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INVITADAS
DE LA SEMANA
María
Rosa Renzi y Melba Castillo:
Economía
debe crecer
sin sacrificar a la gente
Lourdes
Arróliga
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| María
Rosa Renzi |
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| Melba
Castillo |
Para lograr
la equidad social en términos de acceso a la educación, salud, y empleos
con ingresos que permitan vivir dignamente a la gente “no es necesario
ir a la luna”, comentaron María Rosa Renzi y Melba Castillo, integrantes
del equipo que elaboró del informe sobre El Desarrollo Humano en Nicaragua
2000.
Para ellas basta con que el gobierno y los distintos sectores sociales
coincidan en una agenda de desarrollo, sustentada en los intereses nacionales,
no particulares, que promuevan metas concretas para superar las brechas
económicas.
A dos voces, Renzi —asesora del PNUD— y Castillo —coordinadora nacional
del informe realizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo
(PNUD)—, conversaron con Confidencial sobre los principales retos
para superar la pobreza.
Los datos reflejados en el informe del PNUD muestran enormes brechas
económicas que existen en Nicaragua. ¿De qué modo podrían superarse la
situación si tomamos en cuenta la propuesta de Arturo Cruz, de impulsar
una agenda nacional mínima?
En definitiva, el análisis de las brechas parte de que tanto en el sector
urbano como en el rural hay una distribución desigual de la riqueza. El
desarrollo humano busca la ampliación de oportunidades para todos, independientemente
de que vivan en el campo o la ciudad, jóvenes, adultos, hombres y mujeres.
Lo óptimo es que todas las personas tengan acceso a una vida larga y saludable,
educación, y un ingreso que le permita disfrutar de una vida digna, con
condiciones que le permita participar políticamente.
Los puntos para disminuir las brechas están claramente definidos y han
sido bastante dichos por otra gente: la creación de empleos de calidad
para todas las personas, que la gente tenga un ingreso que le permita
vivir con dignidad; una educación de calidad para todos, buena salud y
un ambiente político de participación ciudadana. Son pocas, pero básicas.
No estamos planteando ir a la luna o a lo mejor sea necesario.
¿Cuáles serían las líneas a seguir?
No sólo es un compromiso del gobierno: hay corresponsabilidad con otros
sectores. Por ejemplo, se necesita la disposición del sector privado para
la generación de empleo.
En cuanto a la educación, se tiene que incorporar a miles de niños y niñas
que no asisten a la escuela. Estamos hablando de una educación para la
vida; es decir, que los estudiantes que participan en primaria y en secundaria
tengan alguna oportunidad de trabajo, y lleguen a tener una vida digna.
La participación ciudadana sería un tercer elemento para promover las
propuestas, y eso garantizaría el hilo de la continuidad de acciones en
los gobiernos.
¿De qué modo afecta la falta de voluntad del gobierno en la realización
de estas metas?
La voluntad es un elemento central. Cuando se apela al diálogo hay que
deponer los intereses particulares tomar los nacionales y concretar las
metas. Los distintos sectores deben tener una visión mucho más positiva,
conocer quiénes son los más castigados en la situación que vive el país,
y qué es lo que trabando el desarrollo, y de ese modo jerarquizar las
prioridades. Para eso se necesita consenso para encaminar proyectos que
beneficien a la población.
El informe refleja que el 1% de los más ricos perciben un monto superior
al percibido por el 50% de la población. Ante eso, ¿en qué forma se puede
agrandar el pastel?
En la equidad hay dos caras de una misma moneda. Hay que agrandar el pastel
de la economía, que es la más pequeña en relación con Centroamérica. Se
produce menos, por tanto, lo que corresponde a cada nicaragüense es muy
poco, y si encima de eso tenés una concentración de riqueza, el problema
es mayor. Se tienen que resolver los dos aspectos al mismo tiempo: crecer
económicamente sin sacrificar el ambiente y a las personas. No lograr
el crecimiento a costa de la pobreza de unos para la riqueza de otros,
sino con condiciones de vida dignas para todos. Esa es equidad, y el planteamiento
que está reflejado en el informe.
¿Quién tiene la mayor cuota de responsabilidad en la superación de
los problemas?
Es difícil decir quién tiene la mayor cuota de responsabilidad, pero cada
cual la tiene en su campo. El Estado debe orientar políticas que faciliten
y garanticen el accionar del sector privado, y éste tiene que pensar más
en función del país, ser más activo.
Hay que dejar de lado las posiciones cómodas y pensar qué Nicaragua queremos
construir. También es importante el papel de los medios. Aquí no todo
es pleito, hay acuerdos, cosas que se han hecho con la voluntad del sector
privado y del gobierno y ese es el llamado del informe, a la reflexión
y también a la serenidad. Si cada uno quiere defender su posición con
cuchillo en mano pues está muy difícil.
