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“Tercera
fuerza” divide estrategias
Oliver
Bodán
La desintegración
de la alianza partidaria aglutinada hasta hace pocos días en el MDN, provocó
una división de estrategias motivada por intereses particulares a lo interno
de las agrupaciones que formaban la llamada “tercera vía”.
Mientras unos partidos consideran vital participar en los próximos comicios
municipales, otros reagrupan sus fuerzas y se preparan para las elecciones
generales del próximo año, considerando “riesgoso” volver a unir esfuerzos
con estructuras políticas tradicionales.
Hasta ayer sábado, en la casilla del MRS coincidían la APC, Movimiento
Nosotros Podemos, MUR, Movimiento Nicaragua Joven, Movimiento Humanista,
Mariano Fiallos y Lucía Salvo. Alejados pero apoyando esta iniciativa,
permanecían el PRONAL y Joaquín Cuadra. Y la USC decide hoy domingo si
se une o no a los renovadores sandinistas.
“Las elecciones municipales son importantísimas. En Nicaragua tradicionalmente
la concepción del poder ha estado concentrada en el presidente, los años
nos han enseñado que la Asamblea, la Corte Suprema y la Contraloría son
importantes. Estas votaciones son claves para el desarrollo de las comunidades,
el concepto moderno de democracia implica un trabajo municipal “, explica
Dora María Téllez, presidenta del MRS.
La primera tarea inmediata de estas agrupaciones será recolectar 74 mil
firmas, requisito establecido por la Ley Electoral para participar en
los comicios y el cual debe cumplirse antes del 15 de julio.
UDC
se decide hoy domingo
El Centro Ejecutivo Nacional de la Democracia Cristiana decidirá hoy domingo
si acepta correr o no en los comicios municipales bajo la bandera de MRS.
Para un sector de este partido es fundamental participar en la contienda
de noviembre próximo. “Hay obligación de participar en las municipales.
El salto de garrocha para el 2001 no le demuestra ninguna garantía de
credibilidad, fortaleza y seriedad a la población. Es importante, además,
que son elecciones prácticamente de liderazgos locales y es la primera
vez que Nicaragua hace una elección casi uninominal”, estima Azucena Ferrey.
Otra explicación para justificar la presencia en las municipales se encuentra
en la existencia de pequeñas redes de activistas que tienen algunas organizaciones
políticas y que, “tradicionalmente, han trabajado en la formación de líderes
y cuadros departamentales, comarcales y municipales”.
No obstante, a lo interno de la UDC todavía no hay decisión clara del
camino a seguir. “La tercera vía queda igual de fuerte, exceptuando el
caso de los pescaditos, que todavía tienen su asamblea el domingo para
decidir. Hay parte de ellos que quieren entrar con nosotros, y otra parte
que quieren irse con los conservadores”, revela Manuel Ignacio Lacayo,
del Movimiento Nosotros Podemos.
En alusión a la decisión que tomó Joaquín Cuadra de separarse de este
movimiento, Ferrey estima que sin pretender “descalificar a nadie”, sería
razonable que un candidato presidencial consolide su imagen con un “recorrido”
a nivel nacional, ocasión propicia para realizar en estas elecciones municipales.
Joaquín
Cuadra y su nuevo movimiento
Pero Joaquín Cuadra tiene sus propios cálculos políticos. “No tengo ningún
compromiso con las municipales. Preferencio y apoyo a esos candidatos,
creo que sería magnífico que lograran sus nobles propósitos de correr
y de ganar. Pero (el rompimiento de la coalición) me deja a mí en una
posición diferente y de alguna manera liberado del ofrecimiento y del
vínculo político que había establecido con la alianza”, señala.
