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Es la segunda vez que entro a su casa ubicada al sur de Managua, un par de kilómetros arriba del Colegio Centroamérica, en una zona que después de los noventa se le conoce como "El Camino de los Millonarios". Recuerdo su afición por la crianza de perros, así que con cautela pregunto al muchacho que abre la puerta si todavía tiene los mastines ingleses. Me responde que sí hay perros, pero ahora son Rottweiler, aunque están amarrados. ¡Menos mal!
Uno siente que está en una Iglesia. Tres Reyes Magos de tamaño natural custodian la sala, decorada con piezas religiosas y obras de arte. Miguel me recibe con mucha cortesía, y pasamos al comedor. Me cuenta que después de dejar el poder el gobierno sandinista, se ha dedicado a su fundación (FUNDESI) formada desde los años del terremoto, y que está haciendo un arboretum en una finca cerca del barrio San Judas. "Es que los árboles de maderas preciosas están desapareciendo y quiero conservar los más que pueda", explica .
Miguel D'Escoto Brockman fue el jefe de la diplomacia de la revolución sandinista. Sacerdote Mariknoll, con un doctorado en Comunicación en la Universidad de Columbia, a finales de los setenta se metió de lleno en la labor de obtener respaldo político internacional y económico para la lucha armada del FSLN, y formó parte del Grupo de los Doce.
Siendo canciller durante los ochenta recorrió el mundo en infinidad de gestiones diplomáticas, siendo la más célebre el juicio contra Estados Unidos en la Corte Internacional de Justicia en La Haya, que Nicaragua ganó con un fallo que la nación del Norte nunca acató.
Ahora el ex canciller pertenece a la Dirección Nacional del FSLN, a la que fue electo en el último Congreso de su partido el año pasado. Pero más que por el peso político de su cargo partidario formal, D'Escoto es reconocido como uno de los más cercanos e importantes consejeros y amigos personales de Daniel Ortega, secretario general del FSLN y tres veces candidato a la Presidencia de la República.
Veinte años después de aquel 19 de Julio, ¿usted le ve vigencia al programa del FSLN?
Yo sí le veo vigencia al Frente. Fue muy golpeado por la política imperial. Fue una guerra muy feroz que dejó a la ciudadanía muy saturada por la guerra y queriendo tener otra cosa, y sin embargo yo no veo ninguna respuesta a eso que buscaba la población, y más bien el gobierno de Doña Violeta y el de Alemán lo que buscan es retroceder en lo que se logró hacer en esos años de la Revolución.
Pero el Frente ha tenido sus propios retrocesos...
Sí, es cierto, hay algunos problemas internos, pero que también los vamos a superar. El problema principal que yo aprecio en estos momentos, es la existencia de un troskismo oportunista de izquierda. Porque no sólo hay oportunismo en la derecha, lo hay en la izquierda. Esta es la gente que está tratando de sembrar discordia, de dividir. Es gente que navega muy bien con bandera de revolucionaria, dentro de la izquierda.
Ellos conocen muy bien la jerga revolucionaria, pero lo que menos tienen es de revolucionarios, y no son para nada de izquierda. ¿Me explico? Son meros oportunistas y aparecen en ciertos momentos, como éstos.
¿Y representan un sector grande?
Afortunadamente no. Son una minoría, pero saben cómo meter bulla, porque tienen algunos espacios de proyección pública y ciertos medios de comunicación, donde manifestar su oportunismo. Me estás pidiendo mi apreciación franca, y eso es lo que estoy respondiendo.
¿Y qué bulla están metiendo?
Ellos son los que están encabezando desde dentro toda esta campaña alrededor del Pacto, porque es evidente que lo que quieren es que la gente piense que existe la posibilidad de que la Dirección del Frente está dispuesta a negociar sus principios y embarcarse en un pacto. Y es que en el contexto de Nicaragua, pacto es algo como tenebroso, un acuerdo contra y a espaldas de los legítimos intereses del pueblo, y nada de eso se está haciendo, pero estos oportunistas de izquierda quieren que las bases del FSLN crean eso.
¿Ubicaría dentro de este sector a los diputados del FSLN que se están oponiendo a ciertos aspectos de la negociación?
Sí, hay algo de eso. Si no, mire, la idea de este pacto la lanzó primero un diputado conservador, una persona que no tiene credibilidad, y lo triste de todo esto es que gente que se supone que es nuestra y que es probada, agarró esta idea y la está empujando.
Lo que pasa es que estamos entrando en la etapa de los partidos burgueses en tiempos preelectorales, y buscan la continuidad de sus espacios.
¿Pero no teme usted que ese mensaje va a prender en sus bases?