Un aspecto que se destaca es el uso de los recursos naturales para promover
el desarrollo. ¿De qué modo el gobierno debe promover proyectos encaminados
a capitalizar estos recursos?
No se pretende dar soluciones. Se plantean algunas políticas que pueden
inspirar estrategias. Este problema está dentro de la agenda pública,
pero requiere de muchos recursos financieros y tiempo para recuperar el
deterioro en el medio ambiente.
Se puede abordar una política coherente de acciones y proyectos de recuperación
del deterioro ambiental, pero es necesario garantizar primero la visión
de país para la sobrevivencia no sólo de esta generación sociedad sino
de las futuras, pero mientras no exista eso, difícilmente se podría actuar
de manera consistente y adecuada ante el problema ambiental.
El informe menciona la brecha en los ingresos de las mujeres, que sólo
alcanzan el 40% del de los hombres. ¿Qué genera esta desigualdad?
La brecha de género está referida a los ingresos en general en el campo
y la ciudad. En los cargos ejecutivos hay menos mujeres y en la los cargos
políticos también. El trabajo de las mujeres no se reconoce económica
y socialmente. Si queremos equidad tiene que ser en todos los terrenos,
en el campo, la ciudad, entre hombres y mujeres, el Pacífico y el Atlántico,
en los ingresos y la participación.
La discriminación en contra de las mujeres en el mercado laboral es una
de las cosas más evidentes. Si hacemos un análisis de la ubicación de
las mujeres te vas a encontrar que más del 77% están en el sector informal,
y no sólo devengan salarios bajos, sino que están desprovistas de beneficios
sociales.
A pesar de que el nivel de escolaridad de las mujeres es de cinco años
en promedio, en los hombres es de 4.8, es menor en los hombres y sin embargo,
el ingreso de las mujeres es menor.
Los planteamientos de desarrollo humano siempre quedan en papel mojado
por la falta de concordancia entre el discurso gubernamental y la práctica.
¿Hay posibilidad de concretizarlos?
No podemos dar una respuesta categórica. El informe es la recopilación
de un sinnúmero de informaciones de análisis que toca los efectos medulares
de la vida de las personas, y lo importante es que el gobierno y los partidos
políticos lo tomen como un instrumento de discusión.
¿La descentralización debería ser una iniciativa principal?
La descentralización es básica y es uno de los temas presentes en el informe.
Los municipios están más cerca de los problemas de la gente, y, en definitiva,
es lo que importa para efectos del desarrollo humano. Sin embargo, ésta
tiene que ir acompañada de recursos económicos para que la gente pueda
tomar sus propias decisiones.
Hay iniciativas de microplanificación participativa en las alcaldías de
la zona rural. Se han reactivado los comités de desarrollo municipal y
hay participación de la sociedad civil e instancias gubernamentales locales.
¿Es más frecuente en la zona rural?
En Managua, por ser la capital y tener mayor población este tipo de iniciativas
se diluyen, pero en el interior del país, en el Norte y en el mismo Occidente
hay varias asociaciones de municipios.
Los municipios en niveles de extrema pobreza se dan cuenta de que es difícil
que puedan sacar adelante la situación de la población, y entonces conformaron
estas alianzas en las que discuten los problemas de sus comunidades.
La Ley de Municipios permite la oportunidad de diálogo entre los principales
actores a nivel local, y es un espacio para recoger la problemática que
tiene que ser recogida a nivel nacional.
Según el informe, Nicaragua clasifica en la posición 116 de un conjunto
de 174 países, y entre los países latinoamericanos sólo Guatemala y Haití
se ubican por debajo, ¿hay alguna esperanza de cambiar esta proporción?
Lo que tenemos que entender es que el índice desarrollo humano tiene implicación
económica, pero también social. No es producto de la gestión de un gobierno,
sino de la acumulación de un proceso y de las políticas aplicadas por
las distintas administraciones.
El ejemplo más claro está en la educación, en 1979 había un índice de
analfabetismo del 51%, y con una campaña de alfabetización se logró reducir
al 12%, que aunque se ha venido aumentando a partir de la segunda parte
de la década de los 80 nunca regresó al nivel original.
Los pequeños logros que hoy vemos son gracias a los fuertes procesos de
inversión en años anteriores, y no se puede atribuir al gobierno del momento
los logros o los fracasos, porque es un proceso acumulativo.
Sin embargo, está claro que a partir de 1994 la economía empieza a crecer
y es una de las variables que se toma en cuenta para el índice de desarrollo
humano, y, además, ha habido avances en la educación y en la salud.
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