Cuadra, a quien se le identifica como un contribuyente económico de la
fenecida unión, todavía tiene el mal sabor de la experiencia con el MDN:
“Se impusieron métodos tradicionalistas, arcaicos, de hacer la política:
divisiones, cuotas, prejuicios ideológicos que carga alguna gente con
mentalidad de la Guerra Fría, y el chantaje físico que al final dice que
yo tengo la llave, y si no me das la mitad de los asientos de la Junta
Directiva... el típico truquito politiquero de final del día que echó
por la borda el esfuerzo”.
El general retirado apuesta por un nuevo movimiento político, que anunció
el pasado viernes en el Hotel Interncontinental, con planes a mediano
y largo plazo. “El esquema de la alianza de partidos con cuotas de poder
no funciona, hay que hacer algo nuevo con métodos y planteamientos nuevos
a la nación, con caras nuevas, en un corto plazo”.
Movimiento
Nosotros Podemos: “No hay exactamente una alianza”
A la fecha, los planes del general retirado todavía no se conocen. Manuel
Ignacio Lacayo, del Movimiento Nosotros Podemos, revela que Cuadra todavía
no ha invitado a su iniciativa a otras fuerzas que componían la alianza
MDN. “El se quiere dedicar a la campaña presidencial, ha hablado con otra
gente, tiene sus donantes y quiere estructurarlo desde su propia manera.
Todavía no nos ha invitado a participar y no sabemos sus planes”, revela.
Lacayo definió el estado actual de los partidos que componían la coalición
de la “tercera fuerza”: “No hay exactamente una alianza de que van todos
juntos, sino de cooperación. Doña Miriam Argüello (APC) sí se metió con
el MRS porque tiene candidatos para las elecciones, en cambio, hay partidos
como el PRONAL que no tiene candidato, igual nosotros, ahí lo que vamos
a hacer es apoyar”.
¿Qué tipo de apoyo? Se habla de aportes económicos y organizativos para
la recolección de firmas, con planes de fortalecer una verdadera fusión
para las elecciones generales del próximo año “que implicaría alianzas
más de fondo”.
PRONAL:
Incómodos con conservadores y MRS
En tanto, el PRONAL entró a una incómoda situación: está a un mes de perder
la personería jurídica gracias a la nueva Ley Electoral, que cerró los
espacios de participación política. “Creemos que en este caso, para estas
elecciones municipales, nuestra gente quedará en completa libertad de
apoyar a quien prefiera, pero en carácter individual”, afirma Antonio
Lacayo, fundador de dicho movimiento.
Lacayo dice que tomaron esta medida porque no se sienten a gusto con el
rumbo que tomaron las cosas. “Nosotros como Proyecto Nacional no nos sentimos
cómodos con ninguna de las dos posiciones. Nos sentíamos bien en una alianza
amplia, pero no estamos en posibilidad de movernos ni a la derecha con
los conservadores ni lo que significa el MRS”, valora.
Personalmente, el ex ministro de la Presidencia del gobierno Chamorro
ve con buenos ojos el surgimiento del nuevo movimiento político encabezado
por Joaquín Cuadra. “El problema de Nicaragua es que lo que está quedando
es muy partidario, se necesita pensar un poco más alto, pensar en país,
en nación, y el desarrollo de todos los nicaragüenses. Si Joaquín se junta
con ese camino, encontrará en la gente del PRONAL un gran respaldo”, asevera.
Conservadores:
“representamos la estabilidad”
En el campamento conservador, que encabeza una alianza compuesta por el
PCN, PLI, PSD, PUDE, y que se apresta a recibir oficialmente al MDN, se
respira un ambiente de estabilidad, elemento que piensan capitalizar en
los próximos comicios.
“El pueblo nicaragüense va a optar por la estabilidad, y en ese sentido
nosotros representamos la estabilidad, una fuerza con intención de gobernar
con honradez y representando los intereses de los nicaragüenses para que
haya trabajo”, afirma Noel Vidaurre, presidente del PNC.
Vidaurre no teme que el ingreso de Ernesto Leal a su partido opaque sus
bien definidas aspiraciones a la Presidencia. “El PCN no ha nombrado oficialmente
a los candidatos presidenciales, porque —por el momento— no estamos preocupados
por las elecciones presidenciales. Considero que el ingeniero Leal es
un buen hombre y tiene cualidades para aspirar a la Presidencia. Yo no
diría que él va ser una sombra o no. Ya veremos si tiene el apoyo suficiente
para ser un candidato presidencial”, estima.
Papel
de Ernesto Leal en el fracaso de la alianza MDN
El papel de Leal en la desintegración de la coalición ha sido cuestionado.
“Hubo en ese movimiento gente muy cercana, inmediata de Ernesto Leal,
y él tuvo poca aparición a lo largo de todo el conflicto. Entonces, me
parece que Ernesto dejó a su gente actuar, no se metió a tratar de moderar
un poco las cosas, a buscar soluciones. Esa fue su principal ausencia,
talvez porque ya tenía diálogo con los conservadores”, señala Dora María
Téllez.
Y agrega: “No tuvo una participación decidida para que el Consejo Ejecutivo
del MDN pudiera hacer propuestas viables para toda la alianza, a pesar
de que Ernesto firmó el acuerdo de unidad en febrero de este año, en el
cual se establece que el MDN partido debía dar todas las garantías legales
necesarias para todos los participantes de la unidad”.
Azucena Ferrey comparte las apreciaciones de Téllez. “No hubo una posición
muy definida en cuanto a la participación. Cuando te ponés a conversar
con uno y con otro, la escogencia se dificulta, creo que eso es lo que
pasó al ingeniero Leal, que fue muy indeciso”.
“Hay quienes piensan que sus conversaciones con el Partido no le permitieron
consolidar su participación en una alianza más amplia, donde la competencia
era más fuerte. En el MDN se hablaba de 3 precandidaturas: Agustín Jarquín,
Leal y Joaquín Cuadra. Había un ámbito de participación más reñido”, afirma.
Sin embargo, Leal —fundador del MDN en 1978— tiene su propia posición.
“Desde que regresé al país he estado en conversaciones con el Partido
Conservador para ver si se podía hacer una unidad total de los partidos
que adversamos el pacto y las dos cúpulas. La crisis se da por niveles
de desconfianza desde el inicio”, argumenta.
“Intenté tratar de salvar la alianza, participé en algunas reuniones para
ver propuestas viables. Pero había tensiones y desconfianzas grandes que
era prácticamente imposible. En el camino, más adelante, nos vamos a encontrar.
Los adversarios son otros: 2 grupúsculos que quieren hacerse dueños del
país”, asegura.
Leal, quien negocia entrar al Partido Conservador como miembro de la Junta
Directiva, destaca que sí estuvo involucrado directamente en la alianza.
“Fui promotor, participé en las reuniones, estuve de lleno metido, visité
Chinandega, Jinotega y Carazo. Y tenía programado ir a Matagalpa y Ocotal.
Pero hubo una genuina desconfianza”.
PLC
esperaba desintegración
Desde afuera de la “tercera vía”, en la acera liberal, la desintegración
de esta coalición era esperada. “Era previsible totalmente, era una muerte
anunciada. Estas coaliciones políticas necesitan un ligamiento ideológico
de posiciones, y esto lo veía como una cuestión de mercado político donde
se maquillaban elementos muy valiosos para el sandinismo, pero muy responsables
de la política del Frente Sandinista en el pasado, junto a personas que
fueron sus adversarios”, precisa José Rizo, vicepresidente del PLC.
“Eran estrellas rutilantes del pasado sandinista unidas con algunas estrellas
próximas a extinguirse en la vida política nacional. En esa amalgama visualizaba
el esfuerzo del MDN, sin ánimo peyorativo, como los mitos la de mocuana,
la cegua y la carreta nagua: todo el mundo en Nicaragua alguna vez había
oído hablar de ellas, ha jurado que los han visto en algún momento de
sus vidas, pero nadie puede dar fe de su existencia”, comenta Rizo en
tono irónico.
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