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Mientras
exportaciones mantienen tendencia de descenso y aumenta déficit de balanza
comercial
Preocupa
futuro del CEI
Falta de apoyo del gobierno y donantes en retiro paulatino
Critican
proceso de reorganización: consultor quedó de gerente
Oliver
Bodán
La falta
de apoyo financiero del gobierno y nubarrones en un proceso de reorganización
marcado con tintes políticos, han debilitado la capacidad del Centro de
Exportaciones e Inversiones (CEI), institución que surgió en septiembre
de 1992 y que está llamada a jugar un papel clave en el fomento de la
inversión y comercio exterior de Nicaragua.
Esta problemática surge en momentos cuando el país sufre graves problemas
en sus exportaciones, situación motivada —entre otros factores— por la
poca diversificación de la producción nacional, y debido a obstáculos
en procecimientos aéreos y portuarios, revelaron indagaciones de Confidencial.
Según datos oficiales del propio CEI, las exportaciones del país cayeron
de US$ 552 millones en 1998, a US$ 509 millones en 1999. Ante esta situación,
cobra vital importancia este Centro como “organización estratégica” para
levantar el sector. (Ver recuadro)
“La promoción de exportaciones e inversiones es algo estratégico nacional
que no ha sido considerado como tal en este momento, y estamos entrando
en una situación peligrosa de caída de exportaciones y de aumentos muy
grandes en el déficit de la balanza comercial”, declaró a Confidencial
María Hurtado de Vijil, ex gerente del CEI.
“Llevamos dos años consecutivos de caídas de exportaciones. Es cierto
que ha habido efectos del huracán Mitch, que hay caída de los precios
internacionales de los principales productos; pero también hay una insuficiencia
productiva en Nicaragua. Esto implica que hay poca producción y poca diversificación
de la producción exportable”, agregó.
Pese a la importancia que cobra el CEI en tales circunstancias, Hurtado
recordó que la actual Administración no ha apoyado a dicha institución.
“La falta de apoyo del gobierno es a la promoción de exportaciones y de
inversiones, que el gobierno no considera estratégica, cuando debería
de serlo para poder ser competitivos en la globalización y poder generar
empleos y disminuir la pobreza”, criticó.
Según ella, hasta ahora el Ejecutivo ha aportado menos de cien mil dólares
anuales. “Es un reto muy grande hacerlo funcionar, porque ahora el CEI
queda un poco más reducido y hay que aportar los recursos financieros
necesarios para que la institución siga funcionando”, indicó.
Critican
proceso de reorganización
Actualmente el CEI atraviesa por un proceso de reorganización, que implicó
el cambio de gerente y la reducción de personal de 29 a 16 funcionarios.
A la vez, se definió un proceso que culminará —en un período de tres años—
en la independencia financiera de la institución, inyectada desde un inicio
con fondos de Suecia (Ver recuadro)
Sin embargo, este procedimiento fue criticado por Alvaro Porta, ex Director
de Información Comercial de dicho centro, quien dijo que “en el proceso
de reingeniería realizado en el CEI se cometieron errores que viciaron
el proceso”.
“La selección del nuevo personal se debió haber puesto en manos de empresas
profesionales dedicadas, especializadas en eso. Hacer un anuncio público
y luego un proceso de selección guiado con neutralidad y profesionalismo.
No se hizo así. Al permitir un proceso viciado, la empresa privada cometió
los mismos errores que tanto le critica al gobierno cuando selecciona
a sus funcionarios”, afirmó Porta.
“Al permitir que un petite comité de miembros de la Junta Directiva tomara
la decisión se abrió la puerta para que se viciara el proceso. Los representantes
de la empresa privada no quisieron participar en el comité para no tener
que enfrentarse con los deseos del gobierno. Al hacer eso antepusieron
sus intereses personales a los intereses de su gremio”, agregó.
Las críticas que hizo Porta al proceso de reorganización, cubrieron al
actual gerente, Jaime Pfaeffle: “Él es hermano de William Pfaeffle, director
del Fondo Nicaragüense de Inversiones (FNI). William propuso a su hermano
para hacer una consultoría para una reingeniería del CEI, que implicaba
una reestructuración administrativa y recomendaciones sobre un plan de
trabajo”.
“Lo feo del asunto fue que comenzó a cabildear para que lo nombrara a
él. Comenzó a hacer propuestas hechas a la medida. Comenzó a trabajar
con las cámaras, el PNUD, y, para febrero, ya estaba bastante descarado
el asunto: ya se estaba proponiendo para que lo nombrara a él. Para abril
ya estaba como gerente. Me parece una falta de profesionalismo. Si a vos
te contratan como consultor es por lo valioso de tus opiniones, y tus
opiniones pierden validez cuando las ocupás para hacerte la cama. ¿Qué
criterios puede emitir un consultor cuando recomienda que lo nombren a
él? Es una estafa para quien lo contrata. Lejos de emitir un criterio
profesional, emite un criterio viciado”, argumentó.
Según Porta, en dicha reestructuración “no quiso dar la cara” la empresa
privada. A cargo de este proceso estuvo una comisión formada por Azucena
Castillo, viceministra de Economía; Adolfo McGregor, de AMCHAM; y William
Pfaeffle, hermano del actual gerente.
“Los demás no quisieron ser parte de la Comisión (APENN, CADIN, COSEP),
porque el que se metía en la Comisión debía enfrentarse a la posición
del gobierno de querer dejar a la gente liberal. Y Adolfo McGregor se
mostró vacilante, tímido, incapaz de enfrentarse. El CEI quedó hecho a
la medida del gobierno, completamente rojo sin mancha, y el que no es
liberal para afuera”, expresó.
Según el ex Director de Información Comercial, el procedimiento aplicado
para destituir al personal fue: “No me corrás a éste, pero no me lo nombrés”.
Uno de los que “se quedaron” fue José Uriel González, cuñado de Byron
Jerez, quien permaneció en su puesto pese a haberse visto involucrado
en un incidente que llegó a los Juzgados (Ver nota aparte).
Gerente
le hace frente a críticas
Pese a los señalamientos, Jaime Pfaeffle, actual gerente, defendió su
nombramiento. “Cuando comenzó mi consultoría no pensaba en asumir una
Gerencia, el proyecto estaba terminando. Al finalizar el proyecto, la
Junta Directiva puso un anuncio en el periódico buscando un nuevo Gerente
y me pareció interesante aplicar a la posición. No sé cuántas solicitudes
se recibieron, pero creo que se recibieron más de una docena. Obviamente,
no tuve nada que ver con el proceso y, pues, se me escogió a mí, pero
no veo que sea antiético”.
“Estoy en una etapa de mi vida que lo que hago me gusta y sé como hacerlo,
me parece una ocasión interesante para mí, regresar a Nicaragua después
de tantos años de no vivir en mi país. Yo soy técnico, nunca he sido político,
y me parece que es una ventaja para el sector exportador y de promoción
de inversión que un nicaragüense que se ha hecho en el exterior y que
ya ha tenido éxito, trate de trasladar ese éxito en Nicaragua”, recalcó.
Sin embargo, la Ley de Contrataciones del Estado —publicada en La Gaceta
Diario Oficial, el 3 de enero de 2000— establece en su artículo 12, que
“no podrán ser oferentes ni suscribir contratos con el Estado” aquellas
“personas que hayan intervenido como asesores o participado en la elaboración
de especificaciones, diseño de planos constructivos o presupuestos para
la licitación objeto del contrato”.
Pfaeffle explicó sus planes futuros: “Quiero consolidar al CEI, consolidar
la inteligencia de mercado. Me parece que esa va a ser la guía del CEI,
no podemos estar como estábamos en el pasado: tirábamos la escopeta y
lo que caía agarrábamos. Ahora tenemos que ir a puntualizar a quiénes
queremos. Queremos empresas que vengan a crear puestos de trabajo, preocupadas
con el medio ambiente, y queremos también elevar la preparación técnica
de nuestro personal”.
Y mencionó que en el proceso de reorganización participaron los sectores
representados en la Junta Directiva de la institución.
APENN:
exportaciones de bajaron en período 1998-1999
El sombrío panorama de las exportaciones nacionales fue confirmado por
Karlyn Stubbert, Gerente de Servicios de la Asociación Nicaragüense de
Productores y Exportadores de Productos No Tradicionales (APENN), quien
lo calificó de “crítico”.
“Los productores en muchos casos se han visto perjudicados con su infraestructura,
los cultivos mismos se dañaron, lo que provocó consecuencias negativas
en las exportaciones. Otro problema es el financiamiento, que no existe”,
indicó Stubbert.
El país exportó en concepto de productos no tradicionales 264 millones
de dólares en 1998, cifra que disminuyó “drásticamente” a 251 millones
en 1999, lo cual equivale a una diferencia de 13 millones. Antes de esta
crisis, las exportaciones habían ganado puntos en valor, mercado y diversificación
del producto.
Ahora los productores deben enfrentar un incremento en la tarifa aérea
—que originalmente permitía al empresario mayor “frescura” y calidad en
su producto—, lo que es una “desventaja competitiva” en relación con los
demás países de la región.
“Habíamos logrado que el exportador fuera mejorando sus técnicas de mercadeo
e incluso el transporte aéreo se había incrementado bastante, los productos
se habían diversificado. Pero con esta alza (del 6% en el transporte aéreo
de carga) estamos limitando el acceso de transporte aéreo de estos productos”,
precisó.
A nivel general, entre los productos más afectados se encuentran las hortalizas
chinas (calabaza, cunde chino, berenjena, cunde amor y otras cultivadas
en Occidente y Matagalpa), cebollas, tubérculos, maní y el melón. Mejor
suerte tuvieron el camarón de cultivo (daños en infraestructura), maní,
ganado bovino (a México), banano, queso, cacao, tabaco elaborado, tabaco
en rama, cebolla, tubérculos, melón.
“Urge una política que apoye el desarrollo de las exportaciones en todo
el sentido de la palabra, no sólo en el campo agrícola sino también en
el industrial. ¿De qué sirve realmente que tengamos tanta tierra si no
hay incentivos? ¿Cómo pretendés promover la inversión y llamar la atención
de los inversionistas, si hay otro tipo de problemas que se están dando
internamente?”, opinó.
Stubbert sugirió evaluar los “altos costos” de los puertos y bajar el
impuesto del transporte aéreo, que consideró “factores primordiales”.
APENN surgió en 1990 para promover los productos de este sector. Actualmente
tiene 400 miembros y proyectos específicos de hortalizas en Matagalpa,
Jinotega y Estelí. 
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