decir, que antes que hablara con el Presidente de la República ya
se habían estado dando reacciones en dos diarios de la capital sobre supuestos
temas de golpe de Estado; obviamente nosotros como principales asesores
de la Seguridad Nacional tenemos que perfilar cual es el sentido de una
serie de artículos o de opiniones o de acciones que se dan de cara a la
estabilidad y a las metas que están propuestas por estos activistas en
la acción de la Nación.
¿Y usted no corrió en ese momento el riesgo de que el Presidente hubiera
dicho: “general Carrión, se está extralimitando en sus funciones y está
poniéndole una presión al poder civil, de manera que podría destituirlo”?
Yo nunca le puse una presión. Con el actual Presidente hemos llegado a
entendernos bajo el respeto, la subordinación y determinando claramente
cual es mi función, y si mi función es decir crudamente lo que yo aprecio,
puede pasar en un sentido de seguridad nacional o de la defensa de la
Patria lo hago sin ningún problema, y creo que bajo ningún punto de vista
se dio todo lo que se ha malinterpretado en otros medios de comunicación
social.
Aquí lo importante es que si nosotros consideramos que va a haber una
recesión económica, a como se puede dar con el ciclo cafetalero que se
va a comprimir en el ciclo 2000-2001 y otras áreas de la economía rural,
lo previsible para nosotros como Seguridad Nacional es que se incremente
la actividad delincuencial. Por lo tanto, nosotros ligamos lo que se está
dando en lo socioeconómico y en lo político financiero con un resultado
posterior que es donde entramos en acción junto con la Policía Nacional.
¿Y cuál es el escenario que ustedes están vislumbrando producto del
coletazo de esa situación financiera. Se anuncian protestas en el campo,
protestas en las ciudades.
Eso todavía no está muy claro, creo que la protesta tienen derecho los
ciudadanos a realizarla, sin embargo, nuestra visión va más allá de la
protesta. Vemos la secuela económica que trae un problema financiero a
Nicaragua, ya existe obviamente una secuela económica a futuro que se
está anunciando por analistas económicos entendidos del caso, y nuestra
atención va a ser que los logros de la seguridad ciudadana, de la estabilidad
en el agro nicaragüense, de una zona que ha sido en los últimos años muy
activa en cuanto a que hubo grupos de rearmados, de desarmados, delincuenciales,
con banderas políticas o banderas delincuenciales, queremos evitar que
Nicaragua retroceda en el marco de estabilidad ciudadana que hemos alcanzado.
Un proceso de contracción económica con una campaña política de por medio,
con unas elecciones muy cercanas, pueden derivarse en acciones no previstas
a como las teníamos antes que se dieran estas últimas actividades que
se han anunciado por todos los medios y todos los partidos.
¿Cómo afectará al Ejército el proceso electoral? Hay ex militares importantes
como el general Cuadra haciendo campana política y otros ex militares
en distintas labores partidistas. ¿Podría eso afectar la imparcialidad
del Ejercito?
Lo fundamental es que ninguna actividad proselitista política va a afectar
a la institución militar, aquí está establecido claramente no sólo por
la ley de la Constitución sino por la conciencia de los militares que
estamos comandando la institución militar y la conciencia y los valores
de los oficiales subordinados, que no va a haber forma de aferrarse, de
parte de sectores políticos para venir a tocarnos las puertas.
Creo que cada militar una vez retirado tiene su opción y su derecho político
pero no hay ningún tipo de relación entre la vida política de un ex militar
y la institución militar, no la hay, ni la habrá.
¿Usted piensa que el Ejército o el tema de la seguridad podría convertirse
en un tema de campaña? De alguna manera en el 96 pasó algo así.
El consenso que se dio en el 95 cuando se elaboró el Código de Organización
Militar, la salida del general Ortega en su momento, la forma legal en
que se hace la transferencia en lo militar y todo lo que concierne a ese
tema en su momento, la actividad con la que ha sido vista la institución
militar por los partidos, los poderes y la población en general, nos hace
estar en un rango fuera de la agenda política.
Precisamente cuando hemos ido a los poderes del Estado, hemos procurado
dejar claro que no queremos ser agenda política en esta campaña electoral
porque la institución trasciende las campañas políticas, y yo como Comandante
trasciendo las elecciones actuales, mi mandato como Comandante en Jefe
termina en el 2005. Nuestra misión es soportar y apoyar las elecciones
municipales y presidenciales, y apoyar al futuro gobierno en la política
del Poder Ejecutivo sea quien gane.
¿En la pacificación del campo se va a requerir permanentemente la acción
del Ejército? Es algo que en otras circunstancias podría ser materia de
actividad policial, ¿vamos hacia eso?
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Nosotros
pensamos de que tiene un tiempo. Nuestra acción en la seguridad en el
campo, va a depender en primer grado del fortalecimiento de la Policía
en su programa de modernización, y en segundo lugar, de como el campo
desarrolla actividades económicas y sociales que vayan eliminando la opción
de la delincuencia como un recurso de este personal que no tiene trabajo
o que ya es delincuente por hecho propio.
Estamos claros que esa meta va a llegar en su momento pero falta todavía
un buen trecho, mientras tanto, nuestro esfuerzo fundamental es apoyar
a la Policía Nacional en lo que corresponde sobre todo en el campo de
Nicaragua.
Nosotros no justificamos nuestra existencia por esa acción. A como lo
hemos estado en el pasado vamos a estar en el futuro en las misiones que
la sociedad nicaragüense, sus instituciones y el poder civil del Presidente
determine, en que podamos trabajar por el bien de la Nación.
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