Claro que sí, prende en algunos, pero yo tengo la convicción de que la mayoría, la verdadera base del sandinismo, no se hará eco de ese mensaje tan dañino. Pero claro, no lo niego, perjudica mucho, porque proyecta la imagen equivocada de un Frente dividido. Eso es lo mismo que quiso hacer Sergio Ramírez. Pero Sergio no tuvo ningún tipo de arrastre, y de no haber sido por una maraña que se hizo desde el Consejo Electoral, no saca ningún diputado. Pero esta gente tiene más trayectoria y más imagen, y, por lo tanto, sus posiciones son más peligrosas.
¿Usted está convencido de que lo que está haciendo el Frente en estos momentos, es lo mejor que puede hacer?
Yo reto a cualquiera, en cualquier parte del mundo, que me diga dónde ha habido un proceso de negociación tan transparente como el de ahora. Y esto los saben estos sandinistas destacados, pero que tienen aspiraciones políticas y que quieren agarrarse de algo, sólo para debilitar a Daniel, ya que ellos lo ven como su mayor contrincante. Entonces buscan cómo sembrar la duda, pero ellos que son parte de la Asamblea Sandinista, saben que todo se consulta ahí, y eso no existe en ningún otro partido.
¿No aprecia usted que con estas negociaciones el liberalismo está saliendo mucho más fortalecido que el propio Frente?
No, no es cierto eso. Porque cuando hablamos de división da la impresión de que hay una segmentación en partes iguales, y nada de eso está ocurriendo ni nada de eso va a ocurrir. En todo caso, esto podría ser una astilla que se desprendió, si acaso se desprende esta astilla. No quiero minimizar la situación, pero yo confío mucho en el pueblo y su sabiduría para ver los procesos con integralidad.
¿Estos que usted llama oportunistas de izquierda, tomarán el mismo rumbo que tomó la gente que ahora está en el Movimiento de Renovación Sandinista (MRS)?
Para serte franco, y como una opinión sólo mía, pues no hablo por los otros miembros de la Dirección Nacional, yo te diría que no me sorprendería en lo absoluto.
Pasemos ahora a al figura de Daniel Ortega. Hay quienes afirman que su figura, a pesar de mantener activo al partido, su control en la cúpula es lo que ha provocado el desgaste de los dirigentes y los desprendimientos de mucha gente con trayectoria. ¿Es o no responsable de la división del Frente?
Yo diría que esa es una apreciación equivocada, y permítame remontarme al caso del comandante Victor Tirado, que, según he leído, es uno de los que sostiene esta tesis.
Tirado fue de los que unos pocos meses después de la derrota electoral del noventa, salió diciendo que ya no había que luchar en contra del imperialismo y pronunciarse en contra del capitalismo, y cosas tan absurdas que te permiten ver que lo que aquí hay, al igual que ahora, es un problema ideológico de fondo. Y esas personas que tienen estos problemas ideológicos, ven su principal obstáculo en Daniel. Pero él ha sido quien en forma más contundente ha defendido por toda una vida los valores de la Revolución. Daniel representa la sangre de miles, la gesta de los mártires que a veces ni nos acordamos que murieron luchando por la Revolución.
¿Es válida la militancia antimperialista dentro del sandinismo?
Evidentemente.
Siempre hablando de Daniel Ortega, ¿sigue siendo válido un tercer intento presidencial de Ortega? ¿No temen que les ocurra lo del FMLN, que no tuvo candidatos con posibilidades?
Yo estuve en todo el proceso de selección en El Salvador, y ellos fueron afectados por un problema de división interna, ya que nunca pudieron juntar los votos del Congreso para elegir a dos buenos candidatos, que según las encuestas, podrían haber ganado las elecciones. Por eso es importante la unidad, y de ahí es que debemos aprender los sandinistas, unirnos alrededor de nuestros candidatos, una vez sean confirmados por el Congreso del partido. Por eso el sembrar la división debe ser considerado como un pecado capital con el que se debe vivir siempre.
¿Es válida otra candidatura de Daniel Ortega, tomando en cuenta los resultados del noventa y el noventa y seis y teniendo como espejo el caso salvadoreño?
Yo no estoy seguro de quién va a ser el candidato, además, no estoy seguro de que Daniel quiera ser candidato o de que nosotros debamos pedirle que se siga sacrificando, pero a mí me parece que es un candidato óptimo.Yo no puedo pensar en otro candidato que no sea Daniel Ortega.
¿Que les diría a los que se han retirado del FSLN?
Que en el Frente siempre hay un lugar para ellos. Que aquí dentro del partido pueden encontrar un proyecto político de nación, para convertir a Nicaragua en una nación de progreso, y no sólo en un lugar para la explotación.
¿Cómo es que el frente ha logrado sentarse a negociar con el PLC, y no ha podido hacerlo con sus compañeros de tantos años?
Yo me haría la pregunta al revés: ¿Por qué esa gente que se nos fue, puede estar en estos momentos hablando como voceros del Departamento de Estado de los Estados Unidos, y no como voceros de un proyecto que un día ellos decían defender?
Yo diario le pido al Señor que nos ayude a unirnos aldededor del pueblo